Portada :: Feminismos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2016

El Partido Feminista e Izquierda Unida

Lidia Falcn
Pblico.es


Este pasado 9 de enero, dos meses exactos despus de la firma del protocolo de admisin con el coordinador general Cayo Lara, el Comit Poltico Federal de Izquierda Unida ratific la insercin del Partido Feminista de Espaa en la coalicin. Este es un da muy importante para el avance del feminismo y de la izquierda en Espaa, y aunque parezca muy pomposa esta afirmacin en momentos como los actuales, en que toda la atencin y la preocupacin de los medios y de los ciudadanos estn volcadas en la independencia de Catalua y en el gobierno del pas, no exagero un pice. A menos que se considere menos importante la vida, la salud, el bienestar, la justicia y la felicidad de la mitad ms uno de la poblacin espaola.

Ya s que, desgraciadamente, este ritornello que cotidianamente repetimos de que las mujeres somos ms de la mitad de la ciudadana no impresiona. Ni a los gobiernos ni a la justicia ni a los partidos polticos. Por ello, durante varias dcadas el Movimiento Feminista ha luchado muy en solitario, ha tenido que nutrirse de las fuerzas que las mujeres solas podan aportar y muchas veces en contraposicin y antagonismo no solo de los enemigos del progreso que ya conocemos, sino desgraciadamente tambin de amplios sectores de sus compaeros de lucha.

Por ello, es una victoria que la formacin poltica que pronto cumple tres dcadas haya tenido la sensibilidad adecuada para aceptar, inmediatamente y por unanimidad, la solicitud que le formulamos de ingresar en la coalicin.

No hubo tampoco voces disidentes en el Consejo Poltico Federal que vot unnimemente a favor de que el Partido Feminista se integrara y de esa aquiescencia esperamos los mejores resultados. Recibimos la felicitacin de la responsable del rea de la Mujer que puso de relieve la coincidencia de muchos aos y de tantas luchas en las que las mujeres de IU han trabajado conjuntamente con el Movimiento Feminista.

De este primer paso han de seguirse otros muchos que se conviertan en carrera para que las mujeres lleguen al poder. Y lo haremos desde la slida plataforma para esa lucha que significa Izquierda Unida.

No est de ms recordar el largo camino que ha recorrido la formacin, cuyas races se hunden en la frtil tierra del Partido Comunista de Espaa, uno de cuyos fundadores fue mi padre, el periodista y escritor Csar Falcn, director de Mundo Obrero, creador del programa de radio Altavoz del Frente en plena Guerra Civil e introductor de Miguel Hernndez en el partido y en las emisiones radiadas.

De aquella terrible poca arranca la labor tenaz y sin duda heroica de los militantes del partido, que a pesar de las persecuciones, las matanzas, las torturas y las prisiones, con sus consecuencias anejas de prdida de familia, de trabajo, de exilio, han sobrevivido, han defendido sus mismos ideales, han sido fieles y firmes y han permitido que una formacin de izquierdas sobreviva a los ataques exterminadores del fascismo, del capital, de la Iglesia, del imperialismo, y de los no menos peligrosos de sus desafectos, aliados, compaeros de viaje y rivales polticos.

A la persecucin sistemtica hay que aadir la continua propaganda lanzada en contra de todo lo que huela a comunismo que sin tregua alguna elabora y difunden los medios de comunicacin, la escuela, la Universidad, la intelectualidad vendida a la derecha, desde hace casi un siglo.

Por ello, llegar a 2016 con una formacin que no tiene miedo de llamarse de izquierda, que ha asumido el nico programa realmente rupturista con el orden establecido e impuesto en 1978 por los poderes dominantes, que se declara republicana, antiimperialista, anti vaticanista y feminista, es un triunfo.

Que no me digan los nuevos progres de Podemos y no encuentro otra manera de llamarlos sin que quiera ofenderlos, puesto que como ellos mismos no se definen ni de izquierdas ni comunistas ni rupturistas, no me quedara ms que calificarlos de cambistas, segn su ltimo eslogan del cambio que esa resistencia mostrada por Izquierda Unida no ha servido de nada, que sus militantes se han quedado recluidos en una formacin pequea y marginal, y que se sienten tan contentos de mantener unos principios que no le importan a casi nadie.

Esta falsificacin de la historia de nuestro pas es muy lamentable, porque contribuye, y eso es lo que se pretende, a confundir a la ciudadana menos formada.

Si el Partido Comunista e Izquierda Unida ms tarde no hubiera existido, los jvenes rupturistas del 15 M, los anticapitalistas de hoy que no lo eran hace diez aos cuando el bienestar les permita tener casa y coche-, los podemitas de ahora, no hubieran podido ni manifestarse ni organizarse ni presentarse a elecciones ni ganarlas.

Es ya sabido, o debera serlo, que el Partido Comunista mantuvo la resistencia al franquismo durante cuatro dcadas, y cuatro dcadas ms ha sostenido la bandera antiimperialista, y lo que se ha trabajado y luchado y difundido ah est, inserto en el ADN de muchos trabajadores, de muchas mujeres, de un sector de la intelectualidad que forma opinin. Por eso estamos y por eso seguimos. Porque somos la sal de la tierra.

De la misma manera que la lucha del feminismo radical que representa el Partido Feminista ha impedido que este pas no se constituyera en la reserva de la derecha ms reaccionaria de Europa cuando lleg la Transicin. El Movimiento Feminista logr en esos aos la declaracin de no discriminacin del artculo 14 de la Constitucin y despus los avances legales que ya conocemos. Pero la lucha por la abolicin de la prostitucin, contra la violencia machista, por la igualdad salarial, por la participacin de las mujeres en todos los mbitos sociales, la ha llevado sin concesiones el Partido Feminista y ha trabajado con otros grupos y asociaciones para ampliar el mbito de difusin de sus demandas.

Pero llegado el momento de plantearse si seguir en el conocido universo del movimiento social o cumplir nuestra vocacin esencial: participar en poltica, era evidente que la nica formacin con la que podamos colaborar era Izquierda Unida, conocidas ya la vocacin monrquica, atlantista y vaticanista del PSOE y de Podemos, y su repugnancia a apoyar la abolicin de la prostitucin.

De nuestra alianza tienen que recogerse los mejores resultados. El Partido Feminista, cuya primera asamblea, despus del II Congreso, se celebrar el prximo 23 de enero en Madrid, se propone lanzar una campaa continuada y firme en defensa de los puntos aprobados en el programa de Unin Popular: la proclamacin de la III Repblica, la anulacin de los acuerdos con el Vaticano, la salida de la OTAN y el desmantelamiento de las bases americanas, el rechazo al TTIP, la modificacin de la ley de Violencia de Gnero para proteger a las mujeres vctimas de la violencia machista, la abolicin de la prostitucin, la igualdad salarial, la introduccin del feminismo en la escuela, en el Instituto, en la Universidad, la transformacin de los medios de comunicacin en medios de informacin feminista.

Es el momento de que la estructura de IU apoye los actos, los cursos, los talleres que el Partido Feminista va a organizar en toda Espaa para llevar la formacin poltica y feminista a todas las mujeres y hombres a los que lleguemos.

Sabemos que miles de mujeres y de hombres, repartidos por toda Espaa, trabajan cada da por el progreso dentro de IU y que ante un proyecto de estas caractersticas van a sentirse animadas a colaborar. Y tambin sabemos que ninguna otra formacin poltica desea llevarlo a cabo. Ni en su programa ni en su objetivo se halla la determinacin de que las mujeres sean protagonistas, nuevamente, de los cambios polticos y sociales que vamos a plantear y a exigir. Ni siquiera el PSOE ni Podemos se plantean las rupturas que nosotras tenemos como eje de nuestra tarea partidaria. Enfrascados en sus querellas internas y entre s por alcanzar puestos de poder, con lo que ello significa: escaos parlamentarios y senatoriales, dinero de subvenciones, despachos, entrevistas televisivas, vuelven a despreciar las necesidades profundas de las clases trabajadoras y de las mujeres, que se merecen ms que unas cuantas ayudas limosneras en forma de pago del recibo de la luz y de paquetes de comida.

Por ello, Izquierda Unida es tan imprescindible como el Partido Comunista. Por ello Izquierda Unida, el rbol que contiene las ramas de nuestros partidos y asociaciones y hunde las races en la tierra que germina el progreso, regada con la sangre de nuestros antepasados, no puede desaparecer. Nos ha costado casi un siglo, el Partido Comunista se constituy en 1920, hacerla crecer y fructificar y los liquidacionistas que los hay pretenden que la izquierda se diluya a imitacin de ese aguado partido demcrata italiano, para que sea cmplice del capital.

Que nadie se crea que con la dejacin de principios, la ocultacin de objetivos, el cambio de un lenguaje categrico en otro eufemstico, para intentar engaar a la derecha, la izquierda o lo que quede de ella, va a lograr ms poder. La derecha, en esto, es ms lista que la izquierda, y no se la engaa. Todo lo que no sea estar con ella es estar contra ella. Esa es la equivocacin de la socialdemocracia, que despus de la cada del Muro de Berln crey que iba a ser la triunfadora nica de la izquierda, y hoy est mendigando pactos con la derecha y el centro para subsistir.

Como decimos del feminismo, el futuro ser de izquierdas o no ser. Y como demostracin de esta declaracin que parece pomposa no hay ms que mirar, tan cerca como lo tenemos, el horror que se ha apoderado del Medio Oriente.

Como bienvenida a este 2016, en medio de la convulsin de la poltica espaola e internacional, es sin embargo una muy buena noticia la colaboracin que iniciamos ahora mismo el Partido Feminista e Izquierda Unida.

P.D. El Encuentro Feminista se celebrar el prximo 23 de enero, a las 17 horas, en la calle Carretas 14, 3 piso, Madrid. Os esperamos.

Fuente: http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2016/01/11/el-partido-feminista-e-izquierda-unida/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter