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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-12-2015

Maduro: reconocer la derrota y dar su propio golpe de timn

Fernando Dorado
Rebelin



Con los tumbos del camino

Se entran a torcer las cargas

Pero es ley que en huella larga

Debern acomodarse

Y aquel que llega a olvidarse

Las ha de pasar amargas

Atahualpa Yupanqui

La derrota es muy dura. La primera reaccin es negarla. Buscar explicaciones sin asumir la responsabilidad.

Gan la guerra econmica fue la explicacin del presidente Maduro. La diferencia fue muy escasa, muy chiquita afirm Cristina Kirchner. Las clases medias no me entendieron dijo Gustavo Petro en Bogot.

Adems, la mayora de simpatizantes y votantes de izquierda estn convencidos que las derrotas actuales son obra exclusiva de la manipulacin meditica. Olvidan que cuando triunfaron tambin tenan la oposicin de los medios privados de comunicacin y, sin embargo, ganaron entonces.

El comportamiento frente a la derrota

Estudios psicolgicos de la reaccin ante la derrota se pueden aplicar al campo de la poltica. Lo haremos tomando el caso especfico de Venezuela.

Lo inmediato es desconocer la derrota. A pesar de las declaraciones pblicas del presidente Maduro y de Diosdado Cabello, ellos no la han aceptado. Esa actitud les impide identificar sus fallas y disear una respuesta correcta, no slo frente a sus seguidores y adversarios sino ante el conjunto de la sociedad.

Cuando se admite la derrota se recibe con madurez el mensaje de quienes votaron en contra o se abstuvieron. Asumir los resultados electorales como un encargo es clave para poder reaccionar positivamente. Es seal de madurez y responsabilidad.

Negar la derrota lleva a la persona a aferrarse a s mismo o a su grupo. Es un mecanismo de defensa automtico que crea una seguridad artificial. Toda la semana posterior a las elecciones el equipo de gobierno se ha dedicado a esa tarea.

Para desconocer el fracaso se buscan todo tipo de excusas. Me hicieron trampa, se amangualaron contra m. Se elaboran explicaciones en medio de la frustracin. Es lo que tambin vena haciendo la oposicin desde aos atrs en forma compulsiva.

Inmediatamente viene el reconocimiento parcial de la derrota y de la existencia de fallas propias. Hay que impulsar las 3R al cuadrado plante el presidente Maduro en un congreso del PSUV que por s mismo, de la manera como se convoc y realiz, niega totalmente cualquier proceso de rectificacin serio y consistente.

Tambin se intenta castigar a quienes se consideran causantes de la derrota. Los traidores. Yo iba a construir 500 mil casas pero dijo el primer mandatario frente a sus seguidores. Se llama cobrar la derrota.

Despus se pasa a la etapa de la venganza, la contraofensiva revolucionaria. Empieza con la acusacin de trampa o ventaja mal habida. As se justifica la trampa propia. Siguen entonces, las acciones torpes para desconocer el triunfo del oponente.

Es lo que ya hacen los diputados chavistas en la Asamblea Nacional. Tratan de asegurar las conquistas de la revolucin, nombrando magistrados del TSJ, entregando la infraestructura de la ANTV a los trabajadores u otra serie de acciones de ese tenor. Es algo as como no pagar la apuesta. Pero no pasa de ser un gesto, todas esas medidas pueden ser desmontadas rpidamente por las nuevas mayoras de ese organismo.

Ese tipo de actitudes aslan an ms al derrotado. Es la causa de nuevas derrotas en serie y de un proceso de radicalizacin insulsa. Se ponen una vez ms, en contra de quienes votaron por el contrario o se abstuvieron. Adems, mucha gente que vot por ellos va a sentir que el gobierno no asume con seriedad los resultados electorales.

El juego democrtico y la revolucin bolivariana

La actitud madura en una democracia parte del criterio de que vamos a atraernos y a transformar a los votantes del contrario. No los podemos desaparecer. La nica manera de consolidar mayoras es ganndolos para nuestra causa. Es algo bsico en la poltica.

Uno de los problemas que observamos consiste en que desde los primeros triunfos del presidente Chvez ese aspecto no se tena presente o no se pudo implementar. La actitud golpista de las derechas complicaron las relaciones entre los partidos polticos.

Un ejemplo es la calificacin de esculidos a la oposicin por parte del presidente Chvez. Aunque l identificaba con ese trmino slo a los dirigentes de la oposicin, finalmente esa stira se us en forma generalizada para calificar a todos los opositores.

La intolerancia y la permanente crispacin se volvieron costumbre. Si yo ofendo a mis contradictores cancelo cualquier posibilidad de entendimiento sobre problemas que requieren un tratamiento de Nacin, de Estado y no slo de gobierno. Por ejemplo, en este momento la crisis econmica requerira un tratamiento de unidad nacional.

El problema est en la raz de la visin del presidente Chvez. La revolucin bolivariana es un proyecto socialista, que utiliza la democracia burguesa para avanzar hacia salidas anti-capitalistas. Implica un desconocimiento de la existencia de contradictores democrticos. En ello se apoyaba la oposicin de derecha para justificar su actitud golpista. Adems, mientras el bloque chavista consigui que esa oposicin se negara a respetar la normatividad bolivariana, los derrot en el terreno electoral.

Pero ahora la mayora de los partidos que hacen parte de la MUD pretenden quitarle al gobierno la bandera de la defensa de la legalidad existente. Enrique Capriles aparece, como lo haca el presidente Chvez, con el librito de bolsillo de la Constitucin Poltica en su mano, y as, los dirigentes chavistas no saben cmo reaccionar.

Y lo ms seguro es que la oposicin se va a asentar en esa tctica. No sabemos si es su visin estratgica o si tambin instrumentalizan la institucionalidad bolivariana para acceder al gobierno. Empero, tienen que mostrarse decididos a respetar las leyes actuales y a actuar pacficamente en el marco de la democracia bolivariana.

La actitud democrtica y el Dilogo Nacional

Es posible que el presidente Chvez, con su inteligencia, capacidad crtica, flexibilidad tctica y visin democrtica, hubiera reaccionado rpidamente y replanteado su estrategia, frente al mandato de la mayora de la poblacin y a los propsitos expresados por los representantes de la oposicin.

Desde mi propio punto de vista eso es lo que hay que hacer. El presidente Maduro debe anteponer la salud de toda la Nacin a los intereses de su partido y de su proyecto revolucionario. Es el mensaje que le ha enviado la mayora de la Nacin.

Si avanzara hacia ese horizonte tendra que plantear un Dilogo Nacional. Lo que implica ceder de parte y parte.

El problema que tiene el presidente Maduro es que se ha atado las manos. Al perder su propia identidad, al imitar en todo a Chvez, en su forma de hablar, trminos, gestos, todo, no puede actuar con flexibilidad tctica. Qued amarrado a la idealizacin de la imagen y del comportamiento del presidente Chvez. La nica poltica que reiteradamente se exige por parte del chavismo es el Golpe de Timn, planteado en el mes de octubre de 2012, lo que significa la profundizacin del socialismo.

No obstante, esa poltica en lo esencial ya no corresponde al momento actual. Ahora se requiere un golpe de Timn de Maduro pero l no tiene ni el liderazgo suficiente ni la capacidad para disear una estrategia propia. Es su drama.

Por ejemplo, si se impulsara y concretara un Dilogo Nacional ello lo obligara a considerar un acuerdo para resolver el tema de los presos polticos. Se tendra que aceptar el carcter poltico de esos delitos (rebelin) y al igual que en Colombia, plantearse una justicia transicional para encontrar una solucin equilibrada.

Si el gobierno bolivariano apoya un arreglo de ese tipo en Colombia por qu no puede planterselo para Venezuela?

Y en esa misma lnea tendran que concertarse salidas para los temas econmicos, de inseguridad, desabastecimiento e inflacin. Sera una especie de colaboracin y entendimiento entre las fuerzas polticas que controlan el poder ejecutivo y legislativo.

El problema es que el chavismo radical va a poner el grito en el cielo. El rechazo a la conciliacin de clases ser su discurso. As, el miedo a la divisin paraliza al Presidente y congela la posibilidad de un viraje tctico. Mucho ms, si fuera estratgico.

Pero tarde que temprano el movimiento bolivariano va a tener que plantearse ese tema. Si no reaccionan con prontitud y oportunidad, ser la oposicin la que va a aparecer con el monopolio simblico de la defensa de la Constitucin.

Fue lo que ocurri pero al revs en Colombia. Un guerrerista como Uribe le quit la bandera de la paz a la izquierda y a la misma guerrilla y logr conseguir el apoyo de la mayora de la poblacin colombiana en 2002.

La inevitable aparicin de una tercera de izquierda

La incapacidad del presidente Maduro para liderar un replanteamiento estratgico obliga a los dirigentes de diversos grupos de izquierda que han ido surgiendo al interior y al exterior del chavismo a plantearse la necesidad de unificarse y organizarse para deslindarse del gobierno chavista.

La primera y ms importante justificacin para hacerlo consiste en que es totalmente evidente que el PSUV, partido fundado por el presidente Chvez, ha sido cooptado en forma absoluta por una cpula burocrtica que se ha convertido en un obstculo para el desarrollo del proceso revolucionario y le est causando grave dao a la nacin.

Las urgencias del momento sern un obstculo para que esa tercera logre construir sobre la marcha una identidad poltica de tipo estratgico, pero pueden construir un programa mnimo que les garantice un accionar coherente en esta etapa tan delicada de la vida poltica e institucional del pas.

La tarea central es garantizar una salida pacfica al conflicto y choque de trenes que ya est a la orden del da. Derrotar las tendencias bonapartistas que poco a poco aparecern en el seno del gobierno, es el objetivo fundamental. Es una meta de alto valor tico y de una trascendencia inusitada para el pueblo venezolano.

Para ello hay que impulsar con decisin el Dilogo Nacional. Y para hacerlo se necesita crear un partido o movimiento con una estructura, un programa poltico y una direccin pblica y visible que asuma esa responsabilidad histrica.

El Dilogo Nacional tiene como principal objetivo concertar soluciones urgentes a los problemas que sufre la poblacin. Las mayoras depositaron un voto por la paz y la reconciliacin. La profundizacin del socialismo no es la preocupacin del momento.

No quiere decir que esa meta estratgica sea rechazada por la nueva agrupacin pero si debe haber una pausa para considerar ese tema a fondo, una vez se supere la emergencia humanitaria que vive una gran parte de la poblacin venezolana.

El objetivo concreto de esa tercera de izquierda es disputarle el escenario poltico a las derechas y liderar un replanteamiento de la lucha democrtica del pueblo venezolano. La incapacidad y parlisis de la cpula gobernante obliga a hacerlo.

Dos aspectos principales se deben considerar: uno, la revisin completa y total de la manera como se administra y se gestiona el Estado Heredado, y el otro, la necesidad de construir con decisin nuevas formas de democracia directa, deliberativa, participativa, protagnica, dndole verdaderos espacios de participacin y decisin al pueblo a travs del Poder Comunal o de otras instancias que se organicen.

La lucha por la reconstruccin de la Nacin debe plantearse en esos dos escenarios que debern complementarse y retroalimentarse. Por ejemplo, la nica forma de derrotar la corrupcin es impulsando desde arriba y desde abajo procesos y formas de auditora o veedura que involucren a amplios sectores de la poblacin, que a su vez deben hacer posible el desarrollo de nuevas formas de organizacin social que se constituyan en las bases de un verdadero Poder Popular, autnomo, plural, verdaderamente democrtico e incluyente.

Si surgiera esa nueva alternativa poltica podra canalizar inicialmente a una gran cantidad de los llamados ni-nis y de los chavistas frustrados, y disputarle los espacios de centro a la oposicin derechista que es la que aprovecha ese espacio a su favor. Espacio que ser el que se fortalecer en el inmediato y mediano plazo.

Y claro, para hacerlo tendra que prepararse para tomar posicin frente a una posible revocatoria del mandato presidencial, en el caso de que el presidente Maduro se oponga al Dilogo Nacional, y preparar su propio candidato para las nuevas elecciones.

E-mail: [email protected] / Twitter: @ferdorado

http://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com.co/2015/12/maduro-reconocer-la-derrota-y-dar-su.html#.Vm6u2fnhC1s


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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