Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2016

Vctor Hugo fuera del aire

Atilio A. Boron
Rebelin


Das pasados hablbamos de la nefasta transicin que se est operando en la Argentina desde la Repblica hacia el Rgimen. Este ltimo es definido como una forma de gobierno en donde se atropellan las reglas del juego democrtico, se avanza sobe la divisin de poderes, se desconocen los preceptos constitucionales y las normas del derecho internacional. La Argentina de Macri, en su breve experiencia de un mes, ha dado pasos gigantescos para convertir a su gobierno en un Rgimen, conculcando libertades sin solucin de continuidad. La ltima muestra de un rosario de intervenciones de ese tipo la ofrece la decisin tomada por Radio Continental, bajo evidente presin gubernamental, de levantar La Maana, el programa de Vctor Hugo Morales. Este era una de las pocas voces crticas que iba quedando en la radiofona argentina, un faro al cual se dirigan todos los que abrumados y disgustados por el monocorde tono oficialista de la prensa hegemnica en todas sus manifestaciones (prensa, radio y televisin) para escuchar la otra campana, para acceder a una perspectiva diferente, para conocer otras opiniones y escuchar las voces de otros analistas. La Maana era el programa de ms rating de Radio Continental, pese a lo cual se lo liquid sin miramientos, silenciando una de las voces ms autorizadas del espacio pblico argentino.

Este zarpazo contra la libertad de expresin se produce en medio de la abyecta complicidad de los sedicentes personeros del periodismo independiente, que durante aos taladraron y envenenaron los cerebros de su audiencia, sus lectores o televidentes con crticas a las supuestas amenazas que la Ley de Medios representaba para la libertad de expresin, pese a que esta pieza legal jams pretendi legislar sobre los contenidos sino combatir la apropiacin monoplica del espacio radial y televisivo. Los supuestos adalides de las libertades pblicas tambin criticaban la utilizacin arbitraria de la pauta oficial para favorecer voces alternativas para compensar la fenomenal desproporcin a favor de los riqusimos medios hegemnicos totalmente jugados en un plan destituyente y que haban cambiado el periodismo por la publicidad opositora y el coaching de sus mediocres personeros. Estos nefastos personeros del odio y la intolerancia -periodistas, polticos e intelectuales deseosos de cobijarse bajo el favor oficial y sus generosas prebendas- permanecen en silencio mientras Macri pisotea una tras otra las instituciones y las normas de la Repblica. Su pasividad e indiferencia los convierte en farsantes, que desmienten con su inconducta las bellas exhortaciones al dilogo, el consenso, el pluralismo, la democracia que, nos decan, sobrevendran cuando la dictadura kirchnerista fuera desplazada de la Casa Rosada. Ahora callan, en un silencio escandaloso e imperdonable.

El totalitarismo meditico lleg a extremos jams vistos en la Argentina democrtica. Alfonsn convivi con un sistema de medios que le fue hostil desde el vamos; Menem avanz en el control pero quedaron algunos islotes crticos que sobrevivieron a su arremetida; la Alianza hered esa situacin y su inoperancia tambin se reflej en el terreno meditico. Nstor Kirchner se enfrent ni bien asumi la presidencia con la beligerancia de La Nacin, que por la pluma de Jos Claudio Escribano le intim a una rendicin incondicional que el patagnico desech con dignidad. Clarn, ms astuto, primero apoy al nuevo gobierno pero bien pronto los desacuerdos en relacin al meganegocio del Triple Play ( voz, banda ancha y televisin) pusieron al multimedios en contra del gobierno, en una escalada infernal en donde se movilizaron todos los recursos imaginables para construir un consenso pseudo-republicano que demonizara la gestin de Cristina Fernndez de Kirchner y combatiera por todos los medios posibles a la nueva legislacin, misma que haba sido aprobada por amplia mayora en el Congreso Nacional y declarada constitucional por la Corte Suprema de Justicia de la Nacin. CFK libr una batalla desigual, y logr mantener un cierto pluralismo informativo que hoy, casi perdido por completo, valoramos como un blsamo. Ms all de las limitaciones que tuvo la poltica comunicacional de su gobierno, desgraciadamente en manos de diletantes, la verdad es que la Argentina de su poca era un pas en donde cualquiera poda or opiniones diferentes, si bien a medida que se alejaba de Buenos Aires la campana opositora sonaba con una estridencia que eclipsaba a todas las dems. Pero, mal o bien, haba dos campanas, dos voces, dos opiniones.

Poco a poco comienzan a caer las tinieblas y el pensamiento nico, la insulsa y fraudulenta versin oficial, ser lo nico que podrn escuchar los argentinos para conocer lo que est ocurriendo. Nunca vivimos algo igual en democracia. Se viene una dursima batalla para defender nuestras libertades, amenazadas por el macrismo desde los ms diversos frentes. El gobierno de Macri confa en la pasividad y desorganizacin del campo popular. Pero es una apuesta temeraria. No vaya a ser que de tanto tensar la cuerda esta se rompa y la mitad del pas que no lo vot, mas una fraccin de los que s lo hicieron pero ya estn arrepentidos, decidan, hartos ya de tantas decisiones reaccionarias y antipopulares; hastiados y enojados por el recorte de sus ingresos, por la inflacin descontrolada, por los despidos arbitrarios, reeditar las grandes jornadas de Diciembre del 2001 y una gigantesca poblada provoque el derrumbe del Rgimen. Macri est jugando con fuego, y no parece muy ducho que digamos. Por las dudas, no sera mala idea chequear el funcionamiento del helicptero presidencial.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter