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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-12-2015

La trampa

Atilio A. Boron
Rebelin


Las elecciones parlamentarias en Venezuela arrojan varias enseanzas que creo necesario subrayar. En primer lugar que, contrariamente a todas las predicciones de los lenguaraces de la derecha, el comicio se realiz, al igual que todos los anteriores, de una manera impecable. No hubo denuncias de ningn tipo, salvo el exabrupto de tres ex presidentes latinoamericanos, que a las cuatro de la tarde (dos horas antes de la conclusin del acto electoral) ya anunciaban al ganador de la contienda. Fuera de esto, la dictadura chavista volvi a demostrar una transparencia y honestidad del acto electoral que ms quisieran tener muchos pases dentro y fuera de Amrica Latina, comenzando por Estados Unidos. El reconocimiento hecho por el presidente Nicols Maduro ni bien se dieron a conocer los resultados oficiales contrasta favorablemente con la actitud de la oposicin, que en el pasado se empecin en desconocer el veredicto de las urnas. Lo mismo cabe decir de Washington, que al da de hoy no reconoce el triunfo de Maduro en las presidenciales del 2013. Unos son demcratas de verdad, los otros grandes simuladores.

Segundo, resaltar lo importante de que luego de casi 17 aos de gobiernos chavistas y en medio de las dursimas condiciones prevalecientes en Venezuela, el oficialismo siga contando con la adhesin del cuarenta por ciento del electorado en una eleccin parlamentaria.

Tercero, el resultado desplaza a la oposicin de su postura facilista y de su frentico denuncialismo porque ahora, al contar con una holgada mayora parlamentaria, tendr corresponsabilidades en la gestin de la cosa pblica. Ya no ser slo el gobierno el responsable de las dificultades que agobian a la ciudadana. Esa responsabilidad ser de ahora en ms compartida.

Cuarto y ltimo, una reflexin ms de fondo. Hasta qu punto se pueden organizar elecciones libres en las condiciones existentes en Venezuela? En el Reino Unido deban celebrarse elecciones generales en 1940. Pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial oblig a postergarlas hasta 1945. El argumento utilizado fue que el desquicio ocasionado por la guerra impeda que el electorado pudiera ejercer su libertad de manera consciente y responsable. Los continuos ataques de los alemanes y las enormes dificultades de la vida cotidiana, entre ellos el de la obtencin de los elementos indispensables para la misma, afectaban de tal manera a la ciudadana que impedan que esta ejerciera sus derechos en pleno goce de la libertad. Fueron muy distintas las condiciones bajo las cuales se llevaron a cabo las elecciones en Venezuela? No del todo. Hubo importantes similitudes. La Casa Blanca haba declarado en Marzo que Venezuela era una inusual y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y a la poltica exterior de Estados Unidos, lo que equivala a una declaracin de guerra contra esa nacin sudamericana. Por otra parte, desde haca muchos aos Washington haba destinado ingentes recursos financieros para empoderar la sociedad civil en Venezuela y ayudar a la formacin de nuevos liderazgos polticos, eufemismos que pretendan ocultar los planes injerencistas de la potencia hegemnica y sus afanes por derrocar al gobierno del presidente Maduro.

La pertinaz guerra econmica lanzada por el imperio as como su incesante campaa diplomtica y meditica acabaron por erosionar la lealtad de las bases sociales del chavismo, agotada y tambin enfurecida por aos de desabastecimiento planificado, alza incontenible de los precios y auge de la inseguridad ciudadana. Bajo estas condiciones, a las cuales sin duda hay que agregar los gruesos errores en la gestin macroeconmica del oficialismo y los estragos producidos por la corrupcin, nunca combatida seriamente por el gobierno, era obvio que la eleccin del domingo pasado tena que terminar como termin. Desgraciadamente, el orden mundial heredado de la Segunda Guerra Mundial, que un documento reciente de Washington reconoce que ha servido muy bien a los intereses de Estados Unidos, no ha sido igualmente til para proteger a los pases de la periferia de la prepotencia imperial, de su descarado intervencionismo y de sus siniestros proyectos autoritarios. Venezuela ha sido la ltima vctima de esa escandalosa inmoralidad del orden mundial actual que asiste impertrrito a una agresin no convencional sobre un tercer pas con el propsito de derrocar a un gobierno satanizado como enemigo. Si esto sigue siendo aceptado por la comunidad internacional y sus rganos de gobernanza global, qu pas podr garantizar para sus ciudadanos elecciones libres? Por algo en los aos setenta del siglo pasado los pases del capitalismo avanzado bloquearon una iniciativa planteada en el seno de la ONU que pretenda definir la agresin internacional como algo que fuese ms all de la intervencin armada. Leyendo la reciente experiencia del Chile de Allende algunos pases intentaron promover una definicin que incluyese tambin la guerra econmica y meditica como la que se descarg sobre la Venezuela bolivariana, y fueron derrotados. Es hora de revisar ese asunto, si queremos que la maltrecha democracia, arrasada hace unas semanas en Grecia y este domingo pasado en Venezuela, sobreviva a la contraofensiva del imperio. Si esa prctica no puede ser removida del sistema internacional, si se sigue consintiendo que un pas poderoso intervenga desvergonzada e impunemente sobre otro, las elecciones sern una trampa que slo servirn para legitimar los proyectos reaccionarios de Estados Unidos y sus lugartenientes regionales. Y pudiera ocurrir que mucha gente comience a pensar que tal vez otras vas de acceso al -y mantenimiento del- poder puedan ser ms efectivas y confiables que las elecciones.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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