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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2016

Declaracin Pblica
Las guerrilleras son mujeres revolucionarias conscientes y libres

Secretariado del Estado Mayor de las FARC-EP
Rebelin


Hemos conocido por las noticias el caso de Hctor Albeidis Arboleda Buitrago, presentado en gran despliegue meditico como el mdico de las FARC y sindicado de practicar supuestamente 500 abortos forzados para los Frentes 7 y 49 de las FARC-EP entre 1998 y 2000.

Los hechos que relata la noticia solo merecen nuestro total y decidido rechazo como organizacin, ya que va en contra de nuestros principios y lineamientos.

No son secretas para nadie las polticas de las FARC-EP en cuanto a planificacin y violencia sexual, pero creemos necesario repetirlas brevemente a la opinin pblica nacional e internacional:

La planificacin en nuestra Organizacin es una norma obligatoria para hombres y mujeres, porque as lo determinan las condiciones de la guerra. Es imposible criar hijos o hijas en la selva, y de esto se habla ampliamente con la o el aspirante a filas para que tengan completa claridad al respecto.

La violencia sexual es un delito de suma gravedad en nuestras filas, consagrado como tal por nuestras normas internas. No slo se sanciona mediante el procedimiento de un consejo de guerra, sino que existe la alta probabilidad de que en este se sentencie con la pena mxima contemplada por nuestro Reglamento.

El aborto no es considerado un mtodo de contracepcin. Su prctica es el ltimo recurso al que se apela cuando, pese a las medidas anticonceptivas adoptadas, ocurre un embarazo indeseado. En todos los casos se sopesan muy bien los riesgos para la madre, la futura criatura y el entorno guerrillero.

Hay que especificar que la mayora de los ejrcitos del mundo manejan reglas especiales para mujeres combatientes, como por ejemplo la contracepcin obligatoria o limitaciones de actividades fsicamente intensivas en caso de embarazo. Nuestro ejrcito insurgente vive permanentemente en una situacin de guerra total. Una guerrillera embarazada significa un riesgo cierto de muerte tanto para ella como la criatura que lleva dentro, o, en el mejor de los casos, de serias complicaciones mdicas que ponen en peligro su vida y la de su unidad.

Teniendo en cuenta las legislaciones vigentes en los pases que han legalizado el aborto y considerando que es un derecho fundamental de las mujeres decidir sobre su cuerpo, las FARC-EP hemos ido precisando nuestra lnea frente a las condiciones y tiempos para practicar la interrupcin de embarazo. Este derecho de las combatientes es ahora cobijado por reglas que prohben cualquier intervencin sin el consentimiento de la guerrillera y determinan un tiempo mximo de 3 meses para su realizacin.

Las guerrilleras de las FARC-EP son mujeres comprometidas con la causa de la justicia social, son sujetos polticos, mujeres revolucionarias que luchan consciente y libremente por un pas mejor. Todas y cada una de ellas se vinculan voluntariamente a la organizacin, y al hacerlo se comprometen a cumplir con todas las Normas Internas. Rechazamos por tanto los discursos que pretenden descalificarlas, ya sea desconociendo su aporte a la lucha o presentndolas como vctimas de una supuesta violencia masculina al interior de nuestra organizacin.

Las direcciones nacionales y de Bloque han hecho las averiguaciones pertinentes en los dos Frentes citados por la noticia, y certificamos que en ninguno de ellos ha militado o se conoce siquiera al personaje en mencin. Por lo cual est claro que se trata de un montaje judicial y meditico.

Tampoco podemos tolerar que se pretenda deshumanizar la causa revolucionaria con sindicaciones tan falsas e infamantes como las violaciones de mujeres o la utilizacin de cuerpos de guerrilleros cados en combate para dar clases de anatoma.

Como mujeres luchadoras que han elegido el legtimo camino de la rebelin armada, han asumido grandes sacrificios. No es nuestra Organizacin la que les he arrebatado el derecho de ser madres, sino la guerra que nos han impuesto los que detentan el poder. Por respeto a las vctimas de este conflicto, exigimos de la Fiscala, la Inteligencia Militar, la Defensora y los medios de comunicacin, seriedad y tica en sus investigaciones. La paz no se construye sobre calumnias, se cimenta en la verdad.

Nuestra decisin de lucha es inquebrantable. Como lo hemos hecho en la guerra, anhelamos maana, junto a las mujeres y a todo el pueblo colombiano, construir la paz estable y duradera con justicia social que posibilite la reconciliacin nacional.


URL Corto: http://goo.gl/YupbiF



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