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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2016

Rebelarse y revelarse

Ricardo Candia Cares
Rebelin


Por mucho tiempo la gente vctima del sistema ha aceptado ser arreada y acorralada sobre todo por el miedo a hacer algo distinto, negndose a correr el riesgo de enfrentar lo impredecible que hay en cada historia que vale la pena.

Por aos se ha enfrentado al sistema de la peor manera: con lo que no sirve.

Hasta ahora la mayora del pas ha aceptado estar en manos de delincuentes que han hecho lo que han querido, casi sin contrapeso. Ha sido responsabilidad de esa mayora hacer poco, nada o menos de lo justo.

De cierta forma, se ha entronizado la idea de que lo que existe es inmutable, eterno, inevitable y nico. Peor an, a veces se cree que el sistema tiene posibilidades de ser ms humano bajo los mismos trminos en que deshumaniza, persigue, castiga y mata.

Con una frecuencia enfermiza se olvida que aquellos que hacen las leyes se han especializado en hacer las trampas. Y que los expertos en hacer trampas, son los que dictan las leyes y pagan por ellas. Y que te van a estafar una y otra vez. Tantas como vueltas les das a las plazas en donde vas a protestar de vez en cuando.

Dejar de creer es una primera obligacin. Hemos tenido ms de un cuarto de siglo para convencernos de que los sinvergenzas que mandan no van a cambiar de lo que existe sino aquello que les permita perfeccionar su ejercicio. Esta cultura no se ha hecho sola.

Detrs del neoliberalismo ms inhumano y salvaje hay una casta, una costra, de personas que se levantan cada da con el nico propsito de perfeccionar una forma de dominacin que les ha sido extraordinariamente efectiva

Y una segunda: perderles el respeto. Los que mandan no son nios de pecho. Llegado el caso volvern por sus recursos ms extremos y no vacilarn en reeditar sus matanzas y campos de exterminio, sus helicpteros y desapariciones.

Legiones de genocidas gozan de los beneficios de una vida en plena libertad, financiada puntualmente por todo el gilero. Parientes del tirano se dan el lujo de comprar polticos a precio de outlet y el mundo sigue andando. El exacerbado respeto que se le tiene al sistema inhibe y paraliza.

Y una tercera. No seguir aceptando que otros hagan lo que correspondera tomar en tus, nuestras, propias manos. Hay un potencial infinito en la fuerza de la gente pero que se debilita cuando aumentan las razones personales por sobre las colectivas.

Y si no es por la va de aumentar la dispersin popular por la rara perspectiva que genera en algunos la fundacin de partidos polticos a la espera de recibir del sistema un hueso debajo de la mesa, es por la extraa fascinacin que produce la co o pre legislacin, invento creado para manipular la movilizacin de la gente.

Resulta sorprendente que haya dirigentes sociales y polticos honestos que crean an en una falacia que intenta hacerte creer que sus opiniones sern consideradas en las leyes que ya estn fraguadas.

La poltica, que finalmente, es la que hace mover las cosas, es un campo que les ha sido concedido a los poderosos, mentirosos y sinvergenzas con una generosidad que debera avergonzar.

Se mantiene vigente la obligacin de alzar aunque sea una sola idea nueva a partir de las certezas colectivas y por sobre todo, a partir de las dudas y contradiccin que, finalmente, son las que permiten avanzar.

Es extrao que tantos tengan tantas coincidencias. Y ms raro an que se siga obrando como si as no fuera. Y criticamos el egosmo de los poderosos y nos olvidamos del nuestro. Tanto peor.

El egosmo sin lmites, la ambicin enferma, una inhumana concepcin de la vida, hace efectiva su venganza cotidiana contra un pueblo que en algn recodo de la historia se propuso torcer el destino inmutable de la pobreza.

Corresponde negarnos a un presente y sobre todo a un futuro que se nos ofrece como ddiva msera y pobre. Y lo que resta es revelarnos y sobre todo, rebelarnos. Que nadie piense, obre o decida por nosotros. El poder est en la suma de los muchos que an no dicen su palabra.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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