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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2016

2015: Desafos polticos para la izquierda y los movimientos sociales

Francisco Muoz Jaramillo
Rebelin


En homenaje a los 21 del arbolito

I

El hecho poltico-institucional ms importante del ao 2015 fue la aprobacin de las enmiendas constituciones realizada el da jueves 3 de diciembre. Se dio en circunstancias en que el Ecuador vivi un ao de movilizacin y resistencia social y poltica en oposicin del rgimen de correa. Se procedi a la aprobacin de las mencionadas enmiendas, por otro lado, apurando el trmite legislativo para esquivar la accin movilizadora de los movimientos sociales enfrentados a esta decisin asamblearia. Al mismo tiempo se desplego una desmedida represin en contra de los manifestantes sociales y de izquierda. Se encarcelo a algunos de ellos - en total 21- entre los que se encontraban dirigentes sociales como el presidente de la CTE y ciudadanos y ciudadanas que circulaban por el lugar. Se los juzgo de manera arbitraria - sin las suficientes evidencias - sancionndoles con la crcel por 15 das.

Fueron descalificados por parte del oficialismo acusndoles de delincuentes infiltrados. Poniendo as una nota adicional al acostumbrado calificativo de terroristas. Y se impidi a travs del juez respectivo, utilizando todo tipo de maniobras, conceder el Habeas Corpus a los detenidos. Conducta vertical, arbitraria, es decir coactiva y autoritaria del rgimen, con la que se pretendi responder a las demandas legtimas-legales y constitucionales de los movimientos sociales movilizados, y la mayora del pueblo ecuatoriano en manifiesta oposicin a la ilegitima, ilegal e inconstitucional aprobacin de las enmiendas a la constitucin efectuadas por una abrumadora e incondicional mayora oficialista.

Estas enmiendas constitucionales y su contenido sustancial se mantienen en la lnea de afianzamiento del modelo y rgimen poltico implementado por el Gobierno de Correa, en el proceso de estructuracin de la forma de estado intervencionista. Algunos de los cambios constitucionales restringen derechos y afectan la estructura del estado, motivo por el cual se demandaba su resolucin por va de consulta popular. Como tambin se advierte en dichas reformas manifestaciones para afianzar el modelo poltico. Es el caso de la reeleccin presidencial y de otras dignidades. La restriccin a la participacin popular en los gobiernos seccionales, la declaratoria de servicio pblico al derecho a la comunicacin, el lmite al proceso de definicin de la autonoma regional, entre otros.

Reformas, en consecuencia, que conducen-en lnea regresiva- a afianzar el Modelo poltico estatista que se ha implementado en estos aos a espaldas y en contra-va de la sociedad y sus organizaciones. Imponiendo de esta manera una conducta coactiva y disciplinarista que ha llevado a situaciones de devastacin social. Esta orientacin se ha evidenciado en procesos represivos como el sucedido en diciembre, por un lado, y por otro, en acciones orientadas a la divisin y sometimiento de las organizaciones sociales, como en la creacin artificiosa y manipulada de nuevas agrupaciones ligadas al oficialismo.

En efecto, la nueva centralidad del Estado, depurado ahora de movimientos sociales- Dice Zibechi [1] al referirse al caso ecuatoriano- deja paso a una gubernamentalidad centrada en la figura del presidente/caudillo, dueo del poder y del saber, que cataloga como enemigo pblico a todo aquel que se le enfrente o disienta. . Es decir en el correismo se expresa la concepcin de Smitch [2] sobre la poltica quien la concibe como enfrentamiento entre amigos enemigos. Un rgimen- como se ha definido- de corte bonapartista/cesarista, que pone por delante la representacin personal o el carisma del liderazgo y una fuerte presencia y direccin verticalista de corte populista.

. Tambin un Estado - dice el mismo autor- capaz de controlar e integrar, de infiltrar la sociedad y sus organizaciones autnomas, un Estado capilar complemento del Estado fuerte. Un Estado fuerte para garantizar la seguridad jurdica de las inversiones, bsicamente mineras. .Mientras en la primera fase del neoliberalismo era el mercado el que orientaba la acumulacin por desposesin, ahora esa tarea le incumbe al Estado, sea conservador, progresista partidario del Socialismo del siglo XXI.

Situacin por otra parte, que pone en evidencia la actitud poltica impostara, que intenta avanzar en un proceso de creacin simulada de una voluntad social colectiva nacional. Al mismo tiempo que consolida el inters que excluye -en la forma y contenido- la participacin y representacin social. Voluntad e inters constituido por la fuerza hegemnica que ha tenido en el periodo como objetivo, modernizar el capitalismo ecuatoriano desde arriba, implementar el patrn de reproduccin o acumulacin estractivista de los recursos naturales, as como la reprimarizacion de la economa. Profundizar as mismo su monopolizacin y oligopolizacion. Si bien el rgimen en estos aos ha implementado algunas medidas -en lnea progresiva- para promover la economa social y solidaria, en los hechos ha actuado para articularla a la poltica predominante de acumulacin mencionada.

En el ao 2015 se vivi situaciones, entonces, de manifiesta profundizacin del modelo poltico evidenciado en la conducta Bonapartista/ verticalista del presidente Correa. De manera especial en este ltimo ao cuando se ha optado por un proceso de cambio constitucional que incluya los rasgos de su modelo poltico implementado en estos aos. Proceso que se ha ido imponiendo gradualmente en este periodo, en primer lugar a travs del desconocimiento en las hechos-en determinadas circunstancias- de la Constitucin de Montecristi. Segundo promoviendo reformas a la carta magna a travs de la va del referndum, como ocurri en el 2011 para proceder a la reforma de la funcin judicial. O, finalmente, utilizando la figura de las enmiendas constitucionales, va resolucin de la Asamblea Nacional, como ocurri en estos das de diciembre de 2015.

Al mismo tiempo se anuncia nuevas enmiendas para incluir cambios tales como la supresin del derecho a la resistencia y otras que se definirn en los prximos das. La historia nos recuerda el juego tramposo de Velasco Ibarra en 1946, precisamente, para revertir la progresista constitucin de 1945 e imponer una Carta Magna de derecha que rigi en el Ecuador hasta el ao 1967. La historia ecuatoriana se repite a travs de distintos perfiles de liderazgos carismticos, una vez como deca Marx-como tragedia y otra como comedia.

Situacin descrita cuya finalidad en consecuencia ha sido la del cambio y consolidacin de la norma constitucional que se requiere para consolidar la forma del dominio poltico. Que deja ver el comportamiento arbitrario del estado de excepcin, del rgimen, y del liderazgo correista. Donde sus propias reglas ingresan en una situacin de inestabilidad. De tal manera que no existe -o se manifiesta vulnerable-un sistema jurdico que prevea sus transformaciones en forma similar a como se impuso el estado fascista en momentos de aguda crisis poltica.

Momentos de crisis polticas cuya superacin depende principalmente de la reorganizacin de las fuerzas y su relacin con el bloque en el poder y hegemona. Como de la reestructuracin del aparato institucional del estado y su autonoma relativa. En esta perspectiva el derecho, entonces, en rigor ya no limita el poder. Y en cuyo caso se despliega hacia la esfera de la intervencin estatal, ejerciendo efectos sobre la funcin parlamentaria que se encuentra sometida a la rama del ejecutivo a causa de la trasformacin del derecho [3]

Cambio en consecuencia sustancial del rgimen jurdico-poltico, precisamente, para ejercer el poder bajo la forma estatista y autoritaria, concentradora de las funciones y poder. El mismo que ha ido madurando en estos aos de correismo. Fuerza y poder impuesto a la sociedad y que deja sin duda una estela de ilegitimidad y consecuente dficit de hegemona democrtica. As como conflictos y contradicciones sociales. Al mismo tiempo que abre renovadas perspectivas para emprender en nuevas movilizaciones y resistencia como una de las nicas maneras para enfrentar y cambiar esta estructura y conducta poltica del rgimen.

En definitiva el gobierno nacional aspira al recambio de la constitucin de Montecristi, precisamente en aquellos aspectos que supuestamente obstruyen su autoridad ejecutiva, estatista y concentradora del poder.

II.

Definiciones constitucionales que se han dado por otra parte en momentos en que la economa ha entrado en una situacin crtica. La misma que pone de manifiesto una crisis recesiva. Provocando en la coyuntura la disputa entre sectores y grupos econmicos por la distribucin de la plusvala y ganancia disminuida por efecto de la mencionada recesin.

