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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2016

Cronopiando
Qu tiempos aquellos!

Koldo Campos Sagaseta
Rebelin


S, qu tiempos que hoy recuerdo y extrao, aquellos viejos aos comedidos y pulcros, cuando en el consagrado hemiciclo del Congreso en corts armona debatan sus siempre ilustres seoras.

S, es verdad, tambin es cierto que hubo ausencias, reiteradas ausencias, que algunos ni llegaron a asistir excepto para el cobro de sus homologados emolumentos, que no siempre hubo qurum. De hecho, era pblico que algunas seoras beban ms votos en las urnas de la cafetera que en sus escaos y que, tambin, los hubo, capaces de dormir y roncar toda una legislatura e, incluso, hacer posible, desde su vicepresidencia, el mejor registro de la marca Candy Crush. Y es que, aqul haba sido un buen da para la seora Villalobos. Nada que ver con los vicepresidentes exabruptos que le provocaban ciertas seoras y choferes Vamos tira palante! Manolovenga coo! No es ms tonto porque no se entrena! Manolo joder!

Tampoco esa sera la ltima vez que alguna seora nos conminara a jodernos. Que se jodan! resumi su celebrada ponencia la diputada Fabra durante una solemne sesin. Y no deja de ser cierto que por detrs de las columnas del Congreso los cuestionados por el cdigo penal trajinan sus amarres, orondos, risueos y, por supuesto, bien aforados, que a la impunidad siempre la ha vestido con elegancia la prenda de una ley que la conforme. Como aforadas han sido sus comisiones, sus honorables cuentos, sus cuentas honorables, sus puertas giratorias, sus acuerdos a oscuras, su luminoso lucro, en blanco y en negro, en directo y diferido.

Y es que un congresista, un senador, no surge de la nada, no es cualquiera que improvisa su regia doblez, su seorial hipocresa, esa innata capacidad de desdecirse de todos los compromisos asumidos sin admitir, ya que no la vergenza, al menos la memoria. No est al alcance de cualquiera que pueda facturarse tanta emrita desfachatez.

Qu tiempos aquellos! Cuando el Congreso lo ocupaban eminentes seoras acusadas de violencia machista, de maltrato laboral, de estafa, de trfico, de cualquier delito mentados tropiezos que, segn consta en las actas oficiales, en absoluto empaaron su cristalina gestin y egregia trayectoria.

Ser un hijo de puta tampoco se improvisa, y en cualquier caso, quedan para la historia sus insignes esfuerzos por delegar nuestros mejores sueos en manos de la Virgen del Pilar, de la de la Almudena, de la del Roco hasta de su ngel de la guarda. Qu erudicin! Cuanta elocuencia! Cuanta publicidad! Espaa somos todos!

Pero la verdad, al cabo de tantos aos de honorables ilustrsimas velando por mis intereses y porque ya no tengo paciencia para seguir con tanta gentileza, ms que aquellos viejos tiempos echo en falta los nuevos que vendrn, esos que se estn asomando, esas voces que s nos representan, voces vascas, catalanas, gallegas, republicanas que no aceptan negarse, trabajadoras, aunque haya que romper, hoja por hoja, todos los artculos de una constitucin estril. Y bienvenidas sean las rastas, los pirsin, las coletas, los bebs, los ancianos, los de las camisetas, ese imprescindible aire que devuelva el Congreso a sus funciones, a las de aquel otro maravilloso anuncio de legislar para el bien comn.

Que se llene de zapatillas, de boinas, de pauelos, de propuestas decentes, de respaldos debidos, de verdades, de derechos, que se llenen de pueblo.

Y s, tambin de piojos, que nunca se equivocan cuando buscan congresistas con sangre.

(Euskal presoak-Euskal herrira)


 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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