Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-11-2015

Perspectivas
En las redes del neocolonialismo

Jaime Fuchs
Rebelin


Nuestro pueblo, en particular su clase obrera, ha escrito pginas memorables en una larga lucha por la conquista de la definitiva independencia econmica y poltica, objetivo histrico pendiente cuyo contenido naturalmente vara en cuanto en nuestra formacin socioeconmica se han producido importantes cambios.

En la actual etapa de la globalizacin capitalista, el dominio de los monopolios y del capital financiero aplicado a la especulacin entra en una creciente tensin con leyes fundamentales del capitalismo: la ley del valor por el trabajo y la ley de la plusvala (trabajo no remunerado), que constituyeron histricamente el ncleo principal del sistema, aparecen como seales cada vez ms dbiles del accionar del capital concentrado.

Con una crisis socio econmica, sin precedentes, la lucha por la liberacin nacional, con sus objetivos antiimperialistas, debe adquirir as caractersticas nuevas.

En las ltimas dcadas, se ha producido una extraordinaria expansin en el mundo de las empresas transnacionales con sus subsidiarias procedentes de los EE UU y de otras potencias, donde se encuentran las casas matrices.

Estamos en presencia una nueva distribucin del trabajo en el mundo capitalista, favorecida en buena parte por la actual revolucin cientfica, tcnica e informtica, generalizndose el trabajo precario, las migraciones internas y externas que adquieren enormes proporciones, mientras la desocupacin estructural va en aumento. Al lado de las ingentes masas de capital ausentadas del ciclo productivo, crece la poblacin marginal. Arribamos as a un salto cualitativo en la ley del desarrollo desigual de los pases capitalistas y dentro del propio pas, adquiere formas nuevas afectando ya no solo el nivel de vida y bienestar de la poblacin trabajadora, sino condenando a una parte cada vez mayor de la poblacin a la marginacin de todo desarrollo.

Con los acuerdos de libre comercio y mayores privilegios para monopolios, haciendo caso omiso de los derechos soberanos y las fronteras nacionales, slo posible con la complicidad de las polticas econmicas de los pases sometidos, el capital transnacional, acomete una explotacin rapaz de los recursos naturales y transforma a pases enteros en campos de experimentacin de los nuevos descubrimientos genticos, a travs de la alimentacin, lo que hubiera causado envidia al criminal rgimen nazista.

Un hecho notable por sus proyecciones y futuro es la socializacin de la economa y de las fuerzas productivas, que adquiere dimensiones desconocidas.

Este proceso, que en el capitalismo conlleva la concentracin de la riqueza en pocas manos, provoca que, en lugar de aminorar, crezca el polo de pobreza y miseria de una gran parte de la poblacin.

Tal situacin contradice la difusin de teoras acerca del crecimiento de las capas medias y la movilidad ascendente de las clases sociales.

Basta observar lo sucedido en nuestro pas, que puede alimentar diez veces su poblacin: las dcadas de mayor crecimiento econmico han sido acompaadas con el cuadro dramtico del crecimiento de una generacin de dbiles mentales por desnutricin.

El sistema financiero monoplico capitalista moderno ha engendrado una economa voraz de muy difcil control.

El capital financiero adquiere formas especulativas y usureras nunca vistos. Su accin destructiva altera las propias leyes capitalistas y su ncleo central, el productivo. Se expande el capital ficticio, el que surge al margen de la produccin e intercambio de bienes, encabezado por el dlar norteamericano. Actualmente circula mundialmente ms de cien veces la cantidad de dlares de lo que establecen las leyes capitalistas sobre circulacin monetaria.

Se ha desencadenado una feroz lucha competitiva entre las distintas monedas mundiales.

La magnitud de los gastos militares del imperialismo, los grandes negociados, la corrupcin y los graves problemas del trafico de drogas, ligado estrechamente con la trata de blancas y la esclavitud, la descomposicin y la violencia de las tituladas democracias burguesas con sus principales instituciones y valores, as como la ofensiva que se ha lanzado contra las conquistas y reindivicaciones de la poblacin asalariada.

Considerando lo escrito, nos permitimos subrayar que la lucha antiimperialista se ha entrelazado estrechamente con la lucha anticapitalista.

Nuestra formacin socioeconmica est madura para cambios revolucionarios. Sin embargo, estamos en notable retraso en la unidad sindical y popular, en la formacin de alianzas con sectores golpeados hoy por el capital monoplico y, sobre todo, existe confusin difundida acerca de quin es el enemigo principal.

No hay debate serio y reflexiones constructivas del porqu del fracaso de una variedad impresionante de modelos y planes que se ensayaron con vistas a lograr un funcionamiento capitalista inclusivo, equitativo, o que mnimamente derrame mejoras al conjunto de la sociedad.

Ral Prebich, durante muchos aos director de la CEPAL, educ a varias generaciones en la defensa de la economa del mercado, y difundi las teoras clsicas, neoclsicas, estructuralistas y keynesianas.

Tuvo la honradez, de reconocer el fracaso de sus enseanzas, llegando a la conclusin de que nuestro pas es objeto de la explotacin monoplico capitalista. Como sntesis, deca con razn que: la libertad econmica es la libertad de ser pobres, en los pases perifricos.

Lo saban los economistas progresistas, nacionales y populares o los que se titulan de izquierda y crticos marxistas?

En esta breves paginas, abarcaremos tres aspectos, utilizando mi ultimo libro El capitalismo argentino en su etapa final? publicado por la CTA Autnoma, ediciones 2015

a) Peso y poder en la vida nacional a cargo de las grandes empresas capitalistas, en su mayora de capital extranjero.

b) La revitalizacin, con la modernizacin del agro, de la vieja y nueva burguesa terrateniente.

c) El notable retroceso que tuvo la industria.

Preguntamos: se hubieran producido estos cambios sin la participacin del Estado, y sus polticas econmicas, con la complicidad de economistas acadmicos y los jerarcas sindicales?

Es posible revertir este proceso que no tiene futuro?

QUIEN MANDA EN EL PAIS?

Se ha tomado como punto de referencia la informacin del INDEC sobre las 500 grandes empresas, que no incluye la actividad agropecuaria, las finanzas, los servicios de vivienda, la administracin publica ni los servicios personales.

Conviene aclarar que los datos provienen de encuestas peridicas iniciadas en 1993 y se realizan cada dos aos. La informacin es proporcionada por las empresas, que no siempre refleja la verdadera magnitud de sus operaciones. La entidad oficial ha sealado en otras encuestas que, en la escala de los ingresos ms altos, los datos estn subestimados por las empresas o por los individuos, y se abultan los gastos para pagar menos impuestos.

Una idea sobre el peso de las grandes empresas y el capital extranjero en la economa lo proporcionan algunos ndices como los siguientes:

1) En el ao 1993, las 500 primeras empresas generaban el 19,3% del valor agregado de todas las actividades del pas.

2) Para el ao 2012, este porcentaje ascenda al 23,4%. Si se incluyen la actividad agropecuaria, las finanzas, servicios y la economa no declarada, en las que participan muchas de las grandes empresas, el peso de las mismas sobre el conjunto de la economa nacional sera ms elevado.

3) Solamente 100 empresas, en su mayora extranjeras, renen el 70,6% del valor agregado y el 75% de las utilidades declaradas del total de las 500 empresas.

4) De las 500 empresas, 335 son extranjeras y, para el ao 2013, abarcaban el 78% del valor de la produccin, y el 77% de las ganancias declaradas del total.

5) Un dato revelador: En las empresas extranjeras, en 2010, con un salario medio mensual de 8.219 pesos, el trabajador produca bienes y servicios por 533.700 pesos por mes, esto es, 65 veces su salario.

6) En 2013, esta desproporcin se haba incrementado: pagando un salario mensual de 10.090 pesos, la empresa obtena 907.000 pesos, 90 veces el salario invertido.

Los comentarios sobran.

Cabe tener en cuenta que la transnacionalizacin de la economa argentina, significa una enorme subordinacin a la red de operaciones de los monopolios de las potencias imperialistas, que tienen un peso decisivo en las finanzas, las industrias, las comunicaciones, el transporte, el comercio internacional, as como en las principales innovaciones cientficas y tcnicas y los profundos avances del conocimiento. No implica esta realidad una prdida de soberana, y la disminucin del poder de decisin poltica independiente?

Cuando la burguesa terrateniente y el gran capital local, dueos y arrendatarios de la dos terceras partes de la pampa hmeda y de otras zonas, se han asociado con los monopolios (Monsanto, Nidera, Dupont, etc.) No han cedido por codicia la decisin respecto de qu producir y a quien vender, limitando con altos precios el acceso popular a los alimentos y desentendindose del inters nacional y de la necesidad de dar uso racional a la tierra?

Adems, el complejo agro-industria fuente principal de las exportaciones, implica tambin el control de los puertos, virtualmente privatizados a travs de concesiones de rasgos monoplicos, transporte, multitud de servicios y la vida de muchas poblaciones del interior. No implica en los hechos la entrega del territorio nacional a potencias extranjeras?

Las concesiones y ventas a grupos extranjeros de valiosos recursos naturales en minera, petrleo, agua dulce, incluidos los de zonas fronterizas no implican un despojo de sectores estratgicos para el desarrollo nacional?

La indita concentracin extranjera, asociada a intereses locales, del transporte martimo, terrestre y fluvial y la hegemona del transporte por carretera que encarece la comunicacin con el interior y acenta el desarrollo desigual entre las provincias no constituye la versin actual y agravada de la poltica ferrocarrilera del imperialismo britnico?

