Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2015

Por qu Daesh es tan sanguinario?

Armando B. Gins
Rebelin


No valen respuestas fciles o estereotipadas. Esas, por ejemplo, que hablan de su maldad absoluta, odio diablico o extremismo visceral.

Daesh (o Isis o Estado Islmico) es una creacin colectiva de actores e intereses ocultos que va ms all de esa lujuria televisada de horror a base de vesanias y sevicias ms que monstruosas. Esas imgenes tan gore piden a gritos venganza, una solucin inducida que sale sola a la gente de bien al calor de su bienestar occidental.

La puesta en escena de Daesh es cuidada, sofisticadamente cutre, con decapitaciones y otras torturas fsicas y psicolgicas que jams podran lograr a largo plazo la aceptacin ni de rabes laicos, ni de musulmanes, ni de otros apoyos o simpatas exteriores. Por qu, entonces, esa escenografa tan drstica con ensaamientos especialmente crueles y repelentes? Al Qaeda, salvo excepciones puntuales, no llegaba a tanto.

Mentira colosal

Cuando la guerra de Irak, se mont una mentira colosal por parte de Bush, Blair y Aznar para demonizar a Sadam Hussein de modo total e irreversible, manteniendo que esconda armas de destruccin masiva y daba cobijo a terroristas. La falsedad de tal amao meditico ha sido confirmada por los hechos posteriores. En aquella poca, el mundo se moviliz en masa contra la guerra injusta sostenida por intereses espurios.

Aquella cruenta leccin parece que ha surtido efecto y ahora es necesario para manipular a la opinin pblica presentar a un enemigo lo ms radical posible y exento de la ms mnima consideracin humana. De ah, que Daesh se emplee a fondo en su interpretacin alevosa donde las haya. Desde el nazismo y las dictaduras de Franco, Pinochet y Videla no se recuerda nada igual. Incluso trae a la memoria las hazaas de la Santa Inquisicin cristiana y su cruzada irracional contra brujas que solo habitaban el subconsciente grosero de sus propios dogmas y miedos.

Da la sensacin de que Daesh usa tcnicas aprendidas en las crceles alegales de Guantnamo y Abu Ghraib, donde el oscurantismo, el secretismo y las torturas campaban a sus anchas.

Hemos de recordar asimismo que muchos integrantes de Daesh fueron antiguos luchadores de facciones terroristas entrenadas por la CIA en Afganistn e Irak para servir a la geoestrategia de Washington contra el comunismo de la URSS y la influencia, presuntamente perversa, chiita de Irn. Es de dominio general el rumor extendido de que Arabia Saud y las petromonarquas feudales del Golfo Prsico entregan dinero bajo cuerda a diversas sectas o grupos islmicos irredentos para atizar diferencias en Oriente y debilitar, de esta forma, potenciales procesos democrticos, laicos o modernizadores en muchos pases que pudieran osar competir contra la hegemona occidental y el wahabismo de Riad.

Resulta curioso observar tambin como Israel, el gran adversario del mundo rabe en su conjunto, est saliendo indemne de este conflicto internacional, ayudando incluso a la oposicin siria a Assad en hospitales en suelo propio, curando con esmero las heridas de sus aliados de coyuntura. Sobre el Mossad, servicio secreto israel, recaen asimismo sospechas ms que fundadas de habilitar con medios materiales e instruccin blica a diversas facciones terroristas de la zona.

Rusia entra en accin

Con la entrada en accin de Rusia la situacin dio un vuelco muy importante. Fue el nico pas que empez a bombardear con decisin y sin ambages posiciones de Daesh. Sin embargo, la OTAN, va Turqua, le da un toque de atencin derribando un caza ruso por razones ms que discutibles, caso de ser ciertas: violar el espacio areo de Ankara. Quin puede creerse tamaa estupidez o justificacin en un vasto territorio en conflicto a varias bandas donde salirse o entrar en un pas debe ser moneda corriente todos los das?

El avin ruso y el asesinato cobarde mientras caa del cielo de su piloto es una andanada dirigida hacia la estrategia tomada por Mosc. No te pases Putin que la cosa podra ir a mayores. No tomes decisiones unilaterales y antes de disparar mira hacia la Casa Blanca.

Daesh ha ido creciendo paulatinamente y de la nada ha tomado un inmenso territorio en Irak y Siria sin que las fuerzas occidentales dieran la voz de alarma mientras esto suceda delante de sus pasivos ojos. Ante los hechos consumados y la imposibilidad de que los rebeldes sirios pagados y pertrechados por Occidente depusieran a Assad, EE.UU. y Europa toman cartas en el asunto, aunque tmidamente, bombardeando las ciudades controladas por Daesh pero dejando que el crudo fluyera ilegalmente y a un precio irrisorio, con la connivencia de Turqua, hacia postores no identificados: pases de la UE, Washington?

Tambin resulta curioso observar como Al Qaeda daba la sensacin de ser un solo hombre, Osama bin Laden, figura en la que centraron su ira furibunda las tcticas de comunicacin de Occidente. Una vez bien cebado el objetivo, se desat una lucha antiterrorista feroz con amplio recorte de libertades civiles y polticas, para posteriormente hacer desaparecer a Bin Laden de modo misterioso y nunca aclarado fehacientemente.

Renovar el miedo

Haba que renovar el miedo de alguna manera inteligente y sutil. En esta ocasin, se presenta en sociedad un adversario colectivo, una ficcin irregular pero con territorio delimitado y una saa y brutalidad extraordinarias. El salto cualitativo es evidente: estamos ante un enemigo con espacio fijo y con tentculos en cualquier parte del mundo. Ms poderoso que Al Qaeda; ms monstruoso si cabe. Un enemigo plural sin rostro conocido.

Ante tanto delirio incongruente a veces puede pensarse que vivimos dentro de un guin absurdo salido de una mente enferma y desahuciada. Y, por su puesto, al tiempo que todo ello transcurre en una pantalla gigantesca y envolvente de atentados, decapitaciones, bombardeos, masacres y millones de refugiados a la fuga, las multinacionales de armamento y el neoliberalismo siguen realizando negocios y obteniendo beneficios sin parar. Con el mundo enjaulado, solo es posible trabajar, consumir y callar.

Daesh parece un guiol teledirigido desde bambalinas que no hablan en pblico ni hacen poltica parlamentaria. Se trata de un pen que se mueve en un tablero complejo, recibiendo consignas contradictorias de amos muy poderosos que jams darn la cara. Daesh es un salto cualitativo con respecto a Al Qaeda, una versin ms coral del terrorismo de corte espectacular de nuestra era.

No es aventurado afirmar que Daesh tiene fecha de caducidad. Como la tuvo Bin Laden. Cuando ya no sea til en la geoestrategia militar y poltica de alcance internacional ser destruido o reconvertido en otra cosa. Otra cosa terrorista, por supuesto, con distinto nombre de marca. Habr que darle vueltas a la creatividad para ver que sujeto nuevo emerge como campen del pnico de masas.

Hasta que no se acaben las reservas de petrleo en Oriente Medio y Prximo, la religin y el terrorismo sern sabiamente instrumentalizadas a favor de los que tienen la sartn por el mango: EE.UU., la Unin Europea, Israel y Arabia Saud. Rusia y China jugarn, por el momento, roles secundarios a no ser que la conflagracin mltiple haga detonar una guerra abierta entre las mismas potencias en liza.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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