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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2015

Recuperar Palestina
Cmo la prensa israel malinterpreta la Intifada

Ramzy Baroud
Middle East Monitor

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn.


Los comentaristas israeles Yaron Friedman, de Ynet News y Haviv Rettig Gur, del Times of Israel no tienen ni idea de la fuerza que impulsa la movilizacin y la lucha colectiva palestina. En dos artculos recientes y con intencin inequvoca intentan destacar lo que ellos perciben como el fracaso del levantamiento palestino, de la actual Intifada.

Gur argumenta que el terrorismo de los palestinos no es una explosin de oposicin a Israel sino el lamento contra de la sensacin generalizada de que la resistencia ha fracasado. Gur reduce la Intifada a meras acciones de presuntos apualamientos a israeles, y seala la dolorosa verdad de que a las lites de la Autoridad Palestina (AP) se le llena la boca con los mrtires a la vez que sobre el terreno actan sin miramientos para interrumpir y acabar con los ataques.

En un artculo cuajado de verborrea titulado Perder Palestina, Gur afirma que la lucha actual contra la ocupacin se ha originado principalmente en internet, que es ms una desaceleracin de la derrota que una estrategia para la victoria, y que ningn dirigente palestino se atreve a ser el primero en aceptarlo.

Friedman, por otra parte, describe la Intifada de los cuchillos como un fuego sin carbn y afirma que las acciones demenciales de los que apualan estn diseadas para encender el fervor religioso con el objetivo final de culpar a los judos. Quienes instigaron la Intifada no tienen apoyo real ni interno ni exterior (ni de armas ni financiero); ha estallado en una poca en que la pesadilla de todos los lderes del mundo rabe son contener las protestas sociales para evitar la anarqua, escribe.

No tiene sentido argumentar contra el obsceno enfoque del que se sirven los comentaristas sionistas para describir a los palestinos, o contra su insistencia en considerar toda accin colectiva palestina, violenta o no, como un acto de terrorismo; o sobre su negativa a considerar el contexto del que emana la ira palestina, o sobre cmo infunden permanentemente un discurso religioso lanzando injustas acusaciones de antisemitismo siempre que lo consideran conveniente.

Pero lo que resulta particularmente interesante en la posicin israel sobre la Intifada palestina tal y como la presentan Friedman, Gur y otros en los medios de comunicacin israeles e incluso la clase poltica israel, es el intento de demostrar con exagerada autoconfianza que a diferencia de otros levantamientos, ste es una farsa.

De hecho, los israeles estn seguros de que el levantamiento decaer una vez que se contengan los limitados medios con los que cuenta. Esta suposicin ha llevado a la viceministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Hotovely, a reunirse con representantes de YouTube y Google para discutir formas de cooperar en lo que ella denomina la lucha contra la incitacin a la violencia y el terrorismo, segn informa MEMO citando al diario israel Maariv.

Este mpetu de autoconfianza entre los responsables del Estado de Israel y los medios de comunicacin se basa en varios supuestos:

En primer lugar, que aunque la AP an no ha llevado a cabo movimiento alguno para aplastar la Intifada, ha hecho todo lo posible por frustrar las iniciativas populares orientadas a movilizar a los palestinos ms all de los limitados confines de Fatah, el partido gobernante, y de sus vacas promesas de paz y estatalidad.

La AP sabe muy bien que si la Intifada se intensifica puede socavar si no acabar enteramente con la propia AP, que ha servido durante muchos aos como lnea de defensa de la ocupacin israel. Ha sido gracias a la coordinacin de seguridad entre el ejrcito israel y la AP como se ha contenido en gran medida la resistencia palestina en Cisjordania hasta hace bien poco.

En segundo lugar, aunque Hamas ha apelado abiertamente a que aumenten las protestas contra Israel, est enzarzada en sus propios problemas. El bloqueo de Gaza, intensificado an ms con el cierre de la frontera de Rafah, y la desesperada necesidad de reconstruir lo que han destruido las sucesivas guerras israeles, hace difcil cualquier participacin de Hamas en iniciativas que pudieran abrir otro frente de guerra con Israel.

