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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2016

El despojo como origen del conflicto por la tierra en el Cauca

Pedro Augusto Garcia Leal
Rebelin


La situacin actual de los pueblos indgenas del Cauca, quienes se han visto obligados a vivir en las tierras altas de baja productividad, tiene origen en el despojo histrico realizado por la clase terrateniente.

Pese a que la prctica del despojo contra los pueblos indgenas ha sido constante desde la colonia, es posible distinguir en este largo proceso tres momentos centrales. El despojo de tierras en el periodo colonial para el establecimiento de haciendas desde el siglo XVII, cuando cesan los grandes esfuerzos blicos de las comunidades indgenas del Cauca y sur del Tolima por expulsar al invasor espaol, el ltimo de ellos registrado para 1656 (1)

La expansin terrateniente de finales del siglo XIX hasta entrado el siglo XX, para entonces familias latifundistas del Cauca como los Mosquera, los Zambrano, los Valencia y los Arboleda, detentaron ttulos de propiedad sobre terrenos ancestrales de los pueblos indgenas, pese a que la ley 89 de 1890 garantiz el carcter no enajenable de las tierras de los resguardos. El mecanismo para el logro de estas propiedades fue la ilegalidad y la violencia (2).

Por ltimo, para la mitad del siglo XX, se combinaron distintos factores que desembocaron en un nuevo momento de usurpacin de tierras indgenas. Por un lado la violencia de los aos 50 permiti el aumento de la propiedad terrateniente del Norte del Cauca. En los aos 60 las polticas de modernizacin agraria y el aumento internacional de la demanda de azcar colombiano, generado por el bloqueo a la comercializacin de la produccin cubana a raz de la revolucin de 1959, permiti el aumento y la consolidacin de los cultivos de caa en el Norte del Cauca, lo que implic un nuevo ciclo de expropiacin de tierras indgenas (3).

La historia que explica la manera como las tierras bajas del Cauca se encuentran hoy bajo ttulos de propiedad de grandes terratenientes e ingenios, da clara cuenta de la ilegitimidad del origen de estas propiedades, sustentadas en la violencia como mecanismo que permiti la concentracin de la tierra y la acumulacin necesaria para la posterior reproduccin del capital. En contra, la lucha de las comunidades indgenas no es por la apropiacin privada de estos territorios, el movimiento busca que las tierras entren a formar parte de los territorios colectivos de los resguardos.

La manera como las comunidades indgenas Nasa asumen la propiedad de la tierra seala un proceso histrico de construccin de identidades colectivas que los distingue del movimiento campesino. Si bien ambos movimientos luchan por la tierra en contra de los monopolios latifundistas, sin embargo el movimiento campesino busca la titulacin en parcelas privadas, mientras que la pertenencia cultural del movimiento indgena, como pertenencia a una comunidad de origen ancestral, con lengua, cosmovisin, formas de gobierno e historia propia, hace que se acenten las tendencias a la colectivizacin y la vida comunitaria. De all que los indgenas que lucharon contra el terraje en los aos 70, se negaron a aceptar los planes presentados por el hoy liquidado Instituto Colombiano para la Reforma Agraria INCORA, en donde se quiso establecer la entrega de tierras bajo la creacin de cooperativas o empresas de produccin campesinas, sin integrar estas tierras a los resguardos (4). Su resistencia a los planes del INCORA seala que las demandas indgenas no se limitaban slo a la entrega de tierras, sino que la memoria indgena operaba en la forma de reconstruccin de los resguardos.

La propiedad de la tierra es la base de la dominacin sobre el trabajo indgena. Cuando en mayo de 1851 se termin oficialmente con la esclavitud, la libertad para las comunidades afro e indgenas fue slo de papel. Los terratenientes del Cauca se negaron a perder la fuerza de trabajo indgena, por lo que se estableci el terraje como forma de explotacin servil, en donde las comunidades se vieron obligadas a pagar con trabajo el derecho a vivir y cultivar en sus propias tierras despojadas por las haciendas. El trabajo tributario que los indgenas tenan que darle al hacendado consista normalmente en largas jornadas de ms tres semanas al mes, mientras que el tiempo restante podan dedicarlo a labrar una pequea parcela dedicada al autoconsumo. Por su parte las mujeres deban prestar servicios como servidumbre en la casa de la hacienda.

Dado que el terraje, como la desarticulacin de los resguardos, encontraron su origen en el problema de acumulacin de la tierra a travs del despojo, los dos primeros puntos de la plataforma de lucha del CRIC en febrero 24 de 1971, y que an hoy continan vigentes, son recuperar las tierras de los resguardos y ampliar los resguardos, pues slo de este modo las comunidades indgenas podrn dar cumplimiento al mandato espiritual de proteger y preservar la madre tierra, como garantizar la seguridad alimentaria de las generaciones venideras.

La figura del terraje domin las haciendas del Cauca desde la segunda mitad del siglo XIX hasta el inicio de las luchas de los aos 70 del siglo XX, articuladas alrededor del CRIC. El no al terraje constituye el punto 4 de su plataforma de lucha.

La situacin actual de concentracin de la tierra

La reaccin de los gremios vinculados a la gran produccin agraria, despus de iniciado el proceso de liberacin en Corinto, en diciembre de 2014, no se hizo esperar, Isabella Victoria, directora ejecutiva de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos del Cauca SAG, afirm que los indgenas han recibido cerca de 721.000 hectreas. Eso es -segn sus palabras- una cuarta parte del Cauca (6) . La SAG, que aglutina al exclusivo grupo de grandes propietarios de la tierra en el departamento, se opone a cualquier nueva ampliacin de los resguardos en las zonas bajas porque, segn ellos, los indgenas tienen demasiada tierra. Lo que coincide con la posicin tomada por el alcalde de Corinto, quien lleva acabo una agresiva campaa para que mestizos y afros rechacen el resguardo indgena.

Pero las verdades a medias son otra forma de mentir. Es cierto que los resguardos de las diferentes comunidades indgenas que habitan el Cauca, entre ellos las comunidades Nasa, Mizak, Eperara, Ambal, Guanaca, Inga, Kokonuvo, Kokonuco, Polindara, Totor y Yanacona, alcanzan las 721.000 hectreas, sin embargo de estas tierras 252.000 hectreas pertenecen a reservas forestales, 75.000 hectreas son paramos no explotables, mientras que 25.000 hectreas son tierras improductivas. De las tierras que pertenecen a los resguardos solo 91.000 hectreas son aptas para cultivos (7), de manera que la distribucin de tierras cultivables entre las comunidades indgenas slo llega a 0,37 hectreas por persona (8), lo que constituye una difcil situacin para la seguridad alimentaria de estas comunidades.

El informe del 2009 realizado por el IGAC registr, del 2000 al 2009, una tendencia marcada a la concentracin de la tierra en pocos propietarios. El 85.4% de los propietarios del Cauca slo poseen el 26,03% de la tierra, en pequeas extensiones de micro y minifundio, mientras que el 7,8% de propietarios posee el 60,22% de la tierra, de ellos el 0,52% de propietarios domina el 15,63% de la tierra (9). Ahora, gran parte de la tierra del Cauca est clasificada de baja y muy baja fertilidad, solo el 3% de la tierra est clasificada como de alta fertilidad, 25% fertilidades bajas y 32% muy bajas, de all que la presin que ejercen los terratenientes caeros y la multinacional Smurfit Kappa Cartn de Colombia por la posesin de las tierras de mayor fertilidad, ha devenido en un nuevo proceso de expulsin de las comunidades indgenas, afro y campesinas, confinadas en las tierras altas no productivas. As, en municipios como Cajibo, Sotar y Timbo, en donde las comunidades mantenan cultivos transitorios de caf, caa panelera y sorgo, poco a poco la gran industria de la caa los ha desplazado a las laderas de las cordilleras (10).

La lucha de las comunidades indgenas Nasa por la liberacin de la tierra involucra reivindicaciones ancestrales que hacen parte de una autentica cultura de la resistencia, con una historicidad y una cosmovisin propia que no puede ser confundida con los procesos de lucha campesina. Sin embargo, dadas las dinmicas del conflicto actual por la tierra, los procesos de liberacin pueden ser interpretados como un conflicto de raz tnica que se entrecruza con conflictos de clase por la tierra. Su lucha tiene por destino salir del confinamiento de las tierras altas, bajar a las zonas de mayor productividad, vencer el monopolio de la industria caera y recuperar los territorios ancestrales para garantizar la seguridad alimentaria de las generaciones venideras. Y es all, en la lucha contra la expansin terrateniente, en donde se encuentran las posibilidades de articulacin entre los movimientos indgena, campesino y afrodecendiente del Cauca, proceso que se ha venido entretejiendo desde los aos 70 y que, con la articulacin de las comunidades afro descendientes y el movimiento indgena en la liberacin de Lopez Adentro en 1984, como con la accin conjunta de indgenas y campesinos por la liberacin de la hacienda la Emperatriz en el municipio de Caloto, iniciado desde el 2005, se trata de un complejo proceso de articulacin regional que aun continua su marcha.


Notas

1- Bonilla Vctor Daniel. Historia poltica del pueblo Nasa. Ed ACIN. 2014.pg18.

2- Uribe Vasco Luis Guillermo. Quintn Lame. Resistencia y Liberacin. Ed Tabula Rasa. Bogot - Colombia, No.9 julio-diciembre 2008.pg 373.

3- Pearanda Daniel Ricardo. La organizacin como expresin de resistencia. En Nuestra vida es nuestra lucha. Centro de Memoria Histrica. Ed Taurus. 2012. pg21.

4- Findji Mara Teresa. Movimiento indgena y recuperacin de la historia. Buenos Aires, Alianza Editorial/FLACSO, 1991.pg131.

5- Las tierras que tienen alta la tensin en el Cauca. 12 de marzo del 2015. El Tiempo.

6- Mondragn Hctor. Cmo encadenaron a la madre tierra y a la gente. Una historia del norte del Cauca. Grupo Semillas, Revista 34/35, 2008.

7- Anlisis de la posesin territorial y situaciones de tensin intertnica e intercultural en el departamento del Cauca. Universidad Javeriana. Diciembre 2013.

8- Mondragn Hctor. Cmo encadenaron a la madre tierra y a la gente. Una historia del norte del Cauca. Grupo Semillas, Revista 34/35, 2008.

9- Atlas de la Distribucin de la Propiedad Rural en Colombia. IGAC 2009.

10- Anlisis de la posesin territorial y situaciones de tensin intertnica e intercultural en el departamento del Cauca. Universidad Javeriana. Diciembre 2013.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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