Pablo Ospna [4] al examinar las condiciones econmicas del correismo, sugiere una hiptesis (especulacin verosmil como afirma) sobre el comportamiento y las diferencias de los sectores econmicos en este periodo. Y el desplazamiento de la lucha inter burguesa hacia un ajuste en la estructuracin del bloque dominante. Que eventualmente ha generado nuevas diferencias y tensiones a partir de la crisis de 2015.

Dice: mientras antes de la mencionada situacin econmica de 2015 se evidenci una poltica econmica en el primer periodo correista- centrada en la representacin de los sectores importadores y comerciantes del mercado interno; como en los grupos o sectores cuyos intereses y accin es el mbito de la construccin de obra pblica y provisin al estado de servicios de todo tipo. Que, por otro lado, limit la influencia y el poder de la banca y relativiz la ventaja y beneficios de los sectores exportadores e industriales.

En cambio -dice el mencionado autor- luego de la crisis y medidas anunciadas en el 2015 se revierte este proceso antes descrito. Se modifica la relacin, unidad y jerarqua, del bloque dominante. Y se ingresa, especialmente, a una relacin privilegiada con los sectores exportadores - lo que coincide con la aprobacin que hace Per y Colombia del Tratado de Libre Comercio negociado por el Ecuador con la Unin Europea- favoreciendo principalmente a los exportadores costeos. Dicha estructuracin subordina, por otro lado, tanto a los importadores como comerciantes de mercado interno, y genera una importante recuperacin de la relacin con la banca, con quien establece puntos de vista y acuerdos para enfrentar la crisis recesiva de la economa. En esta perspectiva tambin se encuentran beneficiados sectores de la industria incentivados por la prohibicin o restriccin de importaciones y la imposicin de las salvaguardias. Incrementando as, consecuentemente la produccin industrial interna en el marco del desarrollo endgeno. Al mismo tiempo se consolida este perfil y unidad del bloque dominante a travs del fortalecimiento de los vnculos, financieros, comerciales y de inversin, con la China. Relacin que se muestra como un aspecto destacado en la configuracin del bloque dominante y hegemona.

El fin del ao 2015 se vio tensionado, por un ambiente de incertidumbre social y econmica. As como por una situacin de inestabilidad. La misma que se ha reflejado en la restriccin del empleo. La diminucin de la inversin y la parlisis recesiva de empresas, as como el despido de trabajadores pblicos y privados y las dificultades y quiebras de los pequeos emprendimientos. As mismo se ha observado una situacin de falta de liquidez que podra amenazar la mantencin de la dolarizacin.

En estas circunstancias, en el mismo mes de diciembre, se cierra el acuerdo con la UE, por un lado y por otro, con la banca nacional. Que tiene como propsito solventar la economa en el 2016. La relacin urgente y decisiva con la China prev en lo inmediato la obtencin de prstamos para avanzar a corregir la crisis fiscal de cerca de 6000 millones de dlares de dficit presupuestario. Al mismo tiempo que se anuncia una disminucin importante en la inversin estatal y provisin de empleo. Situaciones unas y otras descritas que mantendrn tensionada la unidad, los acuerdos y jerarqua constituida del bloque dominante. Pero que sobretodo producir diferencias y oposicin como descontento, particularmente, por parte de los movimientos sociales. Opuestos a las medidas para enfrentar la crisis econmica por parte del Gobierno, que intenta que el peso de esta caiga sobre los sectores populares y medios.

El 2015 sin lugar a dudas puso de manifiesto un proceso de recuperacin del movimiento social y sindical. Se pas de una situacin de reflujo a una de flujo. En el mencionado ao se dieron movilizaciones como las de los meses de Marzo y Mayo. Y una marcha y levantamiento indgena, como un paro nacional de trabajadores que se expres de manera significativa el 11 de Agosto. Se calcula que se movilizaron en Quito cerca de 150.000 personas. Particular significacin tuvo en la mencionada marcha la adhesin de sectores medios quiteos en clara demostracin de su contrariedad y desacuerdo con el Gobierno de Correa, y las amenazas de poltica econmica propia de la situacin de crisis. Como, especialmente, la afectacin, que hizo el Gobierno y la Asamblea Nacional, entre otras, a la Seguridad Social.

