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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2016

Antesala de un referndum histrico

Juan Manuel Karg
Rebelin


El prximo 21 de febrero Bolivia asistir a las urnas para definir si permite una nueva repostulacin de Evo Morales Ayma, una vez que finalice su actual perodo presidencial. Es decir: un s en las urnas lo habilitara a competir en 2019, y no de forma indefinida, como pretenden mostrar, con mala intencin, determinados medios de comunicacin hegemnicos del continente. Cul es el contexto, local y regional, de esta decisiva eleccin? Por qu el factor econmico puede ser decisivo para el referndum? Qu carta jugar la oposicin, acostumbrada a perder frente al evismo?

Evo Morales ha orientado el inicio de su campaa a mostrar los logros de su gestin, principalmente en las variables macroeconmicas del pas, de las ms estables del continente, y a difundir lo que ser el Plan de Desarrollo Econmico Social que busca implementar entre el ao prximo y cinco aos venideros, con fuertes inversiones en servicios bsicos y comunicaciones. La derecha boliviana, en tanto, solo orienta a regionalizar la eleccin, visto y considerando los recientes triunfos de agrupamientos conservadores en Argentina -presidenciales- y Venezuela -parlamentarias-. Estas son, a esta hora, las dos estrategias en relacin al histrico referndum que Bolivia afrontar el prximo 21 de febrero.

"Aunque no aprueben finalmente nuestra reeleccin, no importa. Hicimos historia gracias al pueblo boliviano asegur Morales, buscando mostrarse alivianado frente a un panorama regional que comienza a complejizarse para las fuerzas progresistas, nacional-populares y de la izquierda. El antecedente directo sobre su figura es un contundente 61.3% de apoyo en las elecciones presidenciales de 2014, pero a la vez hay que decir que 2015 signific la primera gran derrota del MAS en su histrico bastin, El Alto, donde triunf Soledad Chapetn. Por ende, Morales trata de no subestimar los comicios, analizando todas las variables desplegadas alrededor de la eleccin. La ltima encuesta de 2015 le brind confianza: el 65% de los bolivianos aprueba su gestin, de acuerdo a la consultora Tal Cual y a la Red ATB, y slo un 32% la desaprueba, con un 3% de indecisos. Por ello, el reciente hasta la Embajada de EEUU sabe que vamos a ganar repetido en los estudios de Bolivia TV expresa que, si bien mantiene cierta cautela, sabe que su fuerte siempre fueron las urnas.

En este punto es interesante retomar algunas ideas planteadas por el vicepresidente lvaro Garca Linera, en una reciente entrevista con el periodista Vctor Hugo Morales. All Linera sentenci con claridad que la clave de la izquierda latinoamericana se juega ante todo en la economa. En la capacidad de plantear, de defender, de conquistar, de proponer a su pas, a su pueblo, un modelo de economa distinta a la neoliberal. Y un modelo de economa que sea sostenible a largo plazo. Algo similar haba explicado en su exposicin ante el ELAP (Encuentro Latinoamericano Progresista) de Quito, cuando alertando sobre una fase de estancamiento extremadamente peligrosa de la izquierda regional, manifest que cuando estamos en la oposicin, lo esencial consiste en producir ideas que generen esperanza y encarnarlas. Una vez en el poder, todo eso sigue siendo necesario, pero tambin hay que mostrarse capaz de gestionar la economa. La respuesta de los revolucionarios latinoamericanos a este desafo va a determinar su destino.

Indudablemente la ponderacin de las variables econmicas tendr un rol destacado en la campaa que ya se inicia en Bolivia. Esa es una fortaleza para el presidente, quien instala la idea de estabilidad como primordial para el futuro boliviano. Adems, la lucha que Morales emprendi en torno a la salida al mar para Bolivia -litigio que se encuentra en La Haya, quien ha aceptado la demanda- es vista por analistas e intelectuales como otro de los puntos fuertes del actual presidente boliviano. Se trata, ni ms ni menos, que del liderazgo ms importante que ha tenido el pas andino en toda su historia: meses atrs super a Andrs de Santa Cruz (9 aos y casi 9 meses) como el presidente que ms tiempo ocup en el Palacio Quemado.

Para la oposicin el desafo es grande: no slo corre con desventaja en las encuestas, sino tambin en trminos de representatividad, a tal punto que el principal promotor del No es un perro llamado Petardo y no Samuel Doria Medina o Tuto Quiroga, ex candidatos presidenciales con baja imagen positiva en el pas. Por ello slo les queda apelar al efecto rebote tras las elecciones en Argentina y Venezuela, que por primera vez en muchos aos legitimaron en las urnas a la derecha regional. Suceder lo mismo en Bolivia? Alcanzar la ola de la derecha, si es que puede llamarse as, para evitar un nuevo triunfo de Evo? Falta para la respuesta. De momento, inicia la campaa electoral para el mes y medio que resta a los comicios.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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