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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2016

Restauracin o estancamiento?

Jos Fortique
Rebelin


Al examinar la historia de Amrica Latina y el Caribe, encontramos que las formas de gobierno instaladas dependen tambin de la dinmica exgena. As, en los aos de la Guerra Fra, cuando la contencin del comunismo era la base de la poltica exterior de los Estados Unidos, la dictadura militar se convirti en la norma. La democracia representativa se consolid bajo la alternancia de las lites en el poder. En teora, la democracia liberal estaba sustentada en un ciclo virtuoso de opciones.

Para diagnosticar la salud de la democracia en Amrica Latina y el Caribe es necesario revisar las estadsticas sobre la desigualdad. La democracia liberal basada en consensos se caracteriz por un fuerte elitismo. La legitimidad obtenida por un sistema monocromtico de partidos termin desgastndose. Lo poltico, como complejidad, no poda ser ordenado siguiendo la reproduccin del capital en las mismas condiciones del centro y dependi de la captacin de las renta en base a los recursos naturales. Esta clase dominante edific modelos de Estados altamente dependientes del capital transnacional, codificados bajo la exigencia del mercado.

La alineacin a inicios del Siglo XXI de un bloque de pases gobernados por corrientes de izquierda permiti visualizar las deficiencias de la democracia representativa. En base a la tradicin liberal, este nuevo contrato social se materializ invocando el poder constituyente en Bolivia, Ecuador y Venezuela. El sufragio se convirti en el instrumento, permitiendo la conquista de nuevos derechos para incluir a las mayoras invisibles. A este oleada se suman las iniciativas de integracin regional, la reconexin con Cuba y la recuperacin de los recursos naturales; una etapa que marc distancia con el experimento neoliberal de la dcada precedente.

Sin embargo, estos cambios no incluyeron a todos los pases por igual. Los gobiernos conservadores devinieron en pragmticos en su relacin con los vecinos, mientras la disputa de los Estados Unidos por la hegemona se traslad al hemisferio. Las inversiones de China, la presencia de Irn o Rusia, consolidaron el marco de la multipolaridad. El boom en los precios de las materias primas permiti a los gobiernos progresistas aumentar la redistribucin de la riqueza. Pero en el fondo, la dependencia econmica no logr ser resuelta y el cambio de acreedores no implic una alteracin de las reglas del juego basadas en el capitalismo.

La economa se convirti en el Taln de Aquiles para los gobiernos de Venezuela y Argentina, agobiados por la presin inflacionaria, el control cambiario y el fantasma de la recesin. El impacto es evidente con la derrota electoral (2015) de las alianzas de izquierda en ambos pases. La restauracin se consolida? El discurso de los sectores conservadores vara poco a la hora de leer la crisis econmica, escondiendo del debate pblico los programas de gobierno a ejecutar. Las medidas de Macri ilustran un camino lleno de devaluaciones, reduccin de inversin social y desmantelamiento jurdico para garantizar las privatizaciones; adicional al retorno del FMI.

La desaceleracin de la economa mundial o la guerra de precios en los hidrocarburos han tenido su impacto directo en las economas locales. Lo que Maduro denomina guerra econmica no es otra cosa que la naturaleza espasmdica del capitalismo rentstico. La crisis no es slo regional, la capacidad de gestionar alternativas no depende de polticas de austeridad como proponen los sectores conservadores, que exponen el gasto pblico como blanco para la crtica. El estancamiento de los gobiernos progresistas (Zibechi) en Amrica Latina no se puede leer slo en indicadores econmicos, han hecho lastre del mismo modo la ineficiencia y la corrupcin.

El sostenimiento de la gobernabilidad ha dado pasos a coaliciones donde el reformismo cierra el camino a las alternativas anticapitalistas. La movilizacin de los pueblos por una vida digna no se detendr ante la restauracin conservadora; no obstante, se complica. Es preciso evocar el manifest zapatista, cuando afirma que la palabra que vino desde el fondo de la historia y de la tierra ya no podr ser arrancada por la soberbia del poder.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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