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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2015

Para cundo el Apocalipsis?
El Emperador Clima

Tom Engelhardt
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca.


Aparicin del calor en la Historia

Durante seis siglos o ms, la Historia ha sido sobre todo el relato del gran juego de los imperios, Desde el tiempo en que los primeros barcos de madera armados de caones se alejaron de las costas europeas, los imperios empezaron a competir por el poder y el control del mundo. Tres, cuatro, incluso cinco imperios, crecieron y cayeron en un planeta cada vez ms colonizado y arbitrariamente dividido. El relato, el contado habitualmente, es un cuento de concentracin de fuerzas y destruccin hasta que, en la estela de la segunda gran sangra del siglo XX, quedaron en pie solo dos potencias imperiales: Estados Unidos y la Unin Sovitica. Un cuento en el que de los otros imperios, los europos y el japons, poco ha quedado salvo muerte, escombros, refugiados y escenas que en este momento solo estaran asociadas con un lugar como Siria.

El resultado de esto es el ltimo pulso imperial al que llamamos Guerra Fra. Los dos grandes imperios todava existentes compitieron en la sombra para dirimir la supremaca respecto de las periferias del planeta. Debido a que los conflictos librados estaban ciertamente lejos, al menos de Washington, y a que (aparte de las amenazas explicitadas) ambas potencias se abstuvieron de usar armas nucleares, recibieron el nombre de guerras limitadas. Sin embargo, no parecieron que fueran limitadas a los coreanos o vietnamitas cuya casa o vida fueron barridas en esas guerras, con el resultado de ms escombros, ms refugiados y la muerte de millones de personas.

Esos dos rivales uno de ellos una entidad gigantesca y basada en el territorio contiguo y el otro claramente un imperio no tradicional de bases militares eran tan enormes y tan poco parecidos a las grandes potencias que les haban precedido despus de todo, eran capaces de hacer lo que en otros tiempos estaba reservado a los dioses, es decir, destruir literalmente cualquier punto habitable del planeta Tierra que recibieron un novsimo apodo: se les llam las superpotencias.

Y entonces, por supuesto, se acab ese proceso que ya llevaba 600 aos de rivalidades y consolidaciones y solo qued una: la nica superpotencia. Eso sucedi en 1991, cuando la Unin Sovitica implosion sbitamente. A los 71 aos de edad, desapareci de la faz de la Tierra, y de la Historia al menos como algunos la imaginaban entonces se dijo sucintamente que se haba acabado.

El efecto fragmentacin

Haba otra historia acechando detrs del relato de la concentracin imperial; era el de la fragmentacin imperial. Comenz, tal vez, con la Guerra de la Independencia y el establecimiento de un nuevo pas emancipado del poder del Rey de Inglaterra y la dominacin colonial. En el siglo XX, el movimiento para descolonizar el planeta consigui una fuerza notable. Desde las Indias Orientales holandesas hasta la Indochina francesa, desde el Imperio Britnico en la India hasta las colonias europeas en frica y Oriente Medio, la independencia se respiraba en el ambiente. Se iniciaron o reforzaron movimientos de liberacin, aparecieron grupos armados de guerrilla y la insurgencia se extendi en lo que se llamaba el Tercer Mundo. El poder imperial se derrumbaba o ceda control, a menudo despus de sangrientas luchas y, durante cierto tiempo, los resultados parecieron sin duda maravillosos: la liberacin y la independencia nacional en un pas tras otro (aunque muchos de esos pueblos recin liberados se encontraron bajo el dominio de autcratas, dictadores o represivos regmenes comunistas).

Al principio, que se trataba del relato de un mundo que se haca aicos no fue del todo evidente. Ya debera serlo en estos momentos. Despus de todo, las fuerzas insurgentes, las tcticas de la guerra de guerrillas y las ansias de liberacin no son hoy en da propiedad exclusiva de los movimientos de liberacin nacional de izquierda sino tambin de los grupos de terroristas islmicos. Podramos verlos como los nietos armados de la descolonizacin, quienes no estaran de acuerdo que la suya es una historia de la fragmentacin de regiones enteras. De hecho, da la impresin de que ellos solo pueden prosperar en lugares que en cierto modo ya han sido despedazados y son estados fracasados o a punto de serlo (todo esto, naturalmente, est claro que llega gracias a la mano que le ha echado el ltimo gran imperio del mundo).

Que su marca global sea la fragmentacin debera ser bastante evidente en estos momentos, cuando en Pars, Libia, Yemen y otros sitios que todava no tienen nombre, los terroristas islmicos estn exportando ese producto la fragmentacin a lo grande. Por ejemplo, en el modo remoto, pueden estar ayudando a hacer de Europa un territorio despedazado, abortando as el ltimo gran intento de relato pico de concentracin, la conversin de la Unin Europea en un Estados Unidos de Europa.

Hablando de fragmentacin, el ltimo imperio y el primer califato del terror tienen mucho en comn y, en cierto sentido, pueden incluso estar confabulados. En el siglo XXI, ambos han demostrado ser mquinas trituradoras del Gran Oriente Medio y, cada vez ms, de frica. No olvidemos nunca que sin el ltimo imperio, nunca habra existido el primer califato.

Ambos han desarrollado su capacidad de sacudir a sociedades enteras haciendo uso de las tecnologas ms avanzadas para conseguir lo que deseaban. Dos administraciones de Estados Unidos han utilizado aviones no tripulados manejados a distancia para eliminar a jefes terroristas y a sus seguidores en todo el Gran Oriente Medio y frica, ocasionando muchos daos colaterales y creando una sensacin constante de miedo y terror entre los habitantes de algunas zonas remotas del planeta; los operadores de estos drones dicen que estas misiones son para aplastar bichos. En sus robotizadas operaciones de caza del hombre, Washington contina comprometida en una guerra contra el terror que es funcional a la promocin tanto del terror como de los grupos terroristas.

El Estado Islmico ha empleado tambin tecnologas de control remoto en su caso, las redes sociales en todas sus variantes para promocionar el terror y alimentar el miedo en territorios apartados. Y, por supuesto, tiene su propia versin de baja tecnologa de avin no tripulado: sus suicidas provistos de un cinturn explosivo y sus asesinos suicidas, que pueden ser enviados como mquinas diseadas para causar daos colaterales para atacar blancos individuales situados a miles de kilmetros. En otras palabras, mientras Estados Unidos se centra en la contrainsurgencia controlada a distancia, el Estado Islmico ha estado promoviendo una variante notablemente eficaz de insurgencia manejada desde muy lejos. Juntos, el impacto de ambos ha sido devastador.

El planeta del Apocalipsis Imperial

Entre ambos relatos picos de concentracin y fragmentacin est la Historia tal como la hemos conocido en los ltimos siglos. Pero resulta que un tercer relato desapercibido hasta hace relativamente poco tiempo acechaba detrs de los otros dos. Uno que todava no est del todo escrito aunque podra ser que se tratara del final real de la Historia. Cualquier otra cosa el auge y la cada de los imperios, el poder de suprimir y el anhelo de rebelin, las dictaduras y la democracia sigue siendo el material normal de la Historia. Eventualmente, este tercer relato es el que acabara con todos los arreglos.

Promete una concentracin de poder perteneciente a una variedad jams imaginada antes y una fragmentacin de un tipo igualmente inconcebible. En este momento, cuando las autoridades de prcticamente todos los pases de la Tierra estn reunidas en Pars para llegar a un acuerdo que ponga freno a la emisin de gases de efecto invernadero y reduzca la velocidad de calentamiento del planeta, de qu otra cosa podra estar hablando que no sea el Emperador Clima? Pensad en su futuro reino, de llegar a ser alguna vez, como el planeta del Apocalipsis Imperial.

En la ltima era de los imperios, las dos superpotencias hicieron que por primera vez en la Historia el ser humano tuviera en sus manos el final de los tiempos. Estados Unidos y la Unin Sovitica se apropiaron de la potencia del tomo y construyeron un arsenal nuclear capaz de destruir varias veces el planeta, es decir, destruir varios planetas como el que habitamos (en estos das un intercambio relativamente modesto de este tipo de armas entre India y Pakistn sumergira a la Tierra en una versin reducida de invierno nuclear como consecuencia del cual 1.000 millones de personas podran morir de hambre). Mientras nos amenaza este sbito apocalipsis, una versin en cmara lenta del mismo cataclismo, producido tambin por la actividad humana, se est acercando, aunque nadie lo perciba. Este es el porqu, precisamente, de la Cumbre de Pars: qu ha estado haciendo a nuestro planeta la explotacin de los combustibles fsiles.

Tened en cuenta que desde la revolucin industrial ya hemos calentado el planeta en aproximadamente 1 C. En general, los cientficos del clima han sugerido que si la temperatura media global se eleva por encima de los 2 C, podra producirse un conjunto de fenmenos potencialmente devastadores en nuestro entorno. Sin embargo, algunos de estos cientficos creen que incluso un aumento de 2 C ser tremendo para la vida humana. En cualquier caso, si se acordara y cumpliera el compromiso de 183 pases de reducir la emisin de gases de invernadero solo se limitara el aumento global de la temperatura a un guarismo que rondara entre 2,7 y 3,7 C. Si no se llega a un acuerdo o en realidad se hace poco por cumplirlo, el aumento de la temperatura media del mundo podra alcanzar los 5 C, algo que sera catastrfico. Ciertamente, en las dcadas que vienen, esto podra ser la culminacin mundial del reino del Emperador Clima.

Naturalmente, su poder areo sus bombarderos, cazas y drones seran las supertormentas; sus ejrcitos de invasin seran las intensas y prolongadas sequas y las inundaciones que cubriran enormes zonas durante semanas y semanas; su fuerza naval, el derretimiento total o parcial de la capa de hielo en Groenlandia y la Antrtida, lo que provocara la subida del nivel del mar y la inundacin de los litorales martimos y muchas de las grandes ciudades costeras. Sus fuerzas de ocupacin no solo se desplegaran en uno o dos pases del Gran Oriente Medio o cualquier otra regin sino en todo el mundo.

El territorio donde ejercera su poder el Emperador Clima sera global y en una escala imponente; los ataques de sus fuerzas fragmentaran el planeta que hoy habitamos de una forma que muy posiblemente lo convertira en algo parecido, en trminos humanos, a la Siria actual. Adems, segn el tiempo que tarden los gases de efecto invernadero en dejar la atmsfera, es indiscutible que sus efectos duraran un periodo inhumanamente prolongado.

El calor (pensad en la ardiente Australia de este momento, solo que mucho peor) sera la moneda corriente en el imperio. Sin duda, el ser humano sobrevivira de alguna manera, aunque cierto es que no tenemos ninguna forma de saber si la civilizacin humana tal como la conocemos sera capaz de sobrevivir en un planeta que ya no es tan acogedor como lo ha sido en los ltimos miles de aos.

No obstante, no olvidis que al igual que la propia Historia, este es un relato que todava estamos escribiendo, a pesar de que el Emperador Clima no podra cuidarse menos de escribir la Historia... ni de nosotros. Ciertamente, si de verdad l asume el poder, en cierto sentido la Historia se habr acabado. En su mandato no habr esperanza de democracia ya que a l le tendr sin cuidado lo que pensemos, o hagamos, o digamos, ni la rebelda ese ingrediente bsico de nuestra Historia porque (trayendo a colacin algo que seal Bill McKibben) es imposible rebelarse contra la fsica.

La Historia todava no se ha grabado en... bueno, si no en piedra, entoces en hielo que se est derritiendo. Ms temprano que tarde, sin duda puede ser un cuento que se despliegue en forma de bucles ambientales que ya no puedan detenerse ni modificarse. Pero de momento, parece que la humanidad todava tiene la posibilidad de escribir su propia historia, una historia que tendra en cuenta un mundo tal vez menos acogedor pero an razonablemente agradable en el que vivan nuestros hijos y nietos. Y alegrarse de eso.

Sin embargo, para que eso suceda, unas negociaciones exitosas en Pars solo pueden ser el comienzo de algo mucho ms amplio, algo que implique los tipos de energa que utilizamos y nuestro estilo de vida en este planeta. Afortunadamente, se est experimentando en el mbito de las energas alternativas, est empezando a aparecer el financiamiento necesario para este trabajo y un movimiento medioambiental mundial se est expandiendo de manera tal que algn da podr, en un planeta cada da menos placentero, controlar globalmente el calor antes de que el Emperador Clima pueda hacer subir el calor de la Historia.


Tom Engelhardt es cofundador de American Empire Project y autor tanto de The United States of Fear como de una historia de la Guerra Fra, The End of Victory Culture. Dirige TomDispatch.com, del Nation Institute. Su nuevo libro es Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single-Superpower World (Haymarket Books).


Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176077/tomgram%3A_engelhardt%2C_apocalypse_when/#more



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