En este contexto se levant la bandera de oposicin a las enmiendas constitucionales propuestas por el rgimen. Principalmente se destac el descuerdo con la enmienda que propona la reeleccin inmediata. La autonoma del movimiento social-sindical se vio en la necesidad de coincidir parcialmente con sectores de derecha que privilegiaban la oposicin a esta enmienda. Lo que por una parte permiti una expresin movilizadora y aglutinadora de sectores medios. Pero que por otra significo un proceso de debilitamiento. Cuestin que se evidenci el momento en que la declaracin de los dirigentes, sociales, sindicales, indgenas llamando a una participacin autnoma excluy a las posiciones partidistas de derecha. Lo que llevo a estos a limitar su expectativas en las movilizaciones sociales convocada por la Conaie y el Fut; y a los sectores medios a debilitar su participacin. En estas circunstancias se puede observar, entonces, la ambigedad ideolgica de los mencionados sectores. De importante tradicin democrtica que terminaron alejndose de la direccin del movimiento social y ausentndose de las movilizaciones quiteas. Abrieron as la posibilidad de abstenerse en unos casos, y en otros de menor significacin, de adherir a la representacin de derecha. Sdesmovilizaron y abrieron entonces un comps de espera.

Recuperacin en todo caso del movimiento social que evidencio algunas falencias. De organizacin, de desarrollo pedaggico y organizativo. De carcter ideolgico. Lmites y debilidades que fueron consideradas en los balances que los propios trabadores, indgenas y sectores populares se encargaron de realizar. Se produce entonces en los meses y semanas subsiguientes a Agosto una situacin de debilitamiento en la participacin en las sucesivas marchas llamadas por los dirigentes del movimiento social. Que se ver evidenciada en la movilizacin del 3 de Diciembre, convocada al parlamento para oponerse a la aprobacin de las enmiendas por parte de la Asamblea Nacional. Grave resultado que mostr de cuerpo entero el triunfo del oficialismo y el revs de la direccin del movimiento social. A este anlisis se adiciona otra falencia relativa a los lmites de conduccin poltica por parte de la izquierda. Orientada a sus procesos electorales y legales, dejo al movimiento social debilitado en su conduccin. 

III

Al finalizar el 2015, as mismo, se dej prefigurada la escena electoral. Luego de la decisin asumida por el oficialismo de colocar como transitoria la reeleccin indefinida, para luego de las elecciones del 2017, Correa se ausent de la posibilidad de ser nuevamente candidato en el 2017. Tctica de respuesta al desgaste y debilitamiento de Alianza Pas y el presidente Correa? O especie de maniobra jugarreta para desarmar a la oposicin de derecha y centro izquierda y alcanzar la presidencia con otra figura de Alianza Pas? Decisin que se da, adems, en el contexto de las mutaciones polticas de Amrica latina, principalmente, en los pases de los gobiernos progresistas. Que hara suponer un cambio en la correlacin de fuerzas y en la forma de estructuracin del sistema partidista imperante. El mismo - que al parecer - se desplaza desde una organizacin predominante- soporte de los llamados gobiernos progresistas- a una suerte de bipartidismo polarizado. Difcil encrucijada para estos gobiernos que han gobernado en estos aos y que puede llevar a situaciones conflictivas agudas. En todo caso, lo cierto es que, se prefigura el escenario poltico electoral, sin la participacin del candidato Correa, del que hay que dar cuenta en febrero de 2017.

Momento preelectoral que se encontrara, por otro lado atravesado por la mantencin de la crisis econmica y las medidas y polticas asumidas y por asumir por parte del gobierno. Presionado por la necesidad de establecer acuerdos con el FMI. Que tensionara la escena y abrir eventualmente conflictos en el interior del bloque dominante. Y de este con el movimiento social que se movilizara para impedir que la crisis recaiga en sus hombros. Situacin que incidir en la decisin de los actores y el desempeo electoral hacia el final de 2016, vspera de las elecciones presidencial y de asamblestas. Y que afectara especialmente al candidato oficial.

Del lado del oficialismo, en primer lugar, se abre una suerte de contradiccin y conflicto entre aquellos sectores que apoyan al entonces ex vicepresidente Lenin Moreno. Y aquellos que se orientan por una candidatura a la presidencia del actual vicepresidente Glass. Ms all de la representacin en la arena poltica, esta aparente diferencia del oficialismo evidencia tensiones regionales, entre la Sierra y la Costa, y de intereses de sectores y grupos econmicos. Como de posiciones polticas pblicas en torno a la continuidad/ ruptura de la llamada Revolucin Ciudadana. Las mismas que se manifiestan, unas a travs de Glasss, que representa los intereses de la cercana cpula guayaquilea de Correa, y que tiene como una de sus fortalezas los vnculos con la China. Y otras a travs de Lenin Moreno. Ms cercano a intereses de corte regional serrano, sobretodo quiteo. Tambien se encuentra las diferencias entre dos modos distintos de representar y ejercer el poder. Advirtindose mayor fidelidad de Glass a la forma y estilo bonapartista/autoritario del presidente Correa. En los corrillos especulativos de palacio se habla de una frmula feliz: Lenin Moreno/ Glass. En su estrategia el oficialismo apuesta a una participacin triunfadora en el 2017 en base a la dispersin e imposibilidad de articulacin de la Centro Izquierda. Dispersion que creara la condicin de derrota del posible candidato de derecha.

La derecha, en segundo lugar, propone la candidatura de Guillermo Lasso. Quien ha desarrollado una activa oposicin en contra de las enmiendas constitucionales. Establece para el efecto una alianza con el movimiento de centro, Concertacin Nacional, y llama a cerrar la unidad-a la manera Venezolana- de la Derecha con la Centro izquierda y la izquierda para enfrentar electoralmente al correismo en el 2017. El candidato Lasso ha decrecido en popularidad en estos meses de 2015. Su falta de carisma y su vnculo real y simblico con la banca lo vuelve en extremo vulnerable.

El otro candidato al que aspiran ungir los integrantes del tradicional Partido socialcristiano es el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot. En innumerables circunstancias ha manifestado su negativa a correr como candidato a la presidencia en el 2017. En todo caso se advierte en la derecha, no solo una diferencia de posiciones en la escena electoral sino de intereses facticos. Hay que investigarlo y descubrirlo. Al parecer se encuentra en el actual perfil y forcejeo de la unidad y estructuracin del bloque domnate - al que hicimos referencia- que se ha concretado en la coyuntura de crisis.

Las otras posiciones, en tercer lugar, que se manifiestan en la arena electoral son las agrupaciones del llamado Centro Izquierda. Como se ha dicho en otra ocasin [5] esta tendencia ingres en un proceso de descomposicin en el 2006. Dej un vaco de representacin en la arena poltica. En parte determinado por la amplia y significativa presencia de Alianza pas, en tanto representacin social (sectores medios) y simblica de la centro izquierda. Y condicionado por la falta de consistencia ideolgica y poltica del centro, que llevo a que uno de los partidos ms significativos de la tendencia entrara en un proceso de desestructuracin de difcil recuperacin. Se conjetura entonces el hecho de que en la coyuntura electoral que se avecina, esta expresin de centro exprese estos sectores medios. Posicin de centro que eventualmente los aglutine luego del desafecto en el que han entrado con el presidente Correa. A quien apoyaron y respaldaron electoralmente desde el 2006 hasta el ao 2013.

Tendencia de centro izquierda actualmente dispersa. Representada por diversas agrupaciones, grupos y colectivos, como el Partido Avanza, el Colectivo Democracia Si, el Movimiento Izquierda Democrtica, el Movimiento Concertacin Nacional, entre otros. Algunos de ellos en proceso de inscripcin y legalizacin. Donde se puede encontrar figuras de especial significacin: Ayala, Romo, Acosta, Moncayo, Gonzales, Montufar y otras. Esta caracterstica dispersa podra conducir a la mantencin de un pluralismo extremo, que constituy estructuralmente hasta el 2006, al sistema de partidos ecuatorianos. Situacin que en la resultante final en tanto se mantendra la dispersin poltico electoral- abrira la posibilidad y contribuira al triunfo del posible candidato del oficialismo.

Finalmente, se encuentra la tendencia de Izquierda. Posicin que no acaba de recuperarse de la forma y significacin de los acuerdos polticos establecidos con Rafael Correa y Alianza Pas entre el 2006-2008. Su desarrollo ideolgico se muestra limitado. Aunque ha logrado importantes posicionamientos en torno a su situacin Legal. Es el caso de Pachacutik y de Unidad Popular el nuevo nombre del MPD. Inconsistencia ideolgica y poltica de la izquierda que fue rebasada en la conduccin por el movimiento social movilizado en estos meses de 2015.

Luego de la limitada expresin electoral de la izquierda en el 2013 y los lmites examinados se advierte la necesidad de forjar un cambio prctico, ideolgico y poltico. Se observa la presencia de distintos Grupos, sectores, y colectivos inclinados a la accin movilizadora y de resistencia. Representan en la actualidad una de las posiciones ms consecuentes e interesantes de la tendencia de izquierda. Su posibilidad se orienta a generar procesos de recuperacin cultural de los sectores subalternos en respuesta a la re colonizacin hegemnica dominante. Es sin duda una reserva moral que en momentos de vaco se debe recurrir para superar los lmites y falencias de la tendencia.

IV

Son estas algunas de las condiciones y procesos examinados que se constituyen en base para sugerir, en general, la definicin de algunas dimensiones y lineamientos de la conducta poltica de la izquierda y los movimientos sociales.

Primera. Se vuelve de importancia vital, de carcter histrico, impulsar desde abajo un proceso de resistencia y movilizacin. Bajo la premisa fundamental del anticapitalismo, razn de ser universal de la izquierda, se requiere recuperar en consecuencia la cultura contra hegemnica, y la fuerza y organizacin social, en pos de la emancipacin de los sectores subalternos. De tal manera de construir y sostener la lucha en la propia fuerza. Es decir en lnea de construir desde la sociedad en el Ecuador la contra hegemona. Romper por tanto con esa visin estatista de la vieja ortodoxia estalinista de la corriente marxista. Y colocar como aspecto principal y decisivo la necesidad de cambiar, primeramente y de manera fundamental la sociedad, su hegemona o direccin ideolgico cultural-como dira Gramsci- para en consecuencia alcanzar el cambio del estado.

En estas posiciones se reflejan procesos, tradiciones y costumbres como culturas ancestrales. As mismo historia de grupos, acciones e iniciativas. Donde se precisa recoger aquella que se desarroll en el pueblo indio, particularmente en Chimborazo, por parte de Monseor Proao. Que puso el nfasis en la pedagoga de la liberacin, dando lugar al surgimiento, en los aos 70 del siglo pasado, del importante Movimiento Indgena Ecuarunari. Y dio lugar a formas polticas alternativas al tradicional comportamiento de las izquierdas.

Acciones y desarrollo ideolgico cultural que debe ser impulsado sobre todo en las zonas de resistencia que se han ido configurando frente, especialmente, a la explotacin minera. As como en el campo y en las ciudades. Proceso que debe privilegiarse en la coyuntura que vivimos en el contexto del sugerido trnsito de ciclo histrico de la regin. Y del probable recambio del gobierno de Correa y Alianza Pas en la prximas elecciones de 2017.

Definicin estratgica, en consecuencia, que recupere, recree el movimiento social y la izquierda, que ha sufrido los embates ideolgicos, sociales, simblicos y polticos de estos aos de correismo. Posicionamiento que adems requiere del despliegue de actividades ideolgicas para avanzar a desarrollar el cambio cultural, es decir el cambio de sentido comn. Que produzca la crtica y la necesaria ruptura terica e ideolgica con las concepciones ortodoxas estatistas del estalinismo marxista y el pensamiento liberal neo institucionalista. Ser este desarrollo terico/ideolgico y cultural un punto de apoyo de la renovada organizacin social estratgica. Ser radical, es ir a la raz y convenir en un cambio de dimensin histrica desde la sociedad y de carcter anticapitalista.

Segunda. Esta orientacin sugerida, permanente y estratgica, como sustancial, debe ser capaz de concretar una estrategia poltico- electoral para la intervencin y participacin en las elecciones de 2017. Que tenga como funcin y objetivo apuntar a la principal misin de construir la contra hegemona. En este sentido se requiere insistir en la necesidad del fortalecimiento de la autonoma y el anticapitalismo. Al mismo tiempo que entender que se requiere de alianzas y acuerdos. Una situacin de aislamiento, de participacin solitaria de la izquierda (o de abstencin electoral), en las circunstancias polticas actuales, le llevara a una mayor debilidad legal institucional. Y sin decirlo actuara en los hechos a favor de una u otra candidatura presidencial. Afectara as mismo a los procesos e iniciativas en torno a la contra hegemona. Sabiendo, por otro lado, que los acuerdos deben abrir renovadas condiciones para la lucha. No - como ha sucedido en otras ocasiones con las intervenciones de la izquierda- para detener o neutralizar las posiciones y desarrollo de los movimientos sociales y la izquierda ecuatoriana, sino para promover su fortalecimiento y crear condiciones poltico institucionales para transitar en la organizacin, movilizacin, resistencia y desarrollo desde abajo. Un inevitable aislamiento de la izquierda expresara un lmite de correlacin de fuerzas y de capacidad de conduccin.

En este sentido la izquierda y los movimientos sociales en la coyuntura electoral deben diferenciarse- como se ha dicho tantas veces- de las restauraciones conservadoras del correismo y de la derecha tradicional. Es decir principalmente de las fuerzas retrgradas que-como en Argentina- aspiran a dirigir el Ecuador. Acuerdo entonces capaz de empujar la aglutinacin de las distintas agrupaciones de centro en pos de una alianza electoral del centro a la izquierda. Singular caracterstica ecuatoriana que tiene en la poltica de centro izquierda la clave para el recambio del Gobierno de Correa. Alianza entonces que represente en su confluencia al importante e incrementado sector medio. Campo social de disputa por parte de la izquierda que neutralice el proceso de derechizacin al que se quiere llevar a estos mencionados sectores. Que tienden incluso a expresar posiciones de corte fascista. Y as entonces cree condiciones para un exitoso desempeo electoral. Y en esa medida ponga fin a esta etapa histrica abriendo una perspectiva de logros importantes de representacin asamblearia para la izquierda. Acuerdo que incluya las posiciones, los actores y las organizaciones y se convierta en un marco de apoyo y fortalecimiento de todos aquellos procesos que se emprenden y desarrollan desde abajo para conducir el cambio ideolgico cultural de los sectores subalternos en perspectiva contra hegemnica.

Al mismo tiempo- y privilegiadamente- como tercera dimensin de corto plazo. Se sugiere continuar en las acciones de movilizacin y resistencia por parte del movimiento social. Defendiendo su autonoma frente a los intentos de utilizacin de la derecha y el correismo de la que ha sido objeto en el 2015. Es decir levantando una lucha propia y una agenda de reivindicacin propia. Demandas que nos diferencie y separe del pacto o unidad del bloque dominante que busca hacer recaer el peso de la crisis econmica en los trabajadores y sectores populares, como tambin medios. Esta agenda har que proyectemos una accin y un desempeo electoral de coincidencias, si es necesario, y participacin electoral .Como se dio en el 2006 cuando el movimiento social se moviliz en oposicin de la firma del Tratado de Libre Comercio con EEUU.

La izquierda y los movimientos sociales han obligado al Correismo a dar un paso atrs y en esa medida deponer la participacin de Rafael Correa como candidato en el 2017. Se trata ahora de superar esta etapa. Ir ms all. Haciendo posible el recambio como resultado de una gran alianza que emprenda en las reformas y rupturas. Etapa que se ha vivido y que ha ofendido, reprimido y devastado la sociedad. Y que se requiere superar como condicin para avanzar en el proceso de transicin en la construccin contra hegemnica planteada como misin principal de la izquierda ecuatoriana.

Quito, Enero de 2016

Referencias Bibliogrficas:

Muoz Francisco. Balance Crtico Gobierno de Rafael Correa, Universidad Central, 2015

Ospina Pablo, Anlisis de Coyuntura, Noviembre 2015, Quito, 2015

Poulantzas Nicos, Fascismo y Dictadura, Siglo XXI, 1971

Smitch Karl. Teologa Poltica, Editorial Trotta, Madrid, 2009

Zibechi Raul. Ecuador: la Construccin de un Nuevo Modelo de Dominacin. www.rebelion.org



[1] Zibechi Raul, Ecuador. La Construccion de un nuevo Modelo de Dominacin, Dic. 2015,

[2] Smich. Teologa Poltica, 2009

[3] Poulantzas, Fascismo y Dictadura, pag, 376-377

[4] Ospina Pablo Coyuntura de Noviembre 2015.

[5] Muoz Francisco Balance crtico del Gobierno de Correa



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