Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2016

rabes y persas esperan a Sykes y Pikot

Higinio Polo
Rebelin


La disputa sobre el bombardeo por aviacin de Arabia saud de la embajada iran en San, que ha llevado a Tehern a denunciar al gobierno rabe ante el Consejo de Seguridad de la ONU, ha elevado todava ms la tensin en Oriente Medio. El ataque llega tras el asalto a la embajada saudita en Tehern, una protesta por la ejecucin en Arabia del clrigo chita Nimr al Nimr de la que el gobierno iran se ha distanciado, y ha culminado con la ruptura de relaciones diplomticas entre ambos pases. En un escenario de cuatro guerras en Oriente Medio (Siria, Iraq, Afganistn y Yemen), los tres poderes regionales (Irn, Arabia y Turqua; con Israel al acecho, y Egipto en horas bajas), a la sombra de las grandes potencias internacionales, se disputan el nuevo mapa estratgico de Oriente Medio, conscientes de que la crisis actual puede desembocar en un nuevo acuerdo Sykes-Pikot, como el tratado secreto suscrito por Gran Bretaa y Francia durante la gran guerra.

El 6 de enero, Arabia bombarde durante horas el centro de la ciudad de San, en poder de los rebeldes huthis, en una muestra ms de su implicacin en la guerra civil yemen, y el bombardeo alcanz a la embajada iran; de forma deliberada, segn unas fuentes, aunque otras niegan que se bombardease la legacin y hablan de la metralla dispersa por los alrededores. Desde las protestas de 2011 que provocaron la renuncia del presidente Al Abdullah Saleh, Yemen se encuentra sumido en la guerra civil. Pero el bombardeo no es ninguna novedad: hace casi un ao que comenz la intervencin de Arabia en Yemen, para instaurar de nuevo al sucesor de Saleh, el general Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, en pugna con Mohammed Ali al-Houthi, el principal dirigente zaid que encabeza la revuelta de los huthis. Al-Hadi es un hombre de los Estados Unidos, decidido partidario de la alianza con Washington, y se refugi en Arabia saud para huir del avance de las fuerzas rebeldes. Los absurdos interrogantes de la prensa internacional sobre la limitada actuacin saudita en Yemen ocultan la evidencia de la temprana intervencin saudita en el pas: el jefe de las Fuerzas area saudita muri en Yemen el pasado verano; dejan en segundo plano que Riad ha organizado una coalicin internacional para atacar Yemen (compuesta, adems de Arabia, por Kuwait, Bahrin, Qatar, Emiratos rabes Unidos, Jordania, Sudn, Egipto, Marruecos y Senegal, con el apoyo de Estados Unidos), y que ha impulsado la Operacin Tormenta Definitiva, adems de ofrecer escasa informacin sobre la guerra, y, todava menos, sobre las consecuencias: Arabia ha bombardeado a la poblacin civil, y ha atacado escuelas y hospitales, como ha denunciado Amnista Internacional.

Las simplificaciones de la prensa internacional que examina la tensin bajo el prisma de una supuesta guerra sectaria y religiosa en Oriente Medio entre sunes y chitas, deja de lado la complejidad de la situacin y las alianzas y enfrentamientos que escapan por completo a las clasificaciones religiosas: los kurdos por ejemplo, que combaten al gobierno turco de Erdogan, de confesin sunnita, tambin son sunnitas, y, adems, los kurdos iraques tienen diferencias con ellos, al tiempo que estn organizados en diferentes facciones. Tambin los alauitas sirios, a los que pertenece el presidente Bashar al-Asad, aunque son una derivacin del chismo, estn ms cerca del laicismo que el resto de musulmanes. Por no hablar de las alianzas cruzadas, o de las serias diferencias entre Turqua y Egipto, ambos sunnitas.

La hipocresa occidental con Arabia, cuya poblacin soporta un rgimen teocrtico muy parecido al Daesh que asola Iraq y Siria y que ha proclamado tambin el califato en Yemen, obedece a los intereses norteamericanos, siempre prestos a recordar al mundo las violaciones de derechos humanos del rgimen de los ayatols iranes, pero cautelosos ante la feroz dictadura de la familia Saud, hasta el punto de silenciar las matanzas perpetradas por Arabia, su constante recurso al terrorismo, y la financiacin y aprovisionamiento de armas para los grupos terroristas que luchan contra el gobierno de Damasco, sin olvidar los bombardeos contra la poblacin civil en Yemen.

Arabia teme perder posiciones en Yemen, pero tambin le preocupa retroceder en Siria, Lbano e Iraq, pases donde es patente la influencia iran. Turqua, que ha invadido el norte de Iraq, con el objetivo de golpear a los kurdos, ha iniciado una agresiva intervencin en la zona, pendiente del inevitable reordenamiento regional y del nuevo reparto de reas de influencia. La ruptura de relaciones diplomticas con Tehern, que ya han consumado Arabia, Kuwait, Bahrin, Sudn, Somalia, y que Pakistn est considerando, busca el aislamiento internacional de Irn, en una peligrosa escalada que puede conducir a una conflagracin general en Oriente Medio, si las grandes potencias internacionales (Estados Unidos, China, Rusia) no llegan a nuevos acuerdos, como puede suponer la reciente visita de Kerry a Mosc para tratar sobre la guerra siria. Por eso, un enviado especial de China ha viajado a Irn y Arabia, con la intencin de mediar en el conflicto y reducir el peligro de enfrentamientos militares directos. China es consciente de que la guerra no favorece sus intereses. En Tehern, Hasan Rohani quiere evitar una escalada de la tensin con Arabia, pero al mismo tiempo se ve obligado a responder a las provocaciones de Riad. rabes y persas esperan a Sykes y Pikot, con Israel y los turcos pendientes del escenario.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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