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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2016

El economista Xabier Arrizabalo participa en un acto del Frente Cvico-Valencia y el sindicato Acontracorrent
La integracin europea, bajo la gida de Estados Unidos y el FMI

Enric Llopis
Rebelin


Los discursos propagandsticos sobre la unidad europea llaman la atencin sobre el potencial econmico de la integracin, los beneficios de la unin monetaria o la construccin de un espacio comn de convivencia que evite conflictos. Pero el proceso de integracin europea, cuya gnesis se retrotrae a la segunda mitad de los aos 40 y cobra un nuevo impulso en la dcada de los 80, no puede entenderse al margen de las coyunturas histricas, y menos an de la sociedad capitalista en la que stas se insertan, ni de la lucha de clases. Tampoco puede comprenderse la esencia de la integracin europea sin subrayar la competencia entre potencias imperialistas.

Tras la segunda guerra mundial es el imperialismo hegemnico, representado por los Estados Unidos, el que dirige una determinada modalidad de reconstruccin europea en armona con las necesidades del capital financiero norteamericano, basado en la desregulacin de los mercados. sta es la primera fase en el proceso de integracin europea. La segunda comienza en los aos 80, en el contexto de la generalizacin de las polticas de ajuste del FMI, cuando acceden a los gobiernos Thatcher en Gran Bretaa (mayo de 1979) y Reagan en Estados Unidos (enero de 1981). Ambos periodos histricos -cuyo punto de partida es 1945 y 1981- tienen en comn la gravedad de las situaciones para la acumulacin capitalista, tanto en el plano de la lucha de clases como en el de la competencia interimperialista, ha afirmado el economista Xabier Arrizabalo en un acto organizado por el Frente Cvico-Valencia y el sindicato Acontracorrent en la Facultad de Filosofia de Valencia.

El profesor de Economa en la Universidad Complutense de Madrid desarrolla estas ideas en un artculo publicado en el nmero 44 de la revista Laberinto (Ni Unin ni europea: la UE, instrumento para el ajuste fondomonetarista), y mucho ms extensamente en su libro Capitalismo y economa mundial publicado en 2014 por el Instituto Marxista de Economa. La tesis bsica de Xabier Arrizabalo puede sintetizarse en estas palabras: La UE es el mecanismo utilizado en Europa para disciplinar y liquidar las conquistas obreras y democrticas. La razn, argumenta el economista, es que tras la segunda guerra mundial, las burguesas europeas al dictado del imperialismo estadounidense se haban visto obligadas a hacer concesiones para aliviar el riesgo de explosin social. Estas conquistas de la clase trabajadora, el denominado Estado del Bienestar, fueron el precio de una relativa paz social.

En 1945, una parte de Europa estaba controlada por las organizaciones partisanas y de resistencia al fascismo, es decir, por los ejrcitos populares. Mientras, otra porcin del viejo continente se hallaba bajo el control militar de Estados Unidos, a lo que se aada la creciente influencia de la Unin Sovitica. Al terminar la segunda guerra mundial, la prioridad consista en restablecer el orden burgus, amenazado por los ejrcitos populares en el marco de la descomposicin de los aparatos de Estado burgueses ante la expansin nazifascista, explica Arrizabalo. La clave estriba en que para recomponer el statu quo anterior, la burguesa europea ya no dispone de plena autonoma, debido a la nueva correlacin de fuerzas de la posguerra en la que destacan otros actores. Adems de su hegemona militar, Estados Unidos ha duplicado su produccin y concentra dos tercios de las reservas mundiales de oro, mientras que Alemania, Francia o Japn han visto cmo su produccin se reduce a la mitad. Y por otra parte queda el anmalo y contradictorio papel de la burocracia estalinista, apunta Xabier Arrizabalo.

La subordinacin europea a Estados Unidos va a tomar la forma del llamado proceso de integracin, aade el economista. Arroja luz sobre el proceso un rastreo de la biografa de los mentores de la UE, como Jean Monnet, banquero francs y primer jefe de la Alta Autoridad de la Comunidad Europea del Carbn y del Acero (CECA) a quien Roosevelt calific como nuestro hombre en Europa; o Robert Schuman, ministro francs y presidente de la Asamblea Parlamentaria Europea (1958-60), quien tambin ocup una cartera ministerial en el rgimen colaboracionista de Vichy, en la Francia ocupada por el III Reich. El poltico belga y presidente del Consejo de Europa (1950) Paul-Henry Spaak fue asimismo secretario general de la OTAN entre 1957 y 1961. Es ms, en 1945 Estados Unidos ya haba abandonado las pretensiones recogidas en el Plan Morgenthau, del ao anterior, uno de cuyos ejes era impedir la reindustrializacin de Alemania. No es ste un hecho balad, que adems remite a explicaciones ms profundas: el capital financiero estadounidense necesitaba los mercados europeos, y el incremento de la capacidad de compra germana pasaba por el relanzamiento de su industria. El Plan Marshall (1947) se corresponde, por tanto, con un modelo determinado de reconstruccin europea.

As las cosas, insiste Xabier Arrizabalo en el acto organizado por el Frente Cvico-Valencia y el sindicato Acontracorrent, el proceso de integracin reduce la soberana nacional, nico marco en el que bajo el capitalismo puede aspirarse a luchar por la preservacin de los derechos obreros y democrticos. Todas estas conquistas de la clase obrera se ven impugnadas por la irrupcin en los aos 80 de los gobiernos de Thatcher y Reagan, entendidos como una expresin de la faccin capitalista dominante: el capital financiero estadounidense. Con la coartada de la deuda externa se aplican a escala universal las polticas de ajuste del FMI, por ejemplo en Amrica Latina, frica, buena parte de Asia y Europa del Este, apunta el autor de Capitalismo y economa mundial. En Europa Occidental se despliegan, en una lnea similar, medidas de desregulacin, privatizaciones y se produce una merma de la soberana nacional.

Durante las tres primeras dcadas (a partir de los aos 50), el proceso de integracin europeo incluy a una decena de pases, entre los que se hallaban las grandes potencias, y se limit principalmente a cuestiones comerciales. Pero en la segunda fase (aos 80) la ofensiva del capital se revel mucho ms ambiciosa. Desde 1986 se relanza el Acta nica, que establece el llamado mercado nico e impone la plena libertad en el movimiento de capitales, resalta Xabier Arrizabalo. Firmado en 1992 y en vigor un ao despus, el Tratado de Maastricht avanza un paso ms, hacia la moneda nica y una sola autoridad monetaria. Se marcan unos criterios de convergencia econmica que, adems de un cors, tienen como prioridad la inflacin, los tipos de inters, el dficit pblico y las deudas estatales, mientras se orillan indicadores como el paro o la desigualdad. Se consagra, por ltimo, la independencia de los bancos centrales, sobre los que no cabe control democrtico.

Constituyen otros hitos de la integracin europea la introduccin del euro en 1999, el Banco Central Europeo (BCE) y los intentos de constitucionalizar el ajuste, con el rechazo mayoritario de la poblacin francesa y holandesa en los referendos de mayo y junio de 2005. La crisis que estall en 2007-2008 supone, a juicio de Arrizabalo, una nueva vuelta de tuerca en el ajuste y el retroceso democrtico. En cuanto a la Troika, en realidad, dado que tanto la Comisin Europea como el FMI ya actuaban en Europa, se trata del caballo de Troya dentro del cual se cuela el FMI, para disciplinar de una manera directa la poltica econmica en los pases europeos, aade el economista. Ejemplos de cmo la crisis ha reforzado la soga son el Pacto por el Euro Plus (marzo de 2011), que limita la soberana nacional en mbitos como el impuesto de sociedades o endurece las exigencias para la liberalizacin de las relaciones laborales. O el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) que, segn recuerda el autor del artculo El euro, caballo de Troya del FMI en Europa, vincula cualquier ayuda financiera a un programa de ajuste macroeconmico y a la sostenibilidad de la deuda pblica. Ligar la asistencia financiera a condiciones estrictas es un viejo principio del Fondo Monetario Internacional.

En conclusin, los pases de la Unin Europea -esencialmente imperialistas- comparten en mayor o menor grado su subordinacin a la primera potencia mundial. Pese a la reduccin un 6,5% del gasto militar por el control del dficit pblico, la actual inversin en Defensa por parte de Estados Unidos es un 45% ms elevado que en 2001, antes del atentado contra las torres gemelas. El Instituto de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (SIPRI) apunta que la potencia estadounidense gast en armamento 610.000 millones de dlares en 2014 (un tercio del total mundial), de modo que triplica la inversin de China (segundo pas inversor) y multiplica por siete el de Rusia (tercero). Pases como Francia, el quinto mayor inversor, gast en material blico en torno a 62.000 millones de dlares en 2014. Adems, Estados Unidos concentr en 2015 a diez de los 50 gigantes empresariales a escala mundial por su cotizacin burstil, de los que cinco corresponden al sector tecnolgico, segn inform el diario El Pas el dos de enero.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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