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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2015

Despus del 6D: no hay chavismo vencido

Reinaldo Iturriza Lpez
Rebelin


La identidad poltica del chavismo est intacta. Todo el que haya estado recientemente en las catacumbas lo sabe. Triunfante la guerra econmica, el chavismo ha visto disminuir su fuerza. Pero permanece all, irreductible. An puede hablarse con absoluta propiedad de una revolucin bolivariana, porque existe un sujeto de esa revolucin. Se dir que son cuestiones bsicas, pero son stas, justamente, las que hay que tomar en cuenta a la hora de los balances por hacer.

No ha triunfado la oposicin, sino la contrarrevolucin. La caracterizacin, hecha por Maduro, es clave . La contrarrevolucin ha logrado imponer, de manera circunstancial, las reglas de juego. Tiene la iniciativa. Para lograrlo no slo se ha valido del antichavismo histrico (hay que decirlo, de los deseos legtimos de cambio de una parte de su base social, que no se identifica con las tendencias ms fachas), sino que, por primera vez, ha logrado movilizar a un porcentaje de la base social del chavismo. ste es, tal vez, el dato ms enigmtico del actual momento poltico.

Cules son las condiciones que han hecho posible este fenmeno de desafiliacin poltica? Hasta qu punto puede atribursele a la guerra econmica? Sin menospreciar en lo absoluto los efectos de esta ltima, mi hiptesis es que este fenmeno tambin puede ser entendido como una reaccin extrema, desesperada, frente a lo que se juzga como no correspondencia entre la prctica de parte del liderazgo chavista (en funciones de gobierno o con responsabilidades en el partido) y la cultura poltica chavista.

Bien se trate de funcionarios de gobierno o de partido, debemos someter a profunda revisin nuestras prcticas militantes. Revisar, por ejemplo, en qu medida hemos logrado asimilar que la poltica revolucionaria habr de ser una poltica de los comunes. No se trata de una cuestin secundaria: entender que la poltica chavista es, por definicin, una poltica de los iguales, equivale a resolver un problema conceptual decisivo. Quiz sea sta la gran revolucin terica del chavismo, su contribucin a la emergencia de una cultura poltica emancipatoria adaptada a los rigores, circunstancias y desafos del siglo XXI. Y sin embargo, no le prestamos la importancia que merece .

El pueblo lo sabe. Sabe de sobra que con Chvez hizo pica. Los nadie, los invisibles hicieron pica hacindose chavistas. Despus de Chvez, imposible conformarse con poco o resignarse a su remedo.

Revisar nuestras prcticas militantes no significa entregarnos a la introspeccin mientras la vida acontece. Pero hagamos todo cuanto est a nuestro alcance para no dedicarnos a enumerar los defectos de una clase poltica antichavista que, por ms impresentable, hoy se erige vencedora. Sobre todo porque no estamos acostumbrados a la derrota electoral, seamos buenos perdedores. No importa si algunos de ellos se comportan como los peores ganadores. No caigamos en provocaciones: acaso no est claro que el objetivo de stas es inducir nuestros errores polticos?

Adems, revisar nuestras prcticas militantes supone la ventaja estratgica de que es una tarea que le corresponde a todo el chavismo, si bien el acento est puesto en su liderazgo. Lo crucial, si al caso vamos, es que ste ltimo evite, en todo momento, recurrir al viejo expediente de la culpabilidad de las masas malagradecidas. Un liderazgo poltico revolucionario asume responsabilidades, no distribuye culpas. Volviendo: revisar nuestras prcticas es algo que debemos hacer todos, y no slo Maduro o el burcrata tal o cual. Hasta qu punto hemos asimilado las lecciones histricas de la profunda transformacin cultural que signific la insurgencia del chavismo? Cmo se expresa esto en la forma como hacemos poltica? Realmente hemos entendido que la revolucin es una obra colectiva, y no uno ms de tantos asuntos pendientes del gobierno, el partido o el Presidente?

La identidad chavista est intacta. Ella puede encontrarse en las catacumbas, pero tambin se ha expresado electoralmente este 6D con extraordinaria energa. A pesar de tener tanto en contra, o precisamente por ello, el chavismo ha salido a pelear, una vez ms, aunque el empeo que le ha puesto no haya sido suficiente. Pero que lo sepa el mundo: el chavismo es, por definicin, un sujeto guerrero. Seguir peleando, y se reencontrar con la victoria. Tan seguro como que se llama chavismo.

No hay chavismo vencido.

* Reinaldo Iturriza Lpez Ministro del Poder Popular para la Cultura y ex-Ministro del Poder Popular para las Comunas y Proteccin Social de la Repblica Bolivariana de Venezuela

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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