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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2015

La marcha del lomo

Federico Bernal
Tiempo Argentino


Suerte de guiso a base de maz, legumbres, papa, zapallo y carne, el locro es de origen prehispnico y, segn algunos historiadores, tambin preincaico. Su consumo se extiende a lo largo de la cordillera, variando su receta segn la tradicin culinaria de cada pas o regin.

Suerte de guiso a base de maz, legumbres, papa, zapallo y carne, el locro es de origen prehispnico y, segn algunos historiadores, tambin preincaico. Su consumo se extiende a lo largo de la cordillera, variando su receta segn la tradicin culinaria de cada pas o regin. La incorporacin de carnes al arraigado potaje -bsicamente ovina y porcina, aunque generalmente limitndose a despojos (manos, patas, cola, orejas y cuero, tocino, grasa de pella, etc.)- se produjo recin con la conquista espaola. En el Ro de la Plata la carne del locro proviene de la vaca, excluyndose el lomo y dems cortes de alto sabor y calidad proteica. El guiso patrio lleva as vsceras como el chinchuln y la tripa gorda, el mondongo, las menudencias, despojos varios y variados huesos. Pero los ingredientes, y este es el punto, no fueron decididos por el pueblo argentino sino que obedecieron a los caprichos de nuestra oligarqua. El lomo y los mejores cortes se destinaron a estmagos forneos; igual para el trigo, el maz y dems granos, que si se les permiti integrar la mezcla no fue por filantropa sino por su ubrrima produccin. Como sea, desde el despunte de la actividad ganadera a partir de las ltimas dcadas del siglo XVIII las ganancias derivadas de la actividad se mantuvieron en manos de 100 familias privilegiadas. Su no reinversin impidi acoplar las cabezas de ganado al crecimiento demogrfico del pas. Lo mismo para la Argentina agroexportadora de fines del siglo XIX y la renta agraria. Concentradas las rentas y excluidas las masas de su reparto y consumo, se erigieron en infranqueables obstculos para el normal desarrollo de las fuerzas productivas, un mercado interno pujante, una economa autosuficiente, la tecnificacin del sector y la mejora progresiva de la calidad de vida de la poblacin. Doscientos cinco aos despus de Mayo, la Sociedad Rural vuelve a imponernos qu comer (qu nos queda adentro y qu parte allende los mares), cunto pagar por la comida y hasta con qu frecuencia comer en restaurantes. De dnde proviene semejante poder, ese que ha permitido a una nfima y conservadora faccin (menos del 1% de la poblacin) sojuzgar casi ininterrumpidamente a ms del 99% y por ms de dos centurias? Ya nos movilizamos en defensa de la Ley de Servicios de Comunicacin Audiovisual, abrazamos el AFSCA y el Centro Cultural Nstor Kirchner. Una marcha que exija incorporar el lomo al locro -por ley del Congreso- y el derecho a llenarnos la panza donde se nos d la gana, cuando se nos d la gana y a precios argentinos debera comenzar a ser prontamente organizada. La lucha por la nacionalizacin del lomo (la carne del origen que sea) y los granos, as como sus rentas, produccin, distribucin, industrializacin y comercializacin constituyen la clave para transformar la derrota de 2015 en una nueva y definitiva victoria del pueblo argentino.  

La Sociedad Rural al Poder Ejecutivo


Sealbamos en nuestra nota del mircoles pasado que el Ministerio de Energa y Minera, ms que un ministerio es una cmara empresaria con poder ministerial. Igual viene sucediendo con las empresas pblicas y dems resortes del Poder Ejecutivo. El Ministerio de Agricultura por supuesto no escapa a la vorgine mercadista. En efecto, a travs de una ex autoridad de CARBAP -y que durante la 125 pidi disolver el Congreso de la Nacin-, la oligarqua argentina y sus patronales agraria y vacuna vuelven a digitar la poltica agropecuaria. El cambio es drstico, slo comparable -inversamente claro- al cimbronazo que signific la revolucin de 1943 y el ascenso del peronismo para la Argentina del Centenario: entre 1910 y 1943, ms de la mitad de los presidentes, ms del 40% de los 94 ministros nombrados y 12 de 14 ministros de Agricultura fueron miembros de la Sociedad Rural. Pero el General Pern los desplaz del poder y comenz a trabajar para un "campo" alineado al desarrollo nacional, llave maestra de nuestra segunda emancipacin. En el reciente libro Nstor y Cristina Kirchner. Planificacin y federalismo en accin (prologado por la presidenta Cristina Fernndez de Kirchner), junto al ex ministro de Planificacin Federal y autor principal de la obra, Julio De Vido, abordamos el anlisis tcnico-poltico en esta Argentina del Bicentenario pero desde la cuestin nacional. Recordbamos en el captulo dedicado a los planes quinquenales del primer y segundo gobierno peronista el discurso de Juan Pern en el Congreso al presentar su accin de gobierno, ao 1946. Con estas palabras y conceptos lo describi: "Un plan econmico-social dirigido al desarrollo de mayor riqueza para una participacin ms justa entre todos los que trabajan; en otras palabras, tratamos de obtener de nuestro pas mayor provecho para beneficio de los 16 millones de habitantes y no para 100 familias de privilegiados, como haba sido repartida hasta ahora la riqueza del pas". Agreg luego, y aqu la sntesis de un modelo nacional y su diferencia sustancial con el semicolonial: "En el estudio de nuestro plan hemos llegado a la conclusin que de los casi tres millones de kilmetros cuadrados de nuestro territorio continental, explotamos tan slo un milln y que de este ltimo apenas obtenemos un rendimiento de un 25 a 30%. El Plan de Gobierno quiere llegar a que esos 3 millones de kilmetros produzcan el 50% de su riqueza para repartirla proporcional y equitativamente entre todos los argentinos".

La marcha del lomo

El proyecto semicolonial vuelve al poder. Intentarn reducir la Argentina a menos de un tercio de su superficie y a un 1% de su poblacin. El modelo agroexportador, el del granero del mundo y el del mercantilismo subordinado, rentstico y parasitario dominan el Ejecutivo Nacional. La Sociedad Rural se adue de la Casa Rosada y con ella Cargill, Bunge, Aceitera Deheza, Dreyfuss, Noble, Techint, etc. Son las 100 familias de privilegiados. En breve aterrizar el FMI cuyo plan de ajuste ser financiado por los dlares de las corporaciones de los agro-negocios (firmas nacionales y multinacionales), sumado a la entrega de Vaca Muerta a los buitres y asociados. Los despidos masivos ya en marcha, conjuntamente con la mega-devaluacin, la quita generalizada de subsidios, la eliminacin de retenciones y la apertura comercial asestarn un dursimo y sincrnico golpe a las clases populares y al mercado interno. El Ejrcito de Reserva resultante de un mnimo de un milln de compatriotas despedidos o nuevos empobrecidos en los prximos meses jaquear la continuidad de las paritarias.

Son momentos cruciales, de profunda reflexin, autocrtica y toma de conciencia para la organizacin popular. Se ha afirmado por estos das que la Troika en la Argentina es el trinomio Corte Suprema, Grupo Clarn y Cambiemos ("La Troika", Pgina/12 - 20/12/15) y que la restauracin conservadora fue consecuencia de este armado poltico. Nada ms equivocado: son apenas instrumentos (judicial-constitucional, cultural y poltico) del poder real, que no es otra cosa que la slida y bicentenaria alianza entre nuestras clases dominantes (agraristas, ganaderas y empresarias mercantilistas) y las corporaciones financieras, agrarias e industriales estadounidenses y europeas.

La correcta identificacin del histrico enemigo del pueblo argentino y a travs de qu recursos se perpeta en el poder resulta una ineludible y fundamental tarea. Oportuna resulta entonces esta frase del General Pern, expresada en el exilio: "Esta estructura oligrquica [la que lo derroc] dur muchos aos. An hoy subsiste. Deteriorada, pero todava vigente. Yrigoyen no pudo con ella. La trab, la enfrent, pero a la postre, ellos acabaron con l. Hasta la Revolucin de 1943, fue todopoderosa. Slo nosotros logramos herirla de muerte. La herimos, pero no pudimos matarla. Prueba de ello es que hoy estamos aqu, y ellos all, gobernando" (en Cambio de Mano, de Alberto Guerberoff). La revolucin nacional y popular renacida en 2003 exige, no ya matar a nadie, sino avanzar en la eliminacin de los pilares tradicionales de sustentacin y supervivencia de esa misma estructura oligrquica. Comenzar por la marcha del lomo y el derecho a llenarse la barriga fuera de casa y a precios argentinos puede ser un buen comienzo. Por lo pronto, trabajemos para que el lomo sea declarado obligado ingrediente del locro patrio porque, dicho sea de paso, no hay resistencia ni revolucin que aguante sin protena nacionalizada, rica, barata y abundante.

Fuente: http://tiempo.infonews.com/nota/200038


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