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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2015

El activista del Frente Cvico, Jorge Negro, imparte una conferencia sobre la vigencia de El Capital en el siglo XXI
El capitalismo, un sistema de explotacin

Enric Llopis
Rebelin


Durante su naufragio, Robinson Crusoe el personaje alumbrado por Daniel Defoe en 1719- logr salvar alguna herramienta, ropas escasas, una Biblia, lpices y una libreta. Al da siguiente, dado que quera permanecer vivo, se vio obligado a dotarse de los medios de produccin para obtener de la naturaleza los bienes necesarios. Como buen ilustrado, organiz a conciencia su jornada laboral: tiempo para la pesca, obtencin del agua, confeccin de la ropa, descanso Requera una cantidad ingente de trabajo para sobrevivir, en una situacin de autoconsumo y escasez crnica, dado que se hallaba solo en la isla. Tampoco poda guardar los excedentes. Pero las cosas cambiaron con la aparicin del segundo personaje, Viernes. Surgieron entonces los problemas de convivencia, la tica y la poltica, que no tenan lugar en la isla primigenia. El dilema de Robinson Crusoe consista en plantearle a Viernes la cooperacin entre personas libres o, por el contrario, una relacin asimtrica, de desigualdad, en la que slo Viernes trabajara y provisionara la subsistencia de los dos.

Una obra vasta y compleja como El Capital de Marx tiene esta disyuntiva como sencillo punto de partida. El activista, graduado en Filosofa, miembro del Frente Cvico y promotor de seminarios de lectura sobre Pensamiento Poltico y Social, Jorge Negro, ha ahondado en la vigencia de las reflexiones de Marx en una conferencia titulada El capital: una reflexin para el siglo XXI, organizada por el Frente Cvico-Valencia y el sindicato estudiantil Acontracorrent. Uno de los sentidos de la lectura de El Capital aparece condensado en la frase del escritor Stefan Zweig: Una ley inexorable de la historia impide a los seres humanos ser conscientes a los actos que dan forma a su poca.

Jorge Negro recuerda la importancia que en la obra de Marx adquieren los modos de produccin, entendidos como la forma dominante en que la sociedad organiza la produccin, reparte la riqueza y gestiona los excedentes para reproducir el orden social. Si pretende transformarse el mundo de manera eficiente, aade, no es suficiente con los cambios de tipo moral. No se producir un cambio social duradero si no cambian los medios de trabajo, la divisin laboral, la ciencia y la tcnica, por tanto, es necesario modificar el sistema productivo, explica.

El capitalismo, segn una de sus definiciones cannicas, de la poca de Adam Smith, es un sistema productivo que se impone por su capacidad (utilidad social) de proveer y repartir riqueza en una sociedad de mercado con una amplia divisin del trabajo. Tericamente, el mercado regula los intercambios segn la ley de la competencia, al tiempo que se da una libertad de eleccin absoluta entre empresa, trabajadores y consumidores. Hasta que llega una crisis y estropea este modelo terico, recuerda Jorge Negro. Adems, cuando los desajustes entre la oferta y la demandan llevan a un exceso de capital, los estados suelen resolver el problema mediante la guerra.

El presidente del PP en Catalua durante cinco aos, vicepresidente del Parlamento Europeo durante una dcada y exdirigente de la formacin ultraconservadora Vox, Alejo Vidal-Quadras, seal ntidamente en un mensaje a travs de twitter los lmites morales del sistema capitalista: Por sorprendente que suene, la opulencia y la extravagancia de una minora selecta es la condicin indispensable para el progreso general. Pero no es el nico paladn del capitalismo que revela su pensamiento profundo. El gegrafo marxista David Harvey recuerda que Alan Budd, uno de los asesores de Margaret Thatcher, confes en un descuido que las polticas antiinflacionistas de los aos 80 resultaron ser una muy buena forma de aumentar el desempleo, e incrementar el paro fue una forma extraordinariamente atractiva de reducir la fuerza de la clase trabajadora Lo que se dise all fue en trminos marxistas una crisis del capitalismo que volvi a crear un ejrcito de reserva del trabajo, que ha permitido a los capitales generar grandes beneficios desde entonces. Otra reflexin inconfesable la formul el archimillonario Warren Buffet (tercera fortuna mundial en 2015 con un patrimonio de 64.400 millones de dlares, segn la revista Forbes): Por supuesto que hay una lucha de clases, y es mi clase, la de los ricos, los que la estn librando y vamos ganando.

Pero ms all de planteamientos tericos y afirmaciones descaradas, el capitalismo se define, segn Jorge Negro, como un sistema de competencia perverso, que esconde sus reglas tras la opacidad del mercado; adems, genera violencia, desigualdad y miseria. Por otro lado, cosifica y vuelve competidores a sus vctimas, los trabajadores. Uno de los elementos que invariablemente se repiten en el sistema econmico capitalista es la crisis, que se resuelve histricamente mediante el desempleo, la desposesin, la concentracin de capital, una creciente explotacin y el subconsumo.

Ya durante la primera revolucin industrial, la economa capitalista manifest unos efectos destructivos que atacaban, incluso, los pilares del liberalismo poltico. Jorge Negro subraya que entre 1750 y 1790, como consecuencia de dcadas de expolio, se produjo una manifiesta disminucin de la estatura en la poblacin europea. Entre los varones ingleses, la talla media de 1,75 metros en 1750 pas a 1,70 en el ao 1790 (entre las mujeres pas de 1,72 a 1,64). La tendencia fue general en el viejo continente, salvo en pases como Espaa, eminentemente agrarios y pobres, donde la media se mantuvo en 1,63 metros. La talla media en Francia pas de 1,65 (1790) a 1,63 (1790) y a 1,56 en el ao 1832.

En los ltimos 20 aos el 1% ms rico de la poblacin duplic su riqueza y el 0,1% ms opulento, la triplic. La relacin entre los ingresos de los gestores de las empresas y los subalternos de las mismas pas de una proporcin 30/1 en 1970 a 350/1 en 2010. Mientras, segn la OCDE, en el periodo 1970-2010 las tasas de desempleo se dispararon en la misma proporcin en que se hundieron los salarios. Pero dado que el mecanismo principal con el que actualmente cuentan los pases centrales es la fiscalidad, la gran cuestin es cmo se ha repartido la carga impositiva en las ltimas dcadas. Jorge Negro pone el ejemplo de Gran Bretaa, donde en 1940 el tipo marginal mximo sobre la renta se situaba en el 100%, y se mantuvo en torno a esa cota hasta que Thatcher lleg al poder en 1980. Tambin con el Thatcherismo los das de huelga por cada mil empleados cayeron en picado, al igual que la inflacin. Los economistas neoliberales hubieran considerado confiscatoria, hoy, la fiscalidad mxima sobre la renta (tipos marginales) en Estados Unidos: el 80% en 1920 y en torno al 90% durante la segunda guerra mundial.

Cules son los problemas globales generados por el capitalismo en el siglo XXI? Es la cuestin a la que trata de responder el seminario del Frente Cvico. El estancamiento en el crecimiento de la economa, las desigualdades sociales disparadas, el saqueo de lo pblico, la violencia global, la corrupcin y las puertas giratorias. Los estados son meros consejos de administracin de las empresas, como ya adverta Marx en 1862, resume Jorge Negro. La posibilidad que le quedara al capitalismo para legitimarse, opina el activista, es garantizar el crecimiento econmico, una moneda slida y la equidad social, aunque la tendencia es la contraria. El diagnstico apunta a la consolidacin de un libre mercado no violento en los pases centrales del sistema capitalista, con una politizacin oligrquica de la economa y una des-democratizacin de la vida pblica. ste es a grandes rasgos el panorama, al que cabra agregar una atomizacin de la vida social.

A los ciudadanos, partidos y movimientos antagonistas con el sistema se les presentan tres alternativas: la espera de un improbable colapso capitalista (advierte Jorge Negro que no se cumplieron las expectativas de Marx, y que la economa capitalista ha demostrado contar con mecanismos de ajuste que le han permitido sobrevivir). La segunda opcin consiste en adaptarse (la poblacin) a la posibilidad de una dictadura planetaria, desarrollada por una plutocracia que controle los recursos vitales (energa, agua potable, bosques). Por ltimo, es posible imprimir coherencia y unidad a la lucha de los desposedos, lo que debera apuntar a un cambio en la base material del modo de produccin capitalista, sus mecanismos de desposesin y la propiedad privada de los recursos naturales, la ciencia y la tecnologa. Un desafo extraordinario, concluye Jorge Negro.

Cules son los elementos vigentes de la lectura de El Capital? Marx desarrolla su anlisis (sobre todo en el libro I de El Capital) para un capitalismo nacional acotado; hoy se han modificado las fronteras y los lmites de ese acotamiento, pero las reglas con las que funciona el capitalismo son las mismas, explica el activista del Frente Cvico. El patriarcado, la prostitucin o la explotacin infantil ms brutal, que en el siglo XIX se escondan en la trastienda de los talleres domsticos, hoy se han tratado de invisibilizar; en el caso de la prostitucin y las drogas, se han sacado a las rotondas y los polgonos industriales, pero la explotacin tambin se ha desplazado a los pases de la periferia del sistema: donde no la veamos. En resumen, 40 aos de neoliberalismo han puesto en tela de juicio el contrato social. Y lo ha hecho en todo el planeta, donde mil millones de personas viven con menos de un dlar al da. Tienen conciencia de clase? Sostiene Jorge Negro que el sistema es tan perverso que los niveles mayores de conservadurismo se hallan en muchas ocasiones en las clases ms desposedas, como los parias de India. No pueden permitirse el hecho de enfrentarse al sistema; no hay filosofa sin la barriga llena, concluye.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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