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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2016

El relato del "Procs" cambia de manos

Pablo Elorduy
Diagonal

La formacin de Gobierno en Catalunya difumina el desafo inmediato de ruptura y abre la posibilidad de un acuerdo pactado


Vamos a exagerar un poco: en la poltica espaola no eres nadie si no se ha querellado contra ti Manos Limpias. Zapatero, Rajoy, Mas, Iglesias o Colau ya han sufrido la ira de este grupo de presin de tendencia ultraderechista. Ahora tambin forman parte de ese club Carles Puigdemont, president, y Carme Forcadell, presidenta del Parlament.

La frmula que el exalcalde de Girona us para prometer el cargo sin referencias a la Constitucin ni a la monarqua espaolas les convirti (a ella como colaboradora necesaria) en objetivo de Manos Limpias. Les acusan de prevaricacin ante la Fiscala General del Estado. Es una muesca ms en lo que ya viene siendo la banda sonora que el nacionalismo espaol ha puesto al proceso independentista en Catalunya: una escalada de la presin jurdica que, parece, no terminar hasta que alguien vaya a la crcel.

En apenas una semana, Puigdemont ha aadido al honor de ser atacado por los ultras espaolistas, el reconocimiento de parte de la sociedad catalana por ser capaz de enarbolar un nuevo matiz en la literatura que el Procs est generando desde la Diada de 2012.

La periodista Nuria Alabao ironiza sobre esa capacidad de cambiar el discurso por parte del hombre que, en principio, est ah para mantener caliente la silla de Artur Mas: "Lo que caracteriza al Procs precisamente es que es un gran dispositivo retrico, que nunca acaba de concretarse en hechos reales".

Puigdemont se estren en una entrevista en TV3 el jueves 14 de enero. Los titulares ms importantes: el president se deshaca del fetiche de los 18 meses el tiempo estimado para la creacin de las instituciones propias del futuro Estado cataln y la "desconexin" del espaol y comenzaba a hablar de negociacin con Madrid.

El catedrtico en Ciencia Poltica Joan Subirats seala que, a partir de ese momento, se ha entrado en una fase de "remodulacin" del Proceso. La salida de Mas ha dejado a Puigdemont al mando, y ste no tiene "el aura mesinica" que tena el expresident, indica Joan Subirats.

Convergncia Democrtica de Catalunya (CDC) ha perdido a su mesas, pero, al conseguir mantener in extremis las riendas del Gobierno, se mantiene en la cresta de la ola. Lo hace a travs de los medios de comunicacin y el manejo de los "resortes del poder", seala Alabao, resortes que "despus de 30 aos de pujolismo han penetrado y han moldeado mucho a la sociedad catalana".

Si Convergncia ha salvado un match-ball al evitar verse superada electoralmente por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) que ya haba anunciado que no volvera a la frmula Junts Pel S (JxS) si se repetan las elecciones, el proceso propiamente dicho ha pasado a una fase que la sociloga Marina Subirats considera "de expectativas". Para Subirats, desde el sbado 9 "el conflicto se ha trasladado ya a los mbitos directamente polticos e institucionales; la sociedad civil y la Asamblea Nacional Catalana ya estn cansados de tirar de esto, de tener que movilizarse".

En enero se ha terminado por el momento la campaa electoral permanente en la que Catalunya est inmersa desde 2012. Desde ese da, y con un mapa bastante concreto de las fuerzas de unos y otros, es el momento de comenzar "a hablar de polticas ms que de poltica", indica Joan Subirats.

El plan de choque social que las Candidatures dUnitat Popular (CUP) obtuvieron en su negociacin con JxS, que ha sido criticado por insuficiente, especialmente fuera de Catalunya, es parte de ese nuevo escenario. As, para Joan Subirats, el tema de la independencia y el proceso seguir ah, "porque es lo que justifica el Gobierno actual", pero, indica este profesor, "tendrn que dirimir cosas ms concretas porque creo que sa es la exigencia que hay: que se discuta sobre temas pendientes".

Entre otros, sobre el modelo de Sanidad o para solucionar la emergencia social del 21% de catalanes que viven por debajo del umbral de la pobreza.

Desconexiones

A medida que se desarrolla el "procesismo" la versin controlada del sentimiento independentista expresado por gran parte de la sociedad catalana comienzan a exponerse las dudas.

Es el mismo proceso para alguien que vive en el interior, en las zonas rurales de Catalunya, que para quien vive en las zonas metropolitanas de Barcelona? Lo viven igual una simpatizante de ERC y un militante de las CUP?

Por ms que las preguntas sean retricas, las respuestas han cambiado desde la campaa electoral y desde el 9 de noviembre. Aquel da, las dos fuerzas independentistas, Junts Pel S y las CUP, sumaban sus 72 diputados en una declaracin que proclamaba "solemnemente" el inicio de la construccin de una Repblica Catalana.

Dos meses despus, ambos partidos han admitido que la comisin encargada de elaborar el proyecto de Constitucin de la nueva Repblica sea de estudio, y no legislativa, como se pretenda inicialmente. El objetivo: enganchar a Catalunya S que es Pot, favorable al referndum de autodeterminacin pero no al todava vigente proyecto de desconexin, en un proceso ms amplio que el planteado hasta ahora.

"As como la declaracin del 9 de noviembre fue preocupante, porque pareca que esto iba a ser un proceso muy rpido y con mucha ruptura, parece que se toma con ms calma y se va a mirar con detalle", seala Marina Subirats.

Intransigencia en Madrid

Hasta dnde puede mantenerse esta calma? Daniel Ravents, editor del medio Sin Permiso, lo tiene claro: "El primer movimiento de brutalidad por parte del Gobierno espaol" provocar una nueva reaccin de JxS y sus socios. "No cabe esperar otra poltica que la intransigencia ms cerril desde el Gobierno espaol", apunta Ravents sobre el acuerdo que puedan alcanzar PP, Ciudadanos y PSOE.

As pues, subraya, no hay comparacin entre la fragilidad del actual Govern, formado como el acuerdo menos malo posible entre tres partidos con muchas diferencias como CDC, ERC y las CUP, y un Estado espaol dispuesto a llegar hasta cualquier lugar para evitar la secesin. "Una parte tiene Ejrcito, tribunales constitucionales y toda la maquinaria del Estado. La otra parte, la catalana, se piense lo que se piense de la mayora parlamentaria, no puede ofrecer 'duelo' en este sentido", seala Ravents.

Como recuerda este economista en una entrevista reciente en el digital Crtic, el historiador Josep Fontana expona crudamente los lmites del llamado "desafo independentista". Fontana descartaba una Declaracin Unilateral de Independencia por temeraria: "Si t quieres hacer algo por la fuerza, de acuerdo, pero para eso tienes que pensar en montar guerrillas. Porque no te dejarn. Porque [Catalunya] es una pieza demasiado importante del rebao global del Estado para que te dejen marchar as. No necesitan ni el Ejrcito, es que les es suficiente con la Guardia Civil. No bromeemos con eso".

Los medios de comunicacin, los tertulianos 'hiperventilados', la 'brigada Aranzadi' bregada en los tribunales en la defensa de la Constitucin del 78, y los resortes de la "vieja poltica" son recursos suficientemente disuasorios para pensar que en los prximos meses la ruptura siga descafeinndose.

Entre esos resortes de la vieja poltica destaca uno por encima de todos: la posibilidad de que Convergncia en el Congreso, Democrcia i Llibertat vuelva a entenderse, mediante un "pacto bajo mano", apunta Nuria Alabao, con un PSOE que necesita todos los apoyos posibles si quiere si quiere investir a Pedro Snchez como presidente del Gobierno.

Alabao recuerda asimismo que "algo similar pas con el caso de Banca Catalana en el 82. Entonces se paralizaron los procesos judiciales, incluso Jimnez Villarejo [entonces fiscal general del Estado] dijo que les impidieron seguir trabajando". El peaje de este pacto para CDC, seala Alabao, sera nada menos que renunciar a la independencia.

Distintas izquierdas

Mientras se dirime quin y con quin controlar La Moncloa o si se repiten elecciones, y si, en palabras de Marina Subirats, hablar con Madrid ser "enfrentarse a una roca", como ha sido hasta ahora, la actividad del flamante Govern sigue orientada hacia la puesta en marcha del futuro Estado cataln.

El 15 de enero, Oriol Junqueras, vicepresidente y consejero de Economa y Hacienda de la Generalitat de Catalua, abordaba en la radio pblica RAC1 algunas de las dudas ms recurrentes en torno al Proceso.

La creacin de una Agencia Tributaria y un sistema de Seguridad Social propios son los objetivos ms concretos de los primeros 18 meses de gobierno. Junqueras se mostraba en esa entrevista dispuesto a resolver cualquier duda de los acreedores de la deuda espaola respecto a la solvencia de Catalunya: "Esta partida no la jugamos solos, hay otros jugadores, entre ellos los mercados financieros que tienen deuda de Espaa", reconoca el lder de ERC.

La posicin de Junqueras contrasta completamente con el cuestionamiento radical de las CUP a las instituciones europeas y el statu quo neoliberal. De ah que la solucin del referndum tenga que ser matizada, apunta Marina Subirats: "Llegar un momento en el cual tendr que haber un referndum, pero el derecho a decidir tiene que ser sobre opciones claras. Depende de qu significa ser independiente, de cmo llegar a ello, de las opciones que se plantean". Por eso, para Subirats, los prximos meses "hay que construir realmente las alternativas posibles, y cuando tengamos las alternativas ir al referndum, pero no antes".

Aunque muy dividida tras el ciclo electoral del pasado ao, la izquierda en Catalunya se encuentra en un momento dulce. En el sector no independentista, el magma generado en torno a En Com Podem, Barcelona En Com y Catalunya S que es Pot ha mantenido hasta ahora una lnea clara: la del reconocimiento del derecho de autodeterminacin, una lnea con la que En Com consigui ser la fuerza ms votada el 20 de diciembre y que ha servido a Podemos para crear un discurso vlido para todas las nacionalidades histricas. Para Marina Subirats, "la izquierda en Catalunya ha ganado una cosa que es que ya ha conseguido renovarse, y ha conseguido empezar a aglutinar".

A pesar de las controversias sobre su pacto y del desgarramiento a nivel interno que han supuesto los tres meses de negociaciones con JxS, las CUP han conseguido, a decir de Marina Subirats, que la hegemona del independentismo, hasta ahora en manos de CDC, pueda ser disputada por la izquierda catalana.

La debilidad de un proceso del 48% el porcentaje de votos obtenido por los partidos independentistas en septiembre puede ser sustituido por un acuerdo para "aumentar la base y el apoyo social que apoya el derecho a la autodeterminacin", en palabras de Daniel Ravents.

Para esto, se tiene que producir, adems del encuentro entre Catalunya S que es Pot y las CUP, una reactivacin de la movilizacin ciudadana: "Si esto se produce, la cada del rgimen del 78, al menos por uno de los principales puntos que ha logrado tambalearlo en los ltimos aos (Catalunya), puede ser una realidad".

Presin sobre las fundaciones catalanistas

Teyco, el Grupo Soler y Copisa, empresas relacionadas con la presunta trama de contrataciones a cambio de comisiones del 3% en Catalunya, donaron entre los aos 2008 y 2015 hasta 2,2 millones de euros a las fundaciones catalanistas mnium Cultural, Frum Barcelona, CatDem y Nous Catalans, segn cita un informe de la Guardia Civil.

Son donaciones "legales, auditadas, pblicas y transparentes", han sealado desde CDC en un comunicado en el que subrayan que "son donaciones hechas por las empresas, por afinidad ideolgica y apoyo al proyecto poltico", sin vinculacin con la adjudicacin de contratos pblicos.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/panorama/29102-relato-del-proces-cambia-manos.html



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