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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2015

Estados Unidos y la razn de imperio en la crisis de Puerto Rico

Jess Dvila
ALAI


Los requerimientos por parte de Estados Unidos de aparecer como inocente de la crisis de Puerto Rico y que la solucin deje intacto su dominio imperial, limitan sus caminos para enfrentar el problema, mientras sube la presin internacional para que se retire y deje libre este pas del noreste del Caribe.

Entre esas dificultades resalta la Ley Federal de Quiebras que, por estar atada a decisiones judiciales sobre la soberana de los estados, de aplicarse a Puerto Rico pondra al Congreso en la disyuntiva de reconocerle derechos soberanos a la colonia o admitir el territorio en la Unin, con la intencin expresa de que se inaugure ejerciendo el derecho a la quiebra.

El problema mantiene enfrentados a la Casa Blanca y el Congreso, en terreno movedizo las relaciones del gobierno federal con Wall Street y, en el propio corazn financiero nacional de EEUU, a unos inversores contra otros. Todo eso, por una pequea colonia en el noreste del Caribe, a ms de 2.500 kilmetros de distancia.

A ese ambiente ya cargado se suma que el gobierno autonmico de Puerto Rico mantiene la negativa a entregarle al Congreso un estado auditado de sus finanzas y resiste las presiones que, segn varias fuentes, ejerce la Casa Blanca para que no le pague a los bonistas. Segn las fuentes en Washington y San Juan- esa presin bajo cuerdas conllevara que el impago aparezca como que ha sido una decisin de Puerto Rico, a fin de que el gobierno pueda seguir operando.

Algn impago habr, le confi a NCM Noticias una fuente responsable entrevistada en el Palacio de Santa Catalina, sede de la gobernacin y donde han residido la inmensa mayora de los 280 gobernadores que han regido esta colonia desde el siglo XVI, bajo el dominio de Espaa primero y, a partir de 1898, bajo el de EEUU.

Mientras tanto, la Conferencia Permanente de Partidos Polticos de Amrica Latina aprob la intensificacin de los esfuerzos para que EEUU acepte la independencia de Puerto Rico y design al lder independentista puertorriqueo Rubn Berros como portavoz para eso. En el acuerdo, la COPPPAL enmarc el caso de Puerto Rico en una resolucin general sobre el problema del coloniaje, en la que incluy el reclamo de Argentina por el dominio britnico sobre las Islas Malvinas y expres preocupacin por los intentos de Holanda de recolonizar los territorios caribeos.

La designacin de Berros para esa misin no es cosa de poca monta para los que en EEUU interesan mantener el dominio colonial en este punto estratgico, ubicado en la ruta de dos de los pasos del comercio martimo del Canal de Panam, equidistante de Guantnamo y de Caracas. El designado tambin recientemente como asesor diplomtico de la presidencia de Nicaragua que construye el segundo canal interocenico- fue figura clave en los retos a la Armada de Estados Unidos en las islas Culebra y Vieques, que culminaron con derrotas para la flota estadounidense.

A principios de este ao, Berros sorprendi cuando el presidente de Nicaragua le concedi el uso de la palabra y dio un discurso en la cumbre de jefes de estado latinoamericanos. Eso se desarroll en que form parte de la delegacin diplomtica oficial nicaragense y asisti a la Cumbre las Amricas, donde fue de los pocos que habl directamente con el presidente de EEUU, Barack Obama, a quien le reclam la descolonizacin de Puerto Rico.

Lejos de la diplomacia de Berros y del enfoque electoral de su pequeo aunque influyente Partido Independentista Puertorriqueo, que parece haber subido en las encuestas, circula la versin de que la inteligencia militar del Ejrcito Popular Boricua-Macheteros intercept la informacin sobre una reunin secreta entre funcionarios de alto nivel de EEUU, enviados de Wall Street y al menos una figura clave del oficialismo autonomista. De acuerdo a dicha versin, la reunin no tuvo resultados muy positivos.

Tampoco abona mucho a las perspectivas de estabilidad la agenda del principal aspirante a la jefatura del movimiento anexionista, Ricardo Rossell, quien promete que de llegar a la gobernacin impulsar el Plan Tenes, para enviar a Washington legisladores simblicos que fuercen al Congreso a resolver sobre la peticin de estadidad. El actual presidente del Partido Nuevo Progresista, Pedro Pierluisi, por su parte, impulsa con fuerza que se conceda a Puerto Rico la proteccin de la Ley Federal de Quiebras.

Esa proteccin municipal fue originalmente para defender los acuerdos entre las ciudades y los grandes inversores frente a los acreedores minoritarios y aunque fue enmendada para atender el problema de la soberana de los estados, no haba mayor dificultad con incluir a Puerto Rico. Pero cuando en 1978, a raz de la crisis fiscal de Nueva York, se convirti en un estatuto para proteger las ciudades de las garras de Wall Street, se desataron presiones y cabildeos hasta que en 1984 se limit su alcance a los estados de la Unin y se excluy de manera especfica a Puerto Rico.

Desde entonces, esta pequea nacin islea impedida estatutariamente de quebrar se torn en un verdadero paraso para la concesin irrestricta de prstamos que la han llevado al borde del colapso.

Al presente, el Gobierno de Puerto Rico admite tener una deuda pblica de ms de 71.000 millones de dlares en bonos que pagan servicio anual, 34.000 millones adicionales con un vencimiento fijo y ms de 43.000 millones en deudas sin fuente de repago de los sistemas de las pensiones, lo que suma casi 150.000 millones de dlares. Mientras, la brecha entre el valor de los activos del Estado frente a las deudas totales tiene un saldo negativo de casi 50.000 millones.

La situacin amenaza mucho ms que los fondos que se aportan, por ejemplo a casi 4.400 instituciones sin fines de lucro, o a la nmina pblica. La alternativa de gravar los haberes de los ciudadanos privados y las empresas como garanta de bonos est sobre la mesa.

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/173937


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