Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2016

El presente perdido de Palestina

Vijay Prashad
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


La magia suspendida en el aire sobre el valle del Jordn

 

 

Es aqu en el desierto donde los antiguos profetas se volvieron locos. Hilaban las madejas de sus encuentros con Dios y creaban historias que calmaban los temores de los pueblos que estaban a merced de la naturaleza.

Si escudria sus ojos puede imaginar a Juan el Bautista envuelto en pelo de camello, caminando hacia el ro Jordn, seguido de un enjambre de langostas. Ahora las rutas cortan el paisaje, pero el misterio de la roca y el arbusto permanecen.

La arteria principal a lo largo del eje norte-sur es derekh Gandi o Gandhi road [derekh es la palabra hebrea para camino -con todas las implicaciones msticas intactas- y que ahora se utilizan para describir la variedad de asfalto ms mundano].

A qu Ghandi se refiere? Al Mahatma Gandhi solo en forma tangencial, porque el referente real es un hombretodo lo contrario de Gandhi, Rehavam "Gandhi" Zeevi. Lder del partido Moledet (Patria). Zeevi abog por el traslado forzoso de los palestinos desde el valle del Jordn a otros pases.

Para Zeevi,asesinado por el Frente Popular para la Liberacin de Palestina en 2001, los palestinos no tienen derecho a su tierra. Zeevi no slo es recordado por este camino, sino tambin en la poltica del Estado de Israel.

A lo largo del camino estn los pueblos palestinos y las colonias israeles divididos por cordones militares y campamentos. Aunque el Acuerdo de Oslo 1994 asign el valle del Jordn para un futuro Estado palestino, que es parte de la zona C, el 93,4 % de la tierra est bajo control israel.

En esa tierra en la actualidad hay cerca de 40 colonias israeles -consideradas ilegales segn el derecho internacional- que utilizan el doble de la cantidad de tierra cultivable disponible para los palestinos.

Rashid Sawafta de "Salvar el valle del Jordn" me dice que los israeles prohben a los palestinos utilizar alrededor del 85 % de la tierra. Los israeles afirman que estas tierras sonpropiedad del Estado,terreno militar o reservas naturales.

Los israeles -con el pretexto del control militar se han apoderado de las fuentes de agua. Esta es la razn del florecimiento de las colonias mientras la tierra palestina lucha por abastecer al pueblo.

Los sueos de Zeevi para el valle del Jordn no son aislados. La semana pasada, en la camarilla de la Knesset de la tierra de Israel, el ministro de Educacin Naftali Bennett clam una vez ms por la anexin de toda Cisjordania con el frtil valle del Jordn como premio.

Es ampliamente conocido que los asentamientos en el valle del Jordn producen beneficios extraordinarios para Israel. Un estudio reciente realizado por Nur Arafeh, Samia al-Botmeh y Leila farsaj para al-Shabaka encontr que el 40 % de las exportaciones de dtiles de Israel proviene del valle del Jordn y la explotacin de esta tierra reporta a Israel un ingreso anual de alrededor de 130 millones de dlares.

Estos son los recursos robados a los palestinos bajo el Acuerdo de Oslo.

En los ltimos cinco aos, de acuerdo con una investigacin de Haaretz, las colonias recibieron 220 millones de dlares de donaciones privadas estadounidenses. Debido a que este dinero viene a travs de organizaciones sin fines de lucro, el Gobierno de Estados Unidos permite que se deriven a Cisjordania sin cobrar impuestos, esto significa que el contribuyente estadounidense tambin est financiando los asentamientos.

Respaldados por el Estado israel y financiados por los subsidios estadounidenses, estos asentamientos han florecido en los Territorios Palestinos Ocupados.

En Fasayal al-Fouqa, en el centro de "Salvar el Valle del Jordn", Rashid detalla las humillaciones en la vida cotidiana de los agricultores palestinos. Dado que Israel se niega a sancionar planes para las aldeas, los agricultores construyen ilegalmente. Estas casas son entonces rutinaria y brutalmente destruidas.

Se arrancan las plantas,se desva el agua, los sueos se rompen.

He ledo los informes sobre esta atrocidad y en alguno de ellos fui incapaz de concentrarme. Los hechos son importantes para construir el caso contra la ocupacin, pero los detalles son abrumadores. La bscula de la justicia se volc hace mucho tiempo. Mi mente ni siquiera puede digerir la informacin sobre decomisos en la aldea Fasayal o las demoliciones en al-Hadidiya. El hedor de la atrocidad est en todas partes.

Cmo sobrevivir a la ocupacin

Ms al sur, cerca de la legendaria ciudad de Jeric, se encuentra el hotel Oasis, anteriormente hotel Intercontinental, con un casino. El plan de ese hotel era atraer a los turistas israeles que les habra gustado tener un Las Vegas en el desierto de Palestina.

La Segunda Intifada acab con este plan.

Detrs del hotel hay una vasta extensin de tierra destinada al desarrollo de la puerta de Jeric, una parcela de 740 acres para la construccin de hoteles, villas de lujo, un parque acutico y un museo. Ahora el desierto amenaza con reclamar los planes de los inversores palestinos, encabezados por Inversiones PADCO, de Munib al-Masri.

Esto est muy lejos de las preocupaciones de los agricultores de Fasayal y al-Hadidya.

Es una fantasa neoliberal que nace de un fracaso -un casino- y amenaza otro. Hace unos aos el presidente de PADCO, Samir Hulileh, dijo a la prensa: "No hay manera de saber cundo va a terminar este conflicto y creemos que es imprescindible que la gente sobreviva al conflicto y al proceso hasta el final. La supervivencia no significa que apenas vivamos".

En el otro extremo de Jeric hay un cartel que indica el tiempo de la Autoridad Palestina. Representa a una chica joven que sopla un diente de len.

El subttulo es fascinante "Es tu comida halal? (ritual N. dl T.), el robo de electricidad est prohibido (haram) por la ley de la sharia". No lejos de este cartel hay una pintura en una pared que representa a Yasser Arafat y Abu Jihad, este ltimo con lgrimas negras corriendo por sus ojos.

En 2013 el Centro de Estudios para el Desarrollo de la Universidad de Birzeit -junto con el ministerio de Planificacin y Desarrollo Administrativo de la Autoridad Palestina- elabor ​​un plan estratgico nacional para la zona C y para el Ghor (el extremo norte del valle del Jordn).

El plan mostr que si los israeles desocupan la zona C el potencial econmico contributivo de la zona sera de al menos un tercio del actual PBI palestino (ms de 3.000 millones de dlares en una economa de 10.000 millones). El documento, dice Raja Khalidi -un economista palestino desarrollista- "nunca fue adoptado oficialmente por la Autoridad Palestina, ni nunca revelado al pueblo que era 'participe de su propiedad, mientras que los donantes mansamente evitaban insistir en ver lo que insistentemente se les haba solicitado".

El plan, me dice Khalidi, "sigue profundamente enterrado en el ya desaparecido ministerio de Planificacin". Ese ministerio fue absorbido por elde Hacienda.

Mientras tanto en el Ghor a principios de diciembrelos colonos israeles lanzaron a sus perros cazadores sobre el joven Rami Daraghmeh de 18 aos cuando cuidaba a sus ovejas que estaban pastando. Rami, principalproveedor de su familia, qued gravemente herido en la pierna izquierda. Fue un ataque de rutina. Otro para la lista de Rashid.

La evidencia de la resistencia est en la existencia de grupos como Save the Jordan Wall, Stop the Wall y los Comits Populares. Estos son legin, documentando las amenazas a la existencia de Palestina, la defensa de la casa y la familia.

Su modalidad es defensiva. La actitud de los colonos ilegales sugiere que ellos lo saben. La historia, trgicamente, parece estar muy lejos de su lado.

Las campaas de boicot contra la agricultura de los asentamientos abrira otra va. La Unin Europea ha establecido directrices para las etiquetas que se colocan en los productos fabricados en los asentamientos.

Seria como poner etiquetas que dijeran "hecho por el trabajo Infantil" o "diamantes de sangre". Lo ilegal tiene que considerarse ilegal, no es una opcin. Pero es un comienzo.

 

Este artculo apareci originalmente en Al Araby.

Vijay Prashad es director de Estudios Internacionales en el Trinity College y editor de Letters to Palestine (Verso). Vive en Northampton.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2016/01/04/palestines-lost-present/

 

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 

 



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