Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2016

Tras la falsa paz vienen por todo!

Fernando Dorado
Rebelin


La terminacin del conflicto armado en Colombia solo tiene de positivo que finalmente nos sacamos de encima la pesada carga de la falsa lucha armada revolucionaria.

Podremos si lo queremos, luchar con ms claridad, con verdadera organizacin popular, nosotros mismos, sin ilusiones vanas, sin salvadores supremos. Lo cual es algo muy importante.

Lo dems, lo que nos quieren vender al lado de del pacto gobierno-FARC, es una falacia que hay que desenmascarar y denunciar.

Las FARC, para ocultar su derrota, quieren presentar ese hecho como un gran triunfo, pero no hay tal.

Ser la paz ms perrata que podamos imaginar, la paz neoliberal, con la que siempre so la oligarqua y el imperio.

Todo est armado para clavarnos sin dolor, la segunda fase de neoliberalismo que empieza por la apropiacin masiva de territorios y tierras de la Orinoqua y otras regiones. Y van por todo, todo todito!

Los proyectos de expansin del gran capital en Colombia son de enormes dimensiones. La expulsin de millones de personas campesinos mestizos, afros e indgenas del campo, les ha preparado condiciones para repetir la experiencia del sudoeste asitico.

Los planes de inversin en infraestructura, turismo, apropiacin del mercado interno, nuevas reas mineras, nuevos puertos, maquilas de nuevo tipo aprovechando las zonas francas, aprovechamiento de nuestra biodiversidad, son de una monumental magnitud.

Colombia ya es la tercera economa de la regin y est a la cabeza de la Alianza del Pacfico. Su situacin estratgica, la corrupcin y cobarda de la casta poltica, la debilidad de sus instituciones slo soportadas en la fuerza de un ejrcito descomunal y de un aparato judicial comprable, que sern la garanta para sus negocios, hacen de este pas el paraso para sus inversiones que estaban buscando.

Adems, la languidez estructural de una izquierda domesticada por la paz, que cargar en el mediano plazo con los errores polticos de la guerrilla y con las derrotas de los experimentos progresistas ocurridos en su vecindad, ofrecen condiciones inmejorables a los grandes inversionistas capitalistas que llegarn no slo de EE.UU., Europa, China, Rusia, India, Brasil sino de todos los rincones del mundo. No los asusta nada.

Ser conscientes de ese hecho, tenerlo todo bien claro, estar de acuerdo con la finalizacin negociada del conflicto armado pero, a la vez, denunciar que no es ninguna paz, ni mucho menos una reconciliacin, sino otra forma de la guerra del gran capital contra los desposedos, los proletarios, los trabajadores, el pueblo en general, es clave.

De la cola de esa paz perrata se colgarn muchos militantes progresistas y de izquierda, muchos de ellos preparados por numerosas ONGs para ponerle adornos a esa falsa paz, para ayudar a engaar al pueblo y ganarse unos dlares. Ya lo hacen muchos de ellos. Qu tristeza!


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter