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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2015

Derrota electoral en Venezuela. Y ahora?

Marcelo Colussi
Rebelin


El hecho de titular el presente texto como derrota ya marca la posicin ideolgica desde donde lo hacemos. Para mucha gente, en Venezuela y en el resto del mundo, esto es un triunfo. Pero, qu triunf en las elecciones parlamentarias del domingo 6 diciembre? Para esa lgica que no es la nuestra, que quede claro triunf un discurso conservador, que se resiste a los cambios, que ve en el pobrero en la calle y con cuotas crecientes de poder un verdadero problema. Un discurso, en definitiva, que transpira un profundo odio de clase, no importa si viene de la alta oligarqua, de la Embajada de Estados Unidos o de la clase media, eternamente confundida.

 

Decir que triunf la democracia, que gan el pas o que fue un triunfo de todos los venezolanos, no pasa de un barato juego de palabras insulso, hasta frvolo si se quiere. Quiz a un presidente en funciones, al menos cuando se mueve en la lgica de elecciones dentro de esquemas capitalistas como es el caso de Nicols Maduro, no le queda ms alternativa que repetir esas vacas frases hechas. Lo cual ya da una pista de lo que queremos decir: las elecciones del domingo no se salieron un milmetro de un marco capitalista. Y el socialismo del siglo XXI?

 

No hay dudas que la derecha puede estar de fiesta, ms an despus del triunfo del conservador Mauricio Macri en las elecciones presidenciales recin pasadas en Argentina. La idea es que se comienza a restaurar la tranquilidad perdida estos aos, en los que fuerzas progresistas, con talantes reformistas marcaron parte del ritmo poltico de muchos pases en Latinoamrica.

 

La Revolucin Bolivariana no fue derrotada en Venezuela; pero definitivamente sufri un revs grande, pues pierde la mayora en el Parlamento, con lo que se abre un nuevo escenario poltico. Est claro que el discurso de derecha avanz. Es evidente con los resultados electorales: si no, dos tercios de los legisladores antichavistas no hubieran sido elegidos para esta Asamblea.

 

Quiz la poblacin de a pie no dej de reconocer y agradecer los cambios que todo el proceso iniciado por Hugo Chvez puso en marcha. Lo de esta eleccin (la primera que pierde estrepitosamente el movimiento bolivariano) evidencia que existe un gran descontento popular, producto de una refinada estrategia de la derecha, asistida con muchos dlares estadounidenses. Luego de un muy bien realizado trabajo contrarrevolucionario donde se llev a lmites intolerables el desabastecimiento, la inflacin, la escasez energtica y la inseguridad ciudadana (guin que ya utiliz la potencia del Norte en innumerables ocasiones en distintos pases del rea), los resultados estn a la vista. Sin dudas haba montada una perversa guerra psicolgico-poltica que termin por quebrar a buena parte de la poblacin.

 

Pero eso no lo explica todo. Es parte, importantsima sin dudas, para entender la cachetada del domingo; pero el anlisis no puede quedar ah. Preguntbamos ms arriba: y el socialismo del siglo XXI?

 

Ms all de la bronca que puede dar un resultado como el obtenido en estas elecciones bronca, claro est, si lo miramos desde el campo popular, debe abrirse un balance objetivo de lo sucedido. Perdi la izquierda? Lo mismo podra preguntarse para Argentina.

 

Las sangrientas dictaduras que se sucedieron por toda Amrica Latina entre los 70 y 80 del siglo pasado prepararon el camino para el capitalismo salvaje (eufemsticamente llamado neoliberalismo) que hoy da nos agobia. El campo popular perdi dcadas de avances, conquistas histricas, perdi organizacin. Todo eso no desapareci para siempre, pero no hay dudas que hoy da est en terapia intensiva. Volver a levantar esos ideales de lucha antisistmica va a costar mucho todava. Los tibios, muy tenues gobiernos con talante socialdemcrata que empezaron a darse ltimamente en la regin (con el proceso abierto por Chvez a la cabeza) pudieron despertar honestas buenas esperanzas.

 

La Revolucin Bolivariana lleva ya ms de dcada y media, y los cambios profundos y reales en la estructura del pas siguen esperando. Partiendo por la dependencia petrolera (cncer que produce muchos de los males que lo siguen aquejando igual que medio siglo atrs: burocratismo, ineficiencia, cultura rentista, despilfarro), el preconizado socialismo del siglo XXI nunca parece haber levantado vuelo. Fuerzas populares progresistas, de izquierda, revolucionarias, vienen pidiendo ese despertar desde hace tiempo. Pero la profundizacin real del socialismo nunca se dio.

 

Estamos tan golpeados en tanto campo popular, como izquierda, que un tenue rayo de esperanza como alguno de esos que calentaron estos ltimos aos nos moviliza. Pero cuidado!: no hay que hacerse esperanzas donde no las hay.

 

Del proceso bolivariano se esper mucho, pero vemos que no se afianz ningn cambio sustancial. Ser que este cachetazo sirve para despertar y, de una buena vez por todas, encamina al socialismo? Pareciera que eso es imposible.

 

El margen de maniobra que tendr ahora el Ejecutivo, con toda su estructura partidaria, es menor que antes. La derecha avanza victoriosa, y la poblacin, una vez ms, ms all de las monumentales movilizaciones teidas de rojo, no es el actor clave en la revolucin: sigue siendo un proceso palaciego.

 

Quiz todo esto (las derrotas electorales en Venezuela y en Argentina y lo que ello pueda traer aparejado: retroceso en el ALBA, en UNASUR, mayor injerencia estadounidense en la regin, etc.) sirve para ver con claridad que los procesos tibios, a medias, las propuestas de capitalismo con rostro humano, a la poblacin de a pie no le sirven de mucho. Procesos a medias, de aparente transformacin social pero que no transforman nada, basados finalmente en la ddiva, en el populismo clientelar, no son buena escuela para la izquierda.

 

La construccin de otro mundo posible es viable slo si se tiene claro qu es ese otro mundo al que se aspira. Que la derecha existe y es conservadora, que har lo imposible sin sangre o con profuso derramamiento de ella si es necesario en su plan para mantener sus privilegios, est fuera de discusin. Que el desabastecimiento y la manipulacin de la inseguridad ciudadana creados por ella sirvieron para lograr el descontento popular, tambin es ms que evidente. Pero que la Revolucin Bolivariana dej de pensar en el socialismo del siglo XXI (o del socialismo en general) hace ya largo tiempo, tambin est fuera de discusin.

 

Lo del 6 de diciembre fue un reacomodo poltico, perjudicial para el partido de gobierno. Lo que s est claro es que la izquierda sigue siendo un proyecto pendiente en nuestros pases. Y sin marea humana luchando por sus reivindicaciones (no acarreadas para las elecciones) no hay cambio posible.

 

Por tanto: la lucha sigue!


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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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