Hay que recordar que la guerra de Israel contra Gaza en el verano de 2014 supuso, de hecho, el intento israel de volver a dibujar las lneas de batalla. En aquel momento, en Cisjordania se estaba fraguando el impulso para una nueva Intifada en un contexto de intensificacin de la violencia israel contra los palestinos a travs del ejrcito y de los colonos. La guerra contra Gaza logr transformar la narrativa de ese impulso en ciernes en una guerra israel dirigida a defender sus propias fronteras, como dict la hasbara [propaganda] israel. Ahora Israel confa en la suposicin de que, al menos de momento, Hamas evitar que se repita ese escenario que cost ms de 2.200 vidas palestinas y miles de heridos y mutilados, por no hablar de la destruccin generalizada de la ya empobrecida Gaza.

En tercer lugar, que los rabes se estn consumiendo en sus propias luchas regionales por el control poltico o sectario. Casi todos los pases rabes estn involucrados o afectados total o parcialmente por las diversas guerras y conflictos que se desarrollan en Siria, Libia, el Sina egipcio, Iraq y Yemen. Asimismo, el modelo supuestamente exitoso de Tnez est sufriendo su propia dosis de violencia militante propia o de la que se extiende desde las fronteras.

La lgica israel considera que las intifadas anteriores tuvieron xito por el respaldo rabe aunque lo nico que hayan hecho los rabes haya sido hablar de boquilla y nada ms. De hecho, si hasta la propia AP est interesada en echar a perder las iniciativas populares palestinas poco cabe esperar de los rabes, enfrentados entre s como estn.

Sin embargo, como siempre, en su visin de los acontecimientos, Israel utiliza los argumentos de manera estrecha o los aplica convenientemente para adaptar la realidad a cualquier argumento poltico que los responsables polticos o los voceros israeles consideren til. Hace apenas unas semanas, el primer ministro israel, Benjamin Netanyahu, absolva a los nazis de idear el Holocausto y en su lugar ech la culpa al Mufti de Palestina.

Las intifadas anteriores y sobre todo, la ms importante, la Intifada de las piedras de 1987, no se construyeron como estrategia para la liberacin sino que fueron resultado de una reaccin espontnea contra una serie de provocaciones israeles y contra el fracaso aadido del liderazgo palestino en el contexto general de la permanente ocupacin israel.

Los palestinos no se rebelan cuando les conviene hacerlo sino cuando su sufrimiento colectivo alcanza lmites inaguatanbles.

Los intelectuales israeles o incluso algunos palestinos que opinan sobre la necesidad de que la Intifada haga esto o aquello, de que cambie de direccin o de tcticas, o de que se abandone por completo o que avance, son incapaces de comprender que el impulso de una lucha colectiva no puede dictarse desde arriba. Lo que no significa que no sea necesaria la existencia de un liderazgo palestino popular, genuino, que opere fuera de los lmites del fatalismo y la derrota (como hace la AP) para galvanizar la iniciativa popular. Pero esa es una decisin que les corresponde adoptar a las y los jvenes palestinos, al igual que el cundo y el cmo en funcin de sus propios clculos.

Los israeles cuentan con su poltica de disparar a matar. El liderazgo palestino espera que el coraje se esfume antes de reanudar su ensimo intento de un frvolo proceso de paz para obtener limosnas financieras. La Intifada, sin embargo, opera con una aritmtica totalmente diferente: se trata de un espritu colectivo al que no se le puede intimidar por la violencia ni comprarse con dinero.

Esta es precisamente la razn primera por la que estall esta Intifada y, siempre y cuando los factores que la motivaron no cambien es probable que contine y se intensifique, no para liberar Palestina por arte de magia sino por la urgente necesidad de recuperar la iniciativa nacional, de redefinir las prioridades y de actualizar el sentir colectivo en tanto que palestinos.


Fuente: https://www.middleeastmonitor.com/articles/middle-east/22545-israeli-commentators-yaron-friedman-of-ynet-news-and-haviv-rettig-gur-of-the-times-of-israel-are-clueless-about-the-driving-force-behind-the-palestinian-mobilization-and-collective-struggle-in-two-recent-articles-and-with-unmistakable-conceit-th



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