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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2005

Las oportunistas compaas extranjeras han invertido en plantas contaminantes de produccin energtica con petrleo para conseguir una tasa del mercado energtico de la regin
Las huelgas en Centroamrica y la crisis de la energa

Toni Solo
Znet/Central America &Caribbean

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


En Centroamrica la implacable tendencia a la subida del precio del petrleo est provocando una crisis en el sistema de produccin elctrica de la regin que depende del petrleo. Panam, Nicaragua y Honduras son los pases de la zona ms subordinados a la importacin de combustible. Ms del 70 % de sus necesidades de energa dependen del petrleo, en su mayor parte importado de Mjico y Venezuela. Slo Costa Rica se ha esforzado para no depender energticamente de l. Ms del 80 % de la energa que produce su compaa estatal de electricidad es origen hidroelctrico.

La corriente neo-liberal de privatizaciones de los 90 ha ocasionado las previsibles pocas inversiones a largo plazo en energas renovables de origen geotrmico o elico. Las oportunistas compaas extranjeras han invertido en plantas contaminantes de produccin energtica con petrleo para conseguir una tasa del mercado energtico de la regin. Una idntica aproximacin a corto plazo a las necesidades de transporte de la zona ha enfatizado la construccin de infraestructuras de carreteras hasta el punto de excluir de hecho cualquier otra opcin. Una tpica y miope decisin del gobierno de Chamorro en Nicaragua en los aos 90 fue la de clausurar la va ferroviaria que una la capital del pas con la costa del Pacfico y con el Lago Nicaragua en Granada.

Con la tendencia al alza de los precios del petrleo, el fracaso del libre mercado para satisfacer la necesidades fundamentales de energa y transporte de la gente se hace ms evidente casi semana a semana. Pero las implicaciones a largo plazo de esta crucial realidad econmica todava tienen que dar al traste con gobiernos sin esperanza que intentar seguir a base de fe creyendo en la ideologa del libre mercado. Han empezado con retraso a coquetear con algunas iniciativas sobre energas renovables como la energa elica para la electricidad, o el etanol como carburante derivado de la caa de azcar para el transporte, pero la aritmtica presupuestaria de las importaciones de petrleo ya se ha vengado de la mayor parte de la regin.

La huelga en Honduras

El 6 de septiembre el transporte pblico de la capital hondurea, Tegucigalpa, par durante dos das cuando los conductores de taxi y los propietarios de autobuses fueron a la huelga como protesta a la subida del 19,7% en el precio de los carburantes impuesta por el Gobierno. El Gobierno adujo que el aumento se deba a los daos producidos por el Katrina en las infraestructuras petroleras y portuarias de la costa del Golfo estadounidense. La mayora de la gente en Honduras crey que se trataba de un desvergonzado aprovechamiento de las compaas petroleras protegidas por altos funcionarios del gobierno hondureo. El peridico diario de mbito nacional, El Heraldo, inform de que cerca del 70% de las oficinas y empresas cerraron durante la huelga.

El mircoles por la noche, la Asamblea Nacional discuti la adopcin de medidas para anular el aumento de precios, decisin votada al final de aquella sesin nocturna. As que la vida de pronto volvi a la normalidad el jueves por la maana. Pero la huelga relmpago fue un recordatorio contundente para los gobiernos de la regin de que ms de quince aos de poltica neoliberal haban dejado a la gente corriente sin margen para absorber los aumentos de precios en sus necesidades esenciales. La huelga evocaba las violentas protestas del ao anterior en la capital nicaragense, Managua, provocadas por un pequeo aumento de las tarifas de autobuses.

La razn de que los taxistas y propietarios de autobuses hondureos fueran a la huelga fue el que ellos saban que sus clientes no podan abordar una aumento de los gastos de transporte. La aritmtica no miente. Una familia media constituida por dos adultos que trabajan, con dos nios en edad escolar, normalmente tienen unos ingresos totales de 200 dlares ms o menos al mes. Esa familia tiene que pagar diez billetes de autobs diarios para ir y volver a la escuela y al trabajo. Para ellos, un aumento de slo 0,05 cntimos de dlar en billetes de autobs supone un extra de 0,50 cntimos diarios en gastos de transporte, es decir 12 dlares extras mensuales en transporte. As que los mrgenes de los medios de vida de la gente son extremadamente pequeos.

Implicaciones ms amplias

Habida cuenta de esas realidades, las continuadas tendencias alcistas del precio internacional del petrleo implican subidas repentinas en el coste de vida de la gente, a travs del transporte y de la electricidad. La tendencia tambin supone el aumento indirecto de los precios ya que las empresas de todo tipo intentan mantener sus mrgenes de beneficios. Los Gobiernos de la regin estn, normalmente, formados por oportunistas comprometidos en obedecer los deseos del gobierno de Estados Unidos. Una respuesta a medio plazo a la crisis, obviamente, sera conseguir acuerdos preferenciales con Venezuela -el fantasma de Estados Unidos-, similares a los acuerdos Petrocaribe entre Venezuela y sus vecinos caribeos.

El deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela hace que semejante acercamiento resulte difcil para los aliados de EE.UU. en la regin (Aunque en este contexto merece mencionarse que Cuba tiene centenares de mdicos trabajando en Honduras, donde se ocupan de las zonas rurales que los mdicos hondureos no quieren atender). Es innegable que Estados Unidos puede ofrecer a sus aliados de Centroamrica poca ayuda en sus costes energticos. Venezuela, s puede, y los gobiernos regionales puede que empiecen a explotar esa contradiccin habida cuenta de que el radical fracaso de la poltica del contra productivo libre mercado deja a la gran mayora de sus gentes cada vez ms dispuestas a rebelarse en defensa de sus niveles bsicos de vida.

Otro de los pequeos impactos de la incesante subida de los precios del petrleo es que pondr de relieve para la mayora de las gentes de la regin las desventajas y la irrelevancia del Acuerdo de Libre Comercio Centroamericano (CAFTA, en ingls) y las grandes lneas de las infraestructuras regionales como el Plan Puebla Panam. El CAFTA y el Plan Puebla Panam se basaban en un aumento de la urbanizacin y en los bajos costes de la energa. La respuesta pblica racional al aumento de los costes de la energa se opondr a las grandes concentraciones de gente en enormes centros urbanos y tender a promover actividades econmicas sostenibles, pequeas y medianas consumidoras de energa en ciudades pequeas y zonas rurales.

Huelgas y cortes de electricidad en Nicaragua.

Nadie realmente ha calculado las consecuencias polticas que se derivan del conflicto entre la desacreditada y falsa ideologa del libre mercado y la obvia realidad econmica y medioambiental. Los movimientos regionales de oposicin de izquierdas parecen incapaces de reconocer la profundidad de los cambios ya experimentados. Sin embargo, es probable que se beneficien polticamente de su histrica solidaridad con los obreros urbanos y rurales y con sus familias. Evidentemente, su identificacin tradicional de clase les proporciona los elementos para conseguir un acuerdo viable social y polticamente que no sera posible para las oligarquas locales.

En la actualidad, Nicaragua ofrece un ejemplo claro de ello. Los das 20 y 21 de septiembre, la capital, Managua, se vio sacudida por una huelga de trabajadores del transporte como a principios de ao. Pero la ltima huelga tuvo lugar en el contexto de los cortes de electricidad originados por la incapacidad de multinacional espaola Unin Fenosa de pagar a las compaas generadoras de la energa, a sus proveedores. Unin Fenosa responsabiliz al Gobierno, alegando que necesitaba aumentar los precios para continuar en Nicaragua. El Gobierno responsabiliza a la Asamblea Nacional por negarse a ratificar los decretos presidenciales autorizando la subida. La oposicin sandinista ha tratado de equilibrar la defensa del nivel medio de vida de la gente con medidas viables para mantener el alumbrado y la refrigeracin y el funcionamiento de los autobuses.

La crisis energtica en Nicaragua ha coincidido con la continua crisis poltica del pas. Paradjicamente, la confusin resultante ha hecho aflorar con claridad los ms amplios conflictos a los que se enfrenta la regin. A quin beneficia el Gobierno?, a la mayora pobre o a las corporaciones extranjeras y a la minora rica? Quin dirige la poltica pblica?, la embajada de Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales o los gobiernos soberanos que representan los intereses de sus pueblos? La crisis energtica va a presionar en las estructuras polticas de la regin de forma sin precedentes desde el final del abierto conflicto armado de principios de los 90.

Esas estructuras es improbable que sobrevivan sin cambio a la presin de la crisis energtica que se est desarrollando, aunque las elecciones de este ao en Honduras no cabe duda de que seguirn el habitual formato del teatro de marionetas, carente de sentido. Por contraste, las elecciones del prximo ao en Nicaragua deberan tener una mayor relevancia regional. Los diplomticos estadounidenses y los polticos estn ya implicndose en implacables chantajes intervencionistas para minar el apoyo a los sandinistas. Las elecciones en Nicaragua sern un smbolo de si la mayora pobre est dispuesta o no a sufrir indefinidamente la pobreza ms extrema por miedo a las represalias del Gobierno estadounidense.

25 de septiembre de 2005
http://www.zmag.org/content/print_article.cfm?itemID=8809&sectionID=54



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