Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2016

Chile decente: una consigna subversiva

Ricardo Candia Cares
Rebelin


Se ha construido un pas enemigo de los desposedos, castigador del hombre y la mujer de trabajo, inclemente con quienes les correspondera un descanso merecido y digno, insensible contra aquellos que se enferman, indiferentes con sus nios y olvidado de su juventud.

El egosmo sin lmites, la ambicin enferma an hace efectiva su venganza cotidiana contra un pueblo que el algn recodo de la historia se propuso torcer el destino inmutable de la pobreza y el subdesarrollo.

Diputados y senadores vendidos, arrendados o regalados a los ms poderosos han construido sus riquezas afirmados en el sufrimiento de millones. Han llegado a la poltica para enriquecerse. Y envilecerse, si ms se pudiera.

Y de paso, y aqu reside su mayor logro, han instalado el convencimiento colectivo y casi indubitable que nadie ms pude ejercer el trabajo de poltico, sino aquel ungido para el efecto.

Y que los llamados dirigentes sociales, a lo sumo, tiene la opcin de asistir a las comisiones en los que se negocian sus miserables ddivas. Lo que se nombra como pre-legislacin, no es sino una trampa en la que algunos gustan de caer una y otra vez.

La derrota, la burla y el desprecio parecieran tener efectos adictivos en cierta gente.

Por qu los estudiantes, por ejemplo, que hacen poltica en sus universidades y escuelas, eligen a sus dirigentes, generan ideas, levantan consignas, proponen caminos, exigen derechos expresan crticas y ejercen su derecho a elegir y ser elegidos lo hacen solo en el mbito de sus establecimientos?

Quin dijo que no deben o no pueden erigirse como sujetos de la poltica para disputarles en su propio medio, con sus propias armas a aquellos que han usurpado en un cuarto de siglo de ocupacin inmoral la voluntad de la gente?

Hay una obligacin detrs de todo afn de labor colectiva: hacer valer los derechos que nos asisten en tanto seres humanos. Hacer valer el poder que entrega la dignidad transformada en herramienta de lucha. Hacer valer le opcin que impone el ser libres as sea para entregar la vida por lo que nuestra moral obliga. Hacer valer la fuerza que hara temblar a los poderosos y prepotentes.

Que nadie piense, obre o decida por nosotros. Como ha sido hasta ahora, sin que muchos se indignen al extremo de sublevarse, de resistir civilmente, de llamar a la asonada legtima.

Qu debe pasar, a qu extremo hay que llegar para que estalle una rebelin de rasgos definitivos?

Existe la posibilidad que el sistema salga del fango en el que est y ofrezca una versin ms humanizada, pro gente, amistosa y solidaria? Jams.

El poder est en la suma de muchos. Y eso al parecer se ha olvidado. An se cree en los mismos que han administrado todo lo que hay con una eficiencia encomiable.

Y se olvida que en esas personas vidas de poder, cuando huelen el dinero ya no tienen vuelta atrs

Un cartel llega desde Valparaso avisando de un encuentro que busca un candidato a alcalde mediante una consulta popular. Pequeo gran paso.

Mal visto, desprestigiado, rmora burguesa para unos, debilidad socialdemcrata para otros, lo cierto es que el voto universal fue una conquista del pueblo que se logr mediante mucha pelea, persecucin, represin y muertos. No fue una concesin graciosa del poderoso.

Hoy es el arma propicia para disputarles sus cotos a los sinvergenzas.

Muchas consultas populares, eligiendo desde la chusma misma sus propios candidatos a todo, mucha bronca determinando los mejores representantes de de la gente, nacidos desde abajo, financiados peso a peso desde la rabia de la gente comn, levantando la determinacin de hacer de Chile un pas decente.

Pocas consignas tan subversivas como esta.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter