Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2016

Jos Mart y su correspondencia epistolar: odas a la amistad, al periodismo y a la independencia de Amrica Latina

Salim Lamrani
Centro de Estudios Martianos


Introduccin

La correspondencia epistolar representa una parte sustancial de la inmensa obra de Jos Mart, que a menudo privilegi este tipo de comunicacin caracterstico de su poca. El Apstol cubano intercambi as, a lo largo de su vida, centenas de cartas y esta abundante correspondencia se explica, entre otros, por el hecho de que pas una gran parte de su vida en el exilio, lejos de los suyos y de sus seres queridos. La mayor parte del contenido epistolar es de orden poltico, pero tambin hay correos ms personales, ms ntimos, en los cuales expresa sus sentimientos amistosos.

La amistad es importante para Jos Mart. En una entrevista con un periodista estadounidense confiaba lo siguiente: Si me preguntan cul es la palabra ms bella, dir que es patria; y si me preguntan por otra, casi tan bella como patria, dir amistad. [1] Pues para todas las penas, la amistad es remedio seguro. [2] El patriota cubano intercambiara as una slida correspondencia con el mexicano Manuel Mercado, su confidente y mejor amigo, su apoyo moral en los momentos difciles, con el cual mantendra un fuerte lazo fraternal y a quien dedicara versos poticos. [3]

As, dos cartas dirigidas a Mercado en 1884 y 1889 son reveladoras del estado de nimo de Jos Mart, de sus momentos de debilidad y de sus vicisitudes cotidianas. Del mismo modo otras cuatro cartas enviadas respectivamente a Valero Pujol, director del peridico El Progreso de Guatemala, Fausto Teodoro de Aldrey, director del peridico La Opinin Nacional de Caracas, Bartolom Mitre y Vedia, director del peridico La Nacin de Buenos Aires, al director del diario La Repblica de Honduras, ilustran la rica y abundante colaboracin periodstica del Apstol. Por fin, los correos a Roque Senz Pea, representante de Argentina en la Conferencia de Washington, Po Vquez, director del peridico El Heraldo de Costa Rica, y Federico Henrquez y Carvajal, ardiente defensor de la emancipacin de Cuba, arrojan una luz sobre la dedicacin constante del cubano a la libertad de Amrica Latina.

Manuel Mercado

Una amistad de ms de veinte aos uni a Manuel Mercado, abogado mexicano, a Jos Mart. Manuel Mercado conoci al patriota cubano el 10 de febrero de 1875 cuando se lleg a Mxico. Ambos intercambiaron una correspondencia variada de ms de 140 cartas entre 1875 y 1895. Mart abord tanto los problemas polticos del continente como temas ms personales. Prueba de esta indefectible amistad, la ltima carta que redactara Mart en vsperas de su muerte el 18 de mayo de 1895, la dirigira a su hermano muy querido, el ms querido. [4]

Resulta interesante analizar la carta del 13 de noviembre de 1884 que el Maestro escribi a Mercado desde Nueva York. Jos Mart expresa su estado de nimo a su confidente y amigo y le hace partcipe a la vez de sus proyectos y de sus dificultades econmicas. La misin de su vida sigue siendo la independencia de Cuba, sobre todo tras el fracaso de la primera guerra de liberacin entre 1868 y 1878, por la cual se entrega cuerpo y alma en detrimento de su existencia personal. Mart evoca los lmites financieros a los cuales se enfrenta en su bsqueda de los recursos necesarios para la consolidacin del proyecto patritico. Sabe que la lucha ser desesperada y larga. La causa de la libertad devora sus escasos ingresos y, leal a sus principios, su conciencia lo oblig a renunciar al cargo de cnsul interino de la Repblica Oriental de Uruguay su nico modo de vivir, por la amistad de Montevideo con Espaa, la opresora de Cuba. [5]

Relata a su hermano mexicano su encuentro con Mximo Gmez y Antonio Maceo, los dos principales lderes, valientes y puros, del movimiento independentista cubano. La reunin es tempestuosa y Jos Mart se opone a los dos jefes, que desean emprender la batalla por la emancipacin de la isla rpidamente. El exilado cubano estima, con razn, que no estn reunidas las condiciones para librarse del yugo espaol. Para l est fuera de cuestin emprender una campaa incompleta y funesta si no cambia de espritu. Hace falta primero federar a las fuerzas patriticas en una misma estructura para conseguir la unidad necesaria para la victoria de la causa de la libertad. Del mismo modo es imprescindible echar las bases de la futura repblica antes de lanzar la epopeya revolucionaria, con el fin de evitar que la independencia desemboque en una nueva autocracia. [6]

Su opinin respecto a los dos patriotas cubanos es severa y expresa sus reservas: A qu echar abajo la tirana ajena para poner en su lugar, con todos los prestigios del triunfo, la propia? Mart acusa a Maceo y a Gmez de querer hacer de la guerra de independencia una empresa propia y lamenta la desdeosa insolencia de los dos veteranos respecto a l, cuando dedica todos sus esfuerzos desde hace aos a la empresa revolucionaria, al servicio de mi patria. [7]

En esta misiva, Mart solicita la ayuda de su amigo Mercado para que le consiga una colaboracin periodstica semanal en el Diario Oficial de Mxico sobre los asuntos estadounidenses, lo que le permitira asegurar su subsistencia y la de su familia. Su contrato con el peridico Sun, en el cual escribe en francs, no le alcanza para hacer frente a los gastos diarios. El exilado cubano propone tambin a Mercado lanzar una revista mensual desde Nueva York que tratara de poltica, economa, literatura y arte, y que se distribuira con una decena de diarios latinoamericanos. Para ello pide una retribucin mensual de 120 dlares, sin lograr ocultar su sentimiento de malestar: No ve que me debe estar dando vergenza hablarle de esto? Para sobrevivir, Mart se ve obligado a realizar una actividad comercial que le provoca disgusto. Para enfatizar la urgencia de la situacin, termina su carta con un implorante aydeme. [8]

Esta carta a su amigo mexicano es doblemente interesante. Ilustra primero el profundo desacuerdo poltico de Jos Mart con Antonio Maceo y Mximo Gmez sobre la estrategia a adoptar para poner fin al colonialismo espaol y edificar una patria soberana. Por otra parte, este intercambio epistolar muestra la dura vida cotidiana del exilado cubano en Nueva York, confrontado a regulares vicisitudes al punto de que no logra asegurar su propia subsistencia ni la de sus seres queridos.

Otra carta a Manuel Mercado de diciembre de 1889 muestra hasta qu punto el amigo mexicano es el verdadero confidente de Mart. Por qu no he de hablarle ms que de m en mis cartas?, pregunta el cubano. El patriota se disculpa por la escasez de los intercambios epistolares. Se dedica por completo a la defensa de sus ideas queridas y de sus deberes pblicos. Slo tiene una cosa en mente: mi tierra y mis otras tierras americanas. El ao es importante ya que Mart participa como delegado en la Conferencia Panamericana de Washington y pronuncia su famoso discurso Madre Amrica. Ya no hay tiempo para escribir a la madre enojada, o al hermano ejemplar, o al generoso hermano literario, o a los entusiastas amigos. Pero en cuanto coge la pluma no puede dejar de hablar de su propia persona, como si desease satisfacer esa irreprimible necesidad de confesin. [9]

Mart informa al amigo mexicano de que dedica toda su energa y sus limitados recursos a luchar contra la la poltica de intriga y divisin que lleva Estados Unidos con dao general de nuestra Amrica. Qu esfuerzos para hacerles entender que Mxico no es su enemigo, sino en cuanto ellos se presten a ser aliados de los enemigos de Mxico!, lamenta el cubano. Quiero libre a mi tierra y a mi Amrica libre. [10]

La amistad profunda y sincera fue el vector de la relacin entre Jos Mart y Manuel Mercado. El cubano encontr en el mexicano al asesor precioso, al confidente fiable y al hermano que siempre quiso tener.

Colaboraciones periodsticas

Jos Mart desarroll a lo largo de su vida una intensa actividad periodstica y colabor en muchos diarios y revistas. Esta relacin profesional tambin se transform en relacin amistosa con los directores de los peridicos que publicaron sus trabajos. Las cartas intercambiadas con ellos tienen a la vez un contenido profesional y, a veces, un lado ms ntimo.

En una carta a Valero Pujol, director del peridico El Progreso de Guatemala, del 27 de noviembre de 1877, Mart expresa su agradecimiento por la publicacin de un artculo elogioso sobre el discurso que pronunci el 15 de septiembre de 1877 por la conmemoracin de la independencia de Guatemala. En efecto, Mart haba rendido homenaje a la nacin centroamericana que ofreca al exilado perseguido una generosa hospitalidad: Cant a la Guatemala laboriosa [].Cant una estrofa del canto americano. [11]

No obstante Mart rechaza la crtica que aparece al final del artculo y recuerda algunos hechos. En su discurso vibrante pero sin concesiones, el Maestro defendi la causa indgena, recordando que los pueblos precolombinos constituan el alma de la patria guatemalteca: Volv los ojos hacia los pobres indios, tan aptos para todo y tan destituidos de todo, herederos de artistas y maestros, de los trabajadores de estatuas, de los creadores de tablas astronmicas, de la gran Xelah, de la valerosa Utatln. [12]

El cubano defendi esta Amrica fabulosa, denunciando las rencillas personales, fronteras imposibles, mezquinas divisiones, que constituyen obstculos al progreso humano y a la unin continental. Ensalzando a la trabajadora Guatemala, y excitndola a su auge y podero, habr obrado contra ella? Rogando a una hermana que sea prspera habr obrado en mal de la familia?. He aqu las respuestas interrogativas de Mart a sus detractores. No vive para brindar alabanzas halageas, sino para decir la verdad: Un hombre nace para vencer, no para halagar. La pasin explica su vehemencia y slo lo mueve el amor que siente por Guatemala. [13]

El orador concluye su carta con ardor:

Estoy orgulloso, ciertamente, de mi amor a los hombres, de mi apasionado afecto a todas estas tierras, preparadas a comn destino por iguales y cruentos dolores. Para ellas trabajo, y les hablar siempre con el entusiasmo y la rudeza [] de un hijo amantsimo, que no quiere que sus amigos llamen a la energa necesaria, inoportunidad; a las resistencias sordas, circunstancias.

Vivir humilde, trabajar mucho, engrandecer a Amrica, estudiar sus fuerzas y revelrselas, pagar a los pueblos el bien que me hacen: ste es mi oficio. Nada me abatir; nadie me lo impedir. Si tengo sangre ardiente, no me lo reproche U., que tiene sangre aragonesa.

Ud. me ha hecho mucho bien: hgame an ms. No diga U. de m, que eso vale poco: Escribi bien, habl bien. Diga U., en vez de esto: Es un corazn sincero, es un hombre ardiente, es un hombre honrado. [14]

Decir la verdad, sin hipocresa, a los seres estimados y para quienes uno desea lo mejor. Tal es la concepcin de la amistad de Jos Mart.

En una carta de despedida a su amigo Fausto Teodoro de Aldrey, director del diario La Opinin Nacional de Caracas, del 27 de julio de 1881, Jos Mart le anuncia la inminencia de su salida de Venezuela para Nueva York y le expresa en trminos clidos su amistad y gratitud. Su apego a la tierra de Bolvar donde vivi varios meses es sincero. Se lleva las tiernas muestras de afecto que recibi, los hidalgos corazones y los ideales enrgicos. Mart se reivindica hijo de Venezuela e hijo de Amrica, dispuesto a servir la causa de la emancipacin. Informa tambin a Aldrey de que deja de aparecer su Revista Venezolana y se despide con hermoso homenaje: A este noble pas, urna de glorias; a sus hijos, que me han agasajado como a hermano; a Ud., lujoso de bondades para conmigo, enva, con agradecimiento y con tristeza, su humilde adis Jos Mart . [15]

En otra misiva a Bartolom Mitre y Vedia, director del peridico La Nacin de Buenos Aires, del 19 de diciembre de 1882, Mart expresa su alegra al recibir la correspondencia de sus amigos, sobre todo cuando una comunidad de ideales y pensamientos une a las personas. [16]

El cubano responde positivamente a una propuesta de colaboracin mensual en el diario argentino. A partir de enero de 1883 mandar sus crnicas sobre Estados Unidos desde Nueva York, pero usar su pluma para emitir crticas constructivas: Suelo ser caluroso en la alabanza []. Cuando haya cosas censurables, ellas se censurarn por s mismas. Lamenta por ejemplo este amor exclusivo, vehemente y desasosegado de la fortuna material, que corrompe las sociedades de Amrica. [17]

Mart aprovecha la carta para revelar detalles ms ntimos. As, confiesa que no ha visto a su mujer y a su hijo desde hace dos aos hasta su visita de diciembre de 1882. Mart resulta perturbado por esa ausencia familiar y afectiva, as como por su aclimatacin difcil a la ciudad de Nueva York que le han quitado el sosiego de espritu y claridad de mente necesarios para escribir con honradez y serenidad cosas que han de leer gentes sensatas. Tambin le hace partcipe de sus aprietos econmicos ya que apenas dispone del papel necesario para redactar la carta. [18]

Por otra parte, en una carta del 8 de julio de 1886 al director de La Repblica de Honduras, Jos Mart lo informa de que redactar peridicamente para el diario una revista sobre la vida en Estados Unidos que sera de inters para la nacin centroamericana. La cultura no ha tenido todava tiempo de distribuirse en la masa con la abundancia necesaria, apunta el cubano. Es necesario brindarla a nuestros pobres pueblos nuevos, bautizados en la ignorancia y en el odio. [19]

Jos Mart denuncia tambin las resistencias de los privilegios, las acumulaciones de poder en los caudillos populares, el desdichado servimiento de los hombres cultos, las mismas guerras frecuentes que llevan a Amrica Latina a la ruina y al deshonor. Al contrario es preciso sustituir ello por la fe en nuestras fuerzas propias, el conocimiento de nuestras necesidades verdaderas, el desdn de los combates intiles, y las virtudes de los trabajadores. [20]

Mart, respetando las conveniencias, alaba el camino escogido por Honduras aunque peque de exageracin: Ac en Nueva York, por ejemplo, apenas hay pas hispanoamericano que est ante el pblico con ms gallarda que Honduras. Apunta con placer evidente que ese pas, cuyos intereses se representan en uno de los ms bellos edificios de Nueva York, suscita la apetencia de los hombres de negocios por sus riquezas naturales. El cubano concluye su misiva informando al director de que transmitir todas las noticias de inters sobre todos los aspectos de la sociedad estadounidense. [21]

Las colaboraciones periodsticas de Jos Mart dan una idea de su impresionante actividad intelectual y de su prestigio por todo el continente. Los diarios latinoamericanos ms importantes solicitaron regularmente los anlisis del patriota cubano.

La independencia de Amrica Latina

La independencia de Amrica Latina fue la obra de toda la vida de Jos Mart. La corta misiva del 10 de abril de 1890 a Roque Senz Pea, representante de Argentina en la Conferencia de Washington y futuro presidente de Argentina (1910-1914), ilustra la dedicacin constante de Mart a la libertad del continente. Es slo un ejemplo entre muchos. [22]

En una carta del 8 de julio de 1893 a Po Vquez, fundador del diario El Heraldo de Costa Rica, amigo ntimo que le tendi una mano fraterna en momentos difciles, el Maestro llama a mantener a esta Amrica nuestra. Aprovecha la ocasin para rendir tributo a Costa Rica que le abri brazos acogedores: Yo llegu ayer, insignificante e ignorado, a esta tierra que siempre defend y am, por culta y viril, por hospitalaria y trabajadora, por sagaz y por nueva. [23]

Jos Mart tambin tuvo un intercambio epistolar con el dominicano Federico Henrquez y Carvajal, gran partidario de la independencia de Cuba. Su carta ms clebre sigue siendo la enviada el 25 de marzo de 1895, el mismo da que redact el Manifiesto de Montecristi con Mximo Gmez, que echa las bases de la Segunda Guerra de Independencia. En esta carta de despedida, Mart expresa su sentimiento. En vsperas de su salida para Cuba (el 11 de abril), se muestra lcido en cuanto a los peligros: es tiempo de encarar la muerte para salvar a la patria cuajada de enemigos. Era inconcebible para el patriota cubano no participar en la guerra necesaria pues no se puede predic[ar] la necesidad de morir y no empez[ar] por poner en riesgo su vida. Mart es consciente de lo que le reserva el porvenir y no aspira a nada ms que realizar su sueo de libertad: Para m la patria, no ser nunca triunfo, sino agona y deber [].Quien piensa en s, no ama a la patria []. Mi nico deseo sera pegarme all, al ltimo tronco, al ltimo peleador: morir callado. Para m, ya es hora. Visionario, Mart sabe que el futuro de Amrica Latina, amenazada por un poderoso vecino, depende de la libertad de Cuba: Las Antillas libres salvarn la independencia de nuestra Amrica, y el honor ya dudoso y lastimado de la Amrica inglesa []. Si caigo, ser tambin por la independencia de su patria. [24]

El Apstol cubano dedic as todas sus fuerzas a dos grandes misiones durante su existencia: la libertad de Amrica latina y la realizacin del proyecto bolivariano de una unidad continental.

Conclusin

En estos intercambios epistolares a la vez polticos, profesionales y amistosos, se ve el lado humano y frgil del exilado cubano, atormentado por las dudas y las dificultades financieras, lejos de sus seres queridos, que solicita la ayuda material y sobre todo moral de Manuel Mercado, el amigo ntimo, el confidente. Cabalmente dedicado a la causa suprema de la libertad, Jos Mart atraves la vida cual un sacerdocio y el sufrimiento y la soledad marcaron el camino tortuoso de su existencia.

Se descubre tambin al periodista perspicaz, prolijo e informado, sutil observador de la sociedad estadounidense y de las sociedades latinoamericanas, que multiplica las colaboraciones en el continente, y cuyo anlisis fino e implacable es apreciado por las elites intelectuales latinoamericanas.

Se ve finalmente al Jos Mart patriota, plenamente dedicado a la causa de la independencia de Cuba y del continente latinoamericano. Clarividente en cuanto al peligro que representan las ambiciones expansionistas de Washington, obra para despertar las conciencias e impedir el desarrollo del tenebroso proyecto estadounidense.

 

Notas: 

[1] Jos Mart, Dedicatoria a Lorraine S. Brunet , Obras completas, tomo 20, p. 510.

[2] Jos Mart, Los lunes de La Liga, Patria, Nueva York, 26 de marzo de 1892.

[3] Jos Mart, Versos sencillos (XLIV).

[4] Jos Mart, Carta a Manuel Mercado , 12 de abril de 1885.

[5] Jos Mart, Carta a Manuel Mercado , 13 de noviembre de 1884, in Jos Mart, Nuestra Amrica, Biblioteca Ayacucho. http://www.bibliotecayacucho.gob.ve/fba/index.php?id=97&backPID=103&begin_at=16&tt_products=15 (sitio consultado el 20 de abril de 2015).

[6] Ibid.

[7] Ibid.

[8] Ibid.

[9] Jos Mart, Carta a Manuel Mercado , diciembre de 1889, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[10] Ibid.

[11] Jos Mart, Carta a Valero Pujol , 27 de noviembre de 1877, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[12] Ibid.

[13] Ibid.

[14] Ibid.

[15] Jos Mart, Carta a Fausto Teodoro de Aldrey , 27 de julio de 1881, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[16] Jos Mart, Carta a Bartolom Mitre y Vedia ,19 de diciembre de 1882, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[17] Ibid.

[18] Ibid.

[19] Jos Mart, Carta al Director de La Repblica , 8 de julio de 1886, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[20] Ibid.

[21] Ibid.

[22] Jos Mart, Carta a Roque Senz Pea , 10 de abril de 1890, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[23] Jos Mart, Carta a Po Vquez , 8 de julio de 1893, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

[24] Jos Mart, Carta a Federico Enrquez y Carvajal , 25 de marzo de 1895, in Jos Mart, Nuestra Amrica, op. cit.

Doctor en Estudios Ibricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunin y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su ltimo libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prlogo de Eduardo Galeano. http://monthlyreview.org/books/pb4710/ Contacto: [email protected] ; [email protected] Pgina Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

Fuente: http://www.josemarti.cu/dossier/jose-marti-y-su-correspondencia-epistolar-odas-a-la-amistad-al-periodismo-y-a-la-independencia-de-america-latina/





Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter