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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2015

Un solo pueblo?
"Podemos" y el proyecto de catalanizacin de las clases populares

Nuria Alabao
Pblico.es


La campaa del 27S con el PSC en cada libre desat una batalla por conseguir los votos de la periferia metropolitana de Barcelona y otros lugares de Catalunya de rentas bajas. El espacio del soberanismo tambin intent apelar a estos estratos sociales ms desafectos al proyecto independentista. Desafectos porque una buena parte de la clase trabajadora catalana, sobre todo la urbana aunque no slo por hijos y nietos de inmigrantes espaoles, a menudo de lengua castellana y en general ajenos al imaginario nacional cataln hegemnico. El procs ha contribuido a alejarlos ms, y ha puesto en cuestin el tradicional proyecto catalanista de izquierdas.

Como signo de este maremoto subterrneo, el actual cabeza de lista de ERC a las generales no habla cataln, al menos en pblico, se reinvindica hijo y nieto de andaluces y proviene de Smate la organizacin soberanista dirigida a charnegos. El processisme se ha revelado como una va de promocin social para los descendientes de inmigrantes espaoles en una sociedad de clases tan rgida y desigual como la catalana.

El reverso de esta estrategia est representado por la nueva confluencia En Comn Podem Podemos, Barcelona en Com, ICV y Euia. Esta formacin parece presuponer como propio el voto de las periferias densamente pobladas e intenta atraer a la clase media que se ha ido decantando por la independencia estos ltimos aos a partir de un reforzamiento del discurso soberanista. Algo as como somos los nicos que podemos hacer avanzar la cuestin porque representamos la posibilidad de un referndum pactado con el Estado. Ante el momento de bloqueo al que se ha llegado en el procs, cada vez ms independentistas vuelven a reivindicar esta salida y Podemos es el nico partido estatal que lo ofrece. As que la apuesta, que pareca arriesgada, no parece estar restando en el resto de Espaa, mientras que en Catalua puede atraer a mucho votantes, sobre todo de la CUP.

Tambin se ha insistido mucho en la independencia respecto a Podemos estatal con la constante repeticin de que habr un grupo propio en el Congreso. O sea, una parte de esta nueva confluencia no quiere que se les identifique excesivamente como Podemos porque buscan el voto soberanista que interpretan como altamente alrgico a la formacin morada. Lo que s quieren son sus votantes metropolitanos. Pablo Iglesias y Ada Colau en la Sexta hablando en castellano de temas sociales y revolucin democrtica, Xavi Domnech y Marta Sibina en Tv3 y Catalunya Radio con alguna apelacin a la Repblica Catalana, parece ser la apuesta que parte de la dualidad de nuestro sistema meditico: votantes de determinada renta y origen no consumen medios en cataln.

Es posible una nueva hegemona catalanista?

En realidad el proyecto de En Com Podem est todava por materializarse y habr que esperar a ver cmo se configura despus del 20D, pero apunta maneras. La estrategia de apelar a lo que se identifica como el centro en Catalunya esta dualidad de votantes articulada a partir de lo que fue la hegemona catalanista de izquierdas es sin duda hoy algo ms complicada. Al menos si la cuestin nacional vuelve a ser el centro del debate poltico, y si se le sigue imprimiendo a las elecciones un peso plebiscitario. Con la polarizacin de los ltimos tiempos se hizo muy difcil ocupar una posicin centrista el ni s ni no, sino referndum. Al menos en esa codiciada periferia donde el discurso ambiguo de CSQEP entre otros factores ya provoc en las pasadas elecciones que muchos votantes se arrojaran en brazos de Cs. Sin embargo, si el procs se estanca y pierde credibilidad o aumenta el cansancio ante la falta de avances, quizs la cuestin deje de ser omnipresente y por tanto de polarizar de empujar gente a los extremos.

Para esa posible creacin de una hegemona catalanista de izquierdas, muchos ponen como ejemplo la del PSUC el gran partido comunista cataln, pero el contexto es otro, y el ejemplo es, cuanto menos, cuestionable. La estrategia integracionista o de catalanizacin de las clases populares castellanohablantes de este partido estaba pensada para impedir la divisin de la clase obrera en la lucha contra el franquismo postulados aplaudidos pblicamente por Pujol, que reconoci en los comunistas locales a otro partido con responsabilidad nacional. Pero en realidad las luchas en las que el PSUC participaba operaban integrando a los trabajadores en una clase obrera confrontada a otra, no en un pueblo cataln imaginado como unidad. Muchos jvenes de barrio, por tanto, han crecido escuchando como sus padres o abuelos lucharon por los derechos democrticos y nacionales de Catalunya en el PSUC o en la Asamblea de Catalunya, pero despus de casi tres dcadas de hegemona del catalanismo conservador, la mayora de ellos son indiferentes e incluso hostiles hacia el movimiento nacionalista.

Lo que pas en este tiempo es que nuestro particular bipartidismo CiU en autonmicas, PSC en estatales promovi una cierta imagen de la cultura catalana a travs de los medios de comunicacin y la maquinaria institucional y a golpe de talonario. Nuestra versin de la Cultura de la Transicin defini lo cataln dejando fuera a muchos que no se sentirn representados en ella o que simplemente no sern llamados a elaborarla. En ese tiempo, buena parte de las periferias, con un movimiento obrero en descomposicin, se adhirieron al proyecto catalanista light del PSC, legitimado por unas mejoras urbanas que los barrios vivieron como conquistas propias. Pero la construccin de escaleras mecnicas y parques se queda en poquita cosa frente a una segregacin con profundas races socio-econmicas. No es extrao as que en muchas de estas zonas haya anidado tambin una desconexin emocional respecto a la construccin nacional del pas.

Las nuevas generaciones demuestran el fracaso del catalanismo de izquierdas con una parte muy significativa de la clase obrera que no se siente parte de la sociedad civil catalana. Gentes que no encajan en la imagen idlica de una Catalunya inventada de la que los nacidos en Murcia o Huesca estn excluidos, material y simblicamente y que se confrontan cotidianamente con un clasismo basado en la lengua, la cultura y el lugar de nacimiento la desigualdad educativa tendr un papel destacado en esto. Lo de un sol poble no es ms que un relato que no se puede cuestionar pero apenas sirve para atrapar algo nuestra realidad.

Las bases de Podemos

Cuando surgi Podemos hace ya un ao y medio gener en barrios populares una ilusin que no se haba visto desde la Transicin, y lo que es ms importante, tambin capacidad de movilizacin. Cientos de crculos surgieron en muchos rincones de la periferia metropolitana de Barcelona, pero tambin en el Baix Llobregat, en Tarragona, en las afueras de Badalona, en el Valls, muchas veces, en los barrios ms castigados.

La gran oportunidad que representaba Podemos era la de contribuir a organizar a un segmento social que casi nunca haba militado con anterioridad con algunas excepciones como en la PAH o en algunas zonas como Nou Barris donde participan en luchas barriales. Un estrato sociolgico que no puede suscribir el independentismo porque histricamente no se identifica con la cultura oficial que sostiene a a las clases medias y de la que se sienten excluidos.

Pero este espacio poltico de Podemos nunca se lleg a probar. Ese que era no catalanista, de defensa de los derechos sociales y la democracia radical que incluye referndum pero tambin un claro no a la independencia. O al menos con el reconocimiento explcito de que la independencia no es la prioridad, sino que lo es la mejora de las condiciones de vida. Las confluencias cerraron la puerta a la posibilidad de explorar este hueco, la izquierda catalana tiene demasiadas piedras en la mochila entre ellas su propia pertenencia a la clase media catalanista para atreverse a llenar ese espacio que existe y que est ocupando en gran medida Ciudadanos.

En Com Podem recoge ahora el testigo. Barcelona en Com ha sido probablemente la nica propuesta de izquierdas que en los ltimos aos ha consiguido salirse del tablero soberanista y situar delante otras prioridades. Ser capaz de evitar ahora la tentacin catalanizadora hacia esas clases populares que quieren igualdad y derechos y no integracin cultural? Podr conservar las bases de Podemos al tiempo que se lanza a por el electorado de clase media? Est por ver si sabrn valorar y acompaar la enorme oportunidad que representa poder contribuir a organizar a ese segmento social, porque de ello no slo dependen los resultados electorales, sino la capacidad de incidencia de este nuevo proyecto poltico. Lo que nos hace falta, ms que votos o representantes parlamentarios, es algo as como una CUP no soberanista, que sea movimiento adems de partido y que pueda componerse de diversas maneras con los proyectos emancipatorios del pas prioricen estos o no la independencia. Nos jugamos mucho en ello. Si fallamos, el cinturn choni volver a quedar hurfano de proyecto poltico propio, y acabar en las manos de Ciudadanos. Y si slo somos capaces de hacer un partido ms con votantes pero sin organizacin autnoma cerraremos, probablemente por muchos aos, la ventana de oportunidad que tanto reinvindicamos.

Publicado en cataln en Sentit Crtic

Fuente: http://blogs.publico.es/contraparte/2015/12/14/un-solo-pueblo-el-proyecto-de-catalanizacion-de-las-clases-populares-y-el-espacio-politico-de-podemos/



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