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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-11-2015

Entrevista a Clara Valverde sobre "De la necropoltica neoliberal a la empata radical" (I)
La necropoltica es la poltica basada en la idea de que para el poder unas vidas tienen valor y otras no

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Escritora especializada en biopoltica, activista en el 15M y en otros muchos movimientos sociales, Clara Valverde Gefaell (Barcelona, 1956) fue profesora de enfermera durante dcadas. Coordina actualmente el Equipo Aquo de formacin on-line y off-line.

Entre sus publicaciones ms recientes, cabe citar: Desenterrar las palabras. Transmisin generacional del trauma de la violencia poltica del siglo XX en el Estado espaol, publicado por Icaria, como el libro en el que centramos esta conversacin: De la necropoltica neoliberal a la empata radical

SLA: Felicidades por tu nuevo libro editado en Icaria, en la coleccin Ms Madera! Seis captulos, dos preguntas por captulo, no te robo ms tiempo. Antes de ello djame preguntarte por sus proximidades y alrededores. Qu es eso de la necropoltica neoliberal? Santiago Lpez Petit, el autor del prlogo, seala que esa poltica neoliberal consiste en una necropoltica cuyo objetivo declarado es acabar con los excluidos. Es eso? Qu debemos entender por excluidos?

CV: La necropoltica es un concepto que desarroll el filsofo cameruns Achille Mbembe. Es la poltica basada en la idea de que para el poder unas vidas tienen valor y otras no. No es tanto matar a los que no sirven al poder sino dejarles morir, crear polticas en las que se van muriendo.

Los excluidos son los que no son rentables para el poder ni para implementar sus polticas. Son los que no producen ni consumen, los que de alguna manera, sin querer y sin saberlo en la mayora de los casos, solo existiendo, ponen en evidencia la crueldad del neoliberalismo y sus desigualdades.

SLA: La empata radical, a la que haces referencia en el ttulo tambin, en qu consiste?, cmo la describiras?

CV: Empata es ponerse en el lugar del Otro, del que sufre. Es intentar imaginarse lo que vive, y mostrar al Otro que su sufrimiento y su situacin nos importa.

La empata radical es una idea que he ido desarrollando que es no solo imaginarse e interesarse por el sufrimiento del Otro, sino tambin darse cuenta de que el Otro no es tan diferente de nosotros.

En esta sociedad neoliberal muchsima gente que ahora no estn en apuros, podran fcilmente estarlo. Si uno enferma, pierde el trabajo, etc, las polticas neoliberales le descartarn como si fuera basura.

Por ejemplo, por muchos aos que uno haya cotizado, si uno enferma y no puede seguir trabajando, lo ms posible es que, en Catalunya, el ICAMS (Institut Catal dAvalucins Mdiques) no le den la baja o se la den y luego le den el alta aunque no est lo suficientemente bien para trabajar. El ICAMS tiene cuotas y no les importa tu vida o tu salud. Puedes pasar de alguien con trabajo, techo y comida, a ser alguien que est enfermo y sin ingresos, con todo lo que eso supone.

La empata radical es tomar conciencia de que uno es tambin el que duerme en el cajero, el que va a comer a Caritas. Y si uno ya tiene ms capacidades radicales, puede imaginarse, este invierno, que tambin es un nio palestino sin casa. Las personas que no estn en apuros, los incluidos, la mayora estn, en esta sociedad, a poca distancia de ser excluidos y no se dan cuenta.

SLA: El subttulo de tu libro: Violencia discreta, cuerpos excluidos y repolitizacin. Violencia discreta?

CV: S, la gran parte de la violencia del neoliberalismo es discreta, o sea que la gente no la ve. Eso es lo peligroso. Si a alguien le pega un tiro la polica, eso es ms fcil de ver que otros tipos de violencia. Mucha de la violencia ahora es discreta: la tolerancia, la exclusin, el paternalismo, etc.

SLA: Me centro en la introduccin. Los movimiento sociales han excluido a los excluidos como pareces apuntar en este apartado?

CV: S, lo han hecho sin querer, creo yo. Por ignorancia. Por no cuestionar el neoliberalismo a fondo.

La manera de funcionar de los movimientos sociales, las reuniones, eventos y encuentros, la mayora no se llevan a cabo en sitios ni de formas en las que la gente ms vulnerable, con cuerpos y energas diferentes, puedan participar.

Para mucha gente es muy difcil estar sentado 2 horas. Y ya no digamos subir escaleras, desplazarse de su casa, etc.

Si hay suerte, a veces hay una rampa para las sillas de ruedas. Pero eso es solo til para las personas con un particular tipo de discapacidad funcional. Un grupo pequeo.

Y en el activismo por internet no se tiene en cuenta de que mucha gente no tienen dinero para pagarse internet, o no tienen la energa para implicarse por internet, o no tienen a alguien que les ayude a aprender cmo hacerlo.

SLA: Un paso tambin de este apartado: No es cuestin de volver al Estado de bienestar, afirmas, que tan fcilmente ha sido saboteado y ha tomado tintes de caridad. Tampoco crees, prosigues, que tomar el poder a travs de la poltica electoral, a la larga, sea la manera de reducir el sufrimiento. De qu se trata entonces?

CV: Como t sabes bien, Salvador, yo no soy una persona de programa, programa, programa!

Creo que es necesario que los an incluidos se impliquen en los espacios y realidad de los excluidos. Esos espacios son los que amenazan e inquietan al poder. Los procesos son el producto. Una idea que suena un poco anarquista, no?

Mira la Acampada ICAM. Es un tema que afecta a miles de personas y, potencialmente, a casi todos los catalanes el da que enfermen. Y cunta gente han ido, por lo menos una hora a manifestarse ah? Pues muy poca.

Sobre la poltica electoralno digo que no es buena idea tener colegas en el Parlament o en el Congreso. Pero es mnimo lo que pueden hacer. Los cambios vienen de fuera de los procesos electorales, de los espacios intersticiales, de los que no tienen privilegios. El cambio, como dijo Martin Luther King, vendr de los creativamente malajustados.

  

SLA: Del primer captulo. Fin de contrato dices? Qu contrato ha finalizado?

CV: El contrato del estado del bienestar, en el que damos nuestro dinero a travs de los impuestos a los gobernantes y ellos organizan y administran la sanidad, la educacin, las infraestructuras, etc. Ya no funciona porque, an si se hiciera bien, no hay participacin de la ciudadana en la toma de decisiones de cmo repartir ese dinero.

Pero es que encima los administradores demasiado fcilmente utilizan ese dinero para promocionar negocios privados, a travs de subcontrataciones y externalizaciones. Y tambin es fcil de que roben ese dinero pblico, como ya hemos visto. Por ejemplo, la sanidad pblica se ha convertido en una gran fuente de robo y enriquecimiento para la sanidad privada.

Esto hay que cambiarlo a corto plazo, empezando por pasos fciles como los presupuestos participativos, y con leyes severas que protejan lo pblico. Aun en Canad, donde las leyes para proteger lo pblico son muy severas, la ciudadana est siempre alerta y al tanto de que los negocios privados no se infiltren en lo pblico.

Pero a largo plazo lo pblico tiene que devenir lo comn: el dinero pblico tiene que estar administrado totalmente por la ciudadana.

SLA: La necropoltica es una poltica en la cual la vida es objeto de clculos. La vida de quienes? De qu clculo es objeto esa vida?

CV: Todas las vidas, para el neoliberalismo, son objeto de clculo de los poderosos. Los que son rentables y los que consumen, esos tienen derecho a vivir bajo el neoliberalismo si siguen ciertas leyes y tienen ciertas actitudes favorables a los poderosos. O por lo menos que no cuestionen el capitalismo neoliberal y sus polticas mortferas.

Los que no, se les deja morir como a los dependientes, gran parte de los cuales mueren antes de recibir las ayudas que se les ha concedido.

La seora Christine Lagarde, la presidenta del Fondo Monetario Internacional, ha avisado a los gobiernos de que tengan cuidado, que la gente a lo mejor viven demasiado tiempo, que la esperanza de vida en los pases ms ricos ha aumentado. Y eso est creando problemas para el FMI! En vez de alegrarse de que la esperanza de vida, en algunos pases ha aumentado, el FMI no est contento de que vivamos ms aos.

SLA: Estamos ahora en el segundo captulo. Cmo se excluye a los excluidos? Cuntas personas estn excluidas en Espaa?

CV: A muchas personas se les excluye no dndoles las ayudas econmicas a las cuales tienen derecho y necesidad, como en el caso de los dependientes, de los enfermos crnicos, etc. Se excluye al no dar acceso a la sanidad. Se excluye de la universidad a mucha gente por no tener una situacin econmica buena.

Pero tambin se excluye de formas ms discretas: los enfermos mentales y sus familiares se tienen que callar sobre lo que viven si no quieren ser discriminados.

Cuntas personas estn excluidas? Pues creo que muchas ms de las que imaginamos.

Muchos inmigrantes estn excluidos, los enfermos crnicos, los enfermos mentales, los ancianos, sobre todo si tienen ingresos limitados, los que no tiene trabajo, los que tienen trabajos precarios, los transexuales, los sin techo, los con techo pero sin hogar, los que no pueden o quieren vivir en estilos de vida convencionales. Si empezamos a contar, creo que son muchos.

SLA: Del tercero: violencia de la tolerancia? No es una afirmacin contradictoria? Recuerda la tolerancia represiva de Marcuse por otra parte.

CV: S, la tolerancia es represiva y violenta. Aunque nos hayan dicho lo contrario, menos Marcuse y otros autores como Wendy Brown.

Si yo tolero a alguien, es que tengo poder sobre esa persona. La aguanto. Le veo como menos.

Se dice que hay que tolerar las diferencias. No. Hay que analizarlas, hablarlas, ver a quin sirven, quin decide eso de la diferencia, mirar bien a qu se deben.

Con el concepto de la tolerancia se ensea a los nios a aguantar, a ser amables y caritativos con los inferiores, con lo excluidos.

Es muy violento y mantiene un gran control sobre los excluidos.

SLA: El lenguaje, afirmas, es la clave para mantener el capitalismo neoliberal y su violencia. Por qu?

CV: Si la gente se cree lo que dicen los polticos, los poderes financieros, la prensa reverencial y los tertulianos, entonces no se cuestiona el neoliberalismo y se participa en apoyar su necropolticas. Si nos creemos frases como: todos tenemos que poner de nuestra parte, son solo unos aos, hemos salido de la crisis, no podemos acoger a todos los refugiados, las injusticias seguirn.

En cambio, cuando dejamos de creer el lenguaje neoliberal, entonces es cuando empezamos a organizarnos y nombramos, ponemos en palabras la exclusin, el sufrimiento y las desigualdades.

  

SLA: Del cuarto captulo. Qu tienes en contra de los expertos? No son los que ms saben y ms pueden ayudarnos si es el caso?

CV: Se supone que son los que tienen que ayudarnos. Pero muchos son, desgraciadamente, los que ayudan a gobernar, a implementar las ideas y polticas neoliberales. Es lo que muchos autores llaman gobernar a travs de terceros.

La mayora lo hacen sin darse cuenta. Est en su formacin, formacin que tiene un enfoque ideolgico que sirve al neoliberalismo.

Desde microgestos como un mdico que dice a un paciente que lo que siente no es para tanto, a gestos ms obvios como no atender a la persona porque no se le cree, no se cree que sus sntomas son de verdad.

A tanta gente en esta sociedad los expertos etiquetan, juzgan, sobremedican, no les escuchan ni dan importancia a su sufrimiento!

Y hay programas perversos de muchas administraciones para hacer que los expertos trabajen, no para el bien del usuario/paciente, sino para los objetivos de la administracin, programas como la Direcci Per Objectius en Atencin Primaria en Catalunya. O la Medicina Lean Premian o castigan econmicamente a los profesionales si cumplen o no cumplen los objetivos de la administracin.

  

SLA: Te cito: En el sistema sanitario del Estado espaol an hay normas no escritas sobre cmo debera comportarse el paciente. Y qu normas son esas?, qu las ha sugerido o abonado?, qu funcin cumplen?

CV: Son culturales. Son el producto de tantas dcadas de autoritarismo y de catolicismo.

Una de las normas de las cuales hablo en el libro es el concepto del buen paciente y del mal paciente. No est escritoaunque a veces s est escrito en el historial mdicoyo he visto escrito en un historial hospitalario: Qu buen paciente: no da trabajo! y en Atencin Primaria: Diagnstico: hiperfrecuentadora, en femenino, claro.

Pero todos, pacientes y profesionales sanitarios, saben lo que quiere decir, y esa norma no escrita define comportamientos, tratamientos, etc. Estas normas sirven para mantener el poder y las jerarquas, y son ms dainas que reglamentos escritos porque no se pueden cuestionar tan fcilmente. Son discretas.

No te veo muy partidaria del pensamiento positivo. Te pregunto a continuacin sobre ello.

Cuando quieras.

Nota final.

El libro De la necropoltica neoliberal a la empata radical: Violencia discreta, cuerpos excluidos y repolitizacin ser presentado en Barcelona por Santiago Lpez Petit y por la autora el 16 de diciembre a las 19 horas en el nuevo Espai Contrabandos, Carrer de la Junta de Comer, 20, 08001 Barcelona, cerca de las Ramblas, metro Liceu (lnea verde).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes



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