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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2015

La remisin por la sangre de civiles inocentes

Ren Naba
Alainet


La apocalptica estrategia puesta en marcha por el Daesch y especialmente en lo referente a uno de los mayores aliados de los yihadistas y por aadidura el pas occidental a la cabeza de la incitante guerra sicolgica contra el presidente sirio Bachar Al Assad, su enemigo comn, parecera deber poner un freno al frenes anti sirio de la clase poltico-meditica francesa, salvo que puede precipitar a Francia en una mortfera zarabanda y relegarla en el ranking de las potencias.

Si en parte ha liberado a Francia de una incmoda y deshonrosa alianza en relacin a sus valores y a su historia, este terrible tributo de sangre las matanzas de Charlie Hebdo del 5 de enero de 2015 y la del Batacln del 13 de noviembre ltimo ha puesto de relieve, por contragolpe, la deriva patolgica y al mismo tiempo la persistencia de los presupuestos ideolgicos post coloniales del poder decisorio francs en su doble versin neogaullista: Nicols Sarkozy y Alain Jupp, quienes comenzaron las guerras de Libia y de Siria y los socialo-atlantistas Francois Hollande y Laurent Fabius entusiastas apoyos de los yihadistas y amplificadores de sus nauseabundas teoras.

Si el bao de sangre del que el territorio francs ha sido teatro en 2015 ha despertado empata internacional con relacin a Francia, no ha ocultado sin embargo la responsabilidad directa y pesada de la Patria de los Derechos del Hombre tanto en la gangrena yihadista de Medio oriente como en la destruccin de estados con estructuras republicanas, en beneficio del sindicato petro-monrquico ms oscuro y represivo del planeta.

Comparar no es razonar

Ciertamente Bachar Al Assad y Muamar Kadafi estn clasificados como dictadores del mismo tipo que Mobutu (Zaire), el asesino de Patrice Lumumba, Hissne Habr (Tchad), el carcelero Franois Claustre, Blaise Compaor el asesino de Thomas Sankara. El rey Hassan II de Marruecos, asesino de Mehdi Ben Barka. Pero contrariamente a lo que sucede con los grandes amigos de Francia que han decapitado con gran entusiasmo a las figuras clave del tercer mundo que luchan por su independencia y su dignidad, el sirio no provee ni yembe ni valises (con dinero) a la fraccin venal de la clase poltico-meditica.

He ah uno de los motivos de la furia antisiria. El otro es que la ltima recalcitrante entrega rabe al imperio israelo-usamericano se ve y se vive como el pivote de la reaccin al eje atlantista. Dos pecados mortales para la filo-sionista clase poltica francesa, atrapada por el pensamiento neoconservador usamericano.

Francia, tanto en Libia como en Siria, ha cometido crmenes contra la inteligencia. Ha pagado reiteradamente el precio con la sangre de sus ciudadanos a lo largo del 2015. Con la absoluta impunidad de sus dirigentes.

Si la primera responsabilidad, sin la menor objecin posible, les incumbe a los neoconservadores usamericanos, bajo el mando del tro de siniestra memoria George Bush jr, Dick Cheney y Donald Rumsfeld y sus aliados wahabitas representados por el prncipe Bandar ben Sultan, orquestador y jefe del destructivo caos de este desorden constructivo, la segunda responsabilidad le cabe al poder social-gaullista en su nueva versin neoconservadora y atlantista.

No solamente en Libia y en Siria, sino tambin por su mortal silencio sobre Yemen, su privilegiada alianza con el reino saud, el incubador absoluto del yihadismo errtico y degenerativo y de su apndice en Qatar, la Meca de la cofrada de los Hermanos Musulmanes, matriz de todas las organizaciones radicales yihadistas desde Al Quaida hasta Al Nusra. Y por ltimo y aunque con no menor responsabilidad est Turqua, el volante regulador de los yihadistas en el plano militar y proveedor al mismo tiempo de los flujos migratorios hacia la Unin europea a causa de la sistmica crisis de su economa.

La cumbre del G20 realizada en Antalya que reuni el 14 de noviembre pasado, al da siguiente de la matanza del Batacln, a las 20 potencias econmicas mundiales con la presencia del turco Recep Tayeb Erdogan, del saud Salmane y de Laurent Fabius el hombre que debi haberse ocupado de frenar los impulsos de jugador de casino de su hijo en lugar de proferir monstruosidades del tipo Jabhat Al Nusra est haciendo un buen trabajo en Siria, se ve retrospectivamente como una trgica farsa. De sabor amargo.

Tanto en Charlie Hebdo como en Batacln, como lo fue antes, el 26 de junio de 2015, en Isere en oportunidad de la decapitacin de un patrn, el poder de decisin francs en su versin sarko-hollandesa paga el precio de su perversin y de su demagogia, de la muerte de sus lites intelectuales, especialmente de sus universitarios islamfilos y del servilismo de su clase poltico meditica.

Que un presidente confe la conduccin de su poltica exterior al ms clebre roncador de la diplomacia internacional contempornea da una idea de la magnitud de la erosin de la deontologa del mando.

Que un socialista sea el mejor aliado del turco, masacrador de kurdos y antes de armenios y de asirios, de los wahabitas, los mayores corruptores de la vida poltica rabe y de los grandes destructores de medio oriente, obliga a pensar en el significado del socialismo del siglo XXI. Un hecho que en gran parte explica la desafeccin poltica de la juventud parisina segada por la metralla yihadista.

Ren Naba, es un escritor y periodista, ex responsable del Monde arabo-musulman en el sector diplomtico de AFP. Posteriormente asesor del director general de RMC Medio Oriente y responsable de la informacin y miembro del Instituto Escandinavo de los Derechos Humanos y de la Asociacin de amigos euro-rabes.

Publicado en francs par Madaniya Paris, 18 de noviembre 2015.

Traducido del francs para El Correo de la diaspora latinoamericaine por Susana Merino.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/173900


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