Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2015

En la democracia de Israel la disidencia ha estado siempre fuera del alcance de los ciudadanos rabes

Edo Konrad
972mag

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


La prohibicin de la rama norte del Movimiento Islmico puede parecer un nuevo eslabn mnimo, pero una mirada ms de cerca a la historia revela que El Estado, desde sus inicios, est en guerra con las organizaciones polticas palestinas.

Los ciudadanos palestinos de Israel nunca han tenido una vida fcil para organizarse polticamente. La decisin del Gobierno de prohibir la rama norte del Movimiento Islmico es slo el ltimo -y tal vez ms importante- ejemplo de los obstculos que los ciudadanos rabes deben afrontar en su lucha por la igualdad.

El Estado ha presionado por la prohibicin durante aos, acusando a la organizacin de mantener vnculos con grupos como Hams y la Hermandad Musulmana. La reciente violencia alrededor de Al-Aqsa, sin embargo, dio al Gobierno de Israel la luz verde que necesitaba, dando a entender despus que el movimiento citado jug un papel al incitar a los palestinos en la actual ronda de violencia.

En vista de ello, la decisin de prohibir la rama norte del Movimiento Islmico, as como otras 17 organizaciones benficas sin fines de lucro afiliadas en ciudades como Nazaret y Jaffa, parece una cada sin precedentes en las relaciones entre el Estado y sus ciudadanos rabes. Pero una mirada ms cercana revela que el Estado est en guerra con las organizaciones polticas rabes mucho antes de la introduccin de la llamada "legislacin antidemocrtica", incluso antes de que millones de palestinos en Cisjordania y en la Franja de Gaza fueran colocados bajo el dominio militar en 1967.

A raz de la guerra de 1948 decenas de miles de ciudadanos rabes del naciente Estado judo fueron colocados bajo el rgimen de un gobierno militar. Hasta 1966, cuando el Gobierno finalmente levant el rgimen militar (slo nueve meses antes del comienzo de la ocupacin), la Galilea, el Neguev y el Tringulo estaban sujetos a un rgimen estricto de permisos, de toques de queda rigurosos y coaccionados para colaborar con el Shin Bet. Con la poblacin rabe bajo la bota de los gobernadores militares y los servicios de seguridad del Estado, el Gobierno pudo expropiar velozmente tierras de propiedad rabe, un proceso que continu incluso despus del fin del rgimen militar.

El nombre del juego era control: el establecimiento de Israel considera a los rabes que permanecieron en el Estado -los que no huyeron ni fueron expulsados ​​durante la guerra- una "quinta columna" que en cualquier momento podra rebelarse contra sus nuevos amos. Por lo tanto las restricciones a la vida de los palestinos dentro de Israel afectaron no slo la libertad de circulacin y al comercio, sino tambin la libertad de organizacin poltica y del pensamiento.

En 1959 un grupo de nacionalistas y comunistas se unieron para formar el "Frente Popular", una organizacin de corta duracin que planteaba un desafo directo al Partido Comunista de Israel (Maki), que si bien fue perseguido por el oficialismo, fue uno de los espacios de referencia exclusivos para las quejas de los palestinos bajo el rgimen militar. El Frente Popular no dur mucho tiempo, con las luchas internas entre comunistas y nacionalistas que junto con el acoso externo condujeron a su disolucin. De las cenizas del grupo surgi al-Ard ("La Tierra"), el primer grupo rabe que podra en realidad ser una amenaza creble para el rgimen israel, que por su parte trabaj rpidamente para sofocar el movimiento naciente.

Al-Ard es anterior a la formacin de la Organizacin para la Liberacin de Palestina en casi cinco aos,y fue el primer movimiento impulsor del movimiento nacional independiente para los palestinos en Israel, de conectar la lucha y las demandas de los palestinos en Israel con las demandas palestinas en general.

Tomando un tono panrabe estridentecada vez ms popular entre los rabes de Israel, y ms ampliamente en el mundo rabe, desafi tanto al Estado judo como al Partido Comunista, que como partido judo-rabe conjunto estaba ocupado en circunnavegar cuestiones como la identidad nacional. Segn el historiador israel Ilan Pappe, las primeras demandas de Al-Ard seran luego adoptadas por los partidos polticos palestinos de Israel, como la convocatoria a un Estado laico, democrtico y el derecho al retorno de los refugiados.

Segn Fouzi El-Asmar, uno de los fundadores del grupo, el movimiento estaba bajo vigilancia constante, sus publicaciones fueron prohibidas y sus miembros encarcelados o expulsados de sus ciudades a las tierras del interior del Neguev. Los servicios de seguridad argumentaron que los objetivos del movimiento amenazaban la existencia del Estado de Israel y su integridad territorial, por lo cual tomaron una serie de medidas para limitar la actividad poltica del movimiento. Estas incluan el cierre de las distintas secciones de su diario y el rechazo a registrar el movimiento como una corporacin econmica. El ministro de Defensa de Israel prohibi oficialmente al-Ard en 1964 y la Corte Suprema descalific la lista de los candidatos del movimiento que se iban a presentar en las elecciones generales de 1965.

Al-Ard dur apenas seis aos. Sin embargo allan el camino a las cuestiones de los palestinos dentro de la poltica en Israel. Grupos como Abnaa al-Balad, que llama a un boicot total de las elecciones israeles, as como los partidos polticos establecidos como Balad, siguen enfrentndose a la persecucin de las autoridades israeles.

En estos das el islamismo se ha convertido en la corriente poltica dominante en el mundo rabe y con los aos se ha vuelto popular entre los ciudadanos palestinos de Israel. Los ataques mortales de ISIS en Pars slo lograron reforzar el deseo del Gobierno israel de deslegitimar al Movimiento Islmico, un deseo que no es en absoluto nuevo. "Israel debe actuar como un ejemplo y encabezar la lucha contra el islam radical, cuyos emisarios vimos masacrando gente inocente en Pars", dijo el ministro de Seguridad Pblica Gilad Erdan el martes, en un intento de vincular la sed de sangre del Estado Islmico con el islam poltico en general y el Movimiento Islmico especficamente.

Israel puede ver actualmente el islam poltico como la gran nueva "amenaza", pero la historia de Al-Ard, una organizacin secular, es un testimonio del hecho de que las ideologas de oposicin no son ms que una excusa para que el Estado haga las mismas cosas que ha hecho siempre. La conclusin es que siempre encontrar una razn que sirva para suprimir la organizacin poltica palestina y que al Estado en realidad no le importa si los palestinos apoyan a Nasser, a Marx o a la Hermandad Musulmana.

Fuente: http://972mag.com/in-israels-democracy-dissent-has-always-been-off-limits-to-arab-citizens/113963/





Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter