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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-12-2015

Venezuela en su laberinto: de gestin popular de la economa capitalista a control popular de la economa

Cira Pascual Marquina
Rebelin


Lenin constat que la revolucin puede avanzar de forma desigual, y que en algunos momentos lo poltico puede adelantarse a lo econmico. Sin embargo, la historia nos demuestra que cuando la lgica del capital se mantiene, la base econmica termina por imponerse, levantando muros insoslayables en el camino de la revolucin poltica. En el Prlogo a la Contribucin a la Crtica de la Economa Poltica, Marx escribe que la base condiciona (no determina , cmo a menudo se plantea) la superestructura poltica y jurdica.

As ocurri en el Proceso Bolivariano: con Chvez en la vanguardia se ampliaron los derechos democrticos y sociales por la va de la Constituyente, se retom el proyecto antiimperialista de la Patria Grande y, lo ms extraordinario, el pueblo trabajador levant con orgullo la bandera del socialismo hace diez aos, avanzando as en lo poltico y discursivo... pero la base capitalista de la economa se mantuvo prcticamente intacta.

En una sntesis del perodo 2002-2012, el economista uruguayo Rodrigo Alonso[1] lleg a la conclusin de que el Proceso Bolivariano se ha caracterizado por ser un perodo de gestin popular de la economa capitalista . Esta tesis puede ser parcial o incompleta, pero es un buen punto de partida para entender el laberinto en el que hoy se encuentra Venezuela.

Veamos: si bien es cierto que a partir de la nacionalizacin real de PDVSA (2001-2003) fuimos partcipes de una ampliacin sustantiva en la inversin social a travs de programas cuyo objetivo fue la reduccin de la pobreza, no es menos cierto que se mantuvieron prcticamente intactos los mecanismos de acumulacin de la burguesa venezolana. Los capitalistas continuaron siendo el ncleo apropiador del excedente a travs del control del comercio, y el Estado venezolano gener plataformas extremadamente costosas hablamos aqu de los Bonos de Deuda Pblica Nacional, popularmente conocidos como Bonos de PDVSA[2] para que la burguesa lograse convertir ese excedente en dlares a tasas de cambio subsidiadas. Esta plataforma (o pacto) facilit la fuga legal de capitales, perpetuando la lgica del capitalismo dependiente venezolano.

Pero la frmula de gestin popular de la economa capitalista de convivencia de procesos de distribucin popular y de acumulacin burguesa fue viable slo durante la bonanza petrolera, y ha sido caracterizada por algunos economistas marxistas como una bomba de tiempo, apuntando as a la contradiccin que encierra el modelo. Los altos precios de los commodities mantuvieron el modelo pero hoy, con el bajo precio del barril y los altos costos de la deuda soberana (adquirida en gran medida para mantener a flote los Bonos de la Deuda Pblica Nacional), ste se ha fracturado: estall la bomba de tiempo y el capitalismo venezolano ya no puede soportar la tensin distributiva entre clases.

Esto nos obliga a plantearnos seriamente qu hacer, cmo salir del laberinto. Evidentemente, ante esta situacin la derecha tiene un planteamiento nico: el paquete de ajustes macroeconmicos con su impacto devastador sobre el pueblo venezolano. Desafortunadamente la direccin poltica del Proceso, producto de la interpretacin ideologizada y anticientfica de la guerra econmica, ha dado respuestas superficiales y a menudo incoherentes: mesas de dilogo con la burguesa, suscripcin de acuerdos y memorandums, regulacin libre de precios, creacin de superintendencias y estados mayores, cierre de la frontera, etc., mientras el discurso oficial se centra en fenmenos secundarios como el bachaqueo o la conspiracin de DolarToday en lugar de definir claramente el enemigo del pueblo trabajador: la burguesa. Evidentemente estas respuestas, que en el mejor de los casos son parches o tcticas distraccionistas, no revierten la situacin y hoy somos testigos del rpido empobrecimiento de los ms humildes.

Ante la gravedad de la situacin el Gobierno Bolivariano tiene slo dos opciones. La primera, la ms obvia, es aplicar un paquete de ajustes, o lo que los ortodoxos en el BCV llaman el necesario ajuste de cinturones: reduccin de la inversin social, liberalizacin de precios, precarizacin laboral, apertura a la inversin extranjera desventajosa, etc. En otras palabras: asumir que el socialismo no es factible, aceptando la pauperizacin del pueblo trabajador.

La segunda opcin, la opcin revolucionaria que requiere de visin estratgica, voluntad de lucha y reincorporacin del pueblo al quehacer poltico-revolucionario, implica tomar control de la economa . Aqu enunciamos algunas medidas propuestas por economistas y organizaciones populares, medidas para que la burguesa, causante de la crisis, pague los costos:

- Planificacin popular centralizada.

- Control del comercio exterior y racionalizacin de las importaciones.

- Control de la distribucin.

- Nacionalizacin de la banca.

- Aumento de la carga impositiva sobre los ingresos de la burguesa.

- Renegociacin o impago de la deuda.

- Nacionalizacin planificada de las industrias estratgicas operativas (alimentacin, salud, etc.).

- Inversin estatal en funcin del desarrollo de las fuerzas productivas (bajo propiedad social y control popular/obrero).

En verdad la eleccin no es fcil, pero la bomba de tiempo que estall y la incapacidad de accin de la direccin poltica del Proceso Bolivariano estn empobreciendo y desmoralizando al pueblo. Si no avanzamos estaremos traicionando el proyecto de Bolvar, de Chvez y del pueblo trabajador que hoy paga las consecuencias de la crisis del capital.

Notas:

[1] Para leer ms sobre las investigaciones de Rodrigo Alonso, quien desde nuestra perspectiva ha producido el trabajo ms riguroso sobre la situacin econmica venezolana, leer Venezuela: Crisis del Socialismo del Siglo XXI: www.brecha.com.uy/crisis-del-socialismo-del-siglo-xxi.

[2] Los Bonos de Deuda Pblica (2006-2012) tenan el objetivo de estabilizar el dlar paralelo y drenar liquidez monetaria (frenando as la inflacin), sin generar contradicciones con la clase econmicamente dominante. Mientras el Estado tuvo la capacidad de mantener estos bonos, se mantuvo cierta estabilidad econmica.

Cira Pascual Marquina es profesora de Estudios Polticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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