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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2016

A 97 aos de su asesinato
Rosa Luxemburgo tiene que vivir

Alejandra Valderrama
La Izquierda Diario




El 15 de enero de 1919 fue asesinada Rosa Luxemburgo, Leo Jogiches y Karl Liebknecht, junto a decenas de militantes comunistas a manos de la polica del gobierno socialdemcrata Alemn. Pero, para nosotros ella no est muerta. La fuerza de sus ideas, su mtodo -que sin dogmatismos ni elogios de ningn tipo nos transmite un sentido de crtica cabal como herramienta para la lucha revolucionaria- son parte de su legado.

En defensa del legado de Marx y Engels: Reforma o revolucin?

Desde estudiante secundaria, Rosa fue perseguida. Milit clandestina en un ambiente de efervescente discusin poltica al alero de un rgimen desptico y represivo.

As, la joven Rosa Luxemburgo se arroj a la lucha revolucionaria de la clase obrera, con un instinto y combatividad que fue reconocido apenas lleg a Alemania, aunque era una de las mas jvenes de la sala, nadie le poda contar lo que era estar en la crcel. Ya no era una estudiante y a pesar de una compleja bienvenida en los crculos socialdemcratas alemanes, ella destac de inmediato desarrollando sus ideas sin supuestos y buscando elevar el pensamiento concreto siempre en conexin con las tareas histricas que los marxistas revolucionarios tenan en el presente.

Reforma o revolucin? La Segunda Internacional y la Socialdemocracia alemana en particular forjaron su desarrollo en un perodo de estabilidad y desarrollo capitalista ininterrumpido sin protagonizar ningn proceso revolucionario que templara a la organizacin en una lucha directa contra la burguesa. Ellos concentraron el conjunto de su accin poltica en la accin sindical y la lucha parlamentaria, desarrollando ampliamente la tctica en tiempos de paz, pero sin prepararse para tiempos convulsivos, adaptndose finalmente a los tiempos de la democracia burguesa.

La separacin entre teora y prctica traera sus consecuencias evidentes. Esta fue la base objetiva que permiti el surgimiento de un ala revisionista que busc tranzar las ideas fundacionales del marxismo con las ideas del liberalismo burgus. Su precursor fue Eduard Bernstein, al igual que los reformistas de hoy, para l, mediante reformas parciales el capitalismo poda evolucionar pacficamente. El objetivo del socialismo deba ser desechado, el fin es nada, el movimiento lo es todo. La joven Rosa dio una lucha implacable contra quienes queran limar el filo de las ideas de Marx y Engels.

Para Rosa la legalidad y el Estado no podan separarse de la lucha de clases:

De hecho, en todas las pocas, la constitucin legal no es otra cosa que el producto de la revolucin. Mientras que la revolucin es el acto de creacin poltica de la historia de clase, la legislacin, bajo distintas formas, no es otra cosa que el vegetar poltico de la sociedad (1)

Contra todo rutinarismo conservador: Huelga de masas y parlamentarismo

Pero, no solo dio una lucha ideolgica y poltica contra el ala reformista de Bernstein, instalando la necesidad de la revolucin y ligando las tareas cotidianas con la lucha revolucionaria por el socialismo. Su experiencia en la revolucin de 1905 en Varsovia la hizo reflexionar sobre la tctica predominante de la segunda internacional: el parlamentarismo.

Al calor de uno de los movimientos huelgusticos que sacudieron principios de siglo XX, coordinadoras, mtines de obreros y tomas de fbricas, la fuerza de la clase obrera repuso los mtodos revolucionarios en la cabeza de los marxistas rusos y en Rosa Luxemburgo. Esto trajo intensos debates, reponer los mtodos histricos de lucha de la clase obrera no sera fcil, la direccin de la socialdemocracia alemana que diriga cientos de sindicatos, que posea fuerza y apoyo electoral, se opona a la tctica de huelga de masas por considerarla desorganizadora y que podra minar los derechos conquistados por aos de democracia burguesa y estabilidad social.

Para ella, toda accin parlamentaria deba estar ligada a la lucha revolucionaria por el socialismo, la tctica deba estar subordinada a la estrategia.

El dominio de la legalidad burguesa del parlamentarismo, es cierto, no es solo un campo de dominacin de la clase capitalista, sino tambin un campo de batalla. Pero, as como el orden jurdico es para la burguesa una expresin de su violencia, la lucha parlamentaria no puede ser, para el proletariado, ms que la tendencia a llevar adelante su propia violencia. Si no existe, detrs de nuestra actividad legal y parlamentaria, la violencia de la clase obrera, siempre lista a entrar en accin. La accin parlamentaria de la socialdemocracia se convierte tambin en un pasatiempo espiritual, similar a aquel de sacar el agua con una espumadera. Los aficionados del realismo, que constantemente hacen hincapi en los sucesos positivos de la actividad parlamentaria, para utilizarlos como argumentos contra la necesidad y utilidad de la violencia en la lucha de clases, no se han dado cuenta de que estos sucesos, son tan pequeos, que no deberan considerarse ms que como los productos del efecto invisible y latente de la violencia. (2)

Desligar la tctica y la estrategia fue la posicin del sector oportunista del partido que aos despus votara los Crditos de Guerra el 4 de agosto de 1914, aniquilando la unidad de clase de la II Internacional y arrojando a la socialdemocracia al campo de la burguesa.

Rosa Luxemburgo no se quedara callada, defendi el internacionalismo de la clase obrera frente a la primera guerra y denunci la claudicacin de la socialdemocracia alemana. Entre un mar de consignas patrioteras marc con firmeza los principios del marxismo revolucionario. Haba que prepararse para la revolucin para esto no se podan tener medias tintas.

Rosa Luxemburgo tiene que vivir

La idea de la revolucin socialista que Rosa Luxemburgo defendi contra las corrientes reformistas necesitaba la palanca de un partido como el que Lenin y Trotsky construyeron para la toma del poder por el proletariado.

Mientras hoy predominan concepciones de una izquierda que no se propone la lucha por el socialismo como una tarea actual y ven la transformacin de la sociedad en los estrechos mrgenes del rgimen burgus, debemos reponer el debate de estrategias. Al calor de los nuevos fenmenos de la lucha de clases en Amrica Latina y en el mundo, se abre un periodo objetivo en donde vuelven a aparecer grandes discusiones como: Reforma o revolucin? Para nosotros no est muerta, Rosa tiene que vivir:

No os dais cuenta de que vuestro orden est levantado sobre arena. La revolucin se erguir maana con su victoria y el terror asomar en vuestros rostros al orle anunciar con todas sus trompetas: Yo fui, yo soy, yo ser! (3)


Notas

(1) Reforma o revolucin?, Rosa Luxemburgo.

(2) Problemas de la organizacin de la socialdemocracia Rusa. Rosa Luxemburgo.

(3) El orden reina en Berlin. Rosa Luxemburgo.


Fuente original: http://www.laizquierdadiario.com/Rosa-Luxemburgo-tiene-que-vivir?var_mode=calcul#


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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