Merecera algunas pginas el grave proceso de la desindustrializacin del pas, destruyendo fuentes de trabajo, reduciendo drsticamente el nivel que haba alcanzado tres dcadas atrs, destruyendo decenas de miles de pequeas empresas. Sobre todo, la llamada sustitucin de importaciones fue reemplazada por una dependencia indita de importaciones de bienes de capital, materias primas y repuestos y se ha impuesto el ensamblaje, llegando a su ndice ms bajo la relacin del producto industrial con el PBI.

Puede ignorarse el papel de condicionante poltico y econmico que tiene la enorme deuda externa, denunciada judicialmente por fraudulenta, que pese a las sucesivas renegociaciones seguir absorbiendo cuantiosos recursos durante los prximos veinte aos?

Este cuadro es el resultado de un largo proceso histrico que se expresa en un tributo neocolonial que la sagrada familia del poder econmico-financiero dominante carga sobre las espaldas de varias generaciones de trabajadores y amplios sectores populares...

Esta sangra, que no incluye las vidas perdidas, puede ser estimada .Nos indicara el contraste que existe entre las necesidades no cubiertas por el magro presupuesto popular y los raudales de riqueza que fluyen a los bolsillo sin fondo de los viejos y nuevos amos de la Patria.

Solamente en el perodo 2003-2014, por pago de intereses y servicios de la deuda externa, fugas de ganancias a travs de la manipulacin de precios en el comercio exterior cautivo entre empresas extranjeras pertenecientes al mismo grupo econmico,y pagos anuales por fletes martimos, seguros y comisiones, transferencia de utilidades, royalties, comisiones, etc, el pas ha perdido 500 mil millones de dlares.

A dicha cantidad habra que agregar la llamada fuga de capitales de los ltimos veinte aos. De acuerdo a distintas estimaciones alcanzara un volumen entre 350 a 400 mil millones de dlares transferido por 2 a 3 mil personas.

Cmo ha repercutido la profundizacin de la extranjerizacin de la vida nacional en manos del capital monoplico transnacional extranjero y el fortalecimiento de la gran burguesa terrateniente, en la situacin socio-econmica del pueblo argentino?

Unos pocos datos nos proporcionan la magnitud de la explotacin y expropiacin que sufren la clase obrera y en menor escala, amplios sectores de las capas medias y pequea burguesa, con el apoyo y bajo la tutela de diferentes gobiernos que se sucedieron en las ltimas dcadas, donde el movimiento peronista, bajo distintas denominaciones, desempe un papel predominante, con su poltica de colaboracin de clases y hegemona en el movimiento sindical, que continuaron en plena vigencia bajo el gobierno nacional y popular con inclusin social del kirchnerismo:

1) En las 500 empresas ms grandes el pais, el peso de los monopolios extranjeros, haba alcanzado a fines de 2014, el 85% del volumen total de sus actividades y beneficios. Solamente las 200 empresas de mayor facturacin aumentaron su participacin entre un 40% y 45% en los ltimos veinte aos. (INDEC)

2) El monopolio de la tierra se acrecent, con la liquidacin de ms de 200.000 pequeas explotaciones, de acuerdo con los ltimos censos. A la vieja oligarqua rural se sumaron nuevos participantes, las transnacionales sojeras y se estima que en manos de 150 familias, muchas de ellas emparentadas entre s, est ms de la mitad de la tierra en explotacin, equivalentes al territorio de varios pases europeos. La renta capitalista de la tierra, absoluta y diferencial, ha llegado a niveles nunca alcanzados, estimndose que oscilara entre un 25 a 30 por ciento sobre los precios finales de los alimentos y productos del agro. (Censos nacionales e investigaciones de organizaciones sociales y privadas)

3) La pobreza estructural se ha disparado en el pas y alcanzara entre el 25%y 30 % de los hogares argentinos. Se ha estimado que el 50 % de la sociedad argentina sufre de carencias sociales bsicas. (UCA)

El empleo precario y en negro, ascendera al 40%, la desocupacin cerca del 10% y el subempleo inestable a 15,5% ( fuentes oficiales y organizaciones sociales)

4) Datos recientes han desinflado la supuesta magnitud de los planes sociales. A nivel nacional, los subsidios benefician ms a los hogares con ingresos medios y altos que a los sectores de menores ingresos El 20% de los hogares de mayores ingresos reciben ms del 30% de los subsidios, mientras que el 20% de los de ms bajos ingresos, apenas el 10% (Cippec)

5) La desnutricin infantil, la herida argentina, titula su nota el neurlogo y neurocientfico Facundo Manes-de los diarios 15/05/2015-Dice indignado: hoy la Argentina tiene la capacidad de producir alimentos para 400 millones de personas. Es una inmoralidad y un fracaso como comunidad que exista en nuestro pas un solo chico que no tenga garantizada su buena alimentacin y proteccin. Un nio desnutrido, mal nutrido o poco estimulado tiene el cerebro en peligro Ni Vaca Muerta, ni los campos sembrados de soja, ni las reservas del Banco Central valen ms que eso.los cerebros de nuestros nios estn mal nutridos y mal estimulados; representan, adems de inmoralidad, una hipoteca social

6) De una encuesta de 10.997.547 nios de 2 a 17 aos, el consumo semanal de alimentos (frutas, verduras, carne, pasta y lcteos para un universo del 34,4% es insuficiente, y el 12,7% no come frutas, verduras ni lcteos y el 5% no desayuna(UCA)

7) En la provincia de Buenos Aires, el 15% de los jvenes (entre 15 y 29 aos, un total de 566.000) no estudia ni trabaja. La tasa de desocupacin, duplica a los de adultos. Fuentes oficiales y particulares)

8) En materia de educacin, 4 millones de jvenes, entre 20 y 29 aos, no completaron el secundario. (Fuentes Oficiales y privadas)

9) El 34% de los hogares encabezados por jvenes, viven en viviendas deficitarias, con dos o ms personas por cuarto; 522.000 son las mujeres argentinas que cada ao se practican un aborto clandestino, que arroja un alto porcentaje de muertes. (CTA autnoma)

10)El Estado argentino, contribuye a su vez, a travs de los impuestos que recauda a agravar la situacin social del pueblo. Diversos estudios documentan que los alimentos de una canasta bsica de alimentos y servicios esenciales tienen una carga impositiva por encima del 30% (si se incluyen bebidas puede alcanzar el 40%) con las siguientes caractersticas: el 20% ms pobre de la poblacin soporta una carga impositiva mayor que la que recae sobre el 10% ms rico.(Iaraf)

Aproximadamente, el 70% del sistema impositivo estatal recae directa e indirectamente sobre la clase obrera y sectores populares. Este sistema de impuestos es la fuente oficial de los subsidios y ayuda social. No hacen falta ms comentarios.

11)Diversos estudios, muestran que aproximadamente el 50 % de la poblacin,-hay que tener en cuenta que entre el 70 y 75 por ciento de la poblacin activa son asalariados- tiene un 20,8% del Ingreso total del pas en un ao. No cubre, en su mayora, lo mnimo indispensable de las necesidades bsicas para vivir.

Mientras tanto, la elite de la gran burguesa argentina y particularmente, los monopolios transnacionales, que representaran aproximadamente el 0,5% de la Poblacin Econmica Activa del pas (alrededor de 90.000 personas) se apropian entre el 55 a 60% del Ingreso Nacional.

Para dar una idea del grado de explotacin de que es objeto nuestra clase obrera, del anlisis de los balances anuales de las 500 ms grandes empresas del pas, se puede determinar el grado de explotacin , o sea la tasa de plusvala. El salario que recibe el trabajador equivale al valor de dos horas de trabajo y las restantes 6 horas de la jornada trabaja gratis para el dueo de la empresa.

Cabe preguntar: Por qu se ignor el artculo 14 bis de la Constitucin Argentina y los tratados firmados sobre los derechos humanos y econmicos sociales?

Ante el tribunal del pueblo, habra que preguntar por qu se dejaron en pie medidas financieras y concesiones el capital extranjero de la poca de Martinez de Hoz, y ms de 40 tratados bilaterales con las transnacionales de la poca de Menen, con la subordinacin a la justicia norteamericana y otras jurisdicciones incluida.

Porque no fueron juzgados como criminales de querra los integrantes del Consejo EmpresarioArgentino, que cambi su nombre por Asociacin Empresaria Argentina, que junto con el gobierno de los EE.UU. prepar el plan de operaciones econmicas, polticas y la desaparicin de mas de 30 mil argentinos?

No descendieron de otra galaxia los nuevos multimillonarios, amigos y cercanos al poder estatal, cuyo nombre figuran en el apndice del libro El capitalismo argentino en su etapa final? Ensayo marxista. Ediciones CTA Nacional (Autnoma) 2015.

No estamos solos. Argentina est rodeada en el continente de pases hermanos empeados en construir un mundo libre de explotacin. Sus integrantes han tendido sus manos solidarias con los acuerdos UNASUR, ALBA y otras iniciativas sociopolticas, para afianzar el legtimo derecho a la autodeterminacin, alcanzar el poder poltico y la direccin de sus gobiernos, bajo las banderas de soberana , democracia y justicia social.

Las campaas patriticas emancipadoras, ejemplos de unidad y soberana, nos ensearon no solamente a cantar el Himno Nacional. Tambin ponerlo en prctica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter