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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2016

La urgencia del Estado Comunal como alternativa al pacto con la burguesa y su programa econmico

Fernando H. Azcurra y Modesto Emilio Guerrero
Rebelin


El poder slo respeta el poder, Karl Marx.

 

Cul es el plan de la derecha burguesa para Venezuela?

En la actual situacin de la revolucin bolivariana se enfrentan dos concepciones, dos programas y dos salidas a la crisis que envuelve al pueblo y la nacin. Por un lado, estn quienes promueven un pacto con la oposicin y sus cmaras de empresarios, asociados a Estados Unidos y gobiernos como los de Macri y Santos; por el otro, estamos quienes sostenemos que se puede salir de esta crisis sin entregar este proceso revolucionario a la derecha y el imperio, en nombre de ilusiones econmicas monetaristas ya fracasadas en el mundo. Dentro de esa concepcin estn los economistas y polticos de izquierda, entusiasmados por esa salida desde la macroeconoma burguesa, separadas de la lucha social del pueblo trabajador, sus sindicatos, comunas y cooperativas, lo que explica que vean como nica solucin un pacto con el enemigo.

Ese es el secreto de las propuestas hechas por el economista de derecha por Felipe Prez Mart, en una entrevista hecha el 28/12/2015 por Vctor Salmern. El presente escrito es una respuesta a sus posiciones, que parece haber inspirado tambin a varios economistas y dirigentes del chavismo.

El secreto de las ideas de Prez Mart no est en sus recomendaciones monetaristas, ya conocidas en la receta de la burguesa venezolana (y mundial), basada en la vulgaridad de concepciones econmicas reaccionarias, sino en llegar a un Acuerdo Poltico entre los principales protagonistas de la confrontacin actual, en particular con la oposicin sediciosa.

Nosotros sostenemos lo opuesto. Creemos que existe una solucin desde las necesidades e intereses del pueblo trabajador, como lo han demostrado las manifestaciones asamblearias que vienen protagonizando

En qu consistira tal Acuerdo?

Lo sustancial de las polticas propuestas por Prez Mart no se encuentra en la serie de recomendaciones de poltica econmica monetarista, ya conocidas en la receta de la burguesa venezolana (y mundial) basada en la vulgaridad de sus concepciones econmicas, sino en llegar a un Acuerdo Poltico entre los principales protagonistas de la confrontacin, en particular con la oposicin sediciosa. En qu debera consistir tal Acuerdo?

1) Acuerdo poltico entre el gobierno + los trabajadores con la oposicin + el sector privado, ya que el gobierno solo no puede solucionar eso. Cul sera el eje del Acuerdo Poltico? Pues en llevar a cabo un ajuste completo de la economa venezolana, sin gradualismo porque no hay espacio para la gradualidad, se requiere un programa de ajuste inmediato, una poltica de shock y hay que aplicarla con toda la fuerza, con toda la decisin, y con todos los recursos a disposicin, porque un ajuste tmido y parcial no dar con los resultados que exige el momento consistente en coordinar un equilibrio Pareto-superior.

2) El Acuerdo Poltico debe establecer claramente, para su implementacin, la renuncia del Presidente del Banco Central y de todo el Directorio y sustituirlos con personas capacitadas e independientes de modo que se pueda recuperar de la prdida de independencia del Banco Central.

3) Como continuacin y complemento del punto 2) el shock de ajuste exige colocar personas confiables en las instituciones, en el Consejo Nacional Electoral, La Fiscala General de la Repblica, la Contralora, el Tribunal Supremo de Justicia rbitros mutuamente confiables

4) Entonces Para que la economa funcione, debe haber un entorno institucional adecuado, caso contrario la inversin privada no ocurre.

5) Para que el shock de ajuste funcione, el gobierno popular debe renunciar a querer controlar todos los poderes como lo ha hecho, no gobernando para todos, sino con exclusin. El respaldo de la oposicin es conditio sine qua non para atacar las causas de la tan grave situacin econmica y alcanzar el xito con la poltica de shock que se propone, porque sin un acuerdo con la oposicin va a empeorar la conflictividad poltica y no basta llegar a un acuerdo chucuto con el sector privado donde los empresarios slo van a solicitar divisas baratas, pues aunque suba el nivel de 6,30 a 30 40, esto representa un regalo, y una oportunidad tremenda para seguir sobrefacturando, y deja intacta la estructura de incentivos para la corrupcin entre quienes otorgan esas divisas.

Pero, cules son las causas de la situacin tan grave a las que alude Prez Mart de la economa de Venezuela? La causa fundamental consiste en los errores de poltica econmica e institucional en los que incurre el gobierno, son polticas econmicas insoportables (no slo insostenibles). Lo que hay es un problema de poltica econmica desquiciada, loca. Un poco de cordura hara milagros. Un programa integral propiciara el ingreso de capitales, empresas extranjeras comenzaran a invertir, venezolanos traeran de vuelta sus capitales fugados buscando seguridad. Con un programa bien hecho las perspectivas son de crecimiento de 10% durante los prximos cinco aos. Y la razn es que estamos en el stano ocho. De ese nivel a la planta baja el trnsito es muy rpido, pues es sencillamente una restauracin, y el aprovechamiento de inmensas oportunidades no aprovechadas.

Dentro de aquella causa fundamental se destaca que la continuacin de la actual poltica del gobierno desembocara en proceso hiperinflacionario porque estn dadas las condiciones para que ocurra: 1) dficit fiscal endmico; 2) Monetizacin del dficit; 3) corrida hacia el dlar; 4) expectativas inflacionarias. Pero luego afirma sin sonrojo alguno que No cabe duda de que la situacin es hiperinflacionaria, y si las condiciones se mantienen se desbocara y podra llegar a unas cifras de 1.000 % y de 2.000 % o incluso ms el prximo ao.

Ahora bien el culpable de la inflacin es el gobierno, sin duda alguna. No las empresas Por qu? Pues porque si aplicas una poltica monetaria abusiva que financia un dficit gigante surge la inflacin, all la teora cuantitativa del dinero opera por completo, de manera que La inflacin en un contexto como el nuestro es un fenmeno monetario. Por todo lo anterior Prez Mart sostiene que Se necesita un programa que incluya lo cambiario, monetario, fiscal, institucional, productivo, la compensacin social a los ms vulnerables. Y encima de esto, necesitas un gran acuerdo poltico.

Cul es, en definitiva la verdadera propuesta de Prez Mart? La verdadera propuesta de l es sustancialmente de carcter poltico de clase. Propone la capitulacin de todo el movimiento popular y de los objetivos ms importantes: nada de socialismo (en la entrevista no hay referencia alguna a este principal aspecto del chavismo); nada de eliminar a la burguesa, (ni se le ocurre!) por el contrario hay que acordar con ella para que invierta e incluso regrese la inversin extranjera (?); nada de funcionarios chavistas en las instituciones jurdico-poltica y econmicas del pas, los puestos deben ser cubierto por personas idneas (aceptadas por los capitalistas!); nada de superar el capitalismo, todo lo opuesto, hay que brindarle condiciones para que ste funcione adecuadamente; nada de polticas redistribucionistas a favor del pueblo, en un primer momento, luego del shock, propone subsidiar a todos y luego subsidiar slo a quien lo necesita; nada de soberana financiera, hay que volver al mercado mundial de capitales y contar con el respaldo del FMI, o sea una vuelta al dominio del capital financiero mundial y que Venezuela se arrodille ante l.

El plan Prez es un plan burgus para revivir a la burguesa, para que tome fuerza poltica porque la fuerza econmica la sigue teniendo al ser financiada y respaldada por el Imperio, es todo un plan liquidacionista del proceso que abriera Chvez: es el plan de la contrarrevolucin capitalista, es la vuelta de la burguesa corrupta rentstica venezolana al poder poltico y al revanchismo de clase, presentado como la necesaria adopcin de una correcta serie de medidas de poltica econmica, es slo un disfraz pseudo-econmico de los intereses del capital y de la burguesa.

La propuesta de un cambio de poltica econmica (Un poco de cordura hara milagros), oculta que la finalidad central es terminar, acabar, derrocar, eliminar, toda las polticas que con Chvez y luego con Maduro se pusieron en prctica en favor de la poblacin, que desaparezcan de una vez por todas y se vuelva a la sensatez del capitalismo venezolano con una burguesa mucho, pero mucho ms corrupta, que aquella corrupcin que este Sr. Puro y Santo denuncia enfticamente en el gobierno sin decir absolutamente nada de los delincuentes, evasores y ladrones burgueses. Todo su plan es burgus, de cabeza a los pies, aunque el habla de que su poltica es sacarle a los ricos para darle a los pobres, pura chchara, pura falsedad. En qu posiciones se deja ver esta condicin de clase?

Pues para Mr. Prez Mart la guerra de clases desatada aceleradamente por la oposicin junto con el Imperio no existe! nada dice de ella, en su discurso est ausente; el nico factor causal de todo lo que padece la sociedad venezolana es el del gobierno y su ineptitud; presupone pues que no hay resistencia de la burguesa; no hay acaparamiento; no hay agresiones va secuestros, asesinatos, violaciones de todo dentro de las fronteras nacionales como en las mismas fronteras; no hay contrabando; no hay sabotajes; no hay bloqueo bancario y de transporte areo; no hay agiotismo artificial que l llama hiperinflacin en un lado (el 200% anual? hiperinflacin?), pero en otro inflacin (decdase Mr. Prez); no hay escasez de bienes provocada; no hay bandas paramilitares; no hay asesinos a sueldo; no hay agresin cambiaria; no hay una conducta de resistencia rabiosa, subversiva, delictiva, terrorista, clandestina, inescrupulosa y asesina de la burguesa y del Imperio; nada hay de la guerra prolongada de desgaste puesta en prctica sobre todo a partir del gobierno de Maduro, como parte del plan mayor de recuperacin del poder poltico por cualquier medio. Pues no! Nada de lo anterior hay en Venezuela; el pas goza de paz, tranquilidad, trabajo, recursos, etc. slo que una banda de ineficientes y corruptos malogra este Paraso caribeo y distorsiona las leyes naturales del equilibrio econmico y el ptimo de Pareto.

Oculta, silencia malvolamente las tres decisiones ms importantes que produjo un terremoto poltico en la sociedad venezolana y en A.L. puestas en ejecucin por Chvez y que, en verdad, constituye la base de todo el odio de clase que rezuma su posicin reaccionaria:

1) una gigantesca redistribucin de la renta petrolera hacia polticas sociales populares, encaminadas a la construccin de un trnsito socio-poltico para el cambio de la sociedad de capitalista en socialista;

2) La puesta en vigencia de la Ley del Trabajo y,

3) Nuevos organismos en la poltica y la diplomacia de la regin latinoamericana. La base social de estas polticas lo constituy el pueblo trabajador venezolano que emergi de su soterramiento de siglos por esa misma burguesa rentstica, estatista, parasitaria y corrupta que defiende Mr. Prez Mart y en la que no encuentra mcula alguna; en ella todo es orden y racionalidad. Y hay que sealar el otro rasgo distintivo y definitivo del nuevo proceso que fue (y es) el que las FF.AA. acompaan y sostienen todo el movimiento: el chavismo es pues un bloque cvico-militar.

Choque de poderes

Esta irrupcin cataclsmica del chavismo, considerada desde la lucha de clases en la realidad de Venezuela, gener una dualidad de poderes, que se mantiene hasta hoy y se ha acelerado hacia un enfrentamiento con la recuperacin de la Asamblea Nacional por parte de la derecha extremista y sediciosa. Y esta situacin que es la base de toda la realidad social, econmica, poltica, desencaden la lucha por el poder poltico: de un lado el movimiento popular buscando abrirse camino hacia la superacin de la sociedad burguesa, del otro la enloquecida conducta de la burguesa y sus socios externos para derrocar la nueva experiencia popular y retrotraer todo a sus cauces normales.

El capital y la burguesa, sin embargo, no fueron eliminados, no hubo una ofensiva profunda para el cambio irreversible de las relaciones de produccin, por lo tanto hablar de socialismo en Venezuela es completamente irreal ya que la estructura capitalista no ha sido tocada, an permanece y la burguesa tiene su poder de fuego mucho ms que intacto, lo ha aumentado por los flujos financieros del Imperio. El problema fundamental del proceso poltico en Venezuela, como en todo proceso revolucionario por lo dems, es el problema del poder del Estado, lo decisivo es qu clase tiene el Poder. En Venezuela el Poder no lo tiene la clase trabajadora ni sus representantes e instituciones polticas, de ah las vacilaciones y las concesiones inadmisibles ante la burguesa, tanto del gobierno como la de algunos de asesores al estilo Vctor lvarez (sin capitalistas no hay socialismo sic! afirma en una nota del 15/9/2015 publicada en Aporrea) y el economista y actual ministro Jess Fara.

Desde ms de una dcada y media la sociedad popular venezolana sufre de este equilibrio de clases en el que la burguesa no ha dejado de cometer ningn tipo de tropela ni dejar de llevar todo tipo de actividades fuera de la ley hasta llegar a los asesinatos.

Esta furiosa y demencial resistencia de la oposicin burguesa ha logrado, no obstante, provocar en el seno del movimiento popular un freno a los objetivos proclamados, fundamentados y sostenidos en diversos documentos como polticas vitales por el Comandante Chvez dirigidas al cambio de la sociedad, sino que tambin han mutado en la conduccin mxima del movimiento por otros que corresponden ms a la democracia de alta clase media y burguesa, que a la democracia obrera y popular.

De ah que los lazos que an mantienen esa dirigencia con la burguesa interna y los convites a sentarse a dialogar, reconocindole un lugar dentro del movimiento popular (Sic!). Si esa opcin prospera, el chavismo acelerar el vaciamiento de su poderoso contenido plebeyo y popular de los que trabajan. Si esa opcin avanzara, el movimiento bolivariano cambiara su Programa de la Patria y Golpe de Timn, a favor de los intereses de las clases altas. Eso es lo que est debajo de las palabras acomodadas, consenso, dilogo, paz, asistencialismo, paternalismo, legalidad, democracia asexuada, justicia equitativa, etc. Nada hay aqu de revolucin, poder popular, nuevas relaciones productivas, empresas sociales o comunales, etc. Por ah se filtr la corrupcin burguesa y pequeo-burguesa en el proceso y lo desvirta, estando a punto de echar a desandar el camino proletario que se abriera con Chvez.

Cunta razn le asista a Marx: En una sociedad avanzada el pequeo burgus se hace necesariamente, en virtud de su posicin, socialista de una parte y economista de la otra, es decir, se siente deslumbrado por la mgnificencia de la gran burguesa y siente compasin por los dolores del pueblo. Es al mismo tiempo burgus y pueblo. En su fuero interno se jacta de ser imparcial, de haber encontrado el justo equilibrio (Carta de C. Marx a P.V. Annenkov, Bruselas, 28/12/1846) 

Ahora encuentra explicacin los planteos de economistas chavistas entregados a la burguesa como Vctor lvarez, Jess Fara, como as tambin de Mr. Prez Mart, quien quiere terminar con la corrupcin de derecha del chavismo para re-comenzar con la corrupcin de derecha de la burguesa, todos despliegan as una ofensiva poltica e intelectual para embaucar incautos, cantan loas al acuerdo con la burguesa, quizs creyendo que sta respetar tales acuerdos sancta simplicitas!

La base en la que descansan las recomendaciones de F.P.M. son las de la economa vulgar neoclsica (marginalismo) que dominara el pensamiento burgus desde 1870 hasta la segunda guerra mundial, de modo que son ideas pre-keynesianas. El ataque frontal que sufriera aquella produjo una violenta reaccin de muchos de sus sostenedores, los cuales se dividieron en

a) ortodoxos a ultranza, esto es, Keynes estaba (y est equivocado);

b) heterodoxos; Keynes dijo algo nuevo pero lo esencial sigue estando en los neoclsicos, son quienes constituyeron la corriente del keynesianismo bastardo: John, R. Hicks, Alvin Hansen, Franco Modigliani, Paul A, Samuelson, Don Patinkin, etc.

c) los keynesianos, Joan Robinson, Richard Khan, Nicholas Kaldor, Hyman P. Minsky, quienes a partir de lo teorizado por el maestro intentaron desarrollar sus anlisis para una mayor y mejor comprensin del funcionamiento del capitalismo.

Milton Friedman pertenece a la primera corriente y durante toda su vida acadmica identific la segunda con el pensamiento de Keynes, sin advertir jams que era una grosera distorsin de su pensamiento econmico. Combati, de hecho, no contra Keynes sino contra los discpulos que haban desfigurado completamente su teora, en especial contra el principal de ellos: Paul A. Samuelson quien durante dcadas ocup el trono de principal economista keynesiano en los EE.UU. cuando nunca fue as, y l mismo lo aclar en varias oportunidades en sus escritos.

Una variante ms vulgar an si cabe que la del monetarismo, empez a difundirse en los EE.UU. como una construccin terica actualizada durante la Presidencia de Ronald Reagan: la del supply side economics, o teora econmica del lado de la oferta, que exhibi toda una serie de procedimientos de poltica econmica anti-keynesiana como superior a las polticas del lado de la demanda. El planteo consista en tomar decisiones duras para establecer un potente shock de oferta e inyectar una reactivacin inmediata de la inversin, el empleo, bajar la tasa de inflacin y mantener un desempleo a su tasa natural en los EE.UU. para salir de la estanflacin de esa poca. La consecuencia no se hizo esperar: crisis, alto desempleo, fuga de capitales, decrecimiento del PBI, aumento del dficit, emisin monetaria descontrolada, etc. No era otra cosa que una repeticin remozada de la ms rancia ortodoxia monetarista; F. Prez Mart parece pertenecer a esta insostenible y fracasada corriente poltica y econmica.

La concepcin vulgar neoclsica, estructura su modelo analtico, estableciendo desde el inicio el supuesto de que se debe examinar la economa capitalista separndola en dos sectores: el sector real y el sector monetario. Considera necesario hacerlo puesto que el dinero cumple su funcin principal como simple intermediario de las transacciones, esto es, interviene en los intercambios pero no es decisivo para captar el movimiento real, el de los intercambios de bienes; hay que levantar el velo monetario de las operaciones de cambio para poder acceder a lo principal que son los bienes y sus precios relativos, los cuales deben ser claramente distinguidos de las operaciones monetarias y sus precios nominales.

Adems la economa es una economa de mercados (flexibilidad de precios) y libre movilidad de capital, los cuales en todo tiempo y lugar siempre tienden al equilibrio, tanto micro como macroeconmico (Ley de Say), que en condiciones de pleno uso de los recursos, se desenvuelve determinando el pleno empleo. El Estado y sus funciones son las que le dicta la doctrina liberal: no intervencin en los mercados; equilibrio de las cuentas fiscales, o sea, no incurrir en dficits; administracin de una poltica monetaria orientada a evitar cualquier desborde inflacionario, ya que el campo monetario est regido por la Teora cuantitativa del dinero que ensea la relacin existente entre cantidad de dinero en circulacin (Oferta monetaria: M) con su impacto inevitable en el nivel de precios (P) de manera inmediata, directa y proporcional ante cualquier violacin cuantitativa de dicha relacin. As es como esta necia economa sostiene que es imposible desocupacin involuntaria, jams podr haber situacin alguna de crisis, los salarios sern objetivamente determinados por el mercado laboral y la libertad de contratacin que rige en el mismo y los precios sern la adecuada seal para las decisiones de inversin de los empresarios que de esa manera crearn la cantidad de pleno empleo.

Ahora bien, en tanto el Estado se mantenga fiel a lo prescripto por la economa, no habr desequilibrios peligrosos sino, en todo caso, fluctuaciones controlables ya que no se puede (ni se debe) encorsetar las variables econmicas y sus flujos. Pero en cuanto ello ocurre aparecen los conflictos que corrompen la sana economa: dficits fiscales, por derroches y dispendios intolerables; malsana relacin entre gobierno y Banca Central (que debe ser independiente del Estado pero dependiente de los banqueros privados), para que se monetice tales dficits; lo cual lleva inexorablemente a una perversa poltica monetaria puesto que sta se subordina a los caprichos del Estado y su afn de gasto, deudas, emisiones, etc. se entra, pues, en una loca carrera entre dficits fiscal emisin monetaria precios inflacin.

Se disea de este modo el cuadro de los desequilibrios macroeconmicos causados por la incompetencia, discrecionalidad, y la corrupcin, del gobierno y sus funcionarios no reconocen lmites a su voracidad estatista que asfixia toda iniciativa privada y el correcto funcionamiento de las variables econmicas. El Estado echa a perder toda la magnfica arquitectura de la economa privada que es la nica que sabe qu y cmo hacer para mantener a raya los despilfarros, los precios, los salarios, etc.

Es esta la concepcin que preside todos los comentarios y sugerencias de F.P.M. Es un hombre cuyas ideas estn ancladas en el siglo XIX y pretende descalificar a otros con los eptetos de que nada saben, que son charlatanes, etc! cuando el charlatn y el que no sabe nada es precisamente l, cuya erudicin econmica reside en haberse embrutecido con los manuales de Mc Graw Hill. Bien visto, pues, Venezuela muestra, segn l, que sus desequilibrios econmicos son de libro ortodoxo! Mr. Prez Mart no estudia la economa real venezolana no! Hace encajar lo que ocurre en la realidad dentro de la teora ortodoxa, para la cual adems, lo que sucede en cualquier economa del mundo est ya descripto en su recetario como sntoma, enfermedad y cura: es lo mismo cualquiera sea el pas o regin que se trate.

No importa para nada, por ejemplo, que su famosa teora cuantitativa del dinero no haya sido jams verificada (aunque sus cultores traen siempre una retahla de ejemplos tirados de los pelos, como hace F.P.M.), ni que tampoco sea teora alguna sino una simple identidad contable (cosa sta que I. Fisher saba), nada de esto arredra a Mr. Prez, menos an que la versin friedmaniana de la tal teora sea unnimemente rechazada por la profesin y ms bien provoque risas ante quien siga creyendo en ella: es ms bien una religin que una teora. Su descabellada referencia a Marx como cuantitativista es una verdadera infatuada impostura.

En definitiva: Felipe Prez Mart no es un economista profesional, es un embustero profesional, no es creble, ha dejado de ser un Chicago boy para convertirse en un Chicago senile. Y este Mr. Pretende que su propuesta es Pasar de una gestin de gobierno de derecha corrupta a una de izquierda productiva Creer Vd. Mr. Prez que el lector es un tonto de capirote? Si no fuera Vd. un canalla dira que es un cmico poco simptico.

La necesaria contraofensiva del movimiento popular

No han visto nunca una revolucin estos seores? Una revolucin es, indudablemente, la cosa ms autoritaria que existe; es el acto por medio del cual una parte de la poblacin impone su voluntad a la otra parte por medio de fusiles, bayonetas y caones, medios autoritarios si los hay; y el partido victorioso, si no quiere haber luchado en vano, tiene que mantener este dominio por el terror que sus armas inspiran a los reaccionarios (F. Engels, De la autoridad, Obras Escogidas, Editorial Progreso Mosc 1966, tomo I, p. 627)

La Poltica Econmica alternativa en el trnsito hacia el socialismo

Poltica En Socialismo Administrar construir relac. Soc. desarrollo ff.pp

Econmica Transicin lucha de clases sumar poder econmico camino hacia

Dos situaciones sociales diferentes para la implementacin de polticas econmicas en el proceso de superacin de la sociedad burguesa:

1) pases que han eliminado a la burguesa del poder poltico y econmico; ha desparecido la propiedad privada capitalista y existe un poder poltico nico, con lo cual la poltica econmica, en su objetivo central, consiste en el desarrollo de las Fp, fuerzas productivas, expandiendo el Tw. As pues el trnsito de superacin va desde la poltica (toma del poder consumada) hacia los problemas de la construccin econmica del socialismo.

2) pases en los cuales el conflicto de clases ha permitido que partidos y movimientos populares, accedan a la administracin del poder poltico dentro de las relaciones capitalistas de produccin y circulacin. Esto es, se trata de una situacin en la cual lo predominante es an la lucha de clases entre la burguesa, interna e internacional, y las clases trabajadoras:

a) la burguesa, entonces, no ha sido eliminada;

b) la propiedad privada capitalista an se mantiene;

c) existe de hecho una dualidad de poder, no un poder poltico nico.

En este contexto social, el trnsito de superacin plantea ir desde lo econmico hacia la resolucin poltica de fondo. Qu significa ir de lo econmico hacia lo poltico? Lo econmico exige desarrollar una tctica de lucha ante la burguesa con el objetivo de acumular poder econmico para derrotarla, e ir permitiendo crear las mejores condiciones para construir el camino que termine con la dualidad de poder, o sea la resolucin poltica del conflicto a favor de la clase trabajadora y sus aliados.

El contexto de lucha de clases y los objetivos a implementar como Poltica Econmica son, pues, muy distintos en ambos casos: en el primero el problema es la directa construccin y consolidacin de las relaciones socialistas sin enemigos internos inmediatos; en el segundo ocurre lo opuesto: el problema es resolver la cuestin poltica para acumular poder econmico hacia la administracin nica del poder, o sea cuando an permanece la burguesa como enemiga de todo cambio: la lucha poltica de clases adquiere la modalidad de una guerra econmica:

i) inflacin;

ii) desabastecimiento;

iii) fraudes;

iv) estafas;

v) agiotismo;

vi) iliquidez monetaria;

vii) contrabando;

viii) salarios extorsivos;

ix) ganancias no declaradas;

x) desempleo;

xi) agresin bancaria y cambiaria, etc. a las que apela siempre la burguesa que mantiene su poder de fuego contra las polticas populares.

De esta manera es que adquiere preeminencia, como argumento sensato, la administracin de los recursos econmicos; los mismos que la burguesa con su resistencia y guerra poltica, desestabiliza, sabotea presentndolos como ejemplos de ineficiencia, corrupcin, despilfarros, caos, etc. del gobierno popular. Error de los lderes y dirigentes populares sera tragar tal discurso: la poltica econmica en estas condiciones es sencillamente poltica a secas, y sta tiene un nombre: lucha de clases. La poltica econmica en estas condiciones es administracin poltica y econmica para abrir camino a la toma plena del poder para los trabajadores. Se puede avanzar acaso temiendo marchar hacia el socialismo?

Las distintas polticas: fiscal, monetaria, de sector externo, de ingreso, salarial, cambiaria, todas debe tener ese sello mayor y ese objetivo primordial: construir el camino hacia la superacin del sistema burgus. No se trata de ninguna manera de ser ms eficientes que los capitalistas en la administracin de la economa nacional en la etapa de trnsito. Para la burguesa la eficiencia es toda poltica y procedimientos estatales que favorezcan al capital y sus negocios; para los trabajadores la eficiencia es toda poltica econmica que favorezca a los trabajadores y al cambio del sistema burgus. No hay trmino medio. As entonces, sa debe ser la gua de la Poltica Econmica en la transicin hacia el Socialismo dentro de las relaciones socio-econmicas burguesas.

Por esta razn la burguesa y sus aliados externos no dejarn en paz a los partidos populares ni al gobierno elegido por elecciones en su afn de construir una economa y una sociedad distintas de la burguesa; aquellos saben que les va la vida, su riqueza, sus propiedades, sus privilegios de clase, en tal apuesta y no respetan legitimidad democrtica alguna que no se avenga con la defensa de sus intereses a ultranza. De modo que cuestionar siempre, se opondrn siempre, desconocern siempre toda legitimidad de origen y de ejercicio del poder poltico institucional que no se adecue al servicio del capital. El nico Estado y las nicas polticas econmicas que reconocen y respetan es el de la burguesa, administrado por la clase burguesa y/o mediante sus empleados polticos, sus apologetas profesionales, su ejrcito burocrtico de gerenciadores de sus propiedades.

Esta situacin haba sido anticipada con notable perspicacia poltica por Michal Kalecki al tratar precisamente de la lucha de clases dentro del sistema en circunstancias favorables para los trabajadores pero que no disponen del poder poltico pleno: Su poder (de la burguesa FHA) es, en efecto, un poder de clase, y mientras su poder de clase siga intacto, la capacidad de los grupos capitalistas dirigentes para manejar las cosas a su antojo en el peor de los casos, mediante sabotajes es enorme. () Slo puede quebrarse destruyendo no slo su influencia poltica, sino lo que constituye la base real de la misma, su poder econmico en las grandes fuerzas productivas sobre las que tienen un control prcticamente incontestado. (M. Kalecki, Selected Essays on Economic Planning, pp. 20-24)

En este sentido hay, sin embargo, ramas importantes de la economa que tienen carcter estratgico para allanar el camino hacia la superacin del sistema y que deben ser estratgicamente prioritarias:

a) el Estado, sus propiedades y su actividad econmica;

b) El sistema bancario y financiero;

c) Comercio Exterior. Son las tres principales actividades sobre las que sin lugar a dudas deben implementarse decisiones de apropiacin ya que son crticas para el futuro desenvolvimiento del resto: poltica fiscal, poltica monetaria, poltica salarial, poltica cambiaria, etc. Veamos cmo es esto.

a) El Estado. Centraliza la actividad econmica mediante un Organismo Central de Planificacin, estableciendo rigurosas condiciones para el desenvolvimiento de los mercados privados.

b) Sistema bancario. Carcter pblico de toda actividad bancaria, financiera y del Seguro. Banca Central el organismo de ejecucin de la poltica monetaria y financiera. Centralizador de los flujos dinerarios.

c) Comercio Exterior. Bajo un Organismo Central de control de X e M, transporte y puertos estatizados.

El disponer de aquellas herramientas econmico-polticas, no impide, antes bien reclama, la implementacin de otras medidas que controlen y sujeten a la clase burguesa en su poder de resistencia y ofensiva contra el gobierno y sus polticas populares, y que signifiquen desarrollar mayor poder contestatario de los trabajadores ampliando su capacidad poltica ofensiva, tales como las siguientes:

d) Atacar el despotismo del capital en las relaciones obrero/patronales: enumerar tems.

Las relaciones laborales entre la clase trabajadora y la clase burguesa deben basarse en principios econmicos y jurdicos de reciprocidad respecto de la propiedad de cada una de ellas: La propiedad privada de Mp debe cumplir una funcin social y no podr ser administrada con carcter puramente de lucro mercantil para el solo beneficio de sus propietarios y accionistas. El capital debe quedar sometido a las obligaciones que fija el Estado del Pueblo y debe quedar al servicio de la economa general teniendo como principal objetivo la mejora de las condiciones de vida del trabajador y del bienestar social general.

Derechos de los trabajadores (muchos de estos derechos estn ya en la Ley del Trabajo):

1) Derecho a una remuneracin justa.

Negociaciones Sindicatos- Cmaras empresariales.

2) Derecho a condiciones dignas de desempeo laboral.

3) Derecho a la Salud gratuita.

4) Derecho a la Seguridad Social.

5) Derecho a la proteccin a la familia.

6) Derecho a la coadministracin de la empresa y a la participacin en las ganancias.

7) Derecho a la defensa de sus intereses como trabajador. (Asociaciones Sindicales)

Los trabajadores son representados por sus organizaciones sindicales para todo tipo de negociacin en relacin con: salarios; jornada laboral; descanso; productividad; calificacin laboral; condiciones del puesto de trabajo; vacaciones; capacitacin; beneficios sindicales; enfermedad, nacimiento de hijos, etc. Toda empresa privada, sin excepcin, deber contar con una comisin interna de trabajadores que permita una regulacin y buenas relaciones entre trabajadores y capitalistas para el desempeo eficaz del proceso productivo.

Obligaciones de las empresas capitalistas

La informacin de la empresa y de sus dueos: Obligacin de la empresa, con fuerza de ley, en suministrar a trabajadores en el momento de la contratacin y a los Sindicatos cuando stos lo requieran de:

a) nombres de los propietarios;

b) antecedentes penales, comerciales y civiles;

c) estado econmico y financiero de la empresa;

d) estado del pago de los impuestos al Estado;

e) salarios y honorarios profesionales del staff directivo;

f) acceso a los libros de contabilidad y toda documentacin que acredite el estado de la empresa. Toda negativa de la empresa a cumplir con estas obligaciones la har incurrir en un delito, pasible por tanto de las sanciones que establezcan las leyes para estos efectos.

g) Obligacin anual de la empresa de presentar documentacin oficial ante las Oficinas del Estado del pago correspondiente de sus obligaciones impositivas. No hacerlo significar un delito contra el Estado y la sociedad.

h) Por Ley del Estado, todo trabajador contratado por el capital privado, deber hacer el pago del salario el da inicial de la actividad laboral y no al final del perodo, semanal, quincenal o mensual. As como los trabajadores deben pagar antes los medios de vida y de subsistencia para consumir y/o usar, exactamente igual debe regir para el intercambio entre la clase capitalista y la clase de los trabajadores: primero se paga lo que habr de ser usado y luego se usa efectivamente. Los posibles litigios por incumplimiento de lo contratado debern ser zanjados, como hoy ocurre, en los tribunales laborales correspondientes. Podr contemplarse excepciones a esta ley por parte de empresas que solicitaran acogerse al rgimen de pago anterior, para lo cual el salario deber contener un plus en concepto de intereses por el crdito que el trabajador le concede al empresario al trabajar antes y cobrar despus. La tasa ser fijada por el Banco Central.

e) propiedad estatal, propiedad mixta (Estado-Obreros), propiedad cooperativa (Las Comunas)

La importancia de estos tres tipos propiedades est en que apuntan a disminuir la potencia de la propiedad privada del capital y a

En este contexto, las Comunas venezolanas y las dems organizaciones de produccin y asociacin colectiva del trabajo y la vida cotidiana, adquieren una importancia vital en la actual fase de transicin poltica. Representan el trabajo asociado con su vital importancia econmica, poltica e histrica, y constituye la verdadera superacin del sistema porque en su consumacin efectiva quita las bases del poder propietario de las clases burguesas ya tiende a eliminar el trabajo asalariado, condicin inevitable para la completa destruccin de la sociedad basada en la explotacin del trabajo por el capital. Este es el autntico camino que impedir volver hacia atrs todos los cambios alcanzados en la Venezuela bolivariana, es sta la verdadera Revolucin en las relaciones de produccin anti-capitalistas.

Esta parte de la transicin es la que est detenida arbitrariamente en el proceso venezolano. Pero este no se debe a un acto unilateral de la burguesa, puesto que no es la clase que tiene el control de poder poltico, aunque incide en l mediante su poder econmico y financiero y su sistema mundial de Estado. No. La responsabilidad es compartida con la burocracia de conducta pequeoburguesa, o pro burguesa, que para el caso es lo mismo. Esta clase y este sector de clase, son las responsables que en nuestro proceso no est en marcha un Estado Comunal, que es la forma que adopt en Venezuela la urgente necesidad de un Estado (economa, sociedad y cultura) alternativos.

Este dilema social de clase se presenta en cualquier proceso que haya avanzado hasta el punto en que avanz el bolivariano. Pero una revolucin no es un fenmeno teleolgico, ni un acto inevitable como la salida del sol cada 24 horas. Se trata de una construccin social y poltica y eso es lo que fue detenido arbitrariamente en nuestro proceso, por las fuerzas vivas asociadas de la burguesa, la boliburguesa y la burocracia conservadora que se enriquecen con la renta petrolera, especialmente desde que existe la llamada guerra econmica, que es una trasferencia masiva de capital desde el Estado a estos tres sectores. Los 23.000 millones fugados del Banco Central hasta el ao 2013, denunciado por la ex ministra Edm Betancourt, es una prueba, pero tambin el negocio grosero de la inflacin, el acaparamiento, la masiva evasin de productos importados a Colombia, todo financiado con dlares baratos del Estado.

Cuando el Comandante Chvez propuso el Estado Comunal, en el Programa de la Patria en forma oficial en 2012, no lo hizo para remodelar el Estado ni maquillar la economa rentista, sino para destruirlas. Hasta ahora, ese Estado est en paales y han pasado casi tres aos. Los resultados estn a la vista. Ese tiempo ha jugado a favor de la guerra econmica de la burguesa. Es ms grave la responsabilidad, porque en Venezuela existen cinco leyes que favorecen la construccin del Estado Comunal, adems de organismos instrumentales para ese fin de clase, como el Parlamento Comunal que ha comenzado a funcionar. Pero el tiempo no usado para construir el Estado Comunal fueron aprovechados por el enemigo, como era inevitable, y uno de sus resultados fue la desastrosa derrota del 6 de diciembre.

A esa derrota podran seguir otras, si no actuamos a tiempo con una estrategia alternativa revolucionaria de clase, y eso en la Venezuela actual se expresa en las Comunas, los Consejos Comunales, las cooperativas, los sindicatos bolivarianos.

La mejor demostracin prctica de esta perspectiva en marcha, la aportan la centenares de asambleas populares realizadas desde el 6 de diciembre, como respuesta de los de abajo a la victoria electoral de los de arriba, los capitalistas representados en la MUD. Esa es la potencia. Pero si no se transforma en fuerza poltica real de clase a escala nacional, con capacidad de ejercer el contra poder, por ejemplo, legislando leyes populares desde el Parlamento Comunal que tengan incidencia en el Gabinete mediante las cuatro Comisiones Presidenciales del Poder Popular que existen, estaremos preparando involuntariamente la derrota total del proceso.

Ya el enemigo lo avis, cuando Ramos Allup en nombre de la auto denominada ala democrtica, y Leopoldo Lpez en nombre del ala guerrerista de la MUD, anuncian un cambio total del rgimen y el gobierno durante 2016. Esa coincidencia habla de la conciencia de clase de ellos. Pero no existe todava un organismo y una direccin nacional poltica que concentre nuestra conciencia de clase. No puede ser la fraccin parlamentaria de los 54 Diputados y Diputadas del chavismo en la Asamblea Nacional.

Pero no solamente porque son apenas un disminuido tercio y gastarn el tiempo en discursos aunque dijeran lo correcto, favoreciendo involuntariamente el tiempo que necesita el enemigo para fraguar un pacto, o lo peor, un gran fraude contrarrevolucionario como los que fraguaron para echar a Fernando Lugo en Paraguay y a Manuel Zelaya en Honduras, o el que est en marcha en Brasil, los tres desde un poder parlamentario en sus manos como en Venezuela. Es que adems, esos 54 parlamentarios no significan una fuerza social necesaria para enfrentar las batallas que se avecinan y las tareas que impone la urgente situacin.

El nuevo gabinete nombrado por el Presidente Nicols Maduro contiene dos novedades que vale la pena destacar, para comprender el curso del acontecimiento en el centro del poder. Primero, incluye, por primera vez desde abril de 2002, a un representante directo de la burguesa comercial, el empresario Manuel Prez Abad. Segundo, no contiene a ningn representante del poder popular o comunal, y tercero: incluye a dos miembros que sostienen los mismos conceptos econmicos que nuestro criticado economista de la burguesa, Felipe Prez Mart.

En Venezuela ha comenzado en enero una confrontacin de poderes en las alturas del sistema poltico. Un parlamento enemigo del poder judicial, presidencial y de los otros dos poderes del modelo republicano bolivariano. Pero tambin existe el Parlamento Comunal, que muy tarde, pero al fin, ha comenzado a actuar y tiene la tarea de constituir en un verdadero poder alternativo, base legislativa del nuevo sistema de poder comunal. En esa medida, los 54 diputados pueden jugar un rol til como representacin electoral, simblica del pueblo chavista y favorecer el nuevo proceso dentro del parlamento del enemigo.

Pero esa confrontacin legal en las alturas del Estado, slo puede ser resuelta positivamente para los trabajadores desde un poder poltico-social opuesto al poder de la burguesa y la burocracia instalada en la Asamblea Nacional, la economa, la banca y otras zonas de la sociedad: Esa sera la funcin revolucionaria del Estado Comunal.

f) Poltica de pleno empleo. (Derecho al trabajo)

Todo despido injustificado es contrario a la ley.  

h) La Poltica cambiaria: moneda nacional dlar.

- Eliminar la doble circulacin monetaria bolvar-dlar. Las divisas debern ser slo para el comercio exterior y el turismo. Prohibicin de circulacin del dlar.

- Creacin de una moneda interna fuerte como sustituto del dlar.

-Implementacin de tipos de cambio diferenciados estrictamente controlado por el BCV para los fines de los objetivos econmicos y sociales internos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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