Portada :: Ecologa social :: Cambio climtico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-11-2015

Lo que est en juego en la Conferencia sobre Cambio Climtico de Pars ahora que se han prohibido las manifestaciones

Naomi Klein
The Guardian


Quines son aquellos cuya seguridad se protege por cualquier medio necesario? Y quines aquellos cuya seguridad casualmente se sacrifica, pese a que hay medios para actuar mucho mejor? Son estas preguntas que estn en el centro de la crisis climtica y las respuestas son la razn por la que las cumbres sobre cambio climtico acaban a menudo entre lgrimas y recriminaciones.

La decision del gobierno francs de prohibir las protestas, manifestaciones y otras actividades al aire libre durante la cumbre de Pars sobre cambio climtico resulta en muchos planos perturbadora. El que ms me preocupa tiene que ver con la forma en que refleja la desigualdad fundamental de la misma crisis climtica y la cuestin clave de cul es la seguridad y de quin que se valora en ltima instancia en este mundo disparejo.

Hay quienes dicen que todo vale contra el trasfondo del terrorismo. Pero una cumbre sobre cambio climtico no es como una reunion del G8 o la Organizacin Mundial del Comercio, en la que se encuentran los poderosos y donde los sin poder tratan de aguarles la fiesta. Los actos de la sociedad civil paralela no son un aadido ni distracciones del acontecimiento principal. Son parte ntegra del proceso, razn por la cual el gobierno francs nunca debera haberse permitido decidir qu partes de la cumbre cancelara y cules mantendra.

Antes bien, tras los horrendos atentados del 13 de noviembre, era necesario determinar si exista la voluntad y la capacidad de albergar la cumbre en su conjunto, con la plena participacin de la sociedad civil, incluyendo la que tiene lugar en las calles. Si no podia ser, debera haberse retrasado y haber pedido a otro pas que se comprometiera. En vez de eso, el gobierno de Hollande ha tomado una serie de decisiones que reflejan un conjunto de valores y prioridades muy particulares acerca de quin y qu recibir una completa proteccin de seguridad del Estado. S a los lderes mundiales, a los partidos de ftbol y a los mercadillos de Navidad; no a las manifestaciones sobre cambio climtico y a las protestas que apuntan a que las negociaciones, con el actual nivel de objetivos de emisiones, ponen en peligro las vidas y el modo de vida de millones, si no de miles de millones de personas.

Y quin sabe dnde acabar esto? Cabra esperar que las Naciones Unidas revocara arbitrariamente las credenciales de la mitad de los participantes de la sociedad civil? Los que tienen ms probabilidades de causar problemas dentro de la cumbre amurallada como una fortaleza? No me sorprendera en absoluto.

Vale la pena pensar qu es lo que significa la decision de cancelar manifestaciones y protestas en trminos reales, lo mismo que simblicos. El cambio climtico representa una crisis moral porque cada vez que los gobiernos de las naciones opulentas se muestran incapaces de actuar, el mensaje que se manda es nosotros, en el norte global, estamos poniendo nuestro confort inmediato y nuestra seguridad econmica por delante del sufrimiento y la supervivencia de los pueblos ms pobres y vulnerables de la Tierra. La decision de prohibir los espacios ms importantes en los que se habran odo las voces de la gente que ha sufrido las repercusiones del cambio climtico supone una dramtica expresin de este abuso de poder profundamente contrario a la tica: una vez ms, un opulento pas occidental pone la seguridad de las lites por delante de los intereses de quienes luchan por la supervivencia. Una vez ms, el mensaje es que nuestra seguridad no es negociable, la vuestra est ah para quien la quiera.

Una reflexin ms. Escribo estas palabras desde Estocolmo, donde he estado llevando a cabo una serie de actos pblicos relacionados con la cuestin del cambio climtico. Cuando llegu, la prensa se cebaba con un tuit enviado por la ministra sueca de Medio Ambiente, Asa Romson. Poco despus de que se difundieran las noticias de los atentados de Pars, tuite su indignacin y tristeza por la prdida de vidas. Luego tuite que pensaba que sera una mala noticia para la cumbre del clima, una reflexin que se le ocurri a todo el mundo que yo conozco vinculado a este movimiento mediambiental. Sin embargo, fue escarnecida por su supuesta insensibilidad: Cmo se le ocurra pensar en el cambio climtico en el momento en que se haba producido semejante carnicera?

La reaccin ha resultado reveladora, puesto que daba por hecha la nocin de que el cambio climtico es una cuestin menor, una causa sin bajas reales, incluso frvola. Sobre todo cuando cuestiones serias como la guerra y el terrorismo toman el centro de la escena. Me hizo pensar en algo que escribi Rebecca Solnit no hace mucho tiempo: el cambio climtico es violencia.

Lo es. Parte de esa violencia resulta tremendamente lenta: mares que se elevan y borran gradualmente pases enteros, y sequas que matan a muchos millares. Parte de esa violencia resulta aterradoramente rpida: tormentas con nombres como Katrina y Haivan que hurtan miles de vidas en un solo aontecimiento turbulento. Cuando gobiernos y grandes empresas no son capaces de actuar para prevenir un calentamiento catastrfico, eso constituye un acto de violencia. Es una violencia tan grande, tan global y que se inflige contra tantas temporalidades simultneamente (antiguas culturas, vidas presentes, potencial futuro) que no hay todava una palabra capaz de contener su monstruosidad. Y recurrir a actos de violencia para silenciar las voces de quienes son los ms vulnerables a la violencia del cambio climtico supone todava ms violencia.

Para explicar por qu los partides de ftbol previstos se celebraran tal como estaba programado, el secretario de Estado francs para el Deporte afirm: La vida ha de continuar. Desde luego que s, por eso es por lo que me un al movimiento de justicia climtica. Porque cuando gobiernos y grandes empresas fracasan a la hora de actuar de modo que refleje el valor de toda la vida sobre la Tierra, hay que protestar.

Traduccin: Lucas Antn

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/lo-que-esta-en-juego-en-la-conferencia-sobre-cambio-climatico-de-paris-ahora-que-se-han-prohibido



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter