Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2015

Bojay es un grano de semilla de la reconciliacin que germinar en la paz de Colombia

Delegacin de paz de las FARC-EP
Rebelin


Henchidos de esperanzas que la paz s es posible y en busca de reconciliacin, hacemos presencia ante las mujeres, los hombres, los ancianos, la niez y la juventud de Bojay.

Las FARC-EP en este acto de tributo a la vida y a la esperanza, expresamos nuestros sentimientos de agradecimiento, de fraternidad y reverencia a todas y todos los habitantes de este municipio y por su intermedio a todos los pobladores, de este exuberante y empobrecido Choc, que anhelan la paz en cada respiro de su corazn.

Reconocemos el acompaamiento de los pases garantes, Cuba y Noruega, al delegado de la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas , a quienes han acompaado este proceso de reactivacin de la esperanza como, CONPAZ y la Comisin Intereclesial de Justicia y Paz. A la iglesia Catlica, a todas las organizaciones de la comunidad y a la representacin de la Delegacin del Gobierno nacional en la Mesa de Dilogos de La Habana aqu presentes.

Con el respeto que se expresa en los actos sencillos que acompaa la comunin de los humildes, nos colocamos al frente de todas y todos ustedes, para solicitarles acepten nuestra disposicin a rendir tributo y honrar la memoria de las vctimas que ha producido este largo conflicto, al que hemos sido arrastrados por el torbellino de la violencia con actos que no estn en el mbito de nuestra accin. Este largo conflicto debe llegar a su fin y ese propsito es el que anima todos nuestros esfuerzos en la Mesa de Conversaciones en La Habana, Cuba. Con ustedes nos sentimos hermanados en los esfuerzos para dejar atrs el conflicto armado.

En la conciencia de toda nuestra militancia sigue vivo el dolor que padecimos hace ms de trece aos en esta tierra de olvido y esperanza . Eran tiempos del rompimiento del proceso de paz en el Cagun y el inicio de la etapa ms violenta de la confrontacin, como jams haba ocurrido en nuestra historia. Estaba en plena ejecucin el fracasado Plan Colombia y la aplicacin del Plan Patriota, adems la actividad despiadada de despojos y desplazamientos ejecutados por el paramilitarismo, que se ensa sobre los pobladores de las riveras del Atrato y particularmente contra los habitantes de este municipio.

Ese fatdico 2 de mayo de 2002 estremeci el alma colectiva de nuestra militancia guerrillera, una accin dirigida a proteger a esta poblacin de la arremetida paramilitar, termin hirindola profundamente con un saldo letal de 79 compatriotas muertos que sigue atormentando las fibras de nuestra sensibilidad colectiva . Las armas que nos toc empuar con el propsito de defender a los sectores ms vulnerables de la nacin, terminaron aqu, lesionando profundamente a nuestros propios padres, hermanos, familiares y compaeros con inimaginables consecuencias para los familiares de las vctimas y la comunidad. Episodios desgarradores como los ocurridos en esta comunidad y en la que tenemos parte de responsabilidad no pueden volver a repetirse. La paz con justicia social que estamos empeados en construir a partir del acuerdo final de La Habana, tiene que garantizar la no repeticin. Ante ustedes manifestamos este compromiso.

Se ha sumido en lgrimas la comunidad de Bojay ante esta otra suma de dolor a su histrico sufrimiento. Nosotros tambin hemos llorado con respeto y honradez por la muerte inocente de quienes esperaban misericordia, por los hombres y mujeres, ancianas, ancianos, nias y nios; por los familiares de nuestras compaeras y compaeros de insurgencia que se descompusieron en luctuosas emociones, deseando que lo vivido fuese una horrorosa pesadilla de la que se pudiera despertar.

Hace trece aos que pesa en nuestros hombros el dolor desgarrador que les afecta a todas y a todos ustedes , hemos reconocido el hecho y reafirmamos un hondo pesar por el resultado nunca buscado ni querido; cargamos un peso angustiante que hiere el corazn de toda la guerrilla desde ese fatal desenlace que sigue retumbando en la memoria de todos.

Sabemos que estas palabras, como lo hemos manifestado en varias ocasiones, no reparan lo irreparable, ni devuelve a ninguna de las personas que perecieron y tampoco borra el sufrimiento causado . Sufrimiento que se refleja en los rostros de todas y todos ustedes por quienes ojal algn da seamos perdonados.

Estamos frente a ustedes para manifestar nuestra afliccin, nuestro reconocimiento y reafirmacin de que este hecho nunca debi ocurrir. Sabemos que ninguna palabra contiene las emociones que nos invaden ante la prdida de nuestros seres queridos y por ello enfatizamos nuestro dolor por el sufrimiento que les causamos. Venimos impulsados por el compromiso con la verdad, reconociendo el dao causado y la intensin de seguir avanzando por el camino del dilogo, para resarcir con acciones reparadoras y reafirmar nuestro compromiso de no repeticin.

Nuestra voluntad de paz para Colombia es total y en esa direccin hemos desarrollado gestos unilaterales y medidas de desescalamiento para evitar nuevas victimizaciones por razones del conflicto , como el cese al fuego unilateral desde el 20 de julio pasado y las tareas de descontaminacin de territorios de materiales explosivos que se inici en la vereda el Orejn en el municipio de Briceo, Antioquia y que se extendi a la vereda Santa Helena en el municipio de Mesetas en el Meta, estas acciones, as como este acto de resarcimiento a las vctimas de Bojay confirman que la paz pronto ser una realidad.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter