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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2016

La Revolucin Ciudadana asediada: la guerra de desgaste

Jos Molina Ramn
Rebelin


Deca Karl Von Clausewitz que la guerra es la extensin de la poltica por otros medios, en efecto esta aclaracin nos permite abordar la coyuntura actual desde la perspectiva muy dicotmica pero vlida de cmo se manifiestan el enfrentamiento entre los sectores que apoyan a la Revolucin Ciudadana y los que se oponen a la misma.

 

Para iniciar, este artculo plantea que la Revolucin Ciudadana est siendo asediada y que ha entrado en una guerra de desgaste. Las guerras de desgaste fueron muy frecuentes en el medioevo particularmente en las guerras de asedio que sucedan en las ciudades amuralladas. No fueron exclusivas de ese tiempo asedios importantes histricamente hablando en el siglo XXI fueron los de Leningrado por parte del ejrcito alemn en la Segunda Guerra Mundial y tambin el asedio de Israel a Palestina, pero lo que cabe entender respecto de esta forma particular de guerra son sus caractersticas las que podemos resumir en lo siguiente:

Todo esto era necesario decirlo para explicar la situacin en la que se encuentra el proceso de la Revolucin Ciudadana. La imagen ms descriptiva de la situacin actual es aquella que se sucedi en el mes de junio de 2015, cuando el presidente Rafael Correa present el proyecto de Ley sobre herencias y plusvala y la oposicin convoc a la ciudadana a manifestarse en las proximidades de la Sede Nacional de Alianza PAIS en la avenida Shyris de la ciudad de Quito. Por igual forma la convocatoria que realizaba Alianza PAIS y aliados a defender la propuesta de las leyes redistributivas, el proceso poltico y las instalaciones de la Sede Nacional. En momentos, la polica amurallaba al grupo de apoyo de la Revolucin Ciudadana de esa manera grficamente se expresa el asedio que tiene el proceso de la Revolucin Ciudadana respecto de la oposicin.

Como dijimos anteriormente el resultado de esta guerra de desgaste se resolver a favor de uno de los dos bandos por la eficiencia en las lneas de abastecimiento de cada uno. Sin duda aquellos que estn dentro de la muralla los simpatizantes y militantes de la Revolucin Ciudadana sern los que paguen Los costos de esta guerra de desgaste.

La lnea de abastecimiento de la oposicin tiene como punto de origen los Estados Unidos con una cantidad inagotable de recursos econmicos con los cuales ha logrado construir un aparataje que contempla un arsenal meditico que bombardea por encima de la muralla y en la opinin pblica la imagen de la Revolucin Ciudadana, desmoraliza y permea el sentido comn de la poblacin. No pueden librar esta guerra de desgaste sin el recurso humano por eso todo est orientado a cautivar -golpea programticamente a la Revolucin, por ejemplo sobre los efectos redistributivos de los impuestos- ha demostrado que puede reunir un ejrcito capaz de desestabilizar al rgimen, sus convocatorias en Quito y Guayaquil son una muestra de eso. La oposicin de izquierda es la primera lnea o la fuerza de choque en este escenario a pesar de que programticamente no se encuentren unidos en la accin si lo estn. La pregunta que cabe es si La lnea de abastecimiento de la oposicin se mantendr como hasta ahora? Y Cundo buscarn dar el asalto a la Revolucin?.

Por otro lado, lo ocurrido electoralmente en Argentina y Venezuela representa un golpe directo a la lnea de abastecimiento de la Revolucin Ciudadana. La desmoralizacin es una constante entre las filas de los que apoyan a la Revolucin, cada vez ms hay quienes pasan a la inactividad. Parece ser el efecto de la mutilacin. En esta guerra de desgaste las fuerzas que quedan se reciclan en cada batalla: sea sta una concentracin una actuacin en las redes sociales, la verdad es que los recursos escasean.

Entonces, es fundamental que se despliegue la capacidad dirigente de los cuadros polticos que lideran a la Revolucin Ciudadana para retomar la direccin del proceso poltico, reconectarse con la poblacin, neutralizar la lnea de abastecimiento de la oposicin y sacar a la luz la capacidad heroica de los militantes y simpatizantes de esta Revolucin. Slo puede conseguirse tal efecto con decisiones que reflejen una modificacin en la imagen de la Revolucin, con la generacin de una nueva esttica pues hay que comunicar de forma distinta, disputar programticamente lo que va a ser el siguiente paso en este proceso poltico como un acto de educacin para la Revolucin, deben multiplicarse los cuadros polticos para fortalecer la direccin del proceso poltico, es imprescindible que exista tambin capacidad de movilidad y autonoma de sectores afines a la Revolucin, esto implica estos sectores puedan manejar una agenda propia y que est se refleje en las diferentes etapas de la Revolucin.

Por ltimo la capacidad de liderazgo de Rafael Correa es innegable pero la direccin de esta guerra de desgaste no puede recaer en una sola persona, pues se arriesga la sostenibilidad del proceso a la presencia o no del presidente. Venezuela puedes servirnos como un ejemplo como la no presencia fsica de Hugo Chvez marco un antes y un despus en la revolucin bolivariana que ahora se encuentra en una situacin adversa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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