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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2016

Portugal
Pacto de izquierdas, avances y contradicciones

Joo Camargo
Viento Sur


Tras las elecciones generales portuguesas del pasado mes de octubre pareca improbable que el fruto de las mismas pudiera tener tanto recorrido. El Partido Socialista, dirigido por Antnio Costa, tena que elegir entre su total rendicin ante el centro derecha o un giro a la izquierda, presionado por la mayora relativa de la coalicin de centro derecha que ha gobernado en Portugal durante los aos de la troika por un lado, y una izquierda emergente por otro. La presin del Bloque de Izquierda para tumbar el gobierno de centro derecha y apoyar un gobierno del Partido Socialista con ayuda del Partido Comunista y los Verdes dio sus frutos cuando los socialistas, con el 28 % de los votos, y la izquierda, que representaba cerca del 20 %, se unieron en el parlamento y votaron en contra del programa del gobierno de coalicin de la derecha, forzando al derechista presidente de la Repblica a encargar a Costa la formacin del gobierno en contra de su voluntad.

Los acuerdos multilaterales establecidos por el Partido Socialista con cada uno de los dems partidos han determinado una parte importante del programa del nuevo gobierno: los socialistas se comprometieron a no seguir recortando el Estado de bienestar, a compensar las rebajas de salarios y pensiones, a incrementar el salario mnimo, a detener las privatizaciones y a restablecer la negociacin colectiva para los trabajadores. Adems, se acord combatir la precariedad laboral, prohibir los desahucios, poner fin a los exmenes estandarizados para los nios, otorgar plenos derechos de adopcin a las parejas gays y lesbianas, revertir las restricciones del gobierno anterior al derecho al aborto y a dar marcha atrs a muchas de las polticas impulsadas por el gobierno anterior de Passos Coelho.

Desde que asumi el poder, el 26 de noviembre, el gobierno del Partido Socialista, apoyado en el parlamento por la izquierda, se ha atenido a lo acordado con el Bloque de Izquierda, el Partido Comunista y los Verdes. La reversin de la privatizacin de la compaa area pblica TAP (cuya privatizacin fue acordada por el consejo de ministros del gobierno anterior en el breve periodo en que estuvo en funciones) est sobre el tapete, mientras que las concesiones del transporte pblico a empresas privadas en Oporto y Lisboa han quedado completamente anuladas. Las parejas homosexuales pueden ahora adoptar, las restricciones al aborto han sido levantadas, se han promulgado nuevas leyes que protegen a las familias acosadas por las deudas frente a las ejecuciones judiciales y los desahucios, los nios de 8, 10 y 12 aos ya no tendrn que someterse a exmenes obligatorios de matemticas y lengua portuguesa, el impuesto suplementario que haba establecido el gobierno anterior se reducir en dos tercios para la mayora de asalariados de renta media y eliminado para quienes ganan menos de 801 euros.

Se ha negociado el aumento del salario mnimo y, en contra del parecer de las asociaciones empresariales, se ha acordado subirlo a 600 euros para 2019 (era de 485 euros en 2015, ha ascendido a 505 euros en 2016 y se incrementar como mnimo un 5 % cada ao). Esta fue una de las primeras disputas en el seno de la alianza, pues los comunistas y tambin el Bloque deseaban un aumento inmediato en 2016. Un comit para combatir la precariedad laboral ha iniciado su labor, centrndose principalmente en los trabajadores autnomos.

El Bloque de Izquierda ha nombrado al antiguo portavoz del partido, Francisco Lou, para representarlo en el Consejo de Estado, un rgano que asesora al presidente de la Repblica (la eleccin presidencial tendr lugar el 24 de enero). Es la primera vez que el partido est representado en el Consejo. El Partido Comunista, el Partido Socialista y los partidos que conformaban la coalicin de derechas ahora disuelta, el Partido Socialdemcrata y el Partido Popular, han nombrado a su vez a sendos consejeros.

Los ataques virulentos de la derecha contra el nuevo gobierno se han reducido prcticamente a cero, especialmente desde que estall el escndalo de un nuevo desastre bancario. El gobierno anterior haba inyectado 1 100 millones de euros en BANIF, un banco privado con sede central en Madeira y dirigido por Lus Amado, ex ministro del Partido Socialista. En 2012 recibi un prstamo de la troika de 1 100 millones de euros, de los que solo ha devuelto 275 millones (y todava debe 125 millones de euros desde diciembre de 2014). En diciembre de 2015, las acciones del banco se hundieron a un valor casi nulo cuando finalmente se supo que la entidad estaba en quiebra. Estaba en quiebra y era insolvente desde el programa de salida limpia de la troika, anunciado a bombo y platillo por el anterior primer ministro, Passos Coelho.

En colusin con el jefe del Banco de Portugal (el banco central portugus), la situacin se ocult por razones electorales hasta que finalmente salt a la luz pblica tres semanas despus de que se constituyera el nuevo gobierno. El Banco Central Europeo presion abiertamente al gobierno, de manera que hubo que rescatar el banco (menos de un mes antes de que se pusiera en prctica la nueva poltica de recapitalizacin interna de las entidades en quiebra por parte de la UE) por 2 200 millones de euros. Despus de esto, la Comisin Europea forz la entrega de la entidad al macrobanco espaol Banco de Santander a cambio de tan solo 150 millones de euros, con una amnista fiscal de 289 millones ms. La Comisin Europea orden al gobierno portugus que diera dinero al Santander, rechazando su propuesta de incorporar el BANIF a la Caixa Geral de Depsitos, el banco pblico (y ms grande) de Portugal. En el parlamento, el Bloque de Izquierda, los Verdes y el Partido Comunista votaron en contra del nuevo rescate. Fueron el s del Partido Socialista y la abstencin de los diputados del derechista Partido Socialdemcrata los que aprobaron una vez ms la poltica del euro de salvar bancos de la manera habitual, con dinero pblico, en vez de mantener el banco en manos pblicas despus de haber pagado por l con dinero pblico. Esta primera grieta importante en el apoyo al nuevo gobierno es muy relevante, y tambin ha marcado el final de la coalicin de derechas con la dimisin del antiguo dirigente del CDS-PP (el socio menor de la coalicin) y ex viceprimer ministro Paulo Portas, lo que supone el fin de un ciclo para la derecha.

Cuando se trata de la banca y las finanzas, el Partido Socialista muestra su coherencia en el apoyo a las normas europeas de aplastar a la gente mientras se rescata a los bancos. De nuevo sobre la cuestin de otro banco anteriormente rescatado (el antiguo Banco Esprito Santo, ahora Novo Banco), que estaba en manos del gobierno, se decidi liquidar sus activos txicos nuevamente constituidos (esta vez con dinero privado) antes de devolverlo a manos privadas. La UE presiona permanentemente a favor de la entrega del sistema financiero portugus a los grandes grupos financieros europeos. El Bloque de Izquierda manifest su oposicin a esta decisin, apoyado por algunos diputados rebeldes del Partido Socialista.

Las primeras semanas del nuevo gobierno portugus han permitido algunos avances importantes en cuestiones sociales, poniendo freno temporalmente a las polticas de empobrecimiento e incluso mejorando algunos aspectos, pero la presin ejercida por la UE esta vez no desde el Eurogrupo, sino a travs del BCE y la Direccin General de Competencia de la Comisin Europea demuestra lo lejos que estamos todava del final de los aos de la troika. La aceptacin por el Partido Socialista de las dainas polticas europeas seguir poniendo de manifiesto las contradicciones entre la normativa europea, el bienestar social y la constitucin portuguesa. Sin duda estas contradicciones provocarn, pronto o tarde, un choque de trenes con el acuerdo suscrito con la izquierda, con lo que los socialistas debern afrontar la misma situacin que el da despus de las elecciones de octubre. Esperemos que antes de que esto ocurra veamos cambios importantes en Espaa e Irlanda, donde las elecciones pueden acabar con la hegemona del Partido Popular Europeo y los intereses del 1 % que representan.

Joo Camargo, militante del Bloco de Esquerda, electo municipal en Amadora y animador del movimiento Que se lixe a troika (Que se joda la troika) y de Precrios Inflexveis

Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article10871

Traduccin: VIENTO SUR



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