Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2016

Alianzas y vas de actuacin en la izquierda: El caso de Catalua

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


La CUP de anticapitalistas autnomos a apoyos independentistas de JxS?

Para una parte importante de la izquierda el desenlace de tres meses de negociaciones entre la CUP y Junts pel Si (JxS) - coalicin electoral formada por CDC, ERC y otras organizaciones de la sociedad civil - para la eleccin de un nuevo gobierno de la Generalitat, a partir de los resultados de las elecciones del 27 de septiembre pasado, ha sido tan sorprendente como el desenlace en julio pasado de las negociaciones entre Syriza y la troika en torno al tercer rescate para Grecia. Dos procesos que han terminado parecindose en muchos aspectos como veremos al final. Pero antes analizaremos otra serie de aristas del desenlace de esta negociacin que vuelve a enfrentar a la izquierda en torno a las cuestiones de la estrategia, la lnea poltica o las alianzas.

La CUP se presenta a la vez como una fuerza independentista y anticapitalista, con un programa mximo donde Catalua sera una repblica socialista independiente fuera de la UE, la OTAN y el euro; y en la ms cercano es una fuerza que ha criticado y se ha enfrentado con intensidad al gobierno neoliberal de Artur Mas en los aos precedentes por sus polticas austericidas, represivas y antipopulares. Pero no es la nica izquierda en Catalua, en las elecciones del 27-S la CUP y la alianza que englobaba a la otra parte de la izquierda (CSQP: Podemos, ICV, EUiA) obtuvieron unos resultados similares, 8,2% la primera y 9% la segunda. No obstante, las diferencias que las separan son importantes, en primer lugar en torno a la solucin ofrecida sobre el proceso cataln, la CUP es partidaria de una independencia unilateral de Catalua mediante el desconocimiento y desobediencia de las leyes del Estado espaol, y para ello privilegia, como segunda diferencia en la izquierda, la alianza a cualquier precio con la burguesa y pequea burguesa nacionalista catalana, rechazando la alianza con la otra parte de la izquierda catalana y la izquierda mayoritaria espaola.

Su proyecto significa apostar por la alianza con la burguesa catalana y no con la izquierda espaola o catalana (En Com Podem, en la ltima versin de la alianza de izquierdas). Se desentiende de lo que ocurra en el resto del Estado espaol (ni siquiera participa en las elecciones al parlamento espaol) y de los proyectos del resto de la izquierda mayoritaria. Justamente, cuando toda la izquierda reconoce la necesidad de acumular fuerzas a nivel europeo como condicin indispensable para poder romper la hegemona neoliberal, necesidad especialmente puesta en evidencia con la experiencia de Syriza, la CUP plantea que esa batalla se da mejor en un futuro mini Estado europeo. En otro artculo anterior ya expuse, utilizando un debate clsico dentro del marxismo, los argumentos en contra de reducir el tamao de los Estados en un mundo dominado por las grandes corporaciones e instituciones financieras del capitalismoii.

Lo que hemos denominado otra izquierda catalana est compuesta por los referentes de Podemos e IU en Catalua ms la parte agrupada en torno a las candidaturas municipalistas, y se han presentado unidos con diferentes formatos en las elecciones municipales, autonmicas y generales. Su solucin al proceso cataln es la celebracin de un referndum vinculante acordado con el Estado espaol, lo que presupone obtener una correlacin de fuerzas favorables para ello no solo en Catalua sino en toda Espaa, y aunque ha coincidido con la CUP en el rechazo y enfrentamiento con el gobierno anterior de Artur Mas, sin embargo su poltica de alianzas tambin la aleja de ella, pues privilegia la alianza izquierdista dentro de Catalua y con la izquierda mayoritaria del Estado espaol, rechazando cualquier acuerdo con los neoliberales de JxS.

Como vemos, pues, la izquierda aparece dividida en torno a dos posiciones sobre la legtima demanda de los catalanes a decidir sobre su relacin con Espaa, el derecho a decidir mediante un referndum vinculante (1) o la desconexin unilateral (2). Cualquiera de las dos posiciones son de difcil consecucin e implican situarse ante dos vas de actuacin dentro de las democracias liberales. La (1) implica conseguir abrir un proceso constituyente en el Estado espaol (en el que no solamente se solventara el tema cataln sino otra serie de reivindicaciones de la izquierda), admitir la legalidad del Estado de derecho y trabajar desde dentro, buscar una mayora electoral para ello, difcil pero no imposible (Syriza gan las elecciones), y no necesita sacrificar el problema social al nacional. La (2) implicaba desconocer la legalidad vigente del Estado de derecho pero no los procedimientos de la democracia liberal (elecciones al parlamento cataln), en la situacin actual, delegar el liderazgo del proceso en la burguesa catalana, y sacrificar el problema social al nacional (inevitable si se acepta la hegemona burguesa desde una posicin minoritaria). La CUP tena que decidir entre una alianza a largo plazo con la izquierda espaola y catalana en torno a la opcin (1) o una alianza a corto plazo con la burguesa catalana nacionalista en torno a la opcin (2), con la conciencia de que la adopcin por una alianza y va eliminaba la otra. Hoy la CUP no solo se ha aliado con la burguesa, sino que lo ha hecho en las peores condiciones posibles (hubiese sido mejor aceptar a Mas y conservar la autonoma) porque JxS han sido ms hbiles llevando la negociacin al extremo y obteniendo que, a cambio de sacrificar temporalmente a Mas, la CUP renuncie a su autonoma como organizacin y se humille reconociendo que su poltica negociadora haba sido obstruccionista y errnea, y pague el tributo a JxS de cambiar dos de sus diputadosiii.

Si al final hubiesen conseguido la cabeza de Mas, aun dejando la direccin del proceso a la burguesa, pero manteniendo su independencia como organizacin, hubiese sido una victoria, prrica pero victoria. Pero conseguir la cabeza de Mas a cambio de ceder su autonoma es simplemente caer en la propia trampa. Se trata de una victoria prrica para la CUP y de una victoria total para JxS.

Conquistar le hegemona a travs de la democracia, u otra cosa.

Si esta era la crtica a su poltica de alianzas, tambin es necesario hacer una crtica sobre la va elegida para alcanzar su objetivo, la independencia de Catalua. Esta va, en la que coincide, por ahora, con parte de la burguesa y pequea burguesa catalana (JxS) supone una discusin sobre legalidades y legitimidades enfrentadas y sobre las vas para transformar la realidad poltica y social.

La estrategia de JxS y la CUP es enfrentar dos legitimidades derivadas de un proceso similar, las elecciones parlamentarias dentro de una democracia liberal. Para ello transformaron las elecciones del 27-S en un plebiscit que enfrentaba a los partidarios de la independencia unilateral, que obtuvieron un 47,8% de votos, con los que rechazaban esa posicin, con un 52,2% de votos, aunque ofrecan soluciones diferentes. No obstante, esa minora electoral se trasform en una mayora parlamentaria, por el mtodo de convertir votos en escaos, y a travs de ella se pretende desconectar de la legalidad y el Estado espaol y crear su propia legalidad y Estado independiente.

Esto plantea, una vez ms en la historia, el problema de las vas empleadas para los cambios polticos y sociales y la actitud ante la democracia. Una actitud de la democracia instrumentalista (se acepta durante una parte del recorrido en tanto se llega al punto en que el enfrentamiento se resuelve por otros medios), o una actitud de aceptacin plena (lo que puede implicar el trabajar por enriquecerla y hacerla ms participativa, superando los lmites de su versin liberal). Si el tema es importante de debatir ahora es porque tras la divisin de la izquierda sobre el proceso cataln subyace una posicin sobre este aspecto de fondo. Porque de lo contrario qu impedira a En Com Podem apoyar la va de la desconexin unilateral mediante el desconocimiento de las leyes del Estado espaol?, supongo que no simplemente el hecho que el proceso lo dirija la burguesa catalana.

La democracia liberal encauza mediante sus procedimientos los enfrentamientos que se producen en las formaciones sociales capitalista, desde los que se originan entre los sectores de la misma burguesa hasta los que enfrentan a la burguesa con el proletariado y las clases populares, pasando por los conflictos polticos, como los territoriales (caso cataln) o los institucionales (enfrentamiento entre diferentes instituciones del Estado). La va instrumental supone que los conflictos agudos de carcter social llegados a un cierto punto se terminan resolviendo por mtodos diferentes de los democrticos, en tanto que la va que apuesta por la democracia radical plantea que nunca debe abandonarse la va democrtica (radicalizndola) para alcanzar los programas mximos.

En el caso que nos ocupa de Catalua se trata de un conflicto poltico en el que la obtencin de las reivindicaciones de una de las partes -las de los nacionalistas catalanes- est bloqueada por la correlacin de fuerzas existentes, la arquitectura constitucional del Estado, y la falta de voluntad de las fuerzas polticas defensoras del nacionalismo espaol de encontrar una solucin. En el primer aspecto porque hay una mayora determinante de fuerzas polticas en el Estado espaol (PP, Ciudadanos y PSOE) opuestas a la independencia de Catalua, pero adems, ni siquiera en Catalua las fuerzas partidarias de la independenciaunilateral son mayoritarias (48%). En el segundo, porque la constitucin espaola fue concebida para congelar la situacin econmica, social y poltica establecida en la transicin. En el ltimo aspecto, porque en Espaa, al contrario que en Gran Bretaa, las lites estatales han rechazado un pacto democrtico que facilite un referndum para solventar el tema.

Pero el mismo bloqueo existe en otros temas en los que la izquierda no puede conseguir sus objetivos, por ejemplo, la reivindicacin de la repblica (o al menos un referndum para decidir la forma de Estado para Espaa), la nacionalizacin de sectores claves de la economa, la salida de la OTAN, la garanta constitucional real de los derechos sociales, etc. La izquierda lucha por conseguir la hegemona en la sociedad y el cambio de correlacin de fuerzas para transformar esas realidades. Por qu, entonces, debera apoyar la ruptura de la legalidad vigente para obtener la independencia en Catalua y no para el resto de sus reivindicaciones ms genuinas?, o, dirigido a la CUP, por qu romper con la legalidad espaola que bloquea la independencia catalana y no romper con la legalidad del parlamento cataln que ha impuesto un plan de medidas austericidas durante varios aos?

Ninguna formacin poltica de Europa o Amrica Latina ha preconizado en las ltimas dcadas una forma de lucha desconociendo la legalidad dentro de una democracia liberal, con la excepcin del movimiento zapatista, que naci como un movimiento guerrillero. El caso ms agudo de lucha social en Europa en esta etapa de crisis fue el protagonizado por el movimiento sindical francs en 2010, en su fase final llegaron al intento de bloquear el pas cortando el suministro de combustible, prcticamente se alcanz el lmite donde pueden llegar las movilizaciones obreras dentro de la legalidad burguesa sin entrar en una fase insurreccional. Pero la ley de pensiones, contra la que luchaban los sindicatos, fue votada por el parlamento a finales de octubre y ratificada a primeros de noviembre y los sindicatos se desmovilizaron evitando desconocer la legalidad francesa.

En el caso cataln, las formaciones independentistas apelan a la legitimidad de su parlamento para oponerse a las leyes estatales vigentes. Pero esto que sera de por s muy discutible, es un argumento que queda muy debilitado con el 48% de los votos favorables que obtuvieron en las elecciones plebiscitarias del 27-S. Cmo pueden sostener que dentro de Catalua un 48% de votos a favor de la independencia unilateral tiene ms legitimidad que el 52% que est en contra?

As, se entra en un juego de oportunismos polticos peligrosos, la legalidad y la legitimidad son relativizadas y dependen de la utilidad poltica que puedan ofrecer. Pero esto no es ms que un camino directo al dominio de los populismos que, en Europa, manejan muy bien y peligrosamente la extrema derecha.

Ha querido la casualidad histrica que este problema de legalidades y legitimidades se plantee a la vez en el tiempo en dos procesos diferentes donde la izquierda ocupa posiciones diferentes. El primero es el del proceso cataln al que nos venimos refiriendo, el segundo es el de la revolucin bolivariana. En esta ltima, tras la victoria absoluta de la oposicin antichavista (MUD) en las elecciones parlamentarias de diciembre pasado se ha planteado un conflicto de carcter poltico, por el momento, en el que est interviniendo el gobierno de Maduro, el parlamento y el Tribunal Supremo, en torno a la impugnacin de tres candidatos electos de la oposicin por parte del gobierno, impugnacin admitida por el TS. Inicialmente la MUD se inclin por desconocer al TS, pero luego rectific y acept reconocer sus decisiones. Tambin en este caso hay un sector de la izquierda cuyo discurso es el de no se puede entregar la revolucin sin aclarar si eso significa desconocer el resultado de unas elecciones desfavorables (y sin entrar en la discusin sobre si la revolucin fue entregada en estos aos anteriores con los errores y debilidades del gobierno).

Las consecuencias de la decisin de la CUP de apoyar un gobierno de JxS

La consecuencia ms inmediata de la decisin de la CUP de apoyar a un candidato de CDC a la presidencia de la Generalitat en reemplazamiento de Artur Mas es que evita la repeticin de unas elecciones autonmicas en marzo en las que previsiblemente hubiese disminuido el apoyo a las candidaturas independentistas, y posibilita, as, la continuacin del proceso de independencia unilateral, sea cual sea su desarrollo.

Pero tambin hay otras consecuencias colaterales que no pueden ser ignoradas: a) En la agnica negociacin de tres meses entre la CUP y JxS quin ha salido reforzada ha sido esta ltima y debilitada la CUP, que ha aceptado pblicamente su responsabilidad en el retraso y la obstruccin. Ello la deja ms desarmada ante la hegemona de JxS. b) Al evitarse unas nuevas elecciones en marzo se facilita la continuacin de la hoja de ruta independentista, pero se impide la posibilidad un reagrupamiento ms amplio de la izquierda en Catalua cuyas dos expresiones se alejan an ms como consecuencia del pacto CUP-JxS. c) El problema nacional se impone totalmente sobre el social tanto en Catalua como en Espaa en la agenda poltica de los prximos meses o aos. d) La alternativa defendida por la mayora de la izquierda de luchar por conseguir un referndum pactado y vinculante queda marginada ante el choque de los dos extremos que enfrenta a los partidarios de la independencia unilateral (CUP y JxS) con los del mantenimiento de la unidad estatal y el cumplimiento de la legalidad vigente (PP, Ciudadanos y PSOE). d) En este sentido la alianza JxS-CUP y su proceso de desconexin unilateral presionar para un posible pacto gubernamental, en algn tipo de formato, entre PP-Ciudadanos-PSOE, impidiendo cualquier posibilidad de un gobierno progresista que debera pasar por un entendimiento entre el PSOE y Podemos. e) No obstante, si al final tuviesen que repetirse las elecciones legislativas en Espaa, el tema central lo ocupara el proceso cataln en detrimento del problema social.

Syriza y la CUP: dos procesos con muchos parecidos

En menos de seis meses dos organizaciones de izquierda se han encontrado en la situacin de jugar un papel determinante en procesos importantes en Europa. La primera tuvo lugar en Grecia dnde Syriza alcanz el gobierno y se encontr con la posibilidad de romper el dominio neoliberal en Europa. La segunda se esperaba en Espaa con las expectativas creadas en torno a Podemos, pero stas no se concretaron e, inesperadamente, fue una organizacin con un peso menor y en Catalua la que jug ese papel determinante en la posibilidad de provocar la ruptura territorial en el Estado espaol.

El camino que transitaron ambas organizaciones, a pesar de las diferentes coyunturas en las que se encontraron inmersas, tiene muchas semejanzas como veremos a continuacin:

1) Ambas organizaciones se encontraron en un momento dado ante una situacin histrica especial en la que se convirtieron en un actor determinante. Syriza como consecuencia de haber alcanzado el gobierno con un programa para poner fin a las polticas de austeridad que estaban asfixiando al pueblo y a la economa griega. La CUP por convertirse, con sus diez diputados en el parlamento cataln, en un apoyo indispensable para iniciar un proceso de independencia unilateral de Catalua pilotado por las fuerzas polticas mayoritarias de la derecha nacionalista (JxS).

2) Aunque ambas fuerzas polticas se convirtieron por diferentes causas en actores determinantes, sin embargo se enfrentaron a fuerzas ms poderosas y con ms recursos que ellas. En el caso de Syriza, y a pesar de haber alcanzo el gobierno, la aplicacin de su programa anti-austeridad la enfrent directamente no solo con la burguesa griega y sus fuerzas polticas, sino especialmente con la troika formada por el Banco Central Europeo, el FMI y Bruselas, es decir, con las principales organizaciones econmicas de la burguesa europea y mundial. En el caso de la CUP se encontraba en una posicin ms dbil an que Syriza, su papel determinante derivaba de su situacin de apoyo necesario para la burguesa catalana en el proceso independentista, con la que estaba enfrentada en todos los dems aspectos. Esta situacin contradictoria como actor necesario pero subordinado de la burguesa se haca ms dramtica an cuando tena que enfrentarse dentro de esa alianza, que representaba al 48% del electorado cataln, al Estado espaol.

3) Las dos buscaron a travs de la negociacin con las fuerzas oponentes (la troika en un caso, JxS en el otro) conseguir sus objetivos, lo que se tradujo en meses de negociaciones agnicas que las fueron desgastando. En ambos casos se demostr que ni Syriza ni la CUP disponan de planes alternativos ante un fracaso de las negociaciones. Syriza nunca se plante seriamente romper con la troika y salirse del euro, ni siquiera cuando gan ampliamente el referndum que convoc, por lo que la troika solo tuvo que esperar su claudicacin. La CUP tampoco se plante seriamente la posibilidad de nuevas elecciones, como lo demuestra la aceptacin de las duras condiciones que la impuso la burguesa catalana para remplazar a Mas.

4) Las dos recurrieron a decisiones democrticas de base para legitimarse y reforzarse ante la inmovilidad del adversario. En un caso se trat de la celebracin de un referndum en Grecia, en el otro el proceso de asambleas de afiliados y simpatizantes de la CUP, aunque la legitimidad en el caso griego fue ms importante porque concerna a todo el pueblo y se sald con un respaldo incontestable a Syriza, en tanto que la CUP se rompi en dos mitades exactamente iguales.

5) Finalmente, ambas terminaron claudicando, aunque sus respectivos adversarios les hicieron concesiones no decisivas que les permiten seguir manteniendo totalmente el control de la situacin. En el caso griego la troika aprob el tercer rescate con las mismas condiciones de austeridad impuestas para los dos primeros. En el caso de la CUP, Mas se vio obligado a dimitir, cediendo la presidencia a otro dirigente de su partido.

6) Estas claudicaciones tienen el efecto de desactivar el potencial contestatario y transformador tanto de Syriza (completamente comprobado con el cumplimiento previsto del plan de la troika y la no reactivacin del ciclo de movilizaciones anterior al gobierno Syriza), como de la CUP (lo cual, dado lo reciente del hecho, tiene que ser verificado en los prximos meses) y deja en peor posicin a las clases populares.

Notas:

i Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/

ii El debate sobre el nacionalismo entre Hobsbawm y Nairn y el derecho a decidir en Catalua.

iii Los trminos que JxS han impuesto a la CUP a cambio de la retirada de Mas como candidato a la presidencia son (http://www.lavanguardia.com/politica/20160109/301292532608/acuerdo-junts-pel-si-cup.html):

1. No votar en ningn caso en el mismo sentido que los grupos parlamentarios contrarios al proceso y / o el derecho a decidir cuando est en riesgo dicha estabilidad.

2.- Garantizar que dos diputados / desde la CUP-CC se incorporarn a la dinmica del grupo parlamentario de Junts pel S, de manera estable. Participarn en todas las deliberaciones y actuarn conjuntamente en las tomas de posicin del grupo para dar cumplimiento a lo establecido en el punto 1.

3.- Investir en primera votacin el candidato a la presidencia de la Generalitat en la investidura que el actual presidente proponga de entre los miembros del Grupo Parlamentario de Junts pel S.

Asimismo,

4.- La CUP-CC asume que la defensa en los trminos polticos del proceso tal y como la entiende la CUP-CC puede haber puesto en riesgo el impulso y el voto mayoritario de la poblacin y el electorado a favor del proceso hacia la independencia en una negociacin que ha desgastado ambas partes y la base social y popular del independentismo. Hay que reconocer errores en la beligerancia expresada hacia Junts pel S, sobre todo en lo relativo a la voluntad inequvoca de avanzar en el proceso de independencia y en el proceso constituyente que conlleva, nico escenario de construccin de estructuras y marcos de soberana que nos puede permitir, como sociedad, vislumbrar otras cuotas de justicia social y participacin democrtica. Por todo ello, la CUP-CC se compromete a reconstruir, a todos los efectos, la potencia discursiva y movilizadora de la etapa poltica que se inicia con este acuerdo, incluyendo la defensa activa de todos los agentes que lo hacen posible.

5.- La CUP-CC pone a disposicin del acuerdo el compromiso de renovar, tanto como sea necesario, el propio grupo parlamentario con el objetivo de visualizar un cambio de etapa y asumir implcitamente la parte de autocrtica que le corresponde en la gestin del proceso negociador. Los relevos en el grupo parlamentario se producirn inmediatamente despus del pleno de investidura.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter