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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-12-2015

Avanzar y rectificar, retos para la izquierda

Lilliam Oviedo
Rebelin


La victoria de la derecha en Argentina el pasado 22 de noviembre y su triunfo en los comicios parciales en Venezuela el 6 de diciembre, ponen de manifiesto la vulnerabilidad de los procesos de avance poltico en Amrica Latina. Esos reveses, sin embargo, sern la antesala de nuevas victorias si se descodifica la advertencia contenida en ellos.

Definen como dainas las decisiones polticas generadas por el pragmatismo y el inmediatismo, evidencian que es necesario aumentar la eficiencia en el ejercicio econmico y en la gestin poltica, y ratifican que la participacin popular debe crecer en trminos cualitativos.

A la capacidad de convocatoria de las organizaciones de masas, es preciso sumarle un activismo dirigido a elevar los niveles de conciencia. Esta tarea ha de ser permanente, pues la propaganda del enemigo no cesa.

Las reglas del juego

Los gobiernos progresistas de Amrica Latina han aceptado las normas de la democracia burguesa, sin tomar en cuenta que la oligarqua global prostituye el sufragio.

La afirmacin no es tremendista. En Estados Unidos, el costo de la campaa electoral del Partido Demcrata o del Partido Republicano (sujeto al perodo legal y a lo que figura en declaraciones), en el ao 2012 rondaba los mil millones de dlares.

En Amrica Latina, la derecha acta como bloque para enfrentar a los sectores progresistas y en el terreno electoral mueve dinero de cualquier procedencia para jugar con ventaja.

Por eso se expres como bloque contra el liderazgo de Hugo Chvez, quien impuls la proclamacin de una nueva Constitucin y mantuvo una lnea de denuncia y enfrentamiento.

Hugo Chvez, Evo Morales (de Bolivia) y Rafael Correa (de Ecuador), son los presidentes de Amrica Latina que han impulsado reformas de mayor alcance, seguidos por Dilma Rousseff (de Brasil) y Jos Mujica (de Uruguay).

El gobernante Frente Farabundo Mart para la Liberacin Nacional, de El Salvador, y el Frente Sandinista de Liberacin Nacional, gobernante en Nicaragua, han tenido posiciones muy moderadas.

El gobierno de Nicaragua, a pesar del discurso casi siempre certero del presidente Daniel Ortega y de su adhesin al bloque progresista, ha protegido a la minera canadiense B2Gold, concesionaria de una importante reserva de oro, y ha reprimido a los trabajadores y al pueblo. Esto es solo una muestra de que el gobierno no pretende desmontar las piezas del Estado burgus.

En Chile, la presin popular y la correlacin de fuerzas en el bloque gobernante, han logrado medidas importantes como la educacin gratuita, pero el gobierno que encabeza Michelle Bachelet no es un gobierno de izquierda.

En Argentina, el sector peronista constituye una fuerza progresista pero no revolucionaria. El peronismo ha sido histricamente un proyecto populista y, en sus orgenes fue asistencialista, no propiamente revolucionario.

La expresidenta Cristina Fernndez, neg en junio pasado ser contraria al empresariado y dijo que los peronistas han articulado y conciliado el rol del trabajador junto al rol del capital para hacer grande un pas y construir una nacin. En sus numerosos mensajes, Juan Domingo Pern, en la primera mitad del siglo pasado, se identificaba con los industriales, comerciantes y el resto de los sectores capitalistas, porque entenda necesaria la estabilidad social.

Obviamente, el peronismo valida las normas burguesas.

Se entiende, entonces, por qu Nstor Kirchner y Cristina Fernndez, auparon a un antiguo deportista y exitoso hombre de negocios (ligado al negocio de electrodomsticos por tradicin familiar, y vinculado a la empresa multinacional Electrolux), hijo de conservadores y sin arraigo en los grupos ms avanzados del peronismo.

Daniel Scioli, cuando el accidente en el cual perdi el brazo derecho merm su capacidad para seguir cosechando xitos en la motonutica (continu, pero en menor medida) se entreg a los negocios y posteriormente a la actividad poltica. Lleg a ser candidato presidencial, pero no cautiv al electorado peronista hasta mermar la abstencin y el voto en blanco, y se convirti en perdedor ante un Mauricio Macri ultraderechista que demaggicamente prometi impulsar una mejora en las condiciones de vida de las mayoras.

En grupos peronistas numricamente importantes Scioli fue percibido como un enemigo de clase igual que Mauricio Macri.

El ejercicio de conciliacin de clases, mediatiz por igual la gestin de Nicols Maduro y del grupo que lo ha acompaado en el gobierno surgido de las elecciones tras la muerte (muy probablemente inducida por el enemigo) del lder Hugo Chvez Fras.

La cpula del gobierno de Venezuela ha desvelado la guerra econmica, mas no ha procurado castigo para sus impulsores, quienes siguen siendo tratados (James Petras lo reconoce y lo advirti el ao pasado) como grupos de oposicin poltica.

Por eso, al voto duro de la oposicin se sum el 6 de diciembre el de sectores chavistas con escasa formacin poltica, que entendieron que colocando en las instituciones a la oposicin se pondra freno al agiotismo, al contrabando y a la especulacin con los precios.

Leopoldo Lpez fue hecho preso tras montar un verdadero show politiquero, pero sus cmplices sustentadores de la guerra econmica siguieron y siguen en las suyas. Dan golpes con hechos de sangre (como el asesinato de Robert Serra) y esconden, trasladan de manera irregular y venden a sobreprecio los productos de consumo diario.

Los dirigentes del Estado no les han puesto el sello de delincuentes que les corresponde y un grupo los favoreci con el voto. Peculiar relacin entre el accionar de la vanguardia y el comportamiento de las mayoras!

El pragmatismo como vicio

En la historia del movimiento revolucionario, los ejemplos estn a la mano. Los estudios de Marx sobre la situacin poltica y la composicin social de Francia en el siglo XIX (Las Luchas de Clases en Francia 1848-1850, y sobre todo El XVIII Brumario de Luis Bonaparte) y las reflexiones de Engels sobre la conciencia de clase del proletariado europeo (en la introduccin a la edicin de la primera obra despus de la muerte de Marx), dejan claro que la vanguardia poltica tiene la responsabilidad de contribuir a elevar el nivel de conciencia de las mayoras, y que sin ello es imposible preservar un proceso de avance.

En los inicios del siglo XX, estn documentadas las discusiones entre Antonio Gramsci y Benito Mussolini en el Parlamento de Italia. Gramsci afirm que es imposible conciliar con el fascismo, y los acontecimientos posteriores le dieron la razn.

En la historia reciente, figura el revs del sandinismo en Nicaragua en 1990 tras hacer concesiones al enemigo de clase.

El pragmatismo es un vicio, aunque no es el nico en el accionar poltico contemporneo.

El combate a la corrupcin, la eliminacin de privilegios de grupos y la bsqueda de niveles cada vez ms altos de eficiencia en la gestin econmica, son objetivos hacia cuyo logro en cada realidad nacional se puede caminar por rutas diferentes, pero sin desviaciones que afecten la esencia.

Hacer posible lo imposible

Preservar las Misiones Sociales (Misiones Bolivarianas como las llamadas Misin Vivienda, Misin Educacin, Misin Salud, Misin Vuelta al Campo, Gran Misin Vivienda), impedir la reprivatizacin de empresas estratgicas que han sido nacionalizadas desde 1999 hasta la fecha, y mantener las conquistas sociales logradas, es tarea que el gobierno encabezado por Nicols Maduro tiene que asumir realizando acciones puntuales.

Es la forma de rescatar la adhesin al proyecto revolucionario de una porcin de la poblacin que entendi prudente votar por la oposicin de derecha.

Es, tambin, el nico recurso vlido para restar fuerza a la inminente accin conspirativa de la derecha, ahora con mayor control institucional.

En el plano nacional, la derecha buscar un referndum revocatorio contra Nicols Maduro o crear las condiciones para dar un golpe de Estado (como en Paraguay con Fernando Lugo o en Honduras contra Manuel Zelaya).

En el plano internacional, buscar el concurso de sus aliados en el intento de restar fuerzas a mecanismos de integracin como la Comunidad de Estados de Amrica Latina y el Caribe (CELAC) y a dar orientacin entreguista a otros como UNASUR.

El gobierno de Mauricio Macri ya ha comenzado a actuar contra proyectos regionales como la cadena Telesur.

El proyecto de la derecha es global, y tienen que ser de alcance global las acciones para impedir que se imponga. Aunque Obama y Kerry eleven los gritos al Cielo y pidan tomar en cuenta los intereses de los poderosos afectados por las polticas soberanas de defensa a las mayoras!

En los inicios de la dcada pasada, la accin oportuna del bloque progresista impidi la puesta en marcha del rea de Libre Comercio de las Amricas, un proyecto de ultraderecha para sellar el sometimiento.

La derecha es demaggica, pero sus acciones la retratan. Es momento de asumir los grandes retos. Si es interesante la muy citada frase del Che Guevara de que en el imperialismo no se puede confiar ni tantito as, mucho ms elocuente es el enunciado introductorio en la voz del guerrillero: Porque es la naturaleza del imperialismo la que bestializa a los hombres

Se revela, pues, como urgente y necesario accionar para aniquilar polticamente al imperialismo y a sus servidores, y no ceder al inmediatismo apuntalando su ejercicio de dominacin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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