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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-12-2015

Hay que abrir Rafah
El asedio de Gaza es un cruel fracaso poltico

Ramzy Baroud
Middle East Monitor

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Cuando Egipto decidi abrir el cruce fronterizo de Rafah que lo separa de Gaza durante dos das, el 3 y 4 de diciembre, en la depauperada Franja casi poda palparse un sentimiento de moderado alivio. Es cierto que 48 horas era un plazo apenas suficiente para que decenas de miles de enfermos, estudiantes y otros viajeros salieran o regresaran a Gaza, pero la idea de que iba a haber un respiro ayud a romper, aunque fuera levemente, la sensacin de cautividad colectiva experimentada por los atrapados palestinos.

Desde luego que la crisis por el cierre de Rafah no va a resolverse apenas con una nica decisin transitoria, sobre todo porque Gaza est bloqueada por razones polticas y slo una estrategia poltica sensata puede poner fin al sufrimiento en la Franja o, al menos, disminuir sus horrendos impactos.

Los palestinos hablan con rabia del asedio israel contra Gaza, una realidad que la hasbar oficial israel y las distorsiones de los medios no pueden contrarrestar. De hecho, no slo es mucho peor que un bloqueo como conjunto de restricciones econmicas, se trata de un proceso violento y constante que intenta por todos los medios maltratar y castigar a una comunidad de 1,9 millones de seres humanos. Sin embargo, el cierre por parte de Egipto del cruce fronterizo de Rafah, que tanto ha contribuido al xito del asedio israel, apenas se discute dentro de ese mismo contexto como lo que es ante todo: una decisin poltica.

En un acuerdo sobre la frontera, que al parecer se firm a mediados de noviembre entre el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y el presidente de Egipto, Abdul Fatah al-Sisi, ambas partes se mostraban bien dispuestas e imperturbables respecto a la tragedia que no deja de crecer al norte de la frontera egipcia.

Las actividades que se llevaban a cabo cerca de Rafah perseguan asegurar la frontera, dijo Sisi a Abbas, segn un comunicado de prensa emitido por la oficina del presidente egipcio. Tales actividades no van a significar nunca un perjuicio para los hermanos palestinos de la Franja de Gaza.

El trmino actividades se refiere aqu a la demolicin de los miles de viviendas existentes en las proximidades de los doce kilmetros de frontera entre la poblacin de Rafah en Gaza y la Rafah egipcia, adems de la destruccin e inundacin de cientos de tneles que han servido de salvavidas esencial para el sustento de Gaza a lo largo del asedio israel durante la mayor parte de la ltima dcada.

Abbas, claro est, no siente escrpulo alguno ante unas actuaciones del gobierno egipcio cuya consecuencia ha sido el cierre del cruce de Rafah durante 300 das tan slo en 2015, segn un nuevo estudio efectuado en Gaza.

El pasado ao, en una entrevista con el peridico Al-Akbar de Egipto, Abbas dijo que la destruccin de los tneles era la mejor solucin para impedir que los gazates los utilizaran para el contrabando en beneficio propio. Se refiri entonces a los 1.800 supuestos gazates que se haban hecho millonarios como resultado del comercio que se mova por los tneles, aunque esa cifra especfica no ha sido corroborada nunca.

Por otra parte, a Abbas no le han preocupado nunca las fortunas crecientes de los supuestos millonarios, porque su Autoridad Palestina, que subsiste a base de donaciones internacionales, est plagada de ellos. Sus quejas tienen como destinatario Hamas, que ha estado regulando el comercio de los tneles y gravando a los comerciantes por los productos que importan hacia la Franja. No slo los tneles eran un salvavidas para la economa de Gaza, el comercio subterrneo ayud a llenar un vaco en el propio presupuesto de Hamas, un hecho que lleva aos irritando a Abbas.

Tras la victoria electoral de Hamas en junio de 2006 y el sangriento enfrentamiento entre el nuevo gobierno y la faccin Fatah de Abbas, Hamas ha sufrido presiones enormes: Israel lanz tres guerras letales masivas, sin dejar de mantener un asedio estricto; Egipto garantiz el cierre, prcticamente permanente, de su frontera; y Abbas continu pagando los salarios de decenas de miles de sus partidarios en Gaza, con la condicin de que no se unieran al gobierno de Hamas.

Por otra parte, la denominada Primavera rabe, la crisis en Egipto y especialmente la guerra en Siria han reducido las posibilidades de Hamas de escapar del estrangulamiento financiero que ha hecho que gobernar Gaza, destrozada por la guerra y agotada por el asedio, sea algo prcticamente imposible.

Mientras Israel explicaba desde el principio que su asedio se deba a exigencias de seguridad, Egipto haca finalmente lo mismo, alegando que destruir los tneles, demoler las viviendas y ampliar la zona-tampn eran pasos necesario para impedir el flujo de armas desde Gaza a los militantes en el Sina que son responsables de los ataques letales contra el ejrcito egipcio.

Curiosamente, la lgica egipcia se opone totalmente a la lgica israel a la hora de justificar el bloqueo de Israel. Israel afirma que las facciones de Gaza utilizan los tneles para introducir en la Franja armas y explosivos desde el Sina, no al contrario.

De hecho, el supuesto contrabando de armas desde Gaza al Sina tiene poco que ver con el cierre del cruce de Rafah o incluso la destruccin de los tneles.

Egipto, contando con la ayuda y experiencia estadounidense, empez ya en diciembre de 2009 a levantar un muro de acero a lo largo de la frontera de Gaza. Este hecho se produjo antes de la revolucin egipcia y del abismo poltico que se produjeron en esa sociedad y que fueron seguidos de violencia y caos. En realidad, en el Sina se registraba entonces escasa violencia y al menos nadie culpaba parcialmente de ella a los palestinos. La construccin del muro tuvo lugar durante el gobierno de Hosni Mubarak en aceptacin de las presiones de israeles y estadounidenses para que contuviera a Hamas y a otros grupos militantes. Abbas, ansioso de ver la cada de sus rivales, mostr su conformidad y sigue estando siempre dispuesto a considerar cualquier idea que le permita de nuevo mantener la supremaca de su partido Fatah en la Franja.

La violencia militante en el Sina no tuvo su origen en el bloqueo de Gaza, pero s ha servido para acelerar la demolicin de casas, la destruccin de los tneles, proporcionando nuevas justificaciones para el cierre permanente de la frontera.

La vida en Gaza se ha vuelto imposible hasta tal punto que la Conferencia de Comercio y Desarrollo de la ONU public un informe el pasado septiembre advirtiendo que Gaza poda convertirse en un lugar inhabitable en menos de cinco aos si proseguan las actuales tendencias econmicas.

Pero estas tendencias econmicas son el resultado de polticas deliberadas que persiguen ante todo conseguir determinados fines polticos. Por otra parte, despus de casi una dcada de experimentacin, no se ha logrado ninguno de esos fines. Es cierto que han muerto muchas personas mientras esperaban poder recibir atencin mdica adecuada y que muchos miles ms han perecido en la guerra; que muchos gazates se han quedado mutilados sin poder siquiera adquirir una silla de ruedas, y menos an prtesis; pero ni Israel ha conseguido detener la Resistencia, ni Egipto sofocar la rebelin en el Sina, ni Abbas recuperar la supremaca que siempre tuvo su faccin.

Sin embargo, la situacin ha empeorado mucho en Gaza. El Banco Mundial emiti un informe a primeros de ao afirmando que el 43% de la poblacin de Gaza est en paro y que el desempleo entre los jvenes ha alcanzado el 60%. Segn este informe, estas cifras de desempleo son las ms altas del mundo.

Desde el establecimiento de la frontera entre Palestina y Egipto tras un acuerdo de 1906 entre el Imperio otomano que controlaba Palestina en aquella poca- y Gran Bretaa, que controlaba Egipto, la cuestin de la frontera nunca estuvo sometido a unos clculos polticos tan mortferos. De hecho, entre 1948 y 1967, cuando Gaza estuvo bajo control egipcio, la frontera era prcticamente inexistente y la Franja se administraba como una parte de Egipto.

Aunque los rabes se refieren an como hermanos a los gazates, no hay nada de fraternal en la forma en que estn tratndolos. En Gaza hay 25.000 casos humanitarios en situacin desesperada esperando que, para recibir tratamiento, se les permita el acceso a Egipto, otro pas rabe o a algn pas europeo. Esos enfermos palestinos nunca deberan utilizarse como carne de can en una guerra de territorios que ellos no han creado.

Y adems, aunque los pases tienen derecho a proteger su soberana y seguridad, estn obligados por el derecho internacional a no castigar colectivamente a otras naciones, independientemente de la lgica o del contexto poltico.

Es muy urgente que los gobiernos de Gaza y Egipto lleguen a un acuerdo, con ayuda de las potencias regionales y bajo la supervisin de las Naciones Unidas, para poner fin, de una vez por todas, al sufrimiento perpetuo de Gaza y abrir la frontera.


El Dr. Ramzy Baroud lleva ms de veinte aos escribiendo sobre Oriente Medio. Es columnista internacional, consultor de medios, autor de varios libros y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story (Pluto Press, London). Su pgina en Internet: www.ramzybaroud.net

Fuente: http://www.middleeastmonitor.com/articles/middle-east/22686-open-rafah-now-siege-on-gaza-is-a-cruel-and-political-failure



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