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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2015

Ayotzinapa otra vez

Luis Hernndez Navarro
La Jornada


Otra vez, el fantasma de Ayotzinapa lleg a Washington. Otra vez, un grupo de ciudadanos se vieron obligados a solicitar a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) juzgar al Estado mexicano por graves violaciones a los derechos humanos.

Apenas la semana pasada, un grupo de padres de familia y sus abogados pidieron al organismo internacional que se responsabilice al Estado mexicano por el incumplimiento de sus obligaciones internacionales conforme a la Convencin Americana y la Convencin Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.

Esta peticin se origin en hechos ocurridos el 12 de diciembre de 2011, en Chilpancingo, Guerrero. Ese da, policas federales, estatales y municipales se movilizaron para desalojar una manifestacin pblica y pacfica de un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. A mansalva, los uniformados asesinaron a dos estudiantes y detuvieron ilegalmente y torturaron a otro.

La denuncia ante la CIDH fue interpuesta por las familias de Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverra de Jess, ambos ejecutados, as como de la de Gerardo Torres Prez, normalista ilegalmente detenido y torturado. Sus representantes ante el organismo internacional son el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), el Centro Regional de Derechos Humanos Jos Mara Morelos y Pavn, la Red Guerrerense de Organismos Civiles de Derechos Humanos (Red Groac) y el Centro de Derechos Humanos de La Montaa Tlachinollan.

Segn los demandantes, estos hechos ejemplifican algunas de las ms graves violaciones a los derechos humanos en Mxico: la represin de la protesta social, el uso desproporcionado de la fuerza, el empleo de la tortura como medio de investigacin y la falta de esclarecimiento y sancin de violaciones graves a los derechos humanos.

La historia tiene cuatro aos. El 12 de diciembre de 2011, los estudiantes de Ayotzinapa se movilizaron a Chilpancingo para exigir una reunin con el gobernador ngel Aguirre Rivero y demandarle el cumplimiento de los compromisos pactados con l en un encuentro previo. El mandatario no slo haba eludido hacer realidad los acuerdos a los que haba llegado, sino que en varias ocasiones los haba dejado plantados. As es que, ante la inminencia de las vacaciones decembrinas, los normalistas decidieron presionarlo movilizndose.

Ayotzinapa llevaba tres meses en paro y se tema que fuera cerrada. Los alumnos rechazaron el nombramiento de un director de la escuela impuesto desde la Secretara de Educacin del estado, que careca del perfil que define la ley. Los maestros ms corruptos y desobligados de la normal rural respondieron al veto estudiantil suspendiendo labores en apoyo al director repudiado, y exigieron que se le reconociera.

Dos meses antes de ese 12 de diciembre trgico, los estudiantes aceptaron en contra de sus tradiciones que el gobernador Aguirre fuera a la escuela. El deterioro del mobiliario escolar y de los dormitorios era tremendo, y la alimentacin de los alumnos en el internado, psima. En Ayotzinapa, el mandatario se tom la foto y dio su palabra de honor de apoyar con todo a los jvenes. Ofreci entregarles un autobs y un tractor, reparar el inmueble, proporcionar recursos para la produccin agropecuaria y muchas cosas ms.

Las semanas pasaron y Aguirre no slo no honr su palabra, sino que se escondi. Sin clases y con la amenaza de que la escuela se cerrara, los muchachos decidieron presionar. Su demanda central era entrevistarse con el gobernador, convocar a los alumnos de nuevo ingreso, que se respetara la matrcula y que la seleccin de aspirantes considerara como criterios que fueran de origen indgena, campesino y de bajos recursos.

El 12 de diciembre de 2011, a bordo de varios autobuses, los normalistas se dirigieron a Chilpancingo. Al llegar a Parador de Marqus hicieron un mitin. Las distintas policas comenzaron entonces a disparar a mansalva con armas de alto poder. Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverra de Jess cayeron muertos. Varios ms fueron heridos.

En el ataque, Gonzalo Miguel Rivas Cmara, empleado de una gasolinera ubicada en el lugar de la agresin policiaca, muri como resultado de las quemaduras que le produjo un incendio provocado en la estacin de servicio. El trabajador pag con su vida el tratar de apagar el fuego.

De inmediato, sin prueba alguna, se quiso responsabilizar de la trgica muerte de Rivas Cmara a los estudiantes de Ayotzinapa. En su libro Los 43 normalistas que conmocionaron a Mxico, el doctor Arturo Miranda Ramrez narra cmo se dieron los hechos. Quienes incendiaron la bomba de gasolina dice el catedrtico de la UAG fueron dos personas que no portaban el uniforme de la escuela, vestidos con camisas rojas, que salieron de entre los policas. Uno vaci una garrafa de gasolina sobre una de las bombas y le prendi fuego. Ambos se dieron a la fuga no hacia donde estaban los alumnos, sino en direccin al ro Huacapa, donde los policas les abrieron paso.

Segn Miranda Ramrez, antes de llegar a vivir en Chilpancingo Rivas Cmara trabaj en actividades de inteligencia para la Marina en Veracruz, y en la capital de Guerrero combinaba sus labores en un peridico con su trabajo de responsable de vigilancia de la gasolinera, hacindose cargo de las cmaras de video que all haba.

Pese a que la Comisin Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) present un documentado informe de lo sucedido (http://goo.gl/avqKcb), no hay un solo responsable de los asesinatos de los normalistas en la crcel. Peor: algunos de los testigos claves del caso han sido asesinados. En diciembre de 2013 la institucin lament que los familiares de las vctimas no han tenido un acceso efectivo a la justicia.

Esta ausencia de justicia abon el terreno para que, el 26 de septiembre de 2014, seis personas (tres de ellas estudiantes) fueran ejecutadas extrajudicialmente y 43 normalistas de Ayotzinapa fueran desaparecidos en Iguala. La impunidad alimenta la violacin a los derechos humanos. Por eso hoy hay una nueva solicitud de enjuiciar al Estado mexicano en Washington.

@lhan55

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/12/15/opinion/016a1pol



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