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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2015

Entrevista a Yayo Herrero, ponente en un acto del Frente Cvico-Valencia y el sindicato Acontracorrent
No me creo la dicotoma cerrada entre la autoorganizacin popular y las instituciones

Enric Llopis
Rebelin


Una de las grandes aportaciones tericas del feminismo, la idea de que lo personal es poltico, resulta hoy capital. Tambin la consideracin de las personas no a partir de grandes conceptos, sino de sus cuerpos concretos. La activista y miembro de Ecologistas en Accin, Yayo Herrero, apunta las razones: Hay tanta gente desposeda, que se siente sola y tiene miedo, que si las vas para construir la solidaridad no son desarrolladas por la izquierda y los movimientos sociales, y se la dejamos a colectivos neofascistas, estamos perdidos. La ingeniera agrcola, antroploga y educadora social, defensora del decrecimiento y la economa crtica feminista, subraya asimismo que no cree en una dicotoma cerrada entre la autoorganizacin popular y las instituciones. Yayo Herrero ha participado en el Seminario de Formacin Poltica organizado por el Frente Cvico-Valencia y el sindicato Acontracorrent. Directora de FUHEM (fundacin que promueve la justicia social y la sostenibilidad ambiental) desde enero de 2012 y profesora de la Ctedra UNESCO de Educacin Ambiental de la UNED, la activista es coautora de Qu hacemos frente a la crisis ecolgica y Cambiar las gafas para mirar el mundo. Una cultura de la nueva sostenibilidad y ha participado en el libro dirigido por Carlos Taibo Decrecimientos. Sobre lo que hay que cambiar en la vida cotidiana, entre otras publicaciones.

-Has participado en una conferencia titulada Mejor con menos. Bases para un nuevo contrato social. Existe esa energa acumulada, esa masa crtica que pueda fundamentar una nueva sociedad?

Los mimbres existen, pero hay que entretejerlos y construirlos. El sujeto revolucionario clase obrera, tal como se haba venido considerando, est bastante perdido y profundamente desmembrado. El movimiento sindical, que me parece muy necesario, creo que carece hoy de una reflexin profunda sobre las nociones actuales de trabajo o clase. Nos encontramos con sectores sociales muy descontentos, perdidos porque se han quedado sin relato, pero que sienten que no caminamos por la senda adecuada. Por ejemplo, muchos sectores precarios, o gente que ha hecho todo lo que el sistema les dijo para que la cosa les fuera bien: gente joven que ha terminado su carrera, habla dos idiomas y an as est en los mrgenes; mujeres que dentro de sus hogares actan como amortiguadoras de la precariedad vital; muchas personas excluidas y que ya no figuran en las cuentas del sistema; trabajadores pobres... Esas son las bases para el nuevo contrato social.

-Cmo agrupar a todos esos sectores excluidos?

Creo que hemos de construir un relato que aglutine a todas estas personas que tienen experiencia de clase, y son susceptibles de adquirir tambin conciencia de clase. En ese relato la mirada ecologista y feminista son imprescindibles.

-Cules son actualmente, a tu juicio, los referentes ms destacados en esos mbitos?

En el estado espaol creo que los referentes ms interesantes del ecologismo y la economa feminista son Cristina Carrasco, Amaia Prez Orozco y Lina Glvez, adems de toda una generacin de mujeres muy jvenes que proceden del feminismo. Estas ideas circulan en muchas ocasiones en los mrgenes de las facultades de Economa, tambin en congresos como el ltimo de Economa Feminista celebrado en Vic (julio de 2015). Estos congresos son un hervidero en los que participan muchas mujeres, un espacio difuso que hay entre la academia y los movimientos sociales. Actualmente es el mejor cultivo de cambio que existe.

-Y en el campo de la economa ecolgica?

Destacara la lnea de trabajo que han llevado economistas como Jos Manuel Naredo, que no son recientes. Naredo lleva dcadas publicando en el desierto. Tambin personas como scar Carpintero, o jvenes como Jos Bellver, investigador de la FUHEM. Resulta asimismo muy interesante toda la economa clsica que ha trabajado en la redistribucin de la riqueza; y el conjunto de reflexiones en torno a lo comn, en concreto, la tarea del Observatorio Metropolitano de Madrid, la Fundacin de los Comunes y la Librera Traficantes de Sueos. En el campo de la Filosofa del Derecho, resaltara a autoras como Mara Eugenia Rodrguez Palop.

-Hay experiencias concretas que apunten a ese nuevo contrato social que propones?

Todo lo que se articula alrededor de la Red de Economa Alternativa y Solidaria (REAS), con iniciativas como la del mercado social de Madrid: cooperativas, asociaciones, experiencias de banca tica, medios de comunicacin alternativos... Subrayara adems todas las reflexiones sobre el proceso constituyente y el cambio de modelo de estado. En mi opinin, contina siendo un referente Boaventura de Sousa Santos cuando plantea repensar el estado como novsimo movimiento social y experimentar, as, desde la propia institucin.

-Cmo difundir las ideas de vivir mejor con menos o lo pequeo es hermoso entre la gente comn, socializada en el capitalismo de consumo y que a menudo espera la recuperacin econmica para volver a situaciones anteriores a la crisis?

se es el gran reto que tenemos en el ecologismo social, el ecofeminismo y la izquierda transformadora. Contamos con un relato muy potente. Mi experiencia es que cuando tenemos tiempo para explicar y desarrollar los argumentos, incluso en entornos hostiles, la gente los entiende muy bien. El problema es que no acabamos de saber cmo generar ese espacio donde el discurso se pueda multiplicar. Aunque los crculos de movilizacin de los ltimos aos, desde la irrupcin del 15-M, se ha propagado de manera importante. Antes de 2011, hablabas a gente de movimientos sociales afines y de la izquierda sobre el decrecimiento de la esfera material de la economa o vivir bien con menos y el discurso no entraba bien. Actualmente no ocurre lo mismo.

-Tanta reticencia ha habido en el mundo de la izquierda a la idea del decrecimiento? Has observado directamente el cambio que apuntas?

En los ltimos aos hemos pateado asambleas de IU locales, crculos de Podemos, asociaciones o asambleas de barrio del 15-M y la gente est vida de escuchar y entender. Cada vez es menos necesario en esos mbitos hablar de los lmites fsicos del planeta. Ahora bien, el salto hasta poder decir que el discurso llega de forma mayoritaria a la poblacin todava est lejos.

-Has publicado abundante material sobre ecologismo, decrecimiento y economa crtica feminista. Qu opinas de la idea de lo comn, muy en boga en un sector de los movimientos sociales?

Me parece una referencia muy interesante. Lo que hemos de hacer es conectar bien el hilo que camina desde la propuesta de los comunes hasta lo pblico. Es decir, dado que tenemos un problema multiescalar, necesitamos tambin soluciones a gran escala. Lo comn en el mbito de lo pequeo y municipal es ms fcil de construir, pero hay tambin una lgica -cuando se va superando esa pequea escala- que ha de construirse desde lo pblico. Otra cuestin es que lo pblico tambin tenga que replantearse desde lo comn.

-Autores como Carlos Taibo han escrito sobre la necesidad de descomplejizar el mundo actual. Ests de acuerdo?

Habra que acotar el concepto. La vida es compleja. Todo el modelo cientfico que se construy a partir de la modernidad rehua la complejidad, se basaba en mltiples certezas y trataba de definir el funcionamiento de la naturaleza y de la sociedad con una lgica mecnica, en trminos de causa-efecto. Pero todo ello la ciencia lo desminti hace mucho tiempo. Aunque nos parezca compleja, nuestra sociedad vive realmente con la lgica simple de la mquina. As, un ro es interpretado como una tubera de agua en la que quitas y pones cosas. Cuestin distinta es que hayamos construido sociedades elevadamente sofisticadas y que estn basadas en tecnologas que escapan cada vez ms al control humano. Estoy de acuerdo en que hemos de reconstruir un modelo de vida que sea mucho ms sencillo y basado en la suficiencia, en la utilizacin de menos recursos y minerales y, por otro lado, mayor control de la gente sobre su propia vida.

-Qu piensas de la alta velocidad como concepto?

Me parece que la velocidad es algo sacralizado y excesivamente valorizado en nuestras sociedades. La posibilidad de ir muy rpido, de una ciudad a otra, por una va de alta velocidad o en las comunicaciones informticas tiene como contrapartida la destruccin del territorio, y la utilizacin de cantidades muy elevadas de energa que son finitas; probablemente una vida ms lenta sea ms adecuada a los ritmos de las personas, a la democracia -que necesita tiempo para ser desarrollada- y al funcionamiento de los ecosistemas.

-Una vez aceptada la tesis de que el decrecimiento es inevitable (se quiera o no el crecimiento econmico se topar con las limitaciones del planeta), debe impulsarse el decrecimiento desde las instituciones o plantearse desde la base, de manera horizontal y por los movimientos sociales al margen del estado?

No me creo la dicotoma cerrada entre la autoorganizacin y las instituciones, hacen falta las dos cosas. La vida humana siempre ha requerido instituciones. La cuestin es cmo crearlas. Opino que hay que promover al mximo las iniciativas cooperativas y centradas en el territorio, de soberana alimentaria... Pero actualmente tenemos problemas como el calentamiento global o tratados como el TTIP que pueden destruir tu ecoaldea si te sitan un pozo de fracking a centenares de kilmetros. La cuestin es que la vida se ha complicado tanto, y los puntos de decisin se han alejado de tal manera de los lugares donde vive la gente, que nos hace falta actuar en todos los mbitos. La cuenca de un ro no se puede gestionar localmente, se mide a la escala de una biorregin.

-Autores como Jorge Riechmann utilizan la expresin colapso ambiental, idea que no ha aparecido en la Cumbre del Clima celebrada en Pars. Camina el planeta irremediablemente hacia el colapso?

Nadie puede decir si hemos llegado a una situacin de colapso, porque cientficamente es imposible determinar cundo se ha pasado el punto de no retorno. Pero es muy posible que los ecosistemas y la biosfera estn colapsando ya. As lo plantea el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climtico). Los procesos de retroalimentacin negativa, que siempre haban servido para tratar de mitigar las perturbaciones en el funcionamiento de la naturaleza, y llevarla al equilibrio anterior, estn dejando de operar. Por ejemplo, cuando empez a aumentar el CO2 en la atmsfera, los ocanos comenzaron a absorber parte de ese dixido de carbono para retirarlo de la atmsfera. As se reconduca el sistema al equilibrio. Pero cuando la perturbacin es muy intensa y se lanzan ingentes toneladas de CO2 a la atmsfera, esos mecanismos dejan de funcionar. Y se disparan otros, llamados de retroalimentacin positiva, que alejan al sistema del equilibrio.

-Cmo puede apreciarse este efecto?

Por el efecto del calentamiento global se ha empezado a descongelar el permafrost (capa helada en el suelo de las regiones muy fras o periglaciares), con lo que se liberan enormes cantidades de metano que estaban retenidas. Se da la circunstancia que el metano tiene un poder de calentamiento mucho mayor que el CO2. Si a ello se le agrega la crisis de biodiversidad, de energa y materiales, la alteracin del ciclo del agua o cmo se est alterando la polinizacin y la capacidad de fotosntesis, podemos concluir que la naturaleza est empezando a autoorganizarse de una forma que puede llevar a un nuevo equilibrio. Y que ste equilibrio no sea el que le ha venido tan bien a la especie humana, y en el que ha podido desarrollarse.

-Tras la Cumbre de Pars han proliferado titulares que celebran el acuerdo y los compromisos adquiridos. Tambin se ha dicho que se sientan las bases para combatir el cambio climtico. Ests de acuerdo con estas conclusiones halageas?

Soy muy poco optimista. Los objetivos planteados inicialmente por la Unin Europea llevaban a una subida de temperaturas de casi 3C, y necesitamos que la limitacin se site en 1,5C. Nadie est dispuesto a adoptar las medidas necesarias. Me refiero a un cambio drstico en el modelo de produccin y consumo, que reduzca enormemente el uso de energas fsiles y deje las que quedan debajo de la tierra. Tambin se tendra que abordar un gran proceso de reparto de la riqueza, porque hay muchos lugares del mundo que necesitaran un aumento del consumo de materiales per capita, mientras otros tienen que reducirlos drsticamente.

-Hecho el diagnstico, es posible el dilogo con la izquierda keynesiana y que contina proponiendo el crecimiento del PIB para despus repartir la riqueza?

Naturalmente, hay que continuar hablando. Sobre todo para demostrar que esas polticas keynesianas no resultan viables fsicamente, o van a funcionar. Y si lo hacen, durante un tiempo corto, ser a costa de crear miseria y explotacin a mucha gente que se ver expulsada del sistema. Ecologistas en Accin ha estado trabajando con algunos sindicatos como ESK y ELA en el Pas Vasco, Solidaridad Obrera y algunos sectores, aunque minoritarios, de Comisiones Obreras. Se trata de plantear una reconceptualizacin del trabajo y el decrecimiento en un mundo que no podr crecer econmicamente segn la lgica de usar ms energa, materiales y generar mayor volumen de residuos.

-Por otro lado, consideras que hay una obsesin por los nmeros y la estadstica? Parece que asuntos trascendentales para la humanidad, como el calentamiento global o la crisis de refugiados, se reduzcan a previsiones matemticas, a ndices y cuotas. Hay un inters en alejar a la gente comn de los grandes debates y dejarlos en manos de los especialistas?

Creo que las cifras y los datos nos hacen falta porque necesitamos la ciencia. Pero la disputa de la hegemona cultural no puede hacerse a base de nmeros. Creo que nuestra sociedad tiene un problema fundamental, que tambin viene derivado de ciertos lmites de la ciencia, tal como se concibi durante la modernidad. Consiste en la idea de la matematizacin del mundo, es decir, convertir a las personas en un sujeto contable que ha de medirlo absolutamente todo para poder argumentar. Me parece escandaloso el hecho de manejarse con porcentajes y cuotas de refugiados. Cuando se encontr este verano el camin con los cadveres descompuestos de personas refugiadas en Austria, le dije a un amigo que algn da veramos este titular: Encuentran miles de toneladas de carne inmigrante descompuesta en una carretera abandonada. Pero a veces la izquierda tambin ha incurrido en el mismo error. Nos hemos amparado en la idea de clase obrera y hemos olvidado las personas y vidas concretas que la componen.

-Te refieres, en definitiva, a que la vida cotidiana de los individuos tambin es poltica?

S, creo que la poltica cotidiana es uno de los grandes logros del feminismo, tambin el pensar en los cuerpos concretos de la gente. Una de los grandes logros de la PAH fue articular una denuncia ante la UE en Bruselas, recoger firmas para promover una ILP, hacer un escrache a los responsables de la poltica de desahucios... Pero al mismo tiempo la PAH se plantaba en la casa de una persona amenazada de desahucio, para tocarla y decirle: Mientras estemos aqu, de tu casa no te echa ni dios. Esa idea de lo personal es poltico me parece clave en el momento actual. Hay tanta gente desposeda, que se siente sola y tiene miedo, que si las vas para construir la solidaridad no son desarrolladas por la izquierda y los movimientos sociales, y se la dejamos a colectivos neofascistas, estamos perdidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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