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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2016

Per
Circo electoral con ms ajuste a los trabajadores y pobres

Freddy Salazar
Rebelin


Empez la campaa electoral y comienza, por todos lados, a invadirnos la propaganda y promesas de una multitud de candidatos que los hay para todos los gustos y como en botica. Como reza la vieja frase no hay pan pero s circo, detrs de la presente campaa, o aprovechndose de ella, el gobierno y la patronal, con la cantaleta del enfriamiento de la economa, continan aplicando su plan de ataques a los trabajadores y ms pobres en beneficio de los que ms tienen.

Humala ha puesto en venta Sedapal, con la que se encarecer la tarifa de agua; ha firmado el TPP (Tratado Transpacfico, por sus siglas en ingls), con el que los precios de las medicinas monopolizadas por las multinacionales farmacuticas, se irn por las nubes; mientras con el irrefrenable alza del dlar se encarecen los productos de la olla popular y los sueldos y salarios congelados pierden cada da su poder adquisitivo, ahondando la pobreza.

Al mismo tiempo, la patronal no cesa su ola de despidos y abusos. Decenas de miles de trabajadores sin proteccin laboral de pequeas empresas, vienen siendo arrojados a la calle. En las grandes empresas con cualquier argucia se echa masivamente trabajadores: en Trbol (62), Comiccsa (15), en el Hospital Solidaridad; en la empresa de limpieza de Lima, Solvi Ambiental, 1600 obreros/ras estn con un pie en la calle pese a sus ms de 15 aos de servicios; todo esto con la complacencia del gobierno. Los despidos afectan principalmente a los dirigentes y se producen en un marco de abusos y prepotencia, e incluso de juicios truculentos (Alicorp), que buscan desmoralizar y debilitar las organizaciones sindicales para dejarlas vulnerables ante el ajuste patronal y para no atender los pliegos, muchos de los cuales siguen sin solucin.

Ante esto an hay dirigentes que creen que hay que bajar los brazos y dejar los problemas en mano de los abogados, con lo que favorecen el crecimiento de la embestida patronal. Complementan as lo que desde la cpula de la CGTP hacen los viejos dirigentes colaboracionistas, desconociendo que solo con la lucha logramos defender los derechos y ganar importantes conquistas, y que esa sigue siendo la tarea de los verdaderos dirigentes.

LAS ELECCIONES

Como teln de fondo discurre el actual proceso electoral que, no por casualidad, no despierta inters ni ilusiones en los trabajadores, pues los partidos patronales con plata como cancha hacen su festn y no identifican en l a nadie que de verdad los represente y defienda. Ni siquiera existe una candidatura representativa de la llamada izquierda, desacreditada hasta los huesos por haber apoyado y sostenido primero a Susana Villarn y despus a Ollanta Humala, y que en estas elecciones ni siquiera ha sido capaz de unificarse en torno a una candidatura. Protagonizando bochornosos escndalos con acusaciones de fraudes, peleas y pactos fallidos con partidos patronales etiquetados de progresistas, han terminado dispersos y con muchos de ellos aupados a ltimo minuto en el partido que hasta ayer denunciaban, por un lugar en sus listas al Congreso (Susana Villarn con el oficialista Urresti acusado del asesinato del periodistas Bustos, entre muchos otros); desnudando as que lo nico que los mueve es el ms ruin oportunismo electoral.

En este contexto, el Frente Amplio (FA) de Vernika Mendoza y del cura Arana fue el nico que qued en carrera. Pero el FA tampoco ha sido capaz de elevarse por encima de esas mezquindades y peleas y constituirse en una alternativa unificada y de amplia convocatoria de la izquierda y los trabajadores, y ha impuesto su inters de grupo. Como si esto no fuera suficiente, su discurso y propuestas son ms tibios de los que caracterizaron a Susana Villarn y ms todava a Ollanta Humala cuando fueron candidatos; y esto, pese a que muchos de sus componentes vienen del humalismo.

El FA cuestiona al modelo neoliberal pero al mismo tiempo ofrece 6% de crecimiento, como Alan Garca, aunque ste es ms coherente porque ofrece acelerar el modelo minero exportador con nuevos baguazos, Congas y Ta Mara. El FA propone revisar los Tratados de Libre Comercio y el propio Tratado Transpacfico que nos atan de pies y manos a los intereses de las grandes corporaciones imperialistas, pero sabe muy bien que dichos tratados son irrevisables y que ante ellos el nico camino es la ruptura. Propone una Nueva Constitucin consensuada con los patrones, pero todos sabemos que con los patrones no existen consensos y que todo lo que arrancamos con la lucha.

En lo laboral el FA propone una nueva Ley General del Trabajo, propuesta de la dirigencia de la CGTP y de la CONFIEP, y hasta de la misma Keiko Fujimori, contra la que un gran sector del sindicalismo se puso de pie exigiendo se derogue primero toda la legislacin laboral fujimorista y la misma Constitucin que consagran la vulneracin de los derechos laborales.

Todo esto se puede resumir de la siguiente manera: el FA se presenta como la izquierda domesticada y digerible que necesita la patronal para pintar de plural y democrtico este proceso, como lo describe y reconoce desde su propio interior el viejo luchador Hugo Blanco. Es la verdad, aunque duela.

Por ello no hay ninguna razn para que los trabajadores apoyen la candidatura de Vernika Mendoza. No se trata de simpatas personales ni una cuestin de gnero, que son respetables, sino de la posicin que defiende y representa. Hasta el mismo Mario Huamn, que no puede ser acusado de radical (nos declar enemigo a los del PST por criticar su poltica conciliadora), pensando lo mismo, se propone llevarle la agenda laboral a cada uno de los candidatos incluido a la candidata del FA.

LOS TRABAJADORES NO TENEMOS CANDIDATOS

Lo mejor era contar con una alternativa electoral independiente de los trabajadores, con su programa y candidatos, pero an no tenemos la fuerza para hacerlo por la enorme valla que impone la antidemocrtica legislacin electoral. Pero esto no es justificativo para que apoyemos a candidatos falsamente de izquierda, o a los llamados progresistas, y menos que busquemos un sitiecito en sus listas. Con esta poltica oportunista la mayora de la izquierda apoy la eleccin de Fujimori contra Vargas Llosa en las elecciones de 1990; y apoyaron la eleccin de Susana Villarn y de Ollanta Humala con los resultados que todos conocemos.

Algunos pueden decir que no hay otra opcin que con el razonamiento de que hay que elegir por el ms progresista o el mal menor.

No es fcil remar contra la corriente. Pero antes de reforzar falsas ilusiones para seguir la moda o para tentar algn cargo en el Congreso preferimos decirles la verdad a los trabajadores: no tenemos candidatos y no debemos apoyar a ninguno. Cuando el engao es alentado por reconocidos luchadores como el mismo Hugo Blanco, que ni siquiera es candidato, es peor; y lo es ms cuando, como cualquier candidato burgus, algunos, con el fin de obtener votos, ofrecen dictar desde el Congreso leyes favorable a los trabajadores, lo que jams ha ocurrido, no ocurre ahora y menos va a ocurrir luego de estas elecciones que llenarn dicho recinto de trnsfugas, oportunistas y agentes del empresariado.

HAY QUE CONFIAR EN NUESTRAS PROPIAS FUERZAS

Por ello enfatizamos una sola idea que es la experiencia vivida por los trabajadores durante todos estos aos: la nica garanta para defender nuestros derechos y aspiraciones y parar los ataques de la patronal y los planes de este y del nuevo gobierno que vendr, no est en el voto por algn candidato ni en la ilusin de que alguno de ellos resolver nuestros problemas: est en las calles y en la confianza que debemos depositar nicamente en nuestras propias fuerzas y organizaciones y en las direcciones que debemos forjar al frente de ellas.

Respetamos cualquier postura y decisin poltica de los dirigentes y activistas, el mismo respeto que reclamamos para defender nuestras posiciones, en el marco de una confrontacin fraternal de ideas. Pero lo que combatimos y combatiremos sin concesiones es el uso que se hacen de los organismos y espacios sindicales, que son de unidad y frente nico, para usarlas como porttiles de campaas electorales, como combatimos el uso que hizo Mario Huamn de la CGTP para endosar apoyo a Ollanta Humala maniatando a los trabajadores.

En base a este principio urge unirnos en torno a un solo punto: retomar la coordinacin y unificacin de las luchas contra el abuso patronal, por la solucin de los pliegos, contra los despidos, la criminalizacin de la lucha sindical y popular, los fallos amaados del poder judicial a favor de la patronal, la derogatoria del DS 013, etc.; con el nico mtodo que hemos conquistado en todo este tiempo: unidad para la lucha de todos y todas en torno a los organismos autnomos, independientes y democrticos de los trabajadores, la juventud y el pueblo pobre.

Ante la maniobra del gobierno y la patronal que pretende involucrarnos en el circo electoral para adormecer nuestras luchas con la idea de que nuestros problemas se resolvern despus de las elecciones, o dedicndonos a hacer campaa por uno u otro candidato, decimos con firmeza que los problemas de hoy hay que enfrentarnos ahora y no esperar ni subordinarlos a las elecciones y sus resultados. Como la lucha que hoy han iniciado los jvenes contra el TPP y en la que, no por casualidad, brillan por su ausencia todos los candidatos, incluida la del FA.

Freddy Salazar es periodista

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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