Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2015

Pedro Baigorri, un chef vasco en las luchas de liberacin de Colombia

Marco Tobn
Rebelin


Para N., que me pidi que no le escribiera. Pero que no dijo nada sobre las dedicatorias.


Pedro Baigorri fue un chef vasco que, por los azares de la historia, se hizo un gudari temerario en el Caribe. Baigorri, se especula, sali hacia finales de 1950 de Euskal Herria a encontrarse con una Amrica Latina golpeada, agitada, de dictaduras rabiosas y quijotes convencidos de impulsar la insurreccin soada. Lleg a Cuba y al sur de Amrica y recorri islas, montaas y ros; no se mont en una moto como lo hara el joven Guevara, ni en barco, ni en avin, eso no se sabe, poco se sabe de Baigorri, solo que era un cocinero admirable y que se fue pal monte del Caribe colombiano a luchar junto a campesinos olvidados.

La primera vez que supe de Pedro Baigorri fue leyendo una crnica de Alfredo Molano sobre la historia del conflicto en el departamento colombiano del Cesar publicada el 29 de diciembre de 2013 en el peridico El Espectador de Colombia, Sin derecho a ser civil. Viaje a Becerril y al corregimiento Estados Unidos (entrega I). Molano dice [A finales de 1960] A San Diego haban llegado un tiempo antes los suprstites de otro grupo guerrillero fundado tambin en Cuba por Tulio Byer, comandante de un frustrado levantamiento en el Vichada en 1962, encabezados por Pedro Baigorri, un vasco que haba sido amigo y cocinero del Che y de Fidel en La Habana. Baigorri abri la zona y muri hacia el 70 en un enfrentamiento con el Ejrcito Nacional en la vereda Media Luna, donde el ELN ech races.

Un gudari cado en aquellas pulsaciones dramticas de la historia poltica de Colombia? Y cmo lleg a Cuba y luego a Colombia?, en qu lugar del Pas Vasco naci, cmo fue su juventud, su formacin poltica, en qu mundo so y qu amores lo inspiraron y lo mortificaron? Las respuestas a estas preguntas habr que arrancrselas al olvido y a la memoria de quienes lo conocieron, ejercicio que ser una humilde manera de rendirle los merecidos honores a un gudari que nadie nombra. Asomarse a su mundo solo ser posible hasta donde las conspiraciones del azar me lo permitan, pues reconstruir los hechos y las palpitaciones de una vida de la que se tienen apenas imgenes fragmentadas parece el arte de lo imposible. Ni si quiera llega a ser una completa labor detectivesca, pues no hay rastro de sangre ni indicios sueltos que reconstruir, solo la sospecha de que alguien que lo conoci me pueda hablar de l.

Convencido de esto sal en estampida a buscar a Pedro Baigorri en archivos histricos espaoles, en internet, en libros vascos sobre la historia de la guerra civil, en libros de la historia del conflicto colombiano y nunca lo encontr. Solo aparecieron, para encender las vanas ilusiones, dos homnimos distractores. Uno de estos nombres haca referencia a un Pedro Darvalo Baigorri, religioso agustino nacido en el pueblo de Murrugarri en Navarra y acusado en 1937 de desafeccin al rgimen franquista. La acusacin de desafeccin a la dictadura pareci coagular las vaporosas conjeturas, pues esto lo tornaba un gudari antifranquista, pero no fue ms que una confusa pista que perturbaba cualquier posible orden cronolgico con la vida del Baigorri que busco. El otro era Juan Pedro Baigorri, esta vez demasiado americano, pues haba nacido en 1891 en Concepcin Uruguay, en la provincia de Entre Ros, pese a que toda su vida sostuvo que era argentino. Se trataba de un geofsico conocido como El Seor de la Lluvia, pues haba inventado El Pluviotrom, una asombrosa mquina electromagntica que tena el poder de hacer llover. En Buenos Aires, donde vivi la mayor parte de su vida, lo recuerdan porque era un mitmano incorregible, y porque con su aparato de conmocin climtica haca cancelar los partidos de ftbol en El Fortn, el mtico estadio de Vlez Sarfield, haciendo descargar de los cielos chubascos despiadados que dejaban siempre a la hinchada de Vlez en un profundo estado de frustracin.

Comprend entonces que los recuerdos del Pedro Baigorri que buscaba y del retrato de algunos de sus aos de vida en Colombia se encontraban alojados en la cabeza de Alfredo Molano. Pedro Baigorri reviva en unas cuantas sinapsis en la cabeza de quien lo recordaba. Contact a Alfredo Molano y le expliqu mi inters en un vasco que particip de las luchas revolucionarias de Colombia y me dijo: Despus de Lope de Aguirre l es el nico vasco del que se sepa que pele en estas tierras. Yo no recuerdo muy bien, el que s sabe bien de Pedro Baigorri porque convivi con l es William Ramrez Tobn, hable con l. Puedes llamar a Marta Arenas, ella te contacta con William.

Pedro Baigorri?, pregunta Marta. Claro, lo conocimos, le decamos Pasodoble. Era paticojo? interrogo. No, le decamos as porque era espaol. Habla primero con William y luego conversamos. No s si el mote de Pasodoble sera del agrado para un euskaldun. Quiz se ahorraba esfuerzos al tener que explicarles a muchas personas en los trpicos que era vasco y no espaol, como se deduca para los odos hispanoamericanos por su castellano de ces y zetas interdentales.

Cuando habl con William Ramrez por telfono, profesor del IEPRI2 de la Universidad Nacional de Colombia, percib la justificable desconfianza que sentimos los colombianos cuando un extrao entra en contacto con nosotros. Pues si llama un extrao es porque te quieren engatusar con la venta de cosas innecesarias, o bien, se trata de algn problema policial, o lo que es casi lo mismo, una extorcin de la delincuencia. En este caso se trataba de un asunto ms desafiante aun, hacer brotar de las brumas del pasado algn pedazo legible de la vida de un vasco que saba cocinar paellas monumentales y contrariar a tiros las mezquinas lites colombianas. William me recibi en su casa en Bogot.

William comienza su relato: A veryo conoc a Pedro Baigorri en Cuba, se llamaba Pedro Baigorri Apestegua, siempre haca nfasis fuertemente e sus apellidos Baigorri Apestegua, deban ser los aos sesenta. Yo estudiaba sociologa en la Universidad Nacional y con un grupo de colegas pensbamos ir a Cuba a encontrarnos con Tulio Bayer. All en reuniones con Tulio Bayer apareci Baigorri, un tipo alto, con un gran vozarrn.

Un grupo de estudiantes colombianos de universidad pblica a qu viaja a la recin Cuba liberada y para encontrarse con Tulio Bayer, aquel espritu insurrecto, el nico mdico de Harvard que volvi a los trpicos para rebelarse contra el vergonzoso estado de postracin de su pas, nacido en aquella tierra de indgenas aguerridos y cuna colombiana del libertino Lucifer3, Ro Sucio Caldas? Pues a realizar lo que aquel momento histrico de 1960 reclamaba, lograr el socialismo por la va armada, moverle el catre a la engreda clase dirigente y demoler las estructuras de injusticia a las que estaba (est) sometida Colombia. Toda aquella generacin de 1960 que respiraba y fumaba nuevos aires de emancipacin, que desgreo los prejuicios que la sujetaban, vio el resplandor histrico de la revolucin cubana como la reafirmacin de la efectividad de la tesis de la lucha popular prolongada. Como lo afirm recientemente Alfredo Molano luego de conocer la decisin de Barack Obama de restablecer las relaciones diplomticas con la Cuba socialista y aceptar el fracaso de las polticas de aislamiento de EE.UU hacia la isla: Nosotros, los de la generacin que lleg a la poltica en los aos 60, participamos de ese sueo y levantamos indignados el puo izquierdo al cielo, y tratamos de tomarnos el pas a piedra; despus, cuando la piedra fue derrotada, a plomo, Cuba fue nuestro estandarte, nuestro libro abierto, nuestra sangre que se derram y se derrama por la misma causa4. El mejor acto de coherencia poltica era jugarse la vida en las trifulcas anti-imperialistas, esas certezas inspiraron las ilusiones y le dieron contenido a los sueos polticos de aquella poca.

William contina su relato. La idea en Cuba era formar un nuevo grupo que viniera a Colombia a luchar. All duramos un tiempo recibiendo formacin poltica, estableciendo contactos y entrenamientos. Muchos desistieron, pero a Pedro Baigorri se le vea muy entusiasmado. Tulio deca que contaba con l, con su decidida participacin. La dificultad era que Baigorri era el chef de confianza de Fidel Castro. Fidel lo estimaba mucho, lo consideraba un gran aliado y no le sonaba la idea de que se fuera para Colombia a luchar con Tulio Bayer. Luego de varias conversaciones e insistencias Fidel Castro acepta a regaadientes la participacin de Baigorri, su gran cocinero, su amigo de confianza, en ese grupo que vendra a Colombia a luchar. Recuerda a otras personas que estuvieron en ese grupo y que hayan conocido a Baigorri? pregunto.

Con Alfredo Molano, con Marta Arenas y otros se conform el grupo de contacto para recibir a Tulio Bayer y el grupo que venamos de Cuba. Ellos se quedaron en Bogot, Alfredo, Marta y otras personas no viajaron a Cuba. Se plane todo para recibirnos en Bogot a Tulio Bayer, a Pedro Baigorri y a m.

El grupo formado en Cuba era un tro, la rebelde trinidad, el padre Tulio Bayer, el hijo Baigorri y el profesor William, el espritu santo que gracias a los hechos fortuitos de la historia vive hoy para recordar y narrar algunos de los episodios del conflicto armado colombiano y sus huidizos protagonistas. Tulio Bayer sala de la isla socialista luego de su estruendoso fracaso al intentar impulsar una guerrilla humanista como dicen sus bigrafos- en el amaznico departamento del Vichada, la cual fue hecha aicos por la represin oficial en manos del feroz batalln Colombia del ejrcito; la misma delegacin armada, y la nica latinoamericana, que fue enviada a batallar en la guerra de Corea por orden del entonces presidente Laureano Gmez (1950 1951) el ms catlico y brutal representante del franquismo en tierras colombianas.

Cuando Tulio Bayer entr a Colombia desde el Caribe, cargaba en su haber el estrepitoso descalabro de su guerrilla selvtica. Willian que es a fin de cuentas el que s sabe cmo fue la historia, contina:

Llegamos de Cuba en diferentes momentos. A travs de Tulio Bayer existan algunos contactos con algunas personas para instalarnos en la Sierra Nevada de Santa Marta. Primero llegamos Baigorri y yo, estuvimos en Bogot con el grupo que nos esperaba, estuvimos algunos meses mientras preparbamos todo para ir al encuentro con Tulio Bayer, que entre otras cosas, demor mucho en llegar, era su regreso a Colombia despus de un tiempo. Demor tanto que incluso llegamos a pensar que todo se haba ido al traste. Con Baigorri estbamos decididos a ir y llegamos a la Sierra junto a algunos campesinos y all estuvimos esperando a Tulio Bayer. Cuando Tulio lleg nos instalamos en una humilde casa los tres.

Este tro una vez instalado en el monte aplicaran en rigor las tesis del foco insurreccional, una unidad pequea y armada que efectuara acciones mviles y rpidas, estableciendo vnculos de solidaridad con la poblacin con la idea de aumentar el potencial social de combate y creando zonas liberadas que favorecieran la planeacin tctica dirigida a la confrontacin con el enemigo. De este modo Bayer, Baigorri y William se instalaron en un humilde rancho para intentar as, como se dira en aquellos aos, conducir las fuerzas histricas de la dialctica a fin de conquistar la liberacin colombiana.

Segn William: permanecimos all los tres, y empez a faltar la comida, no tenamos mercado, nada de provisiones. Tulio tena un contacto que pareca fallar y no llegaban las provisiones, as empezaron las incertidumbres. El asunto era que cuando la comida lleg en su mayora eran botellas de whisky y cigarrillos solicitados por Tulio Bayer. Yo empec a percatarme que el hombre estaba era alcoholizado. Se la pasaba bebiendo y fumando todo el da. En las noches tenamos lo que Tulio llamaba charlas estratgicas, que con el tiempo empezamos a percibir que solo era una habladera de mierda de Tulio Bayer toda la noche, borracho y fumando sin descanso. Viendo la situacin habl con Baigorri y le dije Tulio no est haciendo las cosas bien, est improvisando, no es serio y lo que vamos a conseguir es que nos maten a todos aqu. Y en ese momento le dije a Pedro Baigorri hermano! lo que debemos es hacerle un juicio a Tulio Bayer, ese gevn est arruinando todo. Pero Baigorri pareca no creer en lo que le deca, se resista y me deca que esperramos. As permanecimos un buen tiempo, sin contactos, con problemas de comida, escuchando a Tulio Bayer borracho y soltando discursos fuera de la realidad. En ese ambiente ya se senta la desconfianza y asomaban las tensiones. En algn momento en privado le dije de nuevo a Baigorri que debamos salir de all por nuestra seguridad, la convivencia con Tulio era un gran riesgo, pero Baigorri no pareca darse cuenta del peligro.

Escuchando el relato de William pareciera que en el intrpido grupo los problemas en la coordinacin fueron motivados, entre otras cosas, por el peso del ego en sus compaeros. A veces los humanos solemos adolecer de aquel personalismo exaltado del revolucionario elegido, del ego que se erige como protagonista poltico designado por la historia. Tulio Bayer era un reconocido pensador rebelde, antiguo comandante guerrillero y experto batallador por las causas sociales, en aquel foco insurgente proyectaba su propio estrellato revolucionario, era nada menos que su propia figura, la figura de Tulio Bayer. A su vez Pedro Baigorri pareca sentirse el designado por Fidel Castro y la revolucin cubana para prender la mecha de un alborotado quilombo que contribuyera a emancipar a Colombia de las amarras de la explotacin y la violencia que la sofocaban. Llama la atencin que nuevamente en la historia de Colombia se encuentre envuelto un vasco en episodios valerosamente delirantes. Primero fue Lope de Aguirre, descamisado y en medio del bochorno equinoccial, declarndole desde la selva amaznica la guerra a Felipe II. Y esta vez parece tratarse de un representante del arte culinario vasco metido en los montes del Caribe colombiano convencido de impulsar junto a otros dos la liberacin armada, aislados matando mosquitos y desconfiando de su lder en las noches oscuras.

Ante estas circunstancias de incertidumbre y tensin la unidad del grupo se agriet definitivamente. William y Baigorri no le haran un juicio revolucionario a Tulio Bayer, pero s saldran en estampida de ese lugar para salvar su pellejo. All vivimos fuertes discusiones relata William porque las cosas no estaban funcionando y con Pedro nos largamos de ese lugar dejando a Tulio en la soledad de sus delirios. En bus llegamos de nuevo a Bogot y les contamos a todos los contactos y al grupo que tenamos formado lo que haba sucedido con Tulio. Luego nos enteremos que Tulio haba logrado publicar en el peridico El Tiempo una furiosa carta contra nosotros acusndonos de una conspiracin para acabar con su vida, nos acus de traidores, de peligrosos enemigos. La publicacin de esa carta nos dej muy preocupados, era casi una denuncia a la fuerza pblica, era una amenaza directa. En Bogot tomamos precauciones, era una situacin de peligrosa exposicin, y ms cuando la represin en la ciudad era generalizada, se escuchaban casi todos los das casos de desapariciones, asesinatos, persecuciones a la gente de la izquierda.

En aquella temporada William y Pedro retoman los contactos con el grupo germinal de Bogot con la intencin de desatar acciones urbanas que logren desestabilizar los gobiernos del Frente Nacional que se haban empotrado en el poder. Sin embargo, aquel grupo de convencidos de luchar por las causas comunes en la ciudad terminaron enfrentados a sus propias contradicciones, a su falible y humana condicin. Las circunstancias de sospecha mutua y tensiones internas condujeron al desgaste irreversible del grupo y finalmente al abandono de la lucha social urbana en Bogot. La mayora de los miembros de aquel grupo desistieron, lo que no significaba que abdicaran a la lucha por los derechos comunes desde otros campos de accin.

El nico que pareca continuar convencido de la impostergable efectividad de la lucha armada para detener los abusos de la violencia estatal era Pedro Baigorri. De ese modo reactiv contactos con algunas personas ligadas a la lucha armada en el departamento del Csar, una decisin desacertada si se estima que era ms fcil vincularse a un grupo insurreccional ya formado, como el ELN o las FARC, que ponerse en la tarea solitaria de inventar uno nuevo. All cerca a la vereda Media Luna, segn Alfredo Molano, mientras marchaba con una unidad de campesinos armados, Pedro Baigorri y sus compaeros fueron emboscados por el ejrcito colombiano y acribillados.

Para aquella poca Tulio Bayer se encontraba en su buclico exilio en Paris, donde encontrara la muerte natural hacia el ao 1982. Alfredo Molano se convertira en uno de los ms destacados investigadores y periodistas de la historia del conflicto armado colombiano. Marta Arenas a su vez se tornara una activa defensora de los derechos humanos y de la paz. William Ramrez Tobn, con quin el chef Baigorri experiment la hazaa de impulsar una guerrilla solitaria en la Sierra Nevada y con quin cocinaran suculentos platos en sus aventuras culinarias, se convertira en profesor de Ciencia Poltica de la Universidad Nacional de Colombia.

Al final de la entrevista le pregunt a William, Consideras que Pedro Baigorri tuvo algn atributo heroico? Pedro en muchos momentos se comport arbitrariamente, a veces insoportable con esa actitud embravecida, un carcter muy difcil. Otras veces era hurao, incomprensible por das, no se saba en qu estado de nimo andaba. Pero en esta vida si uno pretende estar bien con todo el mundo, ser buen hijo, buen esposo, buen padre, un ciudadano disciplinado, que pretende ir por el mundo siguiendo una vida recta y virtuosa, no le quedar tiempo nunca de tornarse un hroe. Yo s creo que Pedro Baigorri fue un hroe y acto en consecuencia.

Para Pedro Baigorri su vocacin no solo fue la culinaria vasca, fiel a su espritu agonista asumi su amor por la libertad corriendo el riesgo de morir. Fue coherente con su decisin trgica, as suele sucederle a muchos gudaris en este mundo.


Notas

1Si por acaso alguna persona se topa con este texto y sabe algo de Pedro Baigorri que pueda contribuir a nutrir esta historia, por favor, puede escribir a [emailprotected]

2 IEPRI: Instituto de Estudios Polticos y Relaciones Internacionales

3 Ro Sucio, ciudad del departamento de Caldas donde se celebra en el mes de enero un alegre carnaval en honor a la figura festiva del diablo, conocido como El carnaval del diablo

4Molano Alfredo. Aleluya! El Espectador, 20 de diciembre de 2014. Tomado de: http://www.elespectador.com/opinion/aleluya-columna-534322


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter