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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-12-2015

La nueva Turqua
Hacia un Estado policial sectario y autoritario

Sinem Adar
Jadaliyya.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El sbado 28 de noviembre mataron a tiros a Tahir Eli, presidente de la asociacin de abogados del sureste de la provincia de Diyarbakir y firme defensor de los derechos humanos de los kurdos, cuando lea un comunicado de prensa en la mencionada ciudad. Las fotos del cadver de Eli yaciendo en el suelo desbordaron velozmente las cuentas de las redes sociales, simbolizando la dificultad letal de hablar de la lucha por la paz en esta difcil coyuntura por la que Turqua y toda la regin estn pasando. A pesar del hecho de que Turqua es un pas tristemente clebre por su largo historial de crmenes polticos sin resolver y su violencia poltica, el asesinato de Eli supone un alarmante punto de inflexin en la fase final, tras la victoria del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) en las elecciones del 1 de noviembre, de la consolidacin de un Estado policial sectario y autoritario.

En el presente ensayo sostengo que en la nueva Turqua, el gobierno que el AKP est imponiendo por la fuerza a sus ciudadanos va ms all de una mera transformacin ideolgica. Incluye una reorganizacin total del aparato de seguridad del Estado a fin de consolidar un Estado policial sectario y autoritario enteramente controlado por el gobierno del AKP bajo el liderazgo del presidente Recep Tayyip Erdogan. La institucionalizacin de este Estado policial se hace posible a travs de una guerra fsica contra los kurdos que viene legitimada por la guerra del discurso, la total supresin de la disidencia y la manipulacin de la dinmica regional. En el resto del ensayo, elaborar este argumento centrndome en tres sucesos dispares que tuvieron lugar la pasada semana: el asesinato de Tahir Eli; el arresto de Can Dndar y Erdem Gl, dos periodistas del diario Cumhuriyet; y el derribo de un avin militar ruso afirmando que haba violado el espacio areo turco. Aunque esos acontecimientos son independientes unos de otros y por tanto, aparentemente, no hay una relacin causal entre ellos, se unen como las piezas de un rompecabezas bastante desasosegante e incluso alarmante, lo que indica la muy profunda transformacin que persigue la construccin de la nueva Turqua.

La guerra fsica contra los kurdos y la guerra del discurso

El pas est en guerra. Es una guerra del discurso por el que las elites estatales reproducen constante y obstinadamente el infame binario amigo-enemigo. Pero es tambin una guerra fsica real brutalmente perpetrada a travs del estado de excepcin en el sureste kurdo y en la Anatolia oriental. El gobierno del AKP legitima esta guerra contra sus ciudadanos kurdos lanzando expansivamente una guerra del discurso contra cualquier forma de disidencia. En otras palabras, el gobierno del AKP ha venido manipulando estratgicamente a partir de las elecciones del 7 de junio las divisiones tnicas y los miedos de la sociedad, lo que condujo a su victoria electoral en las reelecciones del 1 de noviembre [1].

Tras el atentado suicida en Suru del 20 de julio, que acab con la vida de 33 personas e hiri a otras 104, y el asesinato de dos policas en Sanliurfa (que al parecer fue primero reivindicado por el PKK aunque que el grupo neg despus cualquier responsabilidad en el mismo), el alto el fuego entre el ejrcito turco y el PKK lleg a un abrupto final. Se pusieron rpidamente en marcha polticas intensivas y extensivas de seguridad, en lo que se defini como zonas especiales de seguridad, en la mayor parte de los pueblos y ciudades del sureste y este kurdo que atentaban directamente contra la vida misma. Es importante subrayar aqu que el estado de excepcin y los toques de queda siguen estando vigentes en la actualidad.

El nmero de muertos aument rpidamente durante el perodo comprendido entre el 7 de junio y el 1 de noviembre. Murieron un total de 229 civiles y alrededor de 595 resultaron heridos en incidentes no relacionados con la lucha armada. De esa cifra, 101 muertos y 400 heridos se produjeron en el atentado suicida de Ankara. Durante la lucha armada, murieron un total de 150 soldados, policas y guardias locales y 42 resultaron heridos; al mismo tiempo, murieron 181 integrantes de la guerrilla armada y 19 resultaron heridos. Adems, murieron 9 civiles y hubo 101 civiles heridos como consecuencia de la lucha armada [2].

A pesar del hecho de que la violencia estatal viene siendo una prctica habitual en Turqua desde que en 1923 se estableci la Repblica (e incluso antes de la fundacin de la Repblica), este particular momento es distintivamente diferente, sobre todo debido a los cambios efectuados en el aparato de seguridad del Estado. Entre esos cambios tenemos la restructuracin de la Organizacin Nacional de Inteligencia (MIT) en el marco del Consejo de Ministros y la expansin del acceso de la MIT a la informacin personal y privada; la ampliacin de poder es otorgada a los alcaldes designados por el gobierno para el despliegue de medidas de seguridad, especialmente a nivel local; y la reorganizacin de las fuerzas policiales . Es decir, que se ha reorganizado la gobernanza de la violencia a fin de institucionalizar un Estado policial.

La guerra del discurso alrededor de la constante re-evocacin del binario amigo-enemigo que ha acompaado brutalmente esta guerra fsica contra los kurdos desde el 7 de junio, es slo posible en este contexto de hiper-segurizacin. Tal guerra del discurso confina considerablemente los contornos de cualquier debate y de cualquier accin poltica por la paz, desacralizando eficazmente cualquier intento de razonamiento y movilizacin. Como tal, la guerra del discurso tiene la capacidad ideolgica de transformar cualquier cosa que pueda considerarse como una amenaza al statu quo del partido en un enemigo de la seguridad y unidad nacional, en un espa contra el Estado. Como la lealtad al partido y por tanto al Estado- se ha convertido ahora en la doctrina manifiesta del gobierno del AKP con la excusa de unir a la nacin, la bsqueda de la verdad y la justicia est bajo intenso ataque.

Supresin de la disidencia

Es exactamente este contexto en el que Eli se convirti en un objetivo importante como alguien que haba violado ese deseado e imaginado estado de lealtad del ciudadano/sujeto ante el partido/Estado. A raz de sus declaraciones en el marco de un debate televisado alegando que el PKK no era una organizacin terrorista sino ms bien una organizacin de la resistencia kurda, se convirti en blanco de un linchamiento pblico verbal y de amenazas de muerte. Hubo tambin una orden judicial por la que se le prohibi viajar al extranjero. Como smbolo del pensamiento poco convencional que tena capacidad poltica para mediar entre posiciones diferentes a travs de la razn y del potente lenguaje de la paz, a Eli le fueron convirtiendo sistemticamente en un enemigo pblico. Su asesinato no constituy por tanto sorpresa alguna para muchos, como dolorosamente expres Selahattin Demirtas, el colder del HDP (Partido Democrtico Popular), en el funeral de Eli.

Un total de 5.713 personas, la mayora de ellas simpatizantes del movimiento de la resistencia kurda, fueron detenidas durante el perodo comprendido entre el 7 de junio y el 9 de noviembre. De ellas, 1.004 siguen arrestadas. Hubo tambin ataques contra edificios del partido del HDP, as como linchamientos de simpatizantes del mismo y de ciudadanos kurdos [3]. En otras palabras, al ser en estos momentos la fraccin ms franca de la oposicin y el ms firme defensor de las libertades en la esfera pblica turca, el movimiento kurdo y sus seguidores, tanto turcos como kurdos, estaban en el centro de este ataque en toda regla contra la disidencia orquestado desde las elecciones del 7 de junio.

El arresto de Can Dndar, el redactor jefe del diario Cumhuriyet, y de Erdem Gl, director de la oficina del peridico en Ankara, el 27 de noviembre, se enmarcan en este contexto ms amplio de supresin de la disidencia. Los dos periodistas fueron acusados de espionaje y de ayudar a una organizacin terrorista sin ser miembros activos de la misma por afirmar, mediante una serie de fotos y videos que se publicaron en el peridico, que la agencia de inteligencia turca enviaba armas a los rebeldes islamistas en Siria. El presidente Erdogan present personalmente las acusaciones contra el peridico, amenazando tambin a Dndar en una entrevista trasmitida por el canal de televisin nacional justo antes de las elecciones de noviembre.

Dinmica regional: Rojava y las nuevas fronteras

Las acusaciones presentadas contra Dndar y Gl es decir, espiar y ayudar a una organizacin terrorista- demuestran el alcance altamente expansivo que la guerra del discurso tiene sobre la disidencia en la Turqua actual. Estos trminos se han convertido ahora en la base de legitimacin de cualquier ataque (arbitrario) contra la libertad de expresin. Turqua ocupa el puesto nmero 149 en libertad de prensa entre 180 pases, segn el ndice de Libertad de Prensa de 2015 de Reporteros Sin Fronteras. El estado de excepcin, que se limit al sureste kurdo y a la Anatolia oriental durante la dcada de 1990, se ha extendido ahora a todo el pas.

Adems de la guerra fsica real que el gobierno ha lanzado contra sus ciudadanos kurdos, la guerra civil que arrasa Siria, que implica a toda una mirada de actores regionales e internacionales con intereses conflictivos, contribuye a la excesiva supresin de la disidencia por parte del gobierno. De hecho, la respuesta dada por el gobierno a las alegaciones formuladas por el diario Cumhuriyet fue decir que haban enviado municin a los turcomanos en vez de a los grupos islamistas que luchan en el norte de Siria.

Hay dos factores importantes que elevan las apuestas del gobierno del AKP en la guerra de Siria. Uno est impulsado por la preocupacin sectaria de establecer una posicin sun fuerte en el orden cambiante del poder en Siria. El segundo es el malestar del gobierno ante el aumento del poder kurdo en el norte de Siria, especialmente tras la revolucin de Rojava. Las Unidades de Proteccin del Pueblo Kurdo (YPG) es una de las facciones ms destacadas y ms potentes en la lucha sobre el terreno contra los rebeldes islamistas, especialmente el ISIS. El derribo de un avin ruso por el ejrcito turco el 24 de noviembre debera interpretarse en este contexto. Aunque las dinmicas y factores existentes tras la decisin de Turqua de derribar el avin son probablemente mucho ms complicadas de lo que aparece en pblico, la decisin tiene dos implicaciones.

En primer lugar, es una declaracin bastante ambiciosa- de que Turqua se reacomoda en el campo poltico-militar junto a Occidente como actor imperial/poderoso a lo largo del nexo de la Guerra Fra. Bashar al-Asad permanece an en el poder a pesar de las crticas acrrimas de Turqua en su contra desde que se inici el levantamiento en Siria y del apoyo que Turqua ha estado dando a la mezcla tan heterognea y ambigua de los grupos de la oposicin siria, que incluye a rebeldes islmistas de todas las facciones. Adems, la implicacin militar de hecho de Rusia en Siria desde septiembre de 2015 supone un reto importante ante el intento de Turqua de limitar el creciente poder kurdo en el norte de Siria, por un lado, y su apoyo a los rebeldes islamistas, por otro. Por tanto, la decisin de Turqua de derribar el avin militar ruso fue parte de un intento para recuperar poder en Siria [4].

En segundo lugar, constituye tambin una sutil declaracin para posicionar a Turqua en el campo poltico-religioso como actor hegemnico legtimo en relacin con los rebeldes islamistas que luchan en Siria. Putin dijo de inmediato que el derribo del avin representa

una pualada por la espalda de los terroristas, en referencia a las relaciones de Turqua con el ISIS . Desde entonces, las acusaciones de las relaciones de Turqua con el ISIS han estado en el centro de la pelea de gallos entre Turqua y Rusia. Habra que ser ingenuo para pensar que Turqua actu sin conocer que tal accin iba a caldear el enfrentamiento. El peligroso pragmatismo de Occidente (cuyo ejemplo ms reciente es el acuerdo entre Turqua y la UE para controlar el flujo de migrantes y refugiados) y el aumento del yihadismo salaf en todo el mundo proporcionan al gobierno del AKP la oportunidad para intentar posicionarse como el actor legtimo sun en el campo poltico-religioso.

Cul es nuestro imaginario poltico para el futuro?

Vivimos tiempos oscuros, no slo en Turqua sino tambin en todo el mundo. En el caso particular de Turqua, lo que hace que este momento sea tan crtico es que subraya una transformacin ms profunda no slo del Estado sino tambin de la nacin. El Estado est siendo consolidado como Estado policial autoritario mientras que, al mismo tiempo, se est rediseando la nacin a partir de un imaginario sectario.

En esta coyuntura crtica, deberamos hacernos a nosotros mismos las siguientes preguntas: Cul es nuestro imaginario poltico para el futuro? En qu tipo de pas queremos vivir? Qu necesitamos para construir ese futuro? Debatir y contestar a estos interrogantes es ms apremiante que nunca. Es hora ya de llevar a cabo con urgencia una introspeccin profunda acerca de nuestros temores societales. Esto exige que nos enfrentemos a las injusticias histricas.

Si el Estado est fracasando de forma significativa a la hora de proteger el derecho de sus ciudadanos a tener derechos y por tanto el derecho a tener una vida- como iguales, nos queda la responsabilidad moral y poltica de exigir que empiece a hacerlo as, en solidaridad plena unos con otros a pesar de nuestras diferencias. La poltica no es un tipo de magia que alguna mano o poder visible va a regalarnos maana. La poltica se produce hoy con nuestra decisin deliberada de actuar o no. A travs del silencio y del rechazo contribuimos a cada muerte, a cada trocito de sufrimiento y a la catstrofe de todos.


Notas

[1] Para profundizar en el despliegue estratgico de las divisiones tnicas, raciales y religiosas por parte de los partidos polticos respecto a la articulacin poltica, vase Cihan Tugal, Cedric de Leon y Manali Desai: Political Articulation: Parties and the Constitution of Cleavages in the United States, India, and Turkey, Sociological Theory 27:3 (2009): pg. 193-219

[2] Vase el informe de la Human Rights Association (IHD)

[3] Vase el informe de la Human Rights Association (IHD)

[4] Vase este ensayo de Metin Gurcan para analizar el incidente.

 

Sinem Adar es sociloga y forma parte del Grupo de Investigacin sobre Diversidad Religiosa, Poltica Constitucional y Derechos Humanos del Lichtenberg-Kolleg, en la Universidad de Gottingen. Sus investigaciones se centran en los temas de nacionalismo y construccin de la nacin; pertenencia, ciudadana e identidad; y religin en Turqua y Egipto.

Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/23296/%E2%80%98new-turkey%E2%80%99_toward-an-authoritarian-and-sectarian



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