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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2016

Disolucin sin restos de Izquierda Unida? (II)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Milton escribi El paraso perdido despus de visitar a Galileo en Italia y tuvo una gran ocurrencia: poner a dialogar a Adn con el ngel en el Paraso sobre las consecuencias morales de la nueva teora heliocntrica. La respuesta del ngel es sabida: eso no cambia lo esencial para nuestra forma de actuar aqu abajo, que depender siempre de nuestra conciencia moral. Siglos despus, Bertolt Brecht dio la vuelta a la cuestin en su Galileo Galilei e invent eso que, para abreviar, he llamado galileismo moral: para mejorar el mundo no basta con tener a disposicin los medios cientfico-tcnicos ni con decir podramos. Mirar mejor el mundo es slo el comienzo. Para ayudar a cambiarlo hay que pasar del podramos al deberamos.

Francisco Fernndez Buey (2006)

 

Hay artculos que son un polmicos. ste no pretende serlo. Lleno de dudas, argumentos no conclusivos, ideas imprecisas (y no suficientemente trabajadas) pretende aportar un granito de arena, seguramente errado y poco sustantivo, a ese deber al que se refera el maestro de muchos de nosotros, el autor de Leyendo a Gramsci. El asunto, de nuevo es el de la unidad popular y el de organizar nuestra capacidad de resistencia.

No oculto ninguna carta. En las elecciones del 20 D hubiera votado a IU-UP. No pude, no se presentaron en Catalua. Vot a En Com Podem, en la que figuraba EUA que, como es sabido, es cosa distinta de IU-UP. Vot con alguna dificultad. Un ejemplo: Podemos defiende una consulta en Catalua, no s si tambin en Galicia y Euskadi, y al mismo tiempo, como debera haber sido norma bsica en la izquierda, una Espaa federal. En Catalua, En Com Podem defiende lo primero pero no hay claridad sobre el segundo punto. En la candidatura no eran pocos los que defendan y defienden un proceso constituyente estrictamente cataln y una Repblica catalana de la que ignoramos si tendra estructura federal y si estara asociada o no con el resto de pueblos espaoles.

Vayamos a nuestro asunto.

En unas coordenadas de crisis permanente ubic Manuel Sacristn, hace ms de 30 aos, la situacin que debera ser usual en un pensamiento que aspirase a la decencia. Aadi: en cuanto a la crisis del marxismo, por lo que a m respecta, que dure aos y aos. Y si en lugar de pensar en tradiciones emancipatorias pensamos en colectivos u organizaciones polticas? Crtica, autocrtica, discusin abierta, elogio de la disidencia, control de las burocracias, consistencia entre el decir y el hacer, pobres y desnudos luchando junto a gente pobre y desnuda, teora y praxis, compromiso, ciencia y saber con conciencia. Y tambin disolucin sin restos? No cabe otra? Debe IU, no me refiero a las siglas, abonar su propia destruccin? No cabe una refundacin, esta vez en serio, que sea til a la unidad de la izquierda? Proseguir es ir en contra de los nuevos vientos de la historia y del xito de Podemos? Han sido horribles legislativamente hablando estos ltimos cuatro aos de Izquierda Plural? Cerramos las sedes, pagamos deudas, nos dedicamos a la nueva cocina francesa, leemos a Gramsci con ojos posmodernos y pedimos de uno en uno, y con la mochila vaca, el ingreso en Podemos? Desaparecemos sin dejar huella? En mi opinin no, en absoluto, no debemos obrar as y no debemos tratarnos de este modo. Por multitud de razones. Las tres primeras:

La primera: como a maestros mos en otra poca y en otras circunstancias, esto de disolverse me recuerda a rdenes de cuerpos con poder y mando. Cualquier mirada sobre los 30 aos de historia de Izquierda Unida, por crtica o muy crtica que sta sea, no puede colegir un escenario semejante a un erial de despropsitos y desaciertos. Por ejemplo, algunas de las crticas a los aos de la transicin-transaccin irrumpieron desde una Izquierda Unida que aspiraba a ondear con toda la consistencia posible lo mejor- que fue mucho- de la lucha y la cultura antifranquistas. Lo mismo puede decirse de los aos en que Anguita y muchos de sus compaeros, atacados e insultados por babor y estribor, nos ensearon a mirar la Europa neoliberal que se estaba construyendo ante nuestros ojos y que muchos contemplbamos con un papanatismo pueril cuyo recuerdo nos produce sonrojo y vergenza. Hay ms ejemplos que por supuesto no pretenden ocultar errores, dogmatismos, inconsistencias y alguna barbaridad. Po consiguiente, toda transformacin en positivo es ms que bienvenida.

El segundo motivo tiene que ver con un destello, un hallazgo filosfico, del gran lgico, ingeniero y filsofo Vctor Snchez de Zavala, alguien que fue capaz de decir no cuando pocos, muy pocos lo decan. El texto que copio a continuacin es de 1991 y la fuente es Kepa Korta y Fernando Garca Murga (compiladores). Palabras. Vctor Snchez de Zavala in memoriam. Universidad del Pas Vasco servicio editorial, Bilbao, 2000, pp. 401-402:

Estoy loco? No, en absoluto. Simplemente, cada vez estoy ms decidido a no vivir en la realidad tal como aparece (tal como es, si nos atenemos a lo criterios usuales), sino en otra ms jugosa y elstica, como ms bella, de vuelo ms alzado, atractiva mil codos sobre ella (abajo la ciencia, por mucho que haya una infinitud de instantes en que la curiosidad nos sofoca y hayamos de ceder a sus seducciones!). Dirs que esa traslocacin slo puede efectuarla la creacin libre humana, el arte. S, desde luego (y por eso quisiera con todas mis fuerzas ser capaz de crear obras musicales - para eso justamente me puse a estudiar msica- literarias, fotogrficas..- y hasta voy a intentarlo osadamente); pero tambin la relacin entre seres humanos dispuestos a ser libres es (en realidad, tiene que ser, no puede por menos de serlo) una obra de arte: un juego en que ambos se vayan transformando, hacindose cada vez ms distintos de lo que la prosa de la vida exige tan acremente, y su carne (pese a los ravages del tiempo) da a da ms carnal y transparente a un mismo tiempo, como ms tierna y aromtica, ms querible de cuerpo y corazn.

Pues de eso tambin se trata, de un intento, de una vocacin que ayude a crear relaciones entre seres humanos dispuestos a ser libres en un juego en que todos nos vayamos transformando. Una organizacin de izquierdas tiene ese nudo como atributo bsico, como el pan nuestro de cada da, flor de aliso y la eterna ternura desgranada que segn el poeta asesinado debamos pedir a la tierra que da sus frutos para todos.

La tercera razn remite a un programa de fin de ao de la Cadena Ser en el que intervino un representante de Podemos hablando sobre la vieja poltica, la del siglo XX, y la nueva poltica que l pareca atribuir a su propia organizacin, pero no sigo, me quedo aqu. Como dice un amigo mo, Enrique Ruiz-Capillas, si escribo poco las meteduras de pata no se notan tanto.

As, pues hasta la prxima.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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