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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2016

Paraguay
La divisin colorada puede llevar nuevamente a un triunfo opositor como en el 2008

Bernardo Coronel
Rebelin


La divisin del partido colorado y la unidad de la oposicin llevan al triunfo de los ltimos irreductiblemente. Pero si los colorados llegan unidos a unas elecciones ganan inequvocamente aunque la oposicin este unida. En 1998 la oposicin se articul bajo la alianza Lano-Filizzola, pero gan el partido colorado que estructur una slida unidad con la dupla Cubas-Argaa. En el 2008 los colorados llegaban a las elecciones impulsando la candidatura de Blanca Ovelar, pero fragmentado tras las internas que convirti a Castiglioni en un adversario. Esas elecciones fueron ganadas por Fernando Lugo que logr aglutinar a todas las fuerzas opositoras en un proyecto comn.

Hoy el partido colorado est experimentado la peor divisin de la era Cartes, y este trata de armar un equipo poltico con sus imberbes chicagos boy Sergio Pea, Gustavo Leite, Roberto Moreno y Lpez Moreira, con el apoyo del anmico grupo samanieguista. Los otros, los polticos de raza, los marginados del nuevo rumbo, estn preparando su artillera ms pesada. Galaverna, Velzquez, Castiglioni, Baqueta, Marito y Duarte Frutos, por citar algunos, calibran sus misiles apuntando las internas del 2017. Las posiciones estn encontradas en la ANR: por un lado, el neoliberalismo cartista que no logra levantar cabeza, y por el otro el conservadurismo nacionalista representado por los polticos de rancia tradicin.

Si Cartes quiere seguir contando con el apoyo imperial debe cumplir la receta neoliberal fondomonetarista. Si los caudillos pretenden lograr la adhesin de las bases coloradas, visceralmente antiliberales, debern construir un discurso nacionalista antioligrquico, ya probado eficazmente por Duarte Frutos en el 2003. La divisin est sellada, los colorados llegarn al 2018 sin posibilidades de unidad. Las bases coloradas probaron con Cartes y erraron, y no van errar una vez ms. No hay gato que meta la mano en el fuego dos veces aunque le ofrezcan la fortuna del narcotrfico.

Para la oposicin la mesa est servida como en el 2008, ahora slo le toca hacer su trabajo y los colorados probablemente volvern a la llanura.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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