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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2016

Mensaje de fin de ao de las FARC-EP
En 2016 abriremos la puerta a la Nueva Colombia

Timolen Jimnez
pazfarc-ep.org


La Mesa de La Habana y el proceso de paz

Llega a su fin el ao en que Colombia avanz como nunca antes en la construccin de un camino cierto a la paz, lo cual nos deja el compromiso ineludible de alcanzar el anhelado Acuerdo Final en 2016. Se trata de un reto enorme y trascendental, lo asumimos con la confianza plena en el pueblo colombiano, principal artfice de cuanto se ha conseguido hasta hoy en la lucha por la democratizacin y la justicia social en nuestra patria.

Al firmar y hacer pblico el pasado 15 de diciembre el Acuerdo sobre las Vctimas del Conflicto, conseguimos poner fin a un extenso y complejo debate, mediante la creacin del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparacin y No Repeticin, en el que fue incluida la Jurisdiccin Especial para la Paz, a la vez que establecimos el Compromiso con la promocin, el respeto y la garanta de los derechos humanos.

Resultan por consiguiente fuera de lugar las voces que insisten en negar nuestra voluntad y gestos de paz, as como los esfuerzos de quienes apuestan al fracaso de las conversaciones e insisten en la profundizacin de la confrontacin militar abierta.

El trabajo en la Mesa de Conversaciones de La Habana ha sido exigente e ininterrumpido, ha completado 45 ciclos, aproximadamente 500 das, de intensos debates a lo largo de un poco ms de tres aos. No es fcil llegar a acuerdos entre adversarios que tienen una visin de pas completamente distinta. Reconocemos el trabajo y la seriedad de la delegacin que representa al gobierno y al Estado colombiano en la Mesa de La Habana.

Consideramos importante advertir algo sobre los dos puntos pendientes de la Agenda. En el 3, Fin del Conflicto, ya quedaron expuestas con precisin en la Mesa, y son de pblico conocimiento, nuestras propuestas. El 6, referido a la Implementacin, verificacin y refrendacin del Acuerdo Final falta por discutir y consensuar, en l se yergue la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente, como garanta cierta de cierre y seguridad de los acuerdos.

Cabe sealar que la discusin que se abrir a partir del mes de enero no parte de cero, puesto que ya se ha trabajado en seis de los siete temas que integran el punto 3 y que deben ser abordados en forma integral y simultnea.

La subcomisin tcnica en la que se sientan oficiales de las Fuerzas Armadas y comandantes guerrilleros, a partir del mes de marzo de 2015, trabaja en la redaccin del acuerdo del Cese al Fuego y Hostilidades Bilateral y Definitivo y la Dejacin de las Armas, con avances en 5 de los 7 captulos.

La comisin que adelanta el estudio de formulas para el desmonte del paramilitarismo y brindar amplias y efectivas garantas de seguridad para el nuevo movimiento poltico resultado del trnsito de las FARC-EP a la poltica abierta y legal.

Adems la Subcomisin de Gnero trabaja en el anlisis de los textos y los temas en debate, proveyendo insumos que abran paso a la plena reivindicacin del ser humano, de manera que en los acuerdos no se deje espacios para discriminaciones sexistas, sobre todo machistas y patriarcales, para en su lugar reivindicar a plenitud el papel de los derechos de la mujer y de la poblacin LGTBI.

Las materias objeto de discusin y consenso que se hallan an pendientes, son extensas, complejas y delicadas, razn por la cual no debieran ser objeto de presiones y plazos fatales. Nadie en Colombia o el mundo pone en duda la real posibilidad de concretar el Acuerdo Final y lo verdaderamente importante radica en proceder de manera expedita, sin dilaciones de ningn orden y dejando por fuera cualquier asomo de imposicin unilateral.

Sucede en el pas, ante la vista general de todos, que el gobierno nacional adopta conductas que contradicen en los hechos, la intencin de paz expresada pblicamente y en los acuerdos parciales alcanzados en La Habana.

Son los casos del proyecto en curso sobre las Zonas de Inters de Desarrollo Econmico y Social (ZIDRES), la precipitada reforma a la institucionalidad agraria, las polticas de fumigacin de cultivos ilcitos, erradicacin forzada y represin desbocada contra las comunidades, leyes represivas como la de seguridad ciudadana y proyectos como el de militarizar las ciudades, el tratamiento brutal e indigno contra las y los prisioneros polticos y de guerra.

En el 2015 las organizaciones sociales han puesto muertos, heridos y centenares de encarcelados por parte de un gobierno que habla de paz, democracia y justicia social no slo en La Habana, sino en las Naciones Unidas y diversos foros internacionales. Vimos levantarse entre otros al sector transportador, a las comunidades organizadas en la Cumbre Agraria, tnica y Popular, a los pequeos mineros, a los educadores del pas, a las prisioneras y prisioneros polticos, a pobladores rurales, a las comunidades afectadas por el tratamiento militar a causa de los cultivos de uso ilcito, a los sectores urbanos vctimas del cobro de impuesto por parte de las bandas paramilitares que pululan y crecen a la vista de las autoridades y a los trabajadores de la salud. A estas luchas se suman las acciones legales de los desplazados por la restitucin de sus tierras,

Son muchas y diversas las voces que claman y trabajan por una acuerdo de paz en Colombia. A todas ellas queremos extender nuestro saludo de reconocimiento y agradecimiento. Empezando por la Repblica de Cuba, que a puertas de cumplir los 57 aos de su gloriosa revolucin socialista, ha puesto su territorio, sus autoridades y su pueblo al servicio incondicional de las conversaciones de paz. Al Reino de Noruega, colaborador de la causa de la paz, que ha pasado a convertirse en ngel guardin de la reconciliacin de los colombianos. Al gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela, sin cuyo aporte efectivo hubiera sido imposible sacar esta Mesa adelante. Al gobierno de la Repblica de Chile, acompaante permanente e imparcial en los dilogos de La Habana.

A las Naciones Unidas, la Unin Europea, a los gobiernos de Alemania y de los Estados Unidos, al Vaticano y su santidad Francisco, a la CELAC, a UNASUR y a todos los gobiernos del continente que de una u otra manera han contribuido con su aliento a la construccin de la paz en nuestro pas.

Al pueblo colombiano, a los millones y millones de hombres y mujeres que desde la vereda, el casero, el poblado y la ciudad expresan a diario su inters por la paz y por una patria soberana, democrtica y justa. A las organizaciones de mujeres, de LGTBI, de obreros, campesinos, informales, a las comunidades indgenas, negras y tnicas, al estudiantado y la juventud rebelde, a las distintas vertientes de la izquierda y la lucha popular, a todos los que soando en un pas mejor se suman a la causa de un pas en paz, sin miseria y sin violencia.

A todos y todas les expresamos que en el ao que comienza, seguiremos luchando para que el 2016 pase a la historia como el ao en que se firmar y comenzar a cumplir el Acuerdo Final de Paz. Las voluntades y energas del conjunto del Movimiento Fariano se mueven hacia ese nico objetivo y nos sentimos seguros de que las grandes mayoras colombianas nos acompaarn a materializarlo y defenderlo, con la esperanza cierta de construir en conjunto un poderoso movimiento poltico y social, capaz de alcanzar por las vas civilizadas las grandes transformaciones que requiere nuestro pas. Colombia merece la paz.

Desde La Habana y las montaas de Colombia les extendemos nuestro abrazo fraternal.

En 2016 abriremos la puerta a la Nueva Colombia.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP

Fuente: http://www.pazfarc-ep.org/index.php?option=com_k2&view=item&id=3267:mensaje-de-fin-de-ano-de-las-farc-ep&Itemid